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28 de Marzo Industrial Copera de Granada
Extratonauta Pop Dance Festival, 2009 - Fotos,
crónica y video directo- aquí
Video inicial, Nacho Vegas, en el Extratonauta Pop Dance Festival
2009
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4 febrero 2009 Madrid Joy Eslava
Fotos Alfonso Gentil - IndyRock
Crónica Rafa Carazo - IndyRock

Con Abraham Boba
A Bentley
No encuentro parangón, nacional quiero decir.
Puedo pensar en un universo dylaniano, coheniano y poco más. Adjetivar
un nombre propio. Busquen a algún español para el ejercicio.
A mí sólo me viene a la mente el lenguaje, el estilo y la
obra vegasiana, llena de sordidez y belleza, de tinieblas y luminosidad,
de tedio y empuje, de defensa y ataque.
Rebosa personalidad y cordura. Ha encontrado su fórmula para
hacer canciones, su piedra filosofal, que parece una fuente inagotable.
Otro ejercicio, intenten acordarse de la sensación de tener sed,
no es fácil eh, pues Nacho parece no olvidarla.
Hace apenas un par de meses se publicaba "El Manifiesto Desastre" (Limbo
Starr, 2008), cuarto disco en solitario de Nacho Vegas, sin contar eps,
colaboraciones (Aroah, Bunbury, Rosenvinge), proyectos anteriores (Diariu,
Manta Ray), proyectos paralelos (Lucas 15). un disco que entra como un
vendaval. Aunque cierres la puerta se te colará por las rendijas.
Estamos aquí para desgranar el concierto del jueves y ahí
hay peros, pocos eso sí, pero los hay, al contrario que su en obra
que permanece inmaculada. Las primeras objeciones son accidentales y no
achacables a los músicos, el éxito que está cosechando
el artista reporta tres llenos consecutivos en la madrileña sala
joy eslava en menos de dos semanas (sábado 31 de enero, miércoles
4 de febrero y ya se ha anunciado otra fecha, el jueves 12 de febrero,
apuesto a que venden todo el papel de nuevo) con tal aluvión parece
comprensible que también se haya ganado a un público poco
respetuoso, aparatoso, inaguantable en directo y con formas poco educadas.
Las segundas objeciones sí afectan de lleno al planteamiento del
show, son necesarias las voces femeninas para aportar el contrapunto y
el oxígeno necesario a unos coros que Abraham Boba defiende pero
sin éxito al tener un tono de voz grave, similar al de Nacho; y
el orden de las canciones fue, sobre todo, desconcertante ¿de "Morir
o matar" a "El hombre que casi conoció a Michi Panero"?.
Nacho salió acompañado de la misma banda que ha grabado
este "El Manifiesto Desastre" Xel Pereda, Manu Molina, Luis Rodríguez
y Abraham Boba. Y claro está, lo tocaron entero salvo los riesgos
(la ranchera "En lugar del amor", la glamourosa "Lole y Bolan", por ¿Marc
Bolan?, y la enorme versión de Guy Clark "Nuevas mañanas").
El ritmo lo marca Xel, cuando coge la eléctrica prepárense
para la distorsión, cuando ataque la acústica o el banjo
prepárense para la melodía. Un genio a la guitarra, aunque
Nacho no se queda atrás y lo demuestra arpegio tras arpegio. No
es habitual tanta destreza sobre un escenario.
Tras un principio eléctrico ("La plaza de la Soledá",
"Detener el tiempo", "Junior Suite", "Gang-Bang") el concierto se eleva
y coge aire cuando aparecen los coros ("Un desastre Manifiesto"), y cobra
importancia el piano ("Dry Martini, S.A." y esa estrofa de luminosidad
etérea y alterada "el aire / el aire / quererte es intentatar atrapar
con las manos el aire / follarte es como obrar un milagro") y el banjo
("Que te vaya bien, Miss Carrusel").
A partir de ahí no hubo descanso, la espectacular "Crujidos",
la sorprendentemente desquiciada "Secretos y Mentiras", la sobrecogedora
interpretación de "El tercer día" y mucho más.
Pero sobre todo hay que hacer mención especial a los dos himnos
por antonomasia, "Ocho y medio" y "Morir o matar", dos canciones en tres
actos, dos canciones que recogieron ovaciones en sus interludios, en sus
reposos, dos narraciones, dos ilustraciones de una realidad espesa y opaca,
dos contemplaciones, dos historias de acción y muerte, de pérdida
y catársis. Dos puñaladas. Certeras.
La noche la abrió Alondra Bentley, otra de las promesas españolas
para este 2009. Aguda voz y perfecta dicción (sus orígenes
ingleses la avalan) con unos arpegios envolventes. La quinta folklórica,
capitaneada por Russian Red, se encarama como tendencia.
Sala Oriol Martorell. 28 / 01 / 09
Crónica: Francesca Tur Serra -IndyRock
Fotos: Isabel Flores /Laskimal - IndyRock

Nacho Vegas tuvo que ampliar fechas pues sus fans le quieren, le reclaman,
agotan entradas. La primera noche en Barcelona el público se amontona
frente la Sala 2 del Auditorio, La Sala Martorell desprende un ambiente
de esos que huelen a únicos, que se disfrazan de históricos
que esperan ser vividos plenamente para no pasar a ser un simple recuerdo.
El público llega más que puntual, hay ambiente fuera: se
respira emoción. Hay ganas de pasear por "El Manifiesto desastre"
él último trabajo de este artista en mayúsculas donde
ha trabajado con el batería y el guitarra que nos tiene acostumbrado,
(Manu Molina & Xel Pereda), con un nuevo músico asturiano que
le dejo fascinado ("todo un orgullo", dirá adentrado el concierto)
y con Abraham Boba a los teclados. Fuera se ven fetichistas, enamorados
del gijonés, conquistados por su música y adictos a este
referente indie de nuestro país. Los asistentes cogen asiento rápido,
se acomodan, apagan los teléfonos y se sientan predispuestos a viajar
por los poemas cantando de ese maestro para tantos, de ese genio para muchos
y de ese amor para demasiadas. La sala está predispuesta y el público
reticente a cualquier sonido fuera de causa por lo que todo el mundo mantiene
un silencio expectante. Abre Abraham Boba que deja los teclados para pasar
abrir la noche con el micro, acompañado por un violín que
rasga sus notas, que melodiza esa voz perdida, también oscura y
triste, que nos transporta a un pre-mundo Vegas. Tras cinco canciones,
unas muy Vegas, algo un tanto Bosé y un agradecimiento "A Nacho
por dejarme tocar unas canciones" sale saludando. Una ovación larga
que concadena con la esperada bienvenida a Vegas. Mientras ésta
retruena se apagan las luces y aparece su banda, él el último,
mirando al suelo, tímido y sin dedicarnos una mirada. Tras un arranque
de temporada algo atascado por unos problemas técnicos Nacho dejará
claro que se mantiene mejor que nunca, menos flaco, más sanote y
más concentrado, con un aire más Bunbury (y es que su pelo
gano volumen, fuerza y dejo de ser esa melena pegada a una piel escualida).
Su voz será menos rota, más cercana y potente y deja claro
que es para disfrutarlo hay que escucharlo en vivo donde gana intensidad
(¡qué complicidad con ese batería que lleva acompañándolo
en años de andadura!), significado y crudeza. Sigue siendo ese pesimista
que nos hipnotiza con versos grises, oscuros y tristes, pero sus rasgados,
ese bombo de guitarra que le sigue y ese bajo que entona un ritmo tan Vegas
consiguen convertir en algo que suena onírico y que el público,
sentado en la oscuridad hace suyo. El primer "Guapo" no se demora más
de cinco minutos y a partir de aquí un bombardeo de piropos (...
"Enorme" "Genio" "Grandisimo"...) serán constantes y se escucharán
a modo de batalla (¡a ver quien dice el más bueno, el más
auténtico!), aplausos entre canciones, en sus rasgados u un "Olé"
al unísono cuando tras más de media hora de concierto decide
saludar, decirnos que es la primera vez que bebe café en el escenario
("... y es que estoy algo costipado") y nos presenta a los músicos.
Entre temas dará tragos de un sospechoso café, no sonreirá,
ni dedicará canción alguna. La sala, cuando una trata de
sacar un pie fuera de la atmósfera creada, se asemeja al pase de
una película de autor. Hay silencio, vitoreos en los puntos álgidos,
un diálogo mudo con la creación y una admiración que
crea un imaginario compartido entre los que miran y los que crean. Nacho
hoy estará radiante, electrizará ritmos más que de
costumbre y nos deslumbrará con "Morir o matar", "Días Extraños",
con un "Crujidos" más duro y con un "El tercer día" que acaba
con un final eléctrico, espeluznante y radiante, mientras los asistentes
se mueven en sus asientos, llevan el ritmo en los pies y no cesan de alabar
al artista. Al ser uno de esos artistas que marcan época, trascienden
con cada album o colaboración y crece a ritmo de canciones, la que
firma piensa que sería como en su día el concierto de Radiohead
donde la banda no paseó por grandes hits sino que devoró
el nuevo trabajo regalando pequeñas perlas. Pero no será
así "Nuevos planes, idénticas estrategias" empezará
bajo una nube de aplausos, "La plaza soledá" regalará algo
de ellos a todos y su mítica "Canción de Michi Panero" será
la que nos dará la falsa despedida, la cantarán con rabia,
fuerza y con una energía que le hará cantar en lateral el
estribillo cambiando el tono y el ritmo. El bis se hará esperar,
pero una ovación de más de cinco minutos no podía
ser en vano. Reaparecen nos regalan un final que marcará época
y desaparecen como si nada, cerrando esta noche mágica donde la
película cobró fuerza hipnotizándonos más allá
de lo que nos tenía y dejando claro que Vegas en directo es
un nombre que no sólo seduce, sino convence, enamora y engancha.
Sin duda, en esta nueva gira, con este nuevo disco, la banda ha dejado
claro que su capacidad para superarse roza la perfección lo que
irónicamente no sería más que "El Manifiesto del desastre"
Nacho Vegas El
Manifiesto - Limbo Starr 2008
Historia de una noche
Por Diego Soto-IndyRock
"Hablo sólo, bebo té, tomo notas para hacer mi vida sin
ti algo habitable". Así comienza el nuevo trabajo de Nacho Vegas.
Toda una declaración de intenciones del cantautor por mostrar su
óptica del quehacer diario en la salvaje senda del asfalto urbano.
La lírica es su plato fuerte, como no podía ser de otra forma
acompañada, en este ocasión, con toda una amalgama de colores
y texturas para sentarse única y exclusivamente a deleitar, sentado,
este buen trabajo.
Con el piano como aliado inseperable en los temas sobre los que se
asienta el mensaje de 'El Manifiesto', se acompaña de suaves guitarras
y de coros que seducen la soledad del escuchante. Una historia de amor
casi imposible entre un hombre y una mujer en 'Lole y Bolan', la dicotomía
existencial de la muerte llevada a cabo en 'Morir o Matar' o el juego de
'Nuevas Mañanas' en la que cuenta que siempre que se esté
seguro en el amor, no habrá despertar que haga perder lo que uno
quiere.
'Detener el Tiempo' como tema completo de la obra se traduce en horas
de curro en los retoques. En su 'Desastre Manifiesto', se deshace por trasmitir
la historia del opulento con un mensaje de sin perdón. Su voz, suave,
melódica, angustiada en ciertos momentos y melancólica en
otros tantos, se desliza en la mente del escuchante hasta su próxima
aventura en el terreno de sus palabras al aire. El trabajo es la esencia
y base en la diferencia de esos discos que quieren y no pueden y de aquellos,
como éste, que sin casi querer, pueden con todo. Enhorabuena.
12-01-07 Industrial Copera,
Granada
Fotos Merche S Calle © IndyRock

EL MANIFIESTO Desastre
por NACHO VEGAS
(Limbo Starr, 2008)
Edición: 1 de diciembre
Los periodistas que después de escuchar este disco tengan preguntas
para Nacho Vegas merecen toda la admiración del mundo. Es todo un
mérito, porque sus nuevas canciones son tan explícitas que
apenas dejan rincón de la casa por barrer. Expone todo tipo de conflictos:
desde revelaciones existenciales de la niñez hasta rupturas sentimentales
narradas en directo, pasando por menciones al sexo anal como consuelo cotidiano.
Nacho Vegas es uno de esos artistas que, guste o asuste, expone su
discurso con una potencia y urgencia muy por encima de la media. Hagan
la prueba: no es posible escuchar El Manifiesto Desastre mientras se hace
cualquier otra cosa (ya sea completar sudokus, planchar los calcetines
o escribir e-mails). Sólo por esto ya es distinto del 95 por ciento
de los álbumes que se editaron en 2008.
Estamos ante su cuarto trabajo en solitario, aunque también
habría que contar los que grabó a medias con Enrique Bunbury
y Christina Rosenvinge (Vegas siempre ha criticado que en España
las colaboraciones se vean como discos menores). Es uno de los pocos artistas
surgidos del indie de los noventa que ha crecido con cada nuevo disco.
En El Manifiesto Desastre nos encontramos a un músico encendido,
que no tiene miedo a sonar crudo, épico y vulnerable. El voltaje
emocional de "Morir o matarâ" confirma su inmenso estado de forma.
En el resto del repertorio Vegas nos reconquista exponiendo estados de
ánimo extremos. También sabe usar un pulso pausado, ideal
para describir esas etapas de transición que a menudo resultan tan
intensas como los momentos cruciales de una vida. Por supuesto, no faltan
canciones sobre el arte de hacer canciones.
Tras la disolución de Las Esferas Invisibles, ha armado una
nueva banda que suena igual de clásica, matizada y contundente.
Su nuevo disco contiene once cortes, diez originales más una adaptación
de Guy Clark, rebautizada como "Nuevas mañanas". También
se ha atrevido con un acercamiento a la ranchera titulado "En lugar del
amor". En algo tenían que influir sus recientes conciertos en Sudamérica,
donde comienza a asentarse como un artista pujante. Otra de sus características
es generar en sus fans altos niveles de ansiedad por escuchar material
nuevo (echen un vistazo a la siempre actualizada nachovegas.blogspot.com).
Está claro que ha tocado nervio en muchos oyentes. Vigilen su objetividad:
ustedes pueden ser los siguientes en perderla.
Puedes escuchar "Dry Martini S. A." en myspace.com/elmanifiestodesastrepornachovegas
Formación:
Nacho Vegas - guitarra, voz
Xel Pereda - guitarra, banjo
Abraham Boba - piano
Manu Molina - batería, percusiones
Luis Rodríguez - bajo
Biografia
Nacho Vegas es considerado, a estas alturas, un personaje dentro del
panorama español. Un personaje tras el que se encuentra el asturiano
Ignacio González Vegas (Gijón, 1974), pero, sobre todo un
autor prolífico e inquieto. Cuando se habla de Nacho Vegas se habla
de un cantautor con influencias clásicas pero que tiene un fuerte
arraigo en el rock independiente. Pertenece a esa estirpe de artistas que
no temen lo políticamente incorrecto -como Albert Plá, Andrés
Calamaro, Josele Santiago, Los Planetas o Fernando Alfaro- y se dedica
a iluminar los rincones oscuros, a describir conflictos, emociones y obsesiones,
siempre armado de una amplia cultura musical (también de la otra).
Su popularidad va traspasando poco a poco el límite entre el público
indie y el mainstream. Tras haber publicado desde 2001 tres álbumes
en solitario, un puñado de epés, y sus discos en colaboración
con Enrique Bunbury y Christina Rosenvinge-, ha generado una admiración
y leyenda que sorprende igual que fascina.
Han pasado unos cuantos años desde que la urgencia juvenil le
llevara a coger una guitarra como medio de expresión -escondiendo
su timidez tras una melena rubia como miembro de Eliminator Jr-, y NV sigue
sin cesar en su búsqueda empírica: ya sea a través
de los grupos en los que ha militado (Manta Ray, Diariu), en las colaboraciones
que junto a otros artistas ha llevado a cabo -Nosoträsh, Corcobado,
Mus o Migala-; o basándose en su propia experiencia vital. Llevado
por la misma necesidad, NV dejó Manta Ray para bucear en su mundo
interior, para presentarse en solitario, que no solo, para desvelarnos
su compromiso con la sensibilidad y la sinceridad, y para ofrecernos un
nuevo enfoque a la figura del cantautor rock, fuertemente influenciado
por los que él considera los maestros: Dylan, Cohen, Drake o Van
Zandt.
Vegas se crece con cada entrega, porque es un artista capaz de asimilar
influencias y reciclarlas con estilo propio. Adapta magistralmente a Leonard
Cohen, Townes Van Zandt o Guy Clark. Se mete en las canciones para conocerlas
por dentro. Igual se siente a gusto colaborando con las dulces Nosoträsh
que con los intensos Migala. Igual comparte gira con el abrasivo Fernando
Alfaro que se enrola en el circo freak de Bunbury (a petición del
jefe de pista). Lo mismo pone música a los haikus de Diariu que
comparte un epé con Aroah o firma un precioso tributo a Bambino.
Nacho disfruta aprendiendo y buceando en las canciones, propias y ajenas.
Sin duda, una de las claves de su "éxito" sea la calidad emocional
de sus letras, declaraciones de una conciencia obsesionada con la necesidad
de explicarse a sí misma, de revelar sus pasiones y de dar a conocer
sus crisis más íntimas; desbordadas por un mundo interior
en el que la vida y la literatura se entrelazan con las esferas individual
y colectivas, y confluyendo para crear un imaginario que las trasciende,
hasta el punto de conseguir que personajes, títulos o frases se
hayan asentado en el subconsciente común de sus seguidores y formen
ya parte de sus vidas. Dramáticas pero esperanzadoras historias
-en parte gracias al uso de su cáustico y personalísimo sentido
del humor-, construidas sobre sentimientos verdaderos que hablan de la
pérdida y el encuentro, de la confusión y la clarividencia,
de la carne y la medicina, y en definitiva, de la vida misma; muchas de
ellas protagonizadas por personajes patéticos, y con la presencia
constante de elementos como el mar, la oscuridad, la luna o el sol, que
nos recuerdan que vivimos bajo una inmensa voluntad exterior. NV, constantemente
sobre los escenarios, en solitario o acompañado, explorando y registrando,
y así tal vez mitigando sus conflictos y miedos, apetencias y ansias.
Discografía:
- Actos Inexplicables (2001)
- Seis canciones desde el norte EP con Aroah (2001)
- Miedo al zumbido de los mosquitos EP (2002)
- Cajas de música difíciles de parar (2003)
- Canciones desde palacio EP (2003)
- El hombre que casi conoció a Michi Panero EP (2005)
- Desaparezca aquí (2005)
- El tiempo de las cerezas. Doble álbum con Enrique Bunbury
(2006)
- Liceu BCN. DVD del concierto de Bunbury&Vegas en el Teatro Liceu
de Barcelona (2007)
- Verano fatal Mini álbum con Christina Rosenvinge (2007)
- Canciones Inexplicables Doble recopilatorio (2008)
- El Manifiesto Desastre (2008)
Contacto Medios:
Carmen S. Ulla
Limbo Starr
carmen@limbostarr.com
Tel. 609686276
Mas información en la web: www.
limbostarr.com
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