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4.000 fans para disfrutar de 'Roses'
Sant Jordi Club, Barcelona 04-10-2012
Fotos y crónica: Quim Cabeza / IndyRock
Dolores O’Riordan es The Cranberries, y así lo dejan claro en
sus directos, al menos en el del Sant Jordi Club de Barcelona en octubre
de 2012, donde lograron reunir a más de 4.000 seguidores ávidos
de disfrutar en directo del último trabajo discográfico de
esta banda: “Roses”...
La primera parte del concierto se centró en obsequiar a los presentes
con el ramillete de canciones que conforma ese nuevo disco, mientras que
la segunda parte sirvió para recuperar todos sus clásicos,
como la adrenalítica “Salvation” o ese ineludible “Zombie” que cerró
el concierto. Como propina, “Squizophrenic Playboy”, “The Journey”, “Promises”
y “Dreams” que me convencieron de que The Cranberries han conseguido reunir
media docena de buenas canciones sobre un directo oficioso y automatizado,
donde la voz de Dolores O’Riordan representa el 90% de su oferta y el pasado
es el único soporte de un presente improductivo. Algunos se preguntaban
si The Cranberries son de esas bandas que han sobrevivido gracias a una
sola canción (nadie discute que es “Zombie”)…; quizá no tanto.

Dos décadas
“Everybody Else Is Doing It, So Why Can't We?”, su primer álbum,
vendió más de cinco millones de copias entre 1992 y 1993
pero, aún así, nadie conocía a The Cranberries fuera
de las fronteras británicas. No fue hasta la publicación
de “No Need to Argue” en 1994 que el grupo tuvo repercusión mundial
gracias a una canción, “Zombie”: un gran tema donde valorar las
prestaciones vocales de Dolores O’Riordan y apreciar que tras ella había
una banda de rock bien estructurada.
Es cierto, este segundo disco no era tan bueno en conjunto como su predecesor
pero incluía la guinda comercial para que el grupo irlandés
vendiera la friolera de 15 millones de copias sólo en Estados Unidos
y realizara su primera gira mundial a mediados de los noventa.
Es difícil situar a la banda, ya que muchas veces se les asociada
con el rock alternativo por incorporar en sus canciones elementos del post-punk
de los ochenta, otros hablan de su influencia folk-rock por sus raíces
–se formaron en Limerick (Irlanda)-, y muchos dicen que son un grupo de
pop-rock al uso. Quizá sean eso y algo más pero por lo menos
The Cranberries no es de esos grupos que han caído en el desecho
de la comercialidad. Es vedad que después de “No Need to Argue”
sus discos han sido mediocres en su mayoría y su contenido ya no
tenía el ingenio ni la vitalidad de sus dos primeros trabajos pero
siempre incluían algo interesante. Su última apuesta se llama
“Roses”, un disco que se grabó entre abril y junio de 2011 en los
Metalworks Studios de Toronto y los Miloco Studios de Londres.
El 19 de octubre del 2011, a través de su web oficial, la banda
publicó "Show Me" en descarga gratuita, y el 31 de octubre
del 2011 aprovechó la web de Rollingstone.com para publicar “Tomorrow”,
su primer sencillo, y sin duda lo mejor del disco.
THE CRANBERRIES, gira aplazada a octubre
4 de Octubre – Palau Sant Jordi Club – Barcelona
5 de Octubre – Palacio Vistalegre – Madrid
A pesar de que la gira 2012 en España estaba prevista para el
verano, la banda se vió obligada a aplazarla al mes de octubre (días
4 y 5 en Barcelona y Madrid). Según palabras de Dolores O’Riordan:
“Por motivos personales, que prefiero mantener en privado, este verano
no es un buen momento para mí para estar de gira. Lo siento mucho
por nuestros fans, pero prometemos que The Cranberries estaremos al 100%
en las nuevas fechas confirmadas”.
Dos años después de su última visita, que significó
la reunión del grupo tras siete años separados, los irlandeses
vuelven para presentarnos “Roses”, su sexto álbum de estudio.
Dolores O’Riordan y los miembros de la formación original de
The Cranberries se reunían en 2009 para volcarse en una gira que
los trajo a España en marzo de 2010.
The Cranberries vuelven con
Roses en 2012
The Cranberries -Dolores O’Riordan, Noel Hogan, Mike Hogan y Fergal
Lawler- se formaron en su Limerick natal (Irlanda) en 1989 y han vendido
más de 30 millones de álbumes en los años noventa.
Roses ha sido producido por su gran amigo y colaborador desde hace
años, Stephen Street (The Smiths, Blur), y supone el regreso a la
frescura y la originalidad de los primeros dos discos de la banda, Everybody
Else Is Doing It, So Why Can’t We? ( 93) y No Need To Argue (94). Su último
disco anterior a Roses fue Wake Up And Smell The Coffee , publicado en
2001.
En 2003, The Cranberries anunciaron su separación, pero se reunieron
brevemente para una actuación acústica cuando Dolores O’Riordan
recibió el doctorado honoris causa en el Trinity College en 2009.
Al año siguiente, iniciaron una gira de reunión de 107 conciertos
durante la cual recorrieron Europa, América del Norte y del Sur,
y Asia, culminando con sus primeros conciertos en China en 2011.
Las canciones de Roses -cuya edición especial incluye un CD extra
con el concierto que dieron en el Palacio Vistalegre de Madrid el 12 de
marzo de 2010- nacen de una banda con ganas renovadas, en la que en todo
momento destaca la extraordinaria voz de Dolores O’Riordan, el instrumento
fundamental que convirtió a un pequeño grupo de esperanzados
jóvenes irlandeses a finales de los años ochenta en sensación
de la MTV y supergrupo de éxito mundial en apenas un par de años.
El primer álbum de The Cranberries, Everybody Else Is Doing
It, So Why Can’t We? incluyó los exitosos singles “Linger” y“Dreams”,
y alcanzó el nº 1 en Gran Bretaña. El disco siguiente,
No Need To Argue cimentó la popularidad del grupo con canciones
tan conocidas como “Zombie”, “Ridiculous Thoughts” u “Ode To My Family”,
alcanzado el séptuple platino en Estados Unidos y quíntuple
platino en Europa (nº 1 en Alemania, Austria y Australia, y nº
2 en UK). A lo largo de su carrera, The Cranberries han colocado
cuatro álbumes en el top 20 de la lista Billboard y 8 singles.
‘The Cranberries’ y su gorgorítica oda.
12 marzo 2010 Palacio Vistalegre Madrid
por Armando Marín Ruiz - IndyRock
Qué se esconderá bajo la naturaleza del número 7.
En qué radica su magia, su simbolismo, su misterio. Adéntrate
en cualquiera de los días que se necesitaron para originar el mundo
y deléitate en esa nota musical que circunscribe, huyendo del pecado
capital al que te incite. Enfréntate al samurai que llevas dentro,
engrandecido en ese arte, que surca cada uno de los mares, y humedece Maravillas,
bajo los colores de un arco iris, desteñidos por un conflicto que
estableció el control sobre Silesia. Indaga en el chakra que mantiene
con vida a tu gato negro interior, alejado de toda superstición
y no culpes al fragmentado cristal, que hayan tenido que transcurrir siete
años para que podamos tener oportunidad de deleitarnos nuevamente,
con una de las formaciones mas laureadas en la escena mainstream, surgida
a principios de los 90, y que, a través de un Folk-Rock alternativo,
reminiscente de evidentes raíces irlandesas sonoras, a tantos incondicionales
(entre los que me incluyo) cautivó. Y acudir a la llamada de ‘The
Cranberries’ tras el citado período de silencio, provoca que esa
espada de Damocles penda sobre las cabezas de aquellos, cuya honestidad
y fanatismo se diluye a través de un límite fronterizo descrito
por esa delgada línea entre lo racional y lo pasional. Se puso el
listón muy alto y pagué las consecuencias.
Imposible resultó entrar antes de la hora estipulada, 22:00 debido
a una cola kilométrica que abrazaba al Palacio Vistalegre en su
totalidad, y tan sólo pude escuchar, una vez me hallé en
su interior, comentarios de lo buenos que habían sido sus teloneros
‘Outside Royalty’. Aunque no me gusta hablar sin ver, diré que tras
oír gracias a su myspace, pude percibir sensaciones interesantes.
Apuntados quedan.
El recinto resulta llamativo, al concebirse como remodelación
de una antigua plaza de toros, y actuar finalmente como edificio multiusos;
de ahí lo circular de su graderío y la movilidad tanto de
éste como de su cubierta. Primer indicio para sospechar que la acústica
del lugar, dejaría mucho que desear. Albergando a un total de 11000
espectadores, de estética heterogénea y dispar edad, todo
estaba preparado para dar comienzo a una imparable y atemporal gramola
de clásicos inapelables con la que la O´Riordan y los suyos,
estarían a punto de satisfacernos. Tribales sonidos de fondo, y
el negro telón que ocultaba el escenario, cayó, para dar
paso a los primeros acordes de la guitarra de Noel Hogan, a la diestra
de una Dolores O’Riordan, que mostraba su conocida hiperactividad sobre
el proscenio, desde el principio, y sin olvidarnos del resto de fundadores,
el hermanísimo Mike Hogan al bajo, y en posiciones de retaguardia,
al control de la parte rítmica y percusiva, el baterista Fergal
Fowler. Como apertura ‘Analyse’, su último gran hit con el que acostumbran
a dar comienzo al espectáculo. Sonando bastante descafeinado y frío,
como fría era aquella noche, con ‘Animal Instict’ y ‘How’ el ambiente
empezó a caldearse, ofreciendo destellos de un júbilo que
se vio frenado por una desafortunada incursión en el set de ‘Ordinary
Day’, tema perteneciente a ese prescindible y decepcionante primer disco
en solitario de la O’Riordan.
Y no se hizo de rogar el primer momento estelar de la noche. “Todo el
mundo posee un recuerdo especial con esta canción” (en mi caso lo
generé en aquel instante, abrazado a un sueño hecho realidad)
enunciaba Dolores, y acto seguido los primeros acordes de ‘Linger’ enmudecieron
al recinto y erizaron el vello de los allí presentes, perdurando
durante ‘Dreaming My Dreams’ y ‘When You´re Gone’. Despojados de
un inevitable cúmulo de emociones, repaso a su primer trabajo ‘Everybody
Else Is Doing It, So Why Can't We?’ (Island Records, 1993) con ‘Wanted’
y esa cara B de ‘Dreams’, tan poco habitual en sus directos, ‘Liar’, dando
a entender los de Limerick, que escucharon las peticiones de sus incondicionales,
al solicitar novedades en el setlist, para evitar lo predecible del momento.
Ataviada con una llamativa chaqueta blanca y una capucha que cubría
sus cortos y negros cabellos, la O’Riordan no cesaba en su empeño
de regalarnos pasos de baile imposibles repletos de folklore, convulsos
movimientos de estupefacción, y aceleradas carreras de extremo a
extremo del escenario. Es agradable observar como Dolores logró
vencer ese síndrome Cobain, que te aleja de toda realidad y te sumerge
en una profunda tristeza, que deviene en un punto de no retorno en ese
abismo llamado depresión, y totalmente revitalizada derrocha pasión
en temas como ‘Desperate Andy’ y ‘Time is Ticking Out’.
Pero sin duda, el momento álgido de la velada se concentró
de un modo íntegro en los últimos 20 minutos, previos a unos
bises más bien obligados, por lo escueto del set, y que pasaron
sin pena ni gloria. Rescatando de su gran ‘No Need to Argue’ (Island Records,
1994), vibramos con ‘I Can´t Be With You’ (gran detalle al término
del mismo, ausentándose de la escena para ofrecer el protagonismo
a la banda, en un solo instrumental de unos dos minutos de duración),
y ‘Ode To My Family’; su elogiable declaración de intenciones ‘Free
to Decide’; su frenético ‘Salvation’; su oda al gorgorito en ‘Ridiculous
Thoughts’; cerrando con ‘Zombie’ ese gran himno antiterrorista que tanta
repercusión mundial alcanzó, y que prácticamente todos
habremos coreado en algún momento de nuestras vidas.
Recapitulando, puesto que los bises tan sólo ofrecieron una falta
de coordinación entre guitarra y voz, en ‘Shattered’; una muy pobre,
‘The Journey’ recogida en su nuevamente desilusionante disco en solitario
‘No Baggage’ (Cooking Vinyl, 2009) muy lejos de estar a la altura de las
circunstancias; y las impuestas ‘Promises’ y ‘Dreams’, con las que el público
terminó de desgañitarse hasta enloquecer y hacer vibrar los
cimientos del lugar, resulta ineludible hacer mención a la pésima
acústica del recinto, una reverberante maraña instrumental
que eclipsaba la limitada voz, en aquella noche, de su cantante, puesto
que contaba con notables problemas vocales debido a un catarro, no pudiendo
alcanzar sus habituales tonalidades agudas y gorgoríticas, y regalando
excesivos momentos orales a un público bastante entregado, pero
que si nos salimos de lo subjetivo y entusiasta, merecía mucho más.
Ironía del momento, al no haber más que una salida de evacuación
abierta, nos despidieron con ‘Exodus’ de Bob Marley.
Rendido a la evidencia de un intachable carisma, eché en falta
una mayor entrega y emblemáticos temas como ‘Daffoil Lament’, ‘The
Rebels’, ‘Empty’ o la propia ‘You and Me’. Siempre será un error
poner listones.
The Cranberries vuelven (2010)
El día que muchos de nosotros estábamos esperando por
fin ha llegado, The Cranberries se reúnen para ofrecer una inminente
gira mundial.
Dolores O’Riordan y los miembros de la formación original de The
Cranberries se reúnen por primera vez en siete años para
volcarse en una nueva gira. Tal como comenta Dolores: “He creído
que era el momento adecuado para reagrupar a la banda. Tenemos muchas ganas
también de ofrecer en directo nuevo material que estamos componiendo”.
Por supuesto, tampoco faltarán sus grandes hits como “Animal Instinct”,
“Zombie”, “Just My Imagination”, “Dreams” o “Salvation”. “Me encantará
veros ahí.” Noel Hogan añade: “durante estos últimos
años hemos estado inmersos en diferentes proyectos que nos han aportado
muchas experiencias. Ahora ha llegado el momento de compartir todas estas
experiencias y plasmarlas en nuestra música, seguir evolucionando.”
El álbum debut de The Cranberries, “Everybody Else Is Doing
It”, aterrizó directamente en el #1 en UK, le seguiría “No
Need to Argue”, que cementó la popularidad de la banda con temas
tan míticos como “Zombie,” “Ridiculous Thoughts,” y “Ode to My Family”.
Han conseguido 7 discos de platino en USA y 5 discos de platino en Europa,
han estado cuatro veces en la cima de la lista Billboard y han vendido
más de 40 millones de discos en todo el mundo, aparte de ser portada
en varias ocasiones en revistas como Rolling Stone y Spin Magazin.
The Cranberries son Dolores O'Riordan, Noel Hogan, Mike Hogan, y Fergal
Lawler.
THE CRANBERRIES:
Miércoles 28 de julio 2010 – Plaza de Toros – Motril, Granada
Las entradas se podrán adquirir, por Internet en www.ticketmaster.es,
por teléfono en el 902 15 00 25 y a través de los puntos
de venta habituales de la red Ticketmaster (Tick Tack Ticket). El
precio de las entradas será de 36, 45 y 70 Euros (gastos de distribución
no incluidos).
23-10-02 Gira 2002
Granada, Palacio Deportes + Niños
Mutantes
Organiza Musiserv
Fotos: J. E. Gomez © IndyRock
 
 

THE CRANBERRIES + NIÑOS MUTANTES
Por Jesús Sánchez -IndyRock
The Cranberries, tengo que admitirlo, siempre han sido
una banda que he admirado en cierto modo, y anoche en el Palacio de Deportes
de la capital granadina tuve la ocasión de desenmarañar el
extraño misterio que encierra su atracción. Pese a no tratarse
de una banda especialmente potente, de las que normalmente acudo a ver,
siempre he admirado su facilidad para acertar en la diana del éxito
comercial sin llegar a tener que vender su más que ganada credibilidad
musical. El fenómeno O´Riordan se paseó anoche por
el sencillo pero bonito escenario que minutos antes habían ocupado
unos Niños Mutantes en plena fase de expansión a nivel nacional.
El combo pop local aprovechó la ocasión para presentar su
último y novedoso trabajo multimedia, esa moda que parece apostar
por darnos más por lo mismo. Sus canciones sonaron durante media
horita, lo necesario para confirmar que pese a redundar en su apuesta de
lánguido pop de guitarras y juegos vocálicos, han dado cierto
salto de calidad sobre todo en el plano instrumental. Saben que se dirigen
a un público concreto, cultivado en el caldo del indie pop de los
90 y dispuesto a seguir consumiendo "modernidad" lírica y musical.
Como no comulgo en actitud ni en patrones, dejémoslo todo en que
su actuación al menos fue correcta y cumplió perfectamente
con su función de digno aperitivo.
La O´Riordan, decía, venía a arrasar
con sus mejores armas. Ella tiene el secreto: apariencia sexy (pese a los
años), excelente voz, buen repertorio, una banda muy estable...y
cinco mil personas delante que al menos conoce el 70% del repertorio. Es
curioso lo de esta banda, nunca han levantado una inmensa polvareda pero
conforme vas oyendo sus hits vas cayendo en la cuenta de que llevan ya
unos años infiltrándose en fm´s, anuncios y demás
vías para instalar sencillas melodías en tu cerebro. Cranberries
son una buena banda de pop-rock. Saben crear una melodía, darle
una buena letra, y dotarla de cierta electricidad que hace que algunos
duretes a veces nos veamos avocados a corear sus estribillos. Llevan diez
años trabajando duro, y su éxito es más que lógico,
más aun hoy en día viéndolos compartir sitio en el
top manta y en las estanterías de los grandes almacenes rodeados
de innombrables.
Comenzaron el show bajo una oscura luz y un par de focos
iluminando cuatro figuras de tela en el fondo. La banda, apoyada por un
teclista y un guitarra ocasional, ocupa un muy discreto segundo plano,
dejando que el peso del concierto recaiga sobre la O´Riordan. La
primera media hora fue lo mejorcito: encadenaron grandes temas como "Zombie",
que sonó sorprendentemente pronto, la preciosa "Animal instinct"
o esa maravilla acústica que es "Linger", mi tema favorito del O´Riordan
Clan. He ahí el secreto: tienen tantos temas que de un modo u otro
le suenan a la gente, que su concierto solo decae en ciertos pasajes en
los que presentan algunos temas de relleno ("Hollywood", "Dying in the
sun"), evidentemente poco coreados. Aun así, los irlandeses intercalan
inteligentemente más hits como "Ode to my family" o "Just my imagination",
y se reservan para la recta final la potente "Salvation", con una Dolores
en traje largo y guitarra colgada que machaca también en los bises
con los primeros acordes de "Promises". En definitiva, un repaso casi tema
por tema de su reciente recopilatorio, primorosamente interpretados y presentados
durante hora y media por una señora que además de una grandísima
voz conoce perfectamente el negocio. Dolores, tu sí que sabes.
Formacion
Noel Hogan - guitarra
Mike Hogan - bajo
Fergal Lawler - batería
Dolores O'Riordan - voces, guitarra, teclados
Biografia
¿Tienes un momento? Esa pregunta, aparentemente sencilla, es
la que nos plantea el esperado nuevo álbum del grupo irlandés
The Cranberries, Wake Up And Smell The Coffee, que supone su debut con
el sello MCA Records y también su primer lanzamiento discográfico
en los últimos dos años. A lo largo de la pasada década,
The Cranberries han vendido varios millones de discos y han conseguido
contar con un enorme número de fans en todo el mundo, gracias a
sus cuidados arreglos, a sus impactantes melodías, unas canciones
sólidas y llenas de calidad y, sobre todo, gracias a la transparente
voz de Dolores O'Riordan. Ahora, coincidiendo con la celebración
de su décimo aniversario, el grupo nos ofrece uno de sus mejores
trabajos, en el que muestran el optimismo que disfrutan ante el brillante
futuro que se presenta para ellos.
En cierto modo, Wake Up And Smell The Coffee supone una especie de vuelta
a casa. El álbum ha sido producido en Dublín por Stephen
Street (The Smiths, Morrissey, Blur), responsable de los dos primeros discos
del grupo. Dolores afirma: "El álbum ofrece una gran estabilidad
gracias al trabajo de Stephen. Desde que empezamos a trabajar juntos me
ha mostrado siempre una gran sinceridad, una auténtica sensación
de paternidad, tratándome como si fuera una de sus hijas. Esta vez,
en cambio, nuestra relación ha incluido muchos más momentos
de intercambio". El batería del grupo, Fergal Lawler, añade:
"Ha sido genial volver a trabajar con él. Stephen es una de esas
personas que comprende perfectamente lo que somos capaces de hacer y lo
que deseamos, y nos ayuda a sacar lo mejor de cada uno de nosotros". Quizá
por ello el álbum muestra un marcado sentido de sinceridad y compromiso
por parte de los componentes del grupo que refleja el buen momento de estabilidad
que disfrutan todos y cada uno de ellos, tanto en el plano profesional
como en lo personal. "Nos sentimos más relajados que nunca",
confiesa Dolores. "A estas alturas de nuestra carrera ya hemos demostrado
lo que podemos hacer, así que nos estamos muy tranquilos, y eso
ha hecho que hayamos disfrutado muchísimo con la grabación
del disco, como si nos hubiéramos dejado llevar por la corriente".
Canciones como "Never Grow Old" o el primer single, "Analyse", se centran
en el eterno enfrentamiento entre la mente y el corazón, aunque
sin renunciar nunca a los grandes placeres de la vida. "El año pasado
llegó un momento en el que fui capaz de descubrir la belleza que
no había sido capaz de ver durante mucho tiempo", afirma Dolores.
"Nuestras nuevas canciones vienen a decir cosas como: "No te molestes en
preocuparte por lo que ocurrirá mañana, la semana que viene,
el año próximo, cuando hay a tu alrededor tanta belleza".
De sus nuevos temas destacan muy especialmente "Pretty Eyes", con un interesante
ritmo con reminiscencias de los años 60, o "Time is Ticking Out",
una composición que nos demuestra hasta qué punto The Cranberries
aún ofrecen en sus canciones la misma decisión y las ideas
claras que mostraron en sus trabajos anteriores. Otros títulos,
como "Dying Inside", nos hablan de la constante corrupción del alma
a la que nos somete la sociedad actual, algo que contrasta con el contenido
claramente romántico de temas como "The Concept" o "I Really Hope".
Otros temas, esta vez envueltos en un suave ritmo de vals, como ocurre
con "Carry On" o "Do You Know", suponen una verdadera celebración
de la vida, mientras que la canción que da título al álbum,
con un fuerte ritmo de rock duro, añade nuevas energías al
álbum, que concluye con una canción especialmente íntima
y personal, "Chocolate Brown", grabada en directo solamente con un micrófono.
"Algunas de las canciones del nuevo disco incluyen ritmos muy diferentes
de todo lo que hemos hecho hasta ahora", afirma Mike. "Me parece algo muy
agradable poder probar cosas tan distintas, aunque no es algo que hayamos
preparado, sino que ha surgido de forma totalmente espontánea".
La facilidad con la que han conseguido siempre ese proximidad al público,
y la calidez que incluyen habitualmente en todos sus temas, ha destacado
siempre como uno de los sellos personales de The Cranberries desde el nacimiento
del grupo en la ciudad irlandesa de Limerick. La década de los 80
trajo consigo una auténtica avalancha de grandes estrellas irlandesas
en el mundo discográfico, entre ellas U2, Clannad, Enya, Hot House
Flowers y Sinead O'Connor. En 1989, los hermanos Hogan, junto con dos de
sus mejores amigos, Fergal Lawler y el cantante Niall Quinn, decidieron
seguir los pasos de sus compatriotas y héroes musicales. Al principio
se hacían llamar The Cranberry Saw Us. Su formación sufrió
su primer cambio importante cuando Dolores sustituyó a Quinn poc
después de que el grupo ofreciera sus primeras actuaciones. Las
maquetas que grabaron en aquella época despertaron la curiosidad
del presidente del sello Island Records, Chris Blackwell, así como
del famoso productor Denny Cordell (Leon Russell, Tom Petty), los cuales
les ofrecieron su primer contrato discográfico importante.
En 1992, The Cranberries publicaron su primer álbum, que muy
pronto se convirtió en multiplatino. Su título: Everybody
Else Is Doing It, So Why Can't We?. El single que editaron en 1993, "Linger",
llegó al Top 10 de las listas norteamericanas, mientras el álbum
conseguía vender más de un millón de copias tan sólo
en Estados Unidos. Tras su reedición, entró directamente
al número 1 de las listas británicas (una gran diferencia
respecto al puesto 75 que ocupó en su primera publicación).
Su segundo álbum, No Need To Argue (1994) vendió más
de 12 millones de copias en su primer año de lanzamiento, apoyado
por el éxito del single "Zombie". En 1996, el tercer álbum
del grupo, To The Faithful Departed, producido por Bruce Fairbairn (Aerosmith,
Bon Jovi, AC/DC) proporcionó al grupo nuevos discos de oro y platino.
La crítica musical y los numerosos fans del grupo se sentían
fascinados ante el estilo descarado y directo de The Cranberries. "Desde
el principio tuvimos muy claro que en ocasiones, menos es más",
afirma Noel. "Si llenas todo el espacio disponible, te das cuenta de que
entonces la música no puede respirar, sobre todo teniendo en cuenta
la clase de cantante tan impresionante que es Dolores".
En 1999, el propio grupo produjo el cuarto álbum, Bury The Hatchet,
con el que alcanzaron el número 1 en 17 países, un disco
que les sirvió además para realizar la mayor gira de toda
su carrera. En total, actuaron en 6 continentes, ofreciendo 110 conciertos
ante más de 1 millón de espectadores. Tras la gira, se tomaron
un merecido descanso, tras lo cual volvieron a reunirse para componer sus
nuevas canciones y para grabar el nuevo álbum del grupo. Las primeras
sesiones de grabación de Wake Up And Smell The Coffee, en el verano
de 2000, tuvieron como escenario los estudios Windmill Lane de Dublín,
poco antes del nacimiento del segundo hijo de Dolores. Tanto ella como
Noel fueron padres por segunda vez con el nacimiento, respectivamente,
de Molly y Sophie, en enero y marzo de 2001. "Tener hijos hace que dejes
de preocuparte de cosas que en realidad no tienen importancia", afirma
Fergal. "Y en nuestro caso, la paternidad nos ha unido a todos mucho más
como grupo. De repente, teníamos nuevos temas de los que hablar.
Nos pasábamos el tiempo preguntándonos cosas como: "¿Le
han salido ya los dientes a tu bebé?".
Muy pronto, todos tendrán que empezar a preparar el equipaje
para sumergirse en una larga gira mundial. The Cranberries siempre han
destacado como uno de los grupos más involucrados en su trabajo,
y si no tienen ninguna obligación familiar que se lo impida, todos
están deseando volver a tocar en directo: "Nos lo pasamos muy bien
en nuestra última gira", afirma Mike. "Fue genial disfrutar en cada
concierto tal y como siempre habíamos soñado, comprobando
cómo nuestros fans son capaces de disfrutar al máximo con
nuestras canciones aunque muchos de ellos no entiendan demasiado bien las
letras".
A pesar de lo mucho que disfrutan cada vez que recorren el mundo, los
cuatro se sienten especialmente bien cuando vuelven a casa. Fergal nos
dice: "Mucha gente nos ha dicho en estos años que deberíamos
irnos a vivir a Dublín o a Londres, pero nunca nos ha parecido necesario..
Limerick es nuestro hogar, allí viven nuestras familias y nuestros
amigos. Si pasamos demasiado tiempo lejos de Irlanda, sentimos como si
nos pesara el corazón, y sientes que debes volver a casa, aunque
sea para una o dos semanas. Es un sitio mágico".
Muchos estarán de acuerdo al afirmar que The Cranberries son los
responsables de esa magia a la que se refería Fergal. Hoy, después
de 10 años y con más de 33 millones de álbumes vendidos
en todo el mundo, el grupo se encuentra en su mejor momento, tanto en lo
musical como en el terreno personal. "Estamos muy contentos, como grupo
y también individualmente", confiesa Fergal, "y estamos seguros
de que este álbum refleja muy bien esos sentimientos". Sin duda,
con Wake Up And Smell The Coffee, The Cranberries han alcanzado un nuevo
nivel de calidad en el terreno artístico. Que lo disfrutes... (
info remitida por Iguapop)
2001 - "THE CRANBERRIES" REGRESA A ESCENARIOS ESPAÑOLES
CON NUEVO DISCO
Foto EFE- Ideal
Madrid, 27 nov 01 (EFE).- "Despierta y date cuenta de todo lo que tienes",
ese es el mensaje con el cual "The Cranberries" han querido identificar
su nuevo disco y con el cual anunciaban hoy en conferencia de prensa en
Madrid su próxima gira mundial, que les traerá en el mes
de marzo a Madrid, Barcelona y San Sebastián.
"Empezaremos la gira mundial el 17 de febrero en Escandinavia, completaremos
toda Europa y luego iremos a Estados Unidos dentro de una serie de actuaciones
que nos llevará a Madrid el 13 de marzo, a Barcelona el 15 de marzo
y a San Sebastián el 16 de marzo", prometía hoy en Madrid
una Dolores O'Riordan (vocalista del grupo) más relajada que nunca
gracias a su equilibrada vida familiar.
"Todo ha cambiado mucho después de que los miembros del grupo
hemos sido padres. Ahora la prioridad son los niños y en la estabilidad
familiar es donde recuperamos energías y calma para trabajar", confesaba
hoy Dolores, dispuesta a equilibrar las obligaciones de la gira con su
vida privada.

"The Cranberries" insistía hoy en que afrontan esta nueva etapa
tras un periodo de maduración posterior a una época oscura
o, cuando menos, confusa.
"Wake up and smell the coffee" es una frase hecha americana que quiere
decir, poco más o menos, disfruta el momento, según explicaba
hoy el guitarrista del grupo, Noel Hogan.
"Hemos llegado a la madurez tras diez años de momentos de éxito,
de momentos muy malos, de momentos de mucha confusión... y ahora
estamos adoptando esta filosofía, darte cuenta de todo lo que tienes,
de la suerte que tienes y disfrutarlo, porque quizá es la última
oportunidad. Y eso hacemos, disfrutar de las grabaciones, de los conciertos,
de todo".
En 1992, siguiendo la estela de otros precedentes irlandeses como U2,
el grupo publicó su primer álbum, que vendió un millón
de copias sólo en Estados Unidos y al que siguieron otros éxitos
(a lo largo de diez años han vendido 33 millones de copias según
su productora) y una larga y agotadora gira en 1999 con su penúltimo
álbum, "Bury The Hatchet".
Fue con ocasión de ese disco, número uno en 17 países,
cuando actuaron por última vez en España, dentro de una gira
por seis continentes con 110 conciertos que resultó agotadora, hasta
el punto de que sufrieron una crisis en su vocación y Dolores llegó
a padecer serios problemas de salud.
Aún hubo momentos peores, según Dolores, quien destacaba
hoy cómo, en el año 94, después de otra gira de dos
años sin descansar, llegaron a estar al límite del agotamiento.
Ahora el grupo ha vuelto, en cierta forma, a sus orígenes, en
la medida en que el productor de sus dos primeros trabajos, Stephen Street,
se ha ocupado de volver a grabar con aquel sonido.
"El disco representa una evolución porque contiene muchas cosas
nuevas de nuestra vida, las letras de este disco son muy reales, son lo
que siente Dolores, lo que ve en casa, lo que les pasa a sus hijos o a
sus amigos... pero a la vez recupera ese sonido que todos identificamos
perfectamente", explican.
Con estos mimbres el grupo, que prepara un "Best of..." para el próximo
año, se dispone a desarrollar una gira en la que propondrán
un directo con canciones que hace tiempo no llevan al escenario, volviendo
en cierta medida a su sonido original más primario, pero manteniendo
una producción espectacular.
El año pasado se frustró su concierto en Jerez de la Frontera
("nos llamaron cuando estábamos listos y muertos de ganas por tocar
y nos dijeron que a causa de la lluvia si no queríamos electrocutarnos
no podíamos actuar", explicaban hoy) y por eso "The Cranberries"
quieren volver cuanto antes a tocar en España.
Web oficial
www.cranberries.com
www.cranberries.ie
Web en español
http://web.kaos.es/elric/principal.htm
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Fotos J. E. Gómez - IndyRock
Concierto en Granada en 2002
Crónica de Jesús Sánchez
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