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The
Raven
fotos
y cronicas 2003
.LOU
REED, datos y biografia
Doctor music 2000
y
gira 2000
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Lou
Reed
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Foto:
Ramon L. Perez (IDEAL)
Tras
los pasos de LORCA
Poetas
de New York
por
Javier Sanchez (Especial para IndyRock)
La Huerta
de San Vicente, un entorno incitador a la creación artística,
¿cuántas grandes obras habrán sido fraguadas entre
aquellas paredes sencillas de la casa de Federico?. ¿Quién
mejor para apreciarlo que otro genio?, uno de los más grandes músicos
de la Historia.
Efectivamente,
allí llego Lou, vio y se emocionó. Los beneficiados, apenas
trescientas personas que tuvieron el privilegio histórico de presenciar
a Lou Reed sonreir varias veces, que vieron brillar sus ojos, esforzarse
en hablar español en un sincero "gracias" a un público entendido
y seleccionado, y ante todo, que disfrutaron de más de dos horas
de Música, sin adjetivos.
La noche
era fría, pero pronto dejó de notarse con el vibrar de las
cuerdas de aquellas dos acusticas, sincronizadas a través de los
cristales de las gafas de Lou. Con sólo una mirada en el momento
justo iba dirigiendo cada una de las notas de sus músicos. Hubo
de todo, inclusive duelos de guitarras que entrelazaban sus melodías
como en una relación de amor y odio. Un contrabajo eléctrico
y una preciosa batería formaban la parte rítmica que hacía
difícil mantener el tipo en una silla.
Los continuos
cambios de ritmo conseguieron sacudir las piernas de los presentes hasta
un punto en que todos despegaron de sus asientos para volar sobre un "Dirty
Boulevard" glorioso con el que ¿terminaba el concierto?. No, nadie
podía permitirlo y el público puesto en pie canto al unísono
un "tu turu turu tuturu tu..." singular manera para invitar al artista
a interpretar la más famosa de sus canciones "Walk on the wild side".
Lou salió
de nuevo, su gesto impenetrable daba paso a la expresividad del sorprendido
y nos deleitó con algunos de sus más grandes obras, pero
todo no quedó ahí. Dos bises más hasta llegar a un
cierre inconmensurable por "El lado más salvaje de la Vida" (tu
turu turu tuturu tu...).
¿Qué
más decir?, había que estar allí para poder respirar
el aire de la Huerta de San Vicente y sentir el arte y la emotividad de
un lugar privilegiado. Las palabras limitan la expresión de lo sentido,
quizás Federico sabría transmitirlo mejor.
GRANADA,
2 Octubre
1998
Huerta
de San Vicente,
Casa
Museo de Garcia Lorca
Lou Reed
zanjó la polémica sobre el elitismo de un concierto muy caro
(7 millones) para solo 300 espectadores de los que una buena parte eran
invitados. El roquero neoyorquino, al enterarse de que algunos sectores
habían criticado esos aspectos, ofreció que el concierto
fuera gratis y que al día siguiente se diese otro en un lugar con
mayor capacidad, aunque su manager no lo permitió porque necesitarían
equipos, tecnicos y personal. Reed pidió que una emisora de radio
retrasmitiese el concierto en directo para que todo el mundo pudiese oirlo.
Canal Sur Radio lo emitió desde la Huerta de San Vicente. Además,
Lou se comprometio a volver a Granada el 26 de noviembre para un concierto
junto a Patti Smith, Raimundo Amador, Compay Segundo, Morente y Tomatito,
en el Palacio de los Deportes
El
sereno lado salvaje de Lou Reed
(IDEAL-4-10-98)
por
JUAN LUIS TAPIA
(...)
Reed estaba a gusto y cómodo ante un público volcado sobre
el escenario, que daba calor en una noche de frío relente. Sonaron
los temas Why Do You Talk, Talking Book, y el recuerdo de los tiempos de
Street Hastle con una impecable interpretación. La banda -Mike Rathke,
Fernando Saunders y un magnífico batería y voz Tony Thunder
Smith- iba tomando cuerpo, aunque lo tuvo desde un principio. En el meridiano
del concierto soltó el legendario Timerocker, que hizo chiflar al
público. Pero no se paró ahí el de Coney Island y
colocó Legendary hearts. El tono lírico iba en aumento y
se soltó con algo así como «quédate colgado
de tus emociones», y todos las agarraron en un instante. Con la resaca
del cuelgue emocional llegó el mítico New sensations. Al
acabar esta canción se produjo el milagro: Reed sonrió. Sí,
sí, vino en busca del espíritu de García Lorca y halló
la sonrisa. Ante la insistencia del público que gritaba confundido
«Lorca, Lorca» y «otra, otra», el cantante ofreció
dos bises. En un primero, se decidió por dos canciones contenidas
en su álbum New York -nuevamente lanzaba el guiño al poemario
lorquiano- con Dirty Boulevard y Romeo y Julieta.Con el personal revuelto
sólo faltaba pasear por ese lado salvaje de la vida. Y llegó,
Walk on the wild side. «Good bye, Granada». El mito se marchó
tras más de dos horas de concierto. Sólo queda esperar el
regreso de Reed a Granada en el prometido concierto en el Palacio de Deportes,
el próximo día 26 de noviembre, junto a Patti Smith, Compay
Segundo, Raimundo Amador, Enrique Morente y Tomatito.
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