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Presentación del disco "Manqué", sala Planta
Baja - 5 noviembre de 2011
Fotos y fotogalería: Merche S. Calle / IndyRock
Crónica: Adoptivos - Por Manuel C. Ferrón /
IndyRock

      
   
Adoptivos
Por Manuel C. Ferrón / IndyRock
Dos talentosos músicos que en los últimos años han
adoptado a Granada como patria ocuparon el sábado el escenario de
una sala Planta Baja menos concurrida de lo que la ocasión merecía
para cantarnos y contarnos sus mundos.
Con Música callada, soledad sonora, canción titulada
con versos del Cántico espiritual de San Juan de la Cruz en
cuya letra, salpicada de versos del citado San Juan y de Santa Teresa de
Jesús, se encierra buena parte del ideario de la banda, comenzó
el concierto de Jean Paul, una exploración cadenciosa y armoniosa
de la zona espiritual más íntima y reservada de Raúl
Bernal, un músico polivalente que con acierto y sabiduría
pone el lenguaje, verbal y musical, al servicio de los temas que vertebran
su discurso, construido mediante la acertada combinación de chanson
francesa, folk-rock anglosajón, y bolero agridulce, en una búsqueda
de indicios y señales de algo en lo que creer gobernada por el escepticismo,
la ironía, cierto misticismo y un inequívoco apego hacia
los universos de artistas como Leonard Cohen o Serge Gainsbourg que completa
o, sólo según reaccionarias consideraciones, estigmatiza
el de Bernal.
Celosamente arropado por la sobria y más que eficaz banda que
componen Popi González, Víctor Sánchez, Isaac Zafra
y Marcos Muñiz, Raúl Bernal interpretó un repertorio
compuesto por una selección de canciones de Breve historia universal,
su LP de 2009, y todas las de su nuevo disco, Manqué, contando,
como sucedió en la grabación del mismo, con la colaboración
de Alfonso Alcalá al contrabajo en el Bolero de siempre estaré
sucio y, en La multitud, con la voz de Luis Arronte, notable y sensible
cantautor de voz exquisita, afín a músicos como Nick
Drake o Mark Kozelek, que abrió el concierto con un repertorio en
el que recreó algunas composiciones de su disco Sólo Ida,
como las excelentes La llamada, o Ciencia Ficción, y presentó
nuevas canciones que piden a gritos ser grabadas y publicadas cuanto antes,
como la estupenda Cuarto menguante, un descarnado retrato de los tiempos
que corren en esta ciudad, madre a veces amantísima, a veces dañina,
de sus hijos.
Propios o adoptivos.
"Manqué" - Noviembre 2011
Con Breve Historia Universal, su disco de 2009,Jean Paul sorprendió
a propios y extraños por su propuesta inquietante y enigmática,
tan desgarradora como sugerente, guiada por la voz espectral y las letras
heridas de Raúl Bernal. Ahora, consolidados como una de las apuestas
más firmes y personales de la escena local, presentan Manqué,
un nuevo trabajo artesanal, disponible solo en vinilo con una tirada limitada
a las 300 copias, que además de evidenciar su alergia al boato del
indie, vuelve a encontrar un territorio común entre el country crepuscular
y la chanson francesa. En él se desenvuelven a través de
unas canciones que surgen de algún inhóspito lugar entre
el estómago y el cerebro, entre el raciocinio y la locura, los pensamientos
positivos y la bilis, la reflexión y el arrebato. El lugar en el
que Dylan juega a las cartas con Serge Gainsbourg, la taberna donde Calexicose
emborracha con Aznavour, el tren de mercancías que comparten Bill
Callahan y Jacques Brel, la cama donde cohabitan Gram Parsons y Vincent
Delerm. Y demuestran que el grupo formado por los habituales músicos
de acompañamiento de José Ignacio Lapido, unos forajidos
fuera de su entorno, son capaces de destilar country-rock diletante de
genuino sabor americano, pero cantado en español.


Matt Epp + Jean Paul
viernes 16 de abril 2010 Sala Planta Baja Granda
Trotamundos y letraheridos
por Enrique Novi - IndyRock
El viernes por la noche, sobre el escueto escenario de Planta Baja coincidieron,
entre las dos bandas que anunciaba el cartel, unas buenas dosis de devoción
y unas cuantas más de talento. Es sabido que cuando unas y otras
se juntan suelen suceder cosas interesantes. En realidad, la mitad de los
implicados hacían doblete y participaban de ambas propuestas. Aquí
va la explicación: Jean Paul ya son más o menos conocidos
por estos pagos.
El proyecto se generó en el seno de la banda que suele acompañar
a José Ignacio Lapido, con su teclista Raúl Bernal como impulsor
e ideólogo, y en torno a él unos músicos excelentes,
dotados para el matiz e involucrados con su ideario. Y este no es otro
que el que con forma de country crepuscular glosa el desencanto de los
que buscan sensaciones verdaderas hasta padecer las consecuencias, en una
figura definida por el propio Lapido como la del letraherido. Por su parte
Matt Epp es un grandullón y fotogénico trotamundos canadiense,
criado musicalmente a la sombra del cancionero dylanita y de todo lo que
vino después de él, que es casi todo.
Un buen día de invierno el trovador se puso en contacto con el
letrista agridulce. Había escuchado su trabajo y estaba decidido
a agarrar el petate y cruzar el Atlántico, como el aventurero atrevido
que parece ser. La conexión fue inmediata y el flechazo instantáneo.
Unos ensayos después, algunas cervezas y varios devaneos en tono
acústico en el garito que ejerce de anfitrión para todos
ellos, y estaban listos para presentarse ante una gran audiencia. La noche
anterior, abriendo para Chuck Prophet en el Isidoro Máiquez, les
había servido de banco de pruebas.
Al día siguiente, sin el agarrotamiento que provoca en casi todos
la aplastante gravedad y el suntuoso silencio del oscuro teatro, se volcaron
y disfrutaron sacando lo que había quedado dentro una noche antes.
Para sorpresa de la mayoría, Jean Paul abrió fuego. Las canciones
conocidas de su primer álbum se alternaron con alguna que otra novedad
por la que se entrevén los buenos versos que esperan plasmarse en
el segundo. El grupo se mostró sobrio y compacto, acoplado y maduro
para dar una buena sesión de música. Terminado el repertorio,
algunos de ellos -el expresivo Víctor Sánchez con la eléctrica,
el conciso Paco Solana al bajo y Raúl Bernal sobre un teclado en
cuyas teclas dejó impregnada su sangre en un arrebato de entusiasmo
final, más el dinamismo de Antonio Lomas (Lori Meyers) a la batería-
se unieron a Matt Epp para arropar una actuación entusiasta y poderosa
en la que dejó constancia de su hermosa voz y del genuino amor que
pone en sus composiciones.
Pasada la medianoche todos bajaron del escenario satisfechos del resultado
de una actuación en la que se encontraron la vocación y el
talento.
3 septiembre 2009 Conciertos Plaza de
las Culturas Caja Granada, Granada
Fotos: J. E. Gómez / Merche S. Calle © IndyRock


 
17 abril 2009 Planta Baja, Granada
Fotos: J. E. Gómez / Merche S. Calle © IndyRock
 
 
07-11-08 Sala El tren Granada + Vetusta
Morla
Fotos: J. E. Gómez / Merche S. Calle © IndyRock
Crónica : Es la personalidad,
estúpido - por Enrique Novi -IndyRock

Palabras mayores
A modo de presentación del primer disco de Jean Paul.
Por José Ignacio Lapido
En los tiempos que corren, el que se pone a componer y ensayar canciones,
luego graba un disco con ellas y finalmente lo autoedita sólo puede
ser dos cosas: un filántropo o un inconsciente. “¿Quién
me habrá mandado a mí meterme en esto?”, es la pregunta que
después de haber completado el proceso no nos dejará dormir.
Lo cierto es que cada cierto tiempo, por algo somos animales de costumbres
fijas, volvemos a hacerlo: composición, ensayo, grabación,
edición, promoción, gira… Lo que no nos mata nos hace más
fuertes. Debe ser eso.
En el caso que nos ocupa, Jean Paul, el delito tiene una agravante:
¡es la primera vez! Y no puede decirse que lo hayan hecho sin conocimiento
de causa. Tenían en mí el perfecto espejo en el que no mirarse.
Aún así han dado el paso, ese que separa el atrevimiento
de la imprudencia, y se han lanzado al vacío: composición,
ensayo, grabación… Benditos sean.Me atrevo a poner por escrito estos
pensamientos circulares porque los músicos de Jean Paul forman parte
de mi vida desde hace años. Ellos sabrán perdonarme. Al primero
que conocí fue a Popi González; tocó la batería
en mi primer álbum en solitario allá por el año 99
del siglo pasado. Luego coincidí con Isaac Zafra; él fue
el técnico de sonido que registró la primera canción
que grabé después de dejar a los Cero. El siguiente en cruzarse
en mi camino fue Víctor Sánchez, que se pasó por el
estudio a grabar unos coros y un slide en el año 2002 y desde entonces
no se ha ido. Raúl Bernal llegó exiliado de Murcia en 2005
y yo le di, en la medida de mis modestas posibilidades, asilo político
en Granada. Paco Solana me prestó una vez su guitarra acústica
y se quedó a tocar el bajo en mi banda. A Marcos es al único
que no conocía personalmente. Mejor para él.Os preguntaréis
por qué unos individuos, ni demasiado jóvenes ni demasiado
viejos sino todo lo contrario, con estudios, experiencia sobre los
escenarios, sentido del humor, vicios confesables y de trato agradable
llegan a esto. Es como el buscador de oro que baja al río y encuentra
una
pepita.
El siguiente paso que dará es ir a un joyero a que se la tase,
y después, si tiene la fortuna y la habilidad de encontrar más,
las venderá o las fundirá para hacerse un anillo o un lingote,
quién sabe. Algo parecido pasa en música. Estás en
tu casa, coges la guitarra porque no tienes nada mejor que hacer, enlazas
unos acordes, sacas una melodía, luego le pones letra y algo te
dice que eso no está nada mal. Se la llevas a los demás al
local y ese boceto, con el esfuerzo y las aportaciones de todos, se convierte
en una gran canción. ¿Cómo vas a dejar de grabarla?
Imagino que eso es lo que ha ocurrido con Jean Paul, y algún día
habrá que agradecerles el glorioso atrevimiento de empeñarse
en que el resto del mundo conozca su música.Cuando Raúl Bernal,
el impulsor de esta historia, llegó a Granada vino con una maqueta
y con unos folios fotocopiados de relatos cortos escritos por él.
Primeras impresiones: “Qué voz tiene este tío” y “coño,
escribe bien”. A partir de ahí, su talento, su dedicación
y el azar hicieron que lo que podría haber sido otra historia
más de bellos perdedores haya acabado en lo que hoy tenéis
en vuestras manos: Breve Historia Universal. Palabras mayores.
Mi diagnóstico es claro: Raúl es un letraherido. Le pasa
lo que ya escribió hace mucho otro Jean Paul, en este caso Sartre:
“como cualquier soñador, ha confundido el desencanto con la verdad”.
Apuesto a que cuenta sus amaneceres por capítulos: de Cortázar,
de Pessoa, de Kerouac, de Bukowski… Estos autores y otros como ellos han
dejado un poso agridulce en sus textos, que más que poemas musicados
son prosa poética de alto octanaje con un pie en el realismo más
o menos sucio y otro en la ensoñación más o menos
imposible. Además es músico -¡de carrera!-. Un músico
que ha sabido rodearse de una banda capaz de dotar a sus composiciones
de un impecable acompañamiento electro-acústico de ecos añejos.
Lo sé, lo sé. Los que vais a leer esto necesitáis
referencias, ¿os valdría una receta? En una coctelera echáis
a partes iguales un poco de Mark Lanegan, The Band, Eels y Leonard Cohen;
unas gotitas de Nick Drake, limaduras de chanson francesa y de country
crepuscular, luego lo agitáis todo con la prestancia de una banda
de rock con todas las de la ley y servís bien frío y a su
volumen correspondiente. Ahí están Jean Paul, listos para
ser degustados.
Sólo espero que, como me ha pasado a mí, encontréis
el momento y las claves para disfrutar de estas canciones arrebatadas que
poseen la rara clarividencia que da el insomnio, nacidas en un punto intermedio
entre las entrañas y el cerebro. No digo más, dejemos que
suene la música. Quizá sea desencantada pero es de verdad.
Jean Paul Breve Historia Universal Barthevy
Records 2009
por Diego Soto- Indyrock
Elegancia y buen hacer en un, a veces country, a veces rock y en otras,
canción de autor, describen este breve espacio para narrar lo que
siente, dice y piensa Raúl Bernal y compañía, sobre
la Breve Historia Universal, bajo la que se esconde una calmada, fresca
y cuidada obra de grandes músicos y excepcional director. La lírica,
una vez más agradecidamente elaborada, se presenta como el cuerpo
cuyas extremidades son la calidad que atesoran. Desde las guitarras, en
muchos de los compases venidas del Blues, hasta inclusiones de armónica
o teclados muy limpias.
La voz es otro de los atractivos del disco. El hablar sobre la reflexión
de los días más espesos, el narrar historias del paso del
tener al quedarse sin el aspirar o hablar sobre el fin de la existencia,
son el principal hilo conductor. Esto es reflejado en temas como 'Viéndolas
Venir', 'Mejores Días' y 'Fin'.
Las referencias cinematográficas así como musicales son
una constante. Algo que inunda al receptor en la sensación de que
esta Breve Historia Universal, sea una auténtica banda sonora.
De hecho, en algunos de ellos, el mismo Tarantino elegiría cualquiera
de estas para sus filmes.
En 'Breve Historia Universal' o 'Menagerie', el protagonismo se bifurca.
Por un lado, hacia el sentimiento del violín y, en la segunda,
hacia la calidez y preciosa voz solista femenina, que sin exagerar, parece
el mejor antídoto para la enfermedad del estrés. Es decir,
un buen regalo de una de las bandas más originales del momento,
con ya asentados toques de madurez y refinada puesta en escena. Enhorabuena.
 

27-10-07 Planta Baja, Granada
Fotos: J. E. Gómez / Merche S. Calle © IndyRock / Video:
J. E. Gómez
 


27-10-2007 Sala Planta Baja
Por Juan Enrique Gómez / IndyRock
Viaje interior
A pesar de que corren buenos tiempos para la música indie, hay una
enorme sequía creativa. Asistimos a un panorama en el que las fórmulas
se repiten en un inteminable ejercicio de clonación. Por este motivo
no es fácil encontrar propuestas que vayan más allá
de los convencionalismos y que profundicen en sentimientos y viviencias
con un marcado carácter poético y con creaciones musicales
de alto nivel. Lo ha hecho un grupo granadino, Jean Paul, que no es más
que el proyecto en solitario (uno de ellos) del teclista de la banda de
José Ignacio Lapido, a quien se han unido otros miembros de esa
banda (excepto Lapido), con Víctor Sánchez, Popi González,
Paco Solana, Azahara e Isaac. Todo un grupo que ofrecía una verdadera
lección de buen gusto y saber hacer en el escenario, a pesar de
que en el Planta Baja ofrecían su primer concierto como Jean Paul.
Sonidos a caballo entre el folk fronterizo, la canción de autor
norteamericana y el pop más fresco e intimista.
Raúl Bernal ha deja aun lado los teclados, al menos en el directo,
para coger la guitarra acústica y convertirse en un perfecto dúo
con uno de los mejores guitarristas de rock de este país, Víctor
Sánchez. Sorprende el inicio del concierto, con sonidos country
y latinos, muy cerca del universo Caléxico. Es sólo una forma
de abrir la puerta a la esfera poética de Bernal, cercana a Leonard
Cohen, e incluso a Kerouac.
El set de Jean Paul es un recorrido por atmósferas densas, donde
una voz muy personal, a veces bronca, otras cargada de seducción,
desgrana historias con marcadas inflexiones de guitarra eléctrica
en las que Víctor juega al jazz y no se olvida del rock para crear
impresionantes crescendos en los que resulta imprescindible el juego rítmico
que imprime la batería de Popi. Las composiciones de Jean Paul ofrecen
intensidades que están apoyadas por la segunda voz de Zahara, y
la acústica y armónica de Paco Solana.
Dejan muy claro, se aprecia desde la primera nota, que todos ellos
son músicos curtidos en centenares de conciertos, en estilos que
forman un todo para llegar a la expresiva personalidad de Jean Paul. Raúl
Bernal ha pasado recientemente desde la expresión teatral y retro
de Kenedy, al rock clásico y de autor de Lapido. José Ignacio
aparecía en el escenario del Planta Baja para apoyar a sus músicos
y amigos con su Gibson SG, en un tema en el que la guitarra de Víctor
daba paso, ofrecía el protagonismo, al 'maestro'.
Jean Paul, es ahora un nombre a tener en cuenta, una esperanza que
nos indica que hay una salida a la mediocridad imperante en el universo
indie.
Formación
Raúl Bernal: música, textos, voz, guitarra acústica,
guitarra eléctrica, piano, rhodes.
Paco Solana: bajo, guitarra acústica
Víctor Sánchez: guitarra eléctrica.
Popi González: batería, percusión
Colaboraciones
Zahara: coros
Allfreedom: armónica
Resina: Guitarra española
Isaac: guitarra eléctrica
Estilo Canción popular melodramática
Procedencia Granada
http://www.myspace.com/jeanpauljoue
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Raúl Bernal, poeta
Por Juan Enrique Gómez / IndyRock
Era una tarde de lluvia y misterio, propicia para ejercicios de busqueda
interior, ni más ni menos que lo que cabría esperar para
conocer una faceta más (ni nueva ni oculta) de uno de los grandes
creadores artísticos que hacen de Granada una extraña ciudad.
Raúl Bernal, daba un paso adelante para mostrar al mundo su poesía.
Raúl, el pianista que llegó de Murcia empeñado en
formar parte de la banda y las canciones de José Ignacio Lapido,
presentaba su ópera prima poética, al menos impresa, su primer
poemario bajo el título "Y mientras Roma Ardía", donde él
mismo reconoce exponer demasiadas cosas íntimas, tanto que le da
vergüenza, proque como él escribe, a los hombres sabios les
gusta andar con la mirada baja, sin hacerse notar.
Pero el universo de Raúl Bernal, que ya sorprendió cuando
lanzó su faceta de compositor y creo la banda Jean Paul, nunca está
en silencio. La expresión en forma de poesía es algo inherente
a su personalidad, con ese aire de oscuridad, misticismo y timidez que
le envuelve. 'Y mientras Roma ardía' es la esencia de Raúl
Bernal. Un libro especialmente cuidado en sus detalles por la editorial
Bandadeeditores, que a pesar de crisis, no solo económicas, decidía
lanzarse adelante y publicar los sentimientos de un creador que recupera
y hace suya la vieja máxima de Gabriel Celaya: La poesía
es un arma cargada de futuro.
Raúl Bernal presentó su libro en Granada, en la Residencia
Universtiaria, Corrala de Santiago, en el Realejo, y para ello contó
con la colaboración de su amigo y admirado, José Ignacio
Lapido, a quien un día le escribío para convencerle que de
que él y sus canciones necesitaban un pianista... y le convenció.
La información sobre el libro en:
http://bandaaparteeditores.blogspot.com.es/
Invitados en el concierto de presentación de "Manqué"
en Planta Baja, Luis Arronte y Alfonso Alcalá

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