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Franz Ferdinand aprobaron con nota en Badalona
por Raül Ruiz - IndyRock
05 de diciembre de 2009 Pavelló Olímpic (Badalona)
Cerca de 8000 personas disfrutaron del enérgico directo ofrecido
por la banda escocesa en la ciudad del basket, tras el cambio de escenario
motivado por el menor aforo del pabellón barcelonés de Vall
d’Hebron.
La noche arrancó con los psicodélicos THE PHENOMENAL
HANDCLAP BAND, quienes ofrecieron una correcta sesión de rock’n’roll
ochentero con regusto sixties. Un preludio más que acertado que
sirvió de antesala sonora al esperado cuarteto. Para abrir el concierto:
‘No You Girls’ de su flamante “Tonight”, “Tell Her Tonight”, “The Dark
Of The Matinee”, ‘This Fire’ y “Take Me Out”; dotando al arranque de un
carisma casi espectacular. Los temas de su nuevo álbum se alternaban
con sus celebrados himnos, dosificando de esta forma lo esperado por el
público y lo que los intereses de la banda necesitan vender.
Con un inicio tan potente uno se había acomodado en el inicio
acelerado y no contemplaba otra idea que distase de la del concepto de
‘in crecendo’; pero nada más alejado de la realidad. Las cosas se
torcieron diluyendo la magia entre florituras y combinaciones de estilo
que pretendían resultar efectistas, pero que no lograron más
que transmitir ligera indiferencia y una disipación del calor entre
público-banda. Los guiños electrónicos o la prolongación
innecesaria de temas como ‘Lucid Dreams’ o ‘All My Friends’ restaron intensidad
a una velada que, en sus prolegómenos, tenía destellos
de incombustible. A pesar de ello, estos detalles quedaron solapados bajo
el derroche de entrega y ganas de gustar, el oficio, una calidad sonora
que no siempre se “sobre supone”, y la asertividad de unos seguidores muy
receptivos.
Un concierto correcto para una banda que parece haber perdido su frescura
y capacidad de sorprender con su último disco.
Franz Ferdinand
gira 2009, Fotos y crónicas conciertos en Madrid y Barcelona
Video directo
y entrevista en inglés, subtitulada en español
Video concierto y video entrevista (en inglés subtitulada
en español),. Imágenes del concierto de Franz Ferdinand en
el Coliseo de Atarfe (Granada), Imágenes Juan Enrique Gómez
©
IndyRock - Entrevista por Jesús Sánchez
Click en el boton
del reproductor para ir a videos de de Mando Diao y Kissogram

Fotos Sara Navarro - IndyRock
Franz Ferdinand incendió
Buenos Aires
28/02/2006, Buenos Aires, Estadio Luna Park
Crónica: por Nicolás Blanco Rodríguez
La excusa de la primer visita por Buenos Aires de Franz Ferdinand, era
simplemente abrir los dos shows de U2, el 1 y 2 de marzo, en el Estadio
de River Plate. Pero el público argentino no se podía permitir
dejar pasar a los escoceses, todavía con corona y en su mejor momento.
Así, el último día de febrero tuvieron su merecida
celebración propia, en el Luna Park.
Apenas pasadas las diez de la noche, las luces del mítico estadio
de boxeo porteño se apagaron sorpresivamente. La música ambiental
se transformó en gaitas distorsionadas y épicas, que no tardaron
en mezclarse con los más de seis mil gritos provenientes de una
eufórica audiencia, de inmensa mayoría femenina y adolescente.
El riff de la guitarra de Nick McCarthy invitó a Alex Kapranos a
sumar los acordes de This Boy. Y ya no había nada más que
hacer, que mover los pies frenéticamente y prestarse a bailar al
compás de los escoceses... la fiesta había comenzado.
La primera mitad de show fue incontenible. Melodías pegadizas
y vitales, afiladas por guitarras vibrantes y una base potente que no dejaba
de marcar el pulso. Los de Glasgow mezclaban indiscriminadamente temas
del nuevo disco, You Could Have It So Much Better With, como el explosivo
Do you Want to y I´m Your Villain, con "viejos" hits consagrados.
Así pasaron Auf Asche y Tell her Tonight, entre otros, y el público
no dejaba de saltar, cantar y aclamar con cada incitación del carismático
líder. Y aunque el sonido estuvo lejos de poder contener la ajustada
avalancha melódica de los británicos (el bajo de Bob Hardy
se perdía frecuentemente con el efecto envolvente del estadio),
la ansiedad y la histeria de los espectadores argentino ya había
tomado por asalto el show.
En poco más de media hora de concierto, se hizo necesario bajar
decibeles. Para ello, Kapranos se calzó la guitarra acústica,
y jugó a ser el crooner romántico de todas esas chiquillas
que suspiraron con cada estrofa de Walk Away y Eleanor Put Your Boots On.
Pero ya era un poco tarde para ponerse melosos. Las fronteras de Buenos
Aires y Manchester nunca habían estado tan cerca, y el Luna Park
se transformó por un rato en el legendario reducto The Hacienda.
Los escoceses hicieron lo suyo sacando a relucir canciones vestidas de
new wave y aires de pospunk, que no desconocen la influencia de bandas
como Television y New Order, pasando por Gang of Four, Joy División
y Talking Head. Y es en esta última asimilación donde Kapranos
luce todo su esplendor de dandy británico, que parece haber estudiado
de memoria la actitud escénica del David Bryne de finales de los
´70.
La efervescencia llegó a su ápice de la mano, obviamente,
de Take Me Out, la canción que los consagró en todo el mundo,
y cuyo riff se amplificó en el uniforme coro de un público
más que entusiasta. Para el final, los Franz Ferdinand tomaron nuevamente
la posta y derrocharon energía pura de la mano de Jacqueline, Darts
of Pleasure y Michael. Llegando casi a la hora y media de show, se despacharon
con una versión electrizante de Evil and a Heathen, que se
fue tornando cada vez más desprolija, respetando así los
cánones del punk en el cual, los cuatro músicos, ya se encontraban
sumergidos. Pero como la adrenalina parecía no ser suficiente, al
joven baterista Paul Thomson se sumaron dos colaboradores que no se cansaron
de golpear con un ritmo frenético el instrumento percusivo.
En el cierre, Kapranos prometió incendiar la ciudad en el potente
This Fire ¡Y vaya si lo hicieron! Pero se guardaron algunos cartuchos
para los dos días siguientes, en los que tuvieron la responsabilidad
de encender el "fuego inolvidable" de los irlandeses.
Franz Ferdinand +
The
Rakes
22/12/05, Madrid, Arena
Organiza Iguapop
Fotos Sara Navarro - IndyRock
Crónica Isabel Montero - IndyRock



El jueves 22 de Diciembre, las bandas "The Rakes"
y "Franz Ferdinand" se reunieron en el "Pabellón Madrid Arena" de
la capital, para regalar canciones bailables y liberadoras de estrés.
Zapatillas de tela y puntera de goma iban llenando el espacio reservado
para el público, mientras los teloneros "The Rakes" empezaban
a tocar a eso de las 20:55 una música que para unos es una agradable
mirada al punk sincopado y al pop-rock belicoso de los 80 y para otros,
una horrible sensación de "esto ya lo he escuchado en alguna parte".
Presentaban su último álbum "Capture/Release" editado
por V2, en el que podemos encontrar guitarras nerviosas y letras combativas.
Para la gente allí presente, pareció un buen comienzo y un
precalentamiento ideal para lo que la noche deparaba. Un grupo unido y
un vocalista expresivo, que apoyaba sus letras con juegos de mímica
y bailes convulsivos, interpretaron temas como "Retreat", "Violent" o "We
are animals" demostrando la variación posible en la voz de Alan
Donohoe, tan pronto estridente como grave e incluso intimidante, en el
reto de enfrentarse a los riffs guitarreros, la batería-ametralladora
y el bajo sostenido de sus compañeros.
Eran las 21:30 aproximadamente cuando "The Rakes" abandonaron el escenario
para convertirse en público de los que ellos mismos anunciaron a
viva voz: "Franz Ferdinand"
Una hora transcurrió hasta el momento en el que el "gran acontecimiento"
de la noche tuviera lugar, tiempo ocupado por música de sala que
fue transformándose desde el britpop de pantalón de pitillo
y look despeinado, hasta el estilo makinero más machacón,
que el público bailó tras varios viajes a la barra.
Eran las 22:25 cuando los componentes de "Franz Ferdinand" acudieron
al rescate armados con sus guitarras y con melodías épicas
de fondo. Sí, como de película. El pabellón lleno
y una muchedumbre ansiosa, no podían presagiar más que una
noche de éxito, en la presentación de "You could have it
so much better" su segundo disco, editado por EPIC, que según las
propias palabras del grupo formado en Glasgow, es "música
para que las chicas lloren".
Llorar no creo, pero bailar, bailamos chicos y chicas todo lo que quisimos,
siguiendo los ritmos de temas como "Do you want to" con una batería
siseante, una voz potente y una espalda bien guardada, por parte de unas
guitarras y un bajo potentes.
Momentos más tranquilos, vivimos en "Walk away" aunque no por
ello menos rítmicos, pues si de algo se caracteriza esta banda es
de mantener, por lo general, el ánimo bien alto. Tras bailes sobre
el escenario, pases de guitarra a lo AC/DC (con patada en el suelo y rasgado
de guitarra), saltos desde el bombo y mucha complicidad grupal, se despidieron
a las 23:25, dejando a un público ciertamente decepcionado por la
brevedad de la actuación. La imagen del disco en la pantalla, era
una perfecta metáfora de lo que ocurría, el público
clamaba a "Franz Ferdinand" aunque como era de esperar, Alex Kapranos,
Nicholas McCarthy, Bob Hardy y Paul Thompson salieron y tocaron alguna
canción más, para alargar en unos veinte minutos el concierto
de aquella noche. Con el aliciente de los teloneros participando en el
tema de "Outsiders" se puso fin a la velada y comenzó nuestra personal
cruzada, para salir del pabellón atestado de gente.

Fotos Deborah Marin
FIB 04
LA BANDA DEL MOMENTO (FRANZ
FERDINAND/FRANZ FERDINAND)
por Santiago Craig - IndyRock
Siempre llegué tarde a las novedades caras. En Navidad, por
ejemplo, habitualmente tenía la sensación de recibir los
juguetes del año anterior, mientras mis primos hacían aparecer
muñecos parlanchines y autos luminosos de entre los papeles rojos
y dorados. No era pobre, ni mucho menos, pero a todos nos toca siempre
(esto debería estar incluido en las Leyes de Murphy, si es que aún
no lo está) tener un pariente más adinerado. Así que
mis Lego de 50 piezas y mis muñecos de goma quedaban tristemente
opacados y desactualizados ante el despliegue tecnológico y deslumbrante
de los regalos ajenos. El colmo de esta situación fue el día
en el que Papá Noel (Así llamamos a Santa Claus, San Nicolás,
y a tantos otros por estas latitudes) me regaló un Play Móvil
pirata con un cofre lleno de candelabros y monedas plateadas y a mis primos
un Coleco Vision que incluía, entre otros, el juego de los Pitufos.
El pirata era bastante bonito, pero no tenía mucho que hacer ante
tamaño monstruo de la tecnología lúdica. Así
que quedó a medio abrir, recostado entre las nueces y los confites
mientras mi tío y mi papá simulaban "probar" la consola para
que pudiéramos usarla sin problemas. Jugaron un par de horas, hasta
que uno de mis primos comenzó a llorar y comprendieron, con evidente
desgano, que ya era tiempo de ceder su lugar a los infantes. No se exactamente
cuántas horas estuvimos jugando al Coleco, pero una cosa recuerdo
con precisión matemática: pasaron dos semanas en las que
la música y los sonidos del juego de los Pitufos no abandonaron
mi cabeza. Los escuchaba todo el tiempo: en la calle, en el colegio, antes
de dormir, durante mis juegos en la plaza, en fin, en cada una de
mis actividades cotidianas, esa musiquita insistía en transformarse
en la banda de sonido de mi vida diaria. Era una forma de apropiarme del
juego, si se quiere, y a partir de ese momento advertí que esa situación
comenzó a darse con regularidad. Es decir: mi cabeza no deja de
repetir melodías y sonidos una y otra vez. Despojos de ruidos o
canciones que pululan en la calle, como enjambres de notas que decidieran
usar temporalmente mi cabeza de nido o panal para transformarse en la banda
sonora del momento.
Hace unos días que ese lugar lo ha ocupado la canción
"Take me out" del grupo escocés neoretropunkpop Franz Ferdinad.
Vi el video ese en el que la pantalla del televisor queda reducida al baile
espasmódico de unos robots hechos de lata y cartón, y el
cambio de melodía en mi cabeza fue inmediato (creo que su predecesor
era el jingle de una propaganda de shampoo). Los movimientos cibernéticos
y la música pegadiza y reiterativa me llevó a la evidente
comparación con aquel juego de los Pitufos, así que en una
especie de actitud reivindicativa, permitida por mi actual pseudoautonomía
económica, fui hasta una disquería y me compré el
disco. "Franz Ferdinad" se llama, como la banda, y como el archiduque austrohúngaro
cuya muerte detonó la Primera Guerra Mundial. Está hecho
de muy buenas guitarras, bases discos que obligan a moverse y una voz de
una elegancia despeinada de esas que se usan ahora. Además de "Take
me out" están "The dark of the matinée", "Tell her tonight",
"Come on home" y "Jacqueline", canciones que seguramente irán relevándose
oportunamente a la hora de ocupar la totalidad de mi cerebro. Como dije
antes: siempre llegué tarde a las novedades. Antes por caras, ahora,
tal vez, por desprevenido. Hace ya unas semanas largas que "Take me out"
y otras canciones de los Fredinand están ocupando mentes, aunque
recién se hayan instalado en la mía por estos días.
Supongo que eso habla bien de ellas a las que se les auguraba una fama
más bien warholiana de escasos quince minutos. Veremos si siguen
sonando en el tiempo, por ahora, les alcanza para retumbarme en la cabeza,
para ser "la banda del momento" y hacerme sentir en armonía e igualdad
de condiciones con el resto del mundo.
TONIGHT: Franz Ferdinand
Hacia finales de 2006 el grupo estaba exhausto tanto física
como emocional y creativamente. Demasiadas experiencias durante tres intensísimos
años, en los que la banda escocesa había estado ininterrumpidamente
metida en el estudio o haciendo kilómetros y directos presentando
sus anteriores trabajos. Es normal que los componentes de Franz Ferdinand
separaran sus caminos durante una temporada, lo suficientemente larga,
como para afrontar los próximos envites felices de estar otra vez
todos juntos y entusiasmados con la idea de crear su nuevo disco.
Para ello se citaron en su Glasgow natal, y alquilaron un antiguo ayuntamiento
Victoriano abandonado recientemente, que convirtieron en su centro de operaciones
de cara a su siguiente asalto discográfico. Casi desde los primeros
días que dieron uso al edificio pasaron muchísimas noches
enteras juntos, trabajando, tocando o simplemente compartiendo momentos
de relax y cervezas.
Comenzaron a escribir temas nuevos sin planear nada concreto, y los
fueron plasmando también sobre el escenario, que es donde la banda
cree que de verdad se puede comprobar qué canciones funcionan y
cuales no. Así se dieron cuenta del verdadero potencial de "Ulysses",
el primer single de su recién editado "Tonight", o de los mucho
que calaba en el público "Turn it on", otra las canciones de Franz
Ferdinand que daran que hablar próximamente.
Tras darle muchas vueltas al asunto, e incluso algún intento
fallido en lo referente al lugar donde debían plasmar todas las
experiencias y composiciones acumuladas de cara al disco, cayeron en la
cuenta de que su nuevo espacio, el antiguo ayuntamiento victoriano que
usaban de oficina y local de ensayo, era el sitio ideal. Este terminó
convirtiéndose en un estudio con la ayuda de Paul Savage,
batería de The Delgados e ingeniero en Chem 19, el sello discográfico
Chemikal Underground de Glasgow.
Ahora vuelven a la carretera, en una gira que sin duda les convertirá
en uno de los grandes grupos del momento, y en la que aparte de los principales
temas de "Tonight", se podrán escuchar muchos de los hitazos que
los han hecho famosos entre le público, y respetados por la crítica
especializada.
http://www.franzferdinand.co.uk/
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Video de presentación del tercer álbum de Franz Ferdinand,
"Toninght", sobre el tema "Ulysses". Un disco que aparece en el mes de
enero de 2009 y que vuelve a revolucionar la vanguardia musical del pop
rock europeo. Un video presentado por IndyRock en colaboración con
PIAS
+ videos y videoconciertos en IndyRock
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