|
.
|
|
. |

Burning en el Radio Festival + Loquillo
+ Siniestro Total + Endémica Louise
25 de Marzo 2011 en Pabellón Rafael Florido (Almería).
Crónica y Fotos por Eduardo G. Magaña - IndyRock


Burning (Rock and Roll Radio Festival 2011)

Loquillo + fotos y datos / Endémica
Siniestro Total + fotos y datos
Rock and Roll Radio Festival
25 de Marzo 2011 en Pabellón Rafael Florido (Almería).
Crónica y Fotos por Eduardo G. Magaña - IndyRock
La tercera cita del Rock and Roll Radio Festival, tras las celebraciones
en Gijón y La Nuncía (Alicante) en el pasado 2010, fue todo
un éxito al congregar a unas 2.500 personas en el Pabellón
Rafael Florido de Almería de la mano de Moon World y Dgb Producciones.
Un festival itinerante en el que lo más granado del rock español
de los ochenta se reúne, para alegría de nostálgicos
y fortuna de los más jóvenes, que juntos disfrutaron de esta
gran colección de leyendas patrias.
Los primeros en salir a escena, realizando correctamente su papel de
anfitriones, fueron los jóvenes almerienses La Endémica Louise,
en una buena oportunidad de presentar su música ante sus paisanos
y ante alguno de sus ídolos.
Empezando el desfile de clásicos por el escenario almeriense
aparecieron Burning. Estos referentes de la movida madrileña, liderados
desde el teclado por la voz de Johnny Cifuentes, fueron los primeros en
emocionar a los asistentes con clásicos como “Que hace una chica
como tú en un sitio como este” o “Mueve tus caderas”.
El ambiente empezaba a calentarse, los jóvenes punks se acercaban
a las primeras filas. Era el momento de Siniestro Total. “El hombre medicina”
abrió el concierto del grupo vigués, con Julián Hernández,
y su característica locuacidad, a la cabeza, acompañado de
Javier Soto, Óscar G. Avendaño, Ángel González
y Jorge Beltrán. Clásicos del punk rock español como
“Yo dije Yeah”, “Todo por la napia”, “Cuanta puta, y yo que viejo” o “Ay
Dolores” sonaron junto a los temas de su último disco “Country &
Western”. Aunque la canción que más levantó
al público fue la gran “Bailaré sobre tu tumba” junto a su
particular versión del “Sweet Home Alabama”, dedicada a un pueblo
tan inmigrante como lo fue el gallego. “Miña terra galega” puso
el punto y final a un concierto que quizás se vio perjudicado por
su papel de telonero, al no poder hacer bises para cumplir los horarios.
Pero era tiempo del instante más esperado de la noche, la salida
de Loquillo al escenario. Apareció acompañado de una excelente
banda formada por las espectaculares guitarras de Igor Paskual y
Jaime Stinus, el bajo de Laura Gómez-Palma, la batería de
Laurent Castagnet,y los teclados de Santi Comet y derrochando una
auténtica “Rock and Roll actitud”. Chulería elegante, poses
dinámicas, gracejo canalla y un enorme carisma en el escenario le
garantizaron el fervor del público. “El rompeolas”, “Carne para
Linda” o “El hombre de negro” fueron grandes momentos en su repertorio,
pero lo mejor lo dejó para el final, con una sucesión de
clásicos coreados por todos los asistentes: “La mataré”,
recuperada en su setlist pese a la polémica, “Feo, fuerte y formal”,
“Ritmo de garaje”, momento épico con todo el pabellón entonando
el estribillo, “Rock and Roll Star” y “Cadillac Solitario” con el
que finalizó dos horas de gran concierto. Loquillo a sus 51
años se mostró en plena forma, demostrando porque en
las últimas tres décadas se le ha considerado como uno de
los mayores rockeros de este país.
“Burning veneno del rock”
Un libro de Ricardo Moyano y Carlos R. Duque.
Editorial Milenio, 2010. www.edmilenio.com
(Ricardo Moyano ha sido colaborador de IndyRock desde su creación
en 1996)
Ya hace mucho tiempo que sabemos que la música popular, el rock
por ejemplo, es también cultura. Pepe “Risi”, el mítico roquero
madrileño que fue el alma de los Burning hasta su muerte en 1997,
decía que el rock no sólo se hacía cantando o tocando
un instrumento, sino desde las redacciones de las revistas, los poemas
o los libros. Sin embargo, sólo en los últimos años
empiezan a surgir manuales que hablen de nuestros músicos, de los
que hicieron el rock en España nadando a contracorriente en la tierra
de las folclóricas y los melódicos, pateándose todas
las carreteras principales y secundarias del país, echándole
más coraje y corazón que otra cosa. Generalmente sacaban
de la noche sólo unos whiskys, un amor, o un sueño. Pero
siguieron ahí: Rosendo, Ñu, Burning…
En esta línea, ya tenemos en la calle nuestra biografía
sobre el legendario grupo madrileño. Me ha costado casi 500 páginas
narrar
los tortuosos vericuetos de la banda, porque empezaron allá
por los tiempos del mayo francés -1968- con un dúo entre
Pepe Risi y su amigo Quique Pérez, disfrazados de chicas, tocando
guitarras y percusiones que hacían con botes de detergente Colón…
¡Ya ha llovido!. Atrás quedan casi veinte LP, un rosario de
discos “single”, dos películas, un concierto en vivo que ahora ya
se vende en DVD, pero la verdad es que los chicos malos de La Elipa que
amaron por igual a Carmen Maura (“¿Qué hace una chica como
tú en un sitio como éste?”) que al malencarado y castigador
Jim Dinamita (“Donde dios no existe, allí reino yo”), no tenían
hasta ahora una monografía. Ya es raro, porque Burning atraviesan
todas las épocas del rock español si exceptuamos a Miguel
Ríos y pocos más, que aun estaban antes, casi al mismo tiempo
que Elvis o Chuck Berry... Un día después, ya estaban los
de La Elipa. El rock bronca, el glam rock, el rollo, la movida, el tecnopop,
el revival roquista, la moda de los discos unpluged, por todos los palos
han pasado Burning, y como alguien dijo, su malditismo hizo que siempre
fueran especialistas en vivir en sus canciones pero nunca en vivir de ellas.
Otros lo llaman autenticidad y chupa de cuero.
Claro es que el libro tenía “handicaps”. El mayor, que
por desgracia, hace muchos años que han muerto los líderes
históricos, Antonio Martín y Pepe “Risi”, nuestros particulares
Mick Jagger y Keith Richards. Murieron de demasiado rock: de su tributo,
de su caos. Pero sus voces viven a lo largo del libro, traídas incluso
por la hermana de Pepe, por el gran saxofonista Mikel Slingluff, por Edu
Pinilla, o por el propio Johnny Cifuentes, incombustible teclista del grupo.
Indy-rock empujó también el libro ya que el solícito
buen amigo J.E. Gómez me puso en contacto en Granada con el productor
Paco Espínola, que desvela toda la tramoya del disco “En directo”
de 1990, cuando los Burning se visten de multinacional por un rato; sucesos
que se cuenta con detalle por primera vez. Y hay anécdotas descacharrantes,
de cuando los guardias civiles de capa, ametralladora y tricornio hostigaban
a estos roqueros melenudos de alta peligrosidad social… Aunque casi más
peligrosos, la verdad, eran los chicos de los barrios duros de Madrid,
Carabanchel, San Blas, Vallecas, cuando llegaban los Burning a intentar
chulearles las novias. La cosa solía acabar a palos.
Resulta difícil de creer que los Burning fueran sin embargo
a la vez los más grandes románticos del suburbio, que hayan
compuesto no sólo rocanroles que subliman la energía a trallazos
sino también las mejores baladas rock-blues que se hicieron nunca
en España, pongamos que hablo de “Madrid sin D”, de “Lujuria”, “Chicas
del drugstore”, “Extraño en la ciudad”, “Una noche sin ti”, “Como
un huracán”…. O que Antonio fuera el mejor cantante de aquellos
años, nocturno vampiro de las esencias de Lou Reed y de los Stones.
O que “Risi” con su Gibson Les Paul –negra, por supuesto- haya dejado a
la posteridad unos riff de guitarra tan mágicos y personales que
aún hoy nadie ha logrado reproducirlos.
Me conformaría con que el libro sirviera de eslabón
para acercar a los amigos del rock de entonces y de ahora a escuchar otra
vez los discos de Burning, “El fin de la década”, “Bulevar”, “Regalos
para mamá”, etc. Se llevarán sorpresas. Es una banda al margen
de las modas. Ojalá sus páginas muevan también a que
alguien se acerque a escuchar un poquito de buen rock en vivo, del que
no queda mucho en estos tiempos difíciles, a un garito cualquiera
del pueblo o la ciudad; el rock de esas bandas que empiezan ahora su propio
camino... Aunque podría ocurrir que a quien se encuentre el lector
sea a los propios Burning, hijos de sí mismos, que a estas alturas
de la película aún siguen dando caña. Que nadie se
extrañe, porque el veneno es contagioso, y como dice Johnny, el
pianista que está desde 1974, esto es “una larga noche de rock and
roll”.
Ricardo Moyano. Agosto 2010.
2006.- "Desnudo en el Joy" es el nuevo disco de Burning que
verá la luz a finales de abril / principios de mayo de 2008 Se trata
de un disco grabado en directo en el 2006 en versión acústica,
como fin de la gira "Dulce dieciséis" y que cuenta con invitados
como "Quique González", "Pereza" o "Ñaco Goñi". Saldrá
una edición especial (y limitada) con 2 CD´S + 1 DVD editado
por la compañía Clever Music El grupo se encuentra en estos
momentos preparando nuevos temas para la grabación de un nuevo disco
en estudio.
Sábado 10 de marzo de 2001, Madrid por Yolanda para
IndyRock
Ambiente cálido gracias a unos carteles repartidos por la ciudad
con una frase <<Burning por fin en Madrid>>, que tan buenos recuerdos
me trae del verano pasado (<<Burning, la leyenda continua>>).
Si, Madrid vibra por la vuelta de Burning; el sitio, la sala Revolver club
que se ha trasladado unos cuantos metros desde Galileo 26 hasta Islas Filipinas.
No solo ha sido un cambio de localización, sino también de
estilo, a partir de las 12 se convierte en calabaza. Llagamos a la sala
a eso de las 21:20 a pesar de que nos han dicho que el concierto es a las
21. Siempre creemos en la hora de retraso de Madrid. Al llegar a la sala,
hay formada una cola para la adquisición de entradas, de unas 10
personas. Sabía que algún día esto pasaría,
pero no pense en ningún momento que fuera ese sábado. Realmente
había gran expectación por el concierto. Al entrar en la
sala,ya hacia calor y había bastante humo..ambas cosas mezcladas
con la oscuridad y unas luces parpadeantes, hacían que no reconocieras
ni al que tenias al lado.Por suerte divisamos la barra y pedimos dos birras
a precio nada popular (Gracias Juan!!) y nos dirigimos hacia el escenario
(que por cierto me costó un rato divisar). Nos colocamos en la tercera
fila, a la derecha clases de gimnasia del que apuesto fue uno de los que
mas disfrutó (a su manera) del concierto. A la izquierda sangre
nueva, juraría que mas jóvenes que yo! (a una dama no se
le pregunta la edad) y delante los de toda la vida. El concierto tarda
en empezar unos 20 minutos que se me hacen eternos, mirando el reloj cada
20 segundos. El primero en salir al escenario por detrás de la batería
es Edu con sus gafas y su eterna sonrisa, tras el Johnny con sus gafas
de rock, tras ellos el resto de la banda. Johnny coge el micro y hace saltar
a un publico caliente y receptivo desde el principio Por el escenario pasan
"Mientelas", "Como un huracán", "Johny El seco", "Una noche sin
ti", "Weekend", "Chueca"(<<justo en la esquina esta el bar "Sierra??"
donde sabéis que hay? los mejores boquerones!>>),
"¿Que hace una chica..?","Esto es un atraco", "Mueve tus caderas"...siempre
me olvido la libreta! Johnny no se cansó de repetirnos que le encantaría
que pudiésemos haber sentido el calor de sus músicos y nuestro
calor. Que era una gran sensación oír nuestras voces por
detrás de la suya, y que estaba realmente a gusto en Revolver. Entre
medias de las canciones de siempre, nos mostraron dos avances del nuevo
disco, el primero una canción de la que no recuerdo el titulo, pero
me aseguran que Johnny dijo que era "Swing del lobo"(no se yo...). De la
segunda canción estamos seguros que no dijo titulo, y yo solo me
entere de la descripción de la anatomía de una mujer. Por
ultimo, una sorpresa, "Jim Dinamita" con un Ramoncín que salto del
camerino para cantarla y lo mismo hizo al terminar, paso por Revolver como
una exhalación.Empezó a cantar en el micro de Johnny y terminó
en el de Carlos vociferando eso de "y voy a hacerte un cocoooooooooo".
El publico pide Johnny B. Goode y una vez mas se queda sin escucharla.
Tras este fantástico concierto, salida en falso debido a que
ponen la música de la sala y pasan unos minutos. Cuando ya estamos
lejos del escenario, Johnny vuelve a salir por que no nos podía
dejar sin "No es extraño"..así que volvemos al escenario.
Fin del concierto, esta vez nos quedamos un rato para asegurarnos de que
no continúa. Aprovechamos el lío en el ropero para colarnos
en los camerinos(pero esta vez fue demasiado fácil, así que
no cuenta), allí hablamos un rato con la banda y aproveché
para hacer un poco de "cotilleo de investigación". Les hablé
de próximos conciertos. Me habían dicho que tocaban en Toledo
dentro de un par de meses con Lobos Negros y me dijeron que aún
no estaba confirmado (ooooooh). Después de darme por satisfecha
con la recogida de información, salimos a la calle escoltados por
un amable señor que quería evitarnos el trauma de ver Revolver
convertida en una de esas discotecas de "chunda-chunda". Sólo Johnny
con su picaresca consiguió convencer al tipo aquel para salir algo
mas tarde. Una vez en la calle, por fin encontramos a Mónica!! que
nos dejo en manos del torete y el coche que si hablara les llevaría
a todos a la cárcel (menuda historia tiene ese coche!). Insistió
tanto en que nos cuidara que incluso me preguntaron si éramos hermanas,
jajaja (Graaaaaacias Mónica, eres un sol). Terminamos la noche en
el "Cocodrilo" como no podía ser menos. Sitio ideal para cerrar
una noche en la que voló el Rock and Roll.

Fotos J.E. Gomez © Indy Rock
TOCALA JOHNNY
La Caverna, Granada 13/14 noviembre 1997
J.E. Gomez - Indy Rock
"La de las seis de la mañana. Tócala, Johnny", fue el
grito, tímido pero sonoro desde las primeras filas situadas ante
el escenario. Al otro lado, tras sus teclados Yamaha, Johnny, simplemente
miró. En su cara se dibujó una sonrisa conflictiva y nostálgica.
Caló sus omnipresentes gafas negras y tras hacer el signo de OK
con la mano, unas notas suaves y desgarradoras surgieron de sus teclados.
En ellas se contenía toda la esencia de años de carretera,
garitos, éxitos y sinsabores. Burning no ha muerto. Lo dicen sus
seguidores, viejos y nuevos. El rock no tiene barreras ni entiende de lutos.
Burning está de gira. En la calle y en el escenario mantienen la
imagen de chaquetas de cuero negro, gafas Blue Brothers y actitud descarada.
"¡Que tiempos los del Risi!", decía Johnny, "pero aquí
estamos, para hacernos unas canciones". Todo el mundo, incluso los escépticos,
se dejó llevar por el arrebatador estilo "cheli" de Johnny, los
rifs de Eduardo y el bajo de Carlos, todo ello aderezado con una percusión
implacable, contundente. Mueve tus caderas. Esto es un atraco, nena. Qué
hace una chica como tú... Todas las viejas canciones y otras nuevas..
y el vello erizado sintonizando a los Stones. Realmente, eran las seis
de la mañana. Jhonny lo dijo: "esto es una banda de rock and roll".
J. E. GOMEZ
BURNING: VENTITRES AÑOS DE ROCK AND ROLL, 1974...
por Ricardo Moyano (18-11-97)
El más "incendiario" y a la vez incombustible grupo de rock que
ha dado Madrid surgió a mediados de los setenta (1974) en el calor
del barrio de La Elipa. Lo hacían para "ligar", según confesaban
ellos mismos, pero también, por supuesto, porque sus vidas eran
el rock. La voz aterciopelada y chulesca de Toño Martín,
la stoniana guitarra de Pepe Risi y el piano "honky tonkie" de Johnny se
juntan para romper con los divos rosas y los grupetos de la canción
del verano que mandaban en la época. Y surge esa "leyenda de cuero
y fuego forjada en la fragua de los Rolling Stones" como les definió
con su peculiar grandilocuencia Miguel Ríos. Rolling, sí,
pero también los New York Dolls de Johnny Thunder, o Patti Smith,
o Lou Reed.
Mientras el general Franco agonizaba en El Pardo, y cantando todavía
en "inglés vallecano", dan a luz singles inencontrables con el "Johnny
be good" de Chuck Berry, o con el "I'm burning" de su propia cosecha, que
es ya toda una declaración de intenciones. Luego, en 1978, el LP
"Madrid" representa el primer intento serio de un rock cantado en español
que, fiel a las esencias llegadas de EEUU y de Inglaterra, quiere abrir
las puertas a lo autóctono, a lo que enseguida sería llamado
"la movida madrileña". Ramoncín, Alaska, Loquillo, Gabinete
Caligari, entre otros, reconocen la fuerte influencia de los Burning, que
en esa larga trayectoria que aun hoy no ha terminado, dan al aire una equilibrada
mezcla de canciones de rock guitarrero y rotundo junto a tiernas o ásperas
báladas de amor y a temas más poperos y bailables.
Las canciones de Burning giran siempre en torno a vivencias propias
o cercanas, a los asuntos eternos del rock and roll cantados en clave personal,
trágica, romántica o festiva: las chicas, los amigos, la
noche, las copas, y, sobre todo en su primera época, también
las drogas, el mundo suburbial de la prostitución, los yonquis,
los sueños líquidos. Siempre todo narrado entrañablemente,
incluso cuando las canciones se vuelven críticas hacia las secuelas
de la heroína y nos hablan de la destrucción del hermano
("Hermano", 1983) o de la amiga ("Cristina", 1985), o de la violencia del
barrio ("Chueca", 1987).
En 1979 graban su tema estrella, "Qué hace una chica como tú
en un sitio como éste", que por su calidad musical y también
por el hecho de incorporarse a la banda sonora de la película del
mismo nombre, les catapulta a una fama tan relevante como -a esos niveles
de éxito- efímera. En realidad, los Burning nunca han podido,
casi a su pesar, desmarcarse de esa canción maestra, inevitable
en todos sus conciertos tanto como el "Johnny be good" de C. Berry, y todavía
a fines de los años 80 Pepe Risi reconocía en una actuación
en el madrileño Rock Club que era "una canción que hemos
tirado a un rincón, pero a un rincón dorado".
El LP "El fin de la década", de ese mismo año, desarrolla
temas claramente "stonianos" en lo literario y en lo musical, punteos de
guitarra, la voz arrastrada y sensible de Toño, historias cálidas
de amor nocturno, nacidas del coqueteo del propio grupo con las drogas,
con la "nieve". Como patrón, el Let it bleed y el Sticky finger
de los Jagger y Richards.
En 1980, una nueva propuesta cinematográfica, la banda sonora
de "Navajeros", da como resultado el LP "Bulevar", donde, si la temática
de muchos temas gira alrededor de El Jaro, el joven delincuente vallecano,
los aires musicales se aligeran, y varias canciones se remarcan con estribillos
muy característicos, que apuntan ya a la incipiente "movida" del
Foro. Burning actúa en estos años del fin de los setenta
y principios de los ochenta en festivales, clubs... Sin ser un grupo de
éxito masivo, se les reconoce como renovadores del rock madrileño
y nacional, y como les cantaba Loquillo poco después, Pepe Risi
había matado el silencio en las calles de Madrid.
Pero la historia de Burning es también la de una supervivencia
a su propio malditismo. Toño Martín, el carismático
cantante, abandona la banda y la música en 1982, para iniciar un
viaje de ida y vuelta desde las trampas del mundo urbano a la placidez
de la vida rural y otra vez a la gran ciudad, Barcelona, donde moriría
años después alejado de todo, ajeno a su propia leyenda.
Sólo que el rock no se detiene, y Pepe Risi y Johnny tiran del carro,
retoman su vocación más stoniana, asumen las voces por mitad,
como almas gemelas un poco huérfanas, y se echan de nuevo a la carretera,
a desparramar ese sonido de "belleza sucia" tan inconfundible, tan de banda
de barrio curtida en mil tocatas por el lado oscuro de las ciudades, de
los rincones perdidos de los pueblos, entre copas y humo de cigarros, donde
viven los sueños, donde surgen los amores fugaces e imposibles.
En 1990, el rock "auténtico" se pone de moda en los despachos
de las ejecutivas discográficas, y la llamada de una multinacional
coloca de nuevo a Burning, como en una segunda juventud, en el escaparate
de los medios, con un disco en directo que recoge lo mejor de su trayectoria.
En esos años salen de las cuevas, de los garitos, y llenan pabellones
deportivos. Pero las ventas no están,. como no podía ser
de otro modo, a la altura de las esperanzas de la empresa, y Burning vuelve
a la independencia, a la noche, a los pequeños locales donde dan
siempre lo mejor de sí. En 1992, el excepcional disco "No mires
atrás", destilando todas las esencias de dos décadas de rock
and roll, anuncia una nueva etapa que aparentemente se verá truncada
en 1997 por la muerte por neumonía del propio Pepe Risi, con solo
42 años, el mismo día de mayo que se había llevado
años atrás a Toño, y aun en plenitud de facultades
musicales aunque con la salud muy quebrantada por la vida en la carretera,
por esas "fiestas magníficas en que lo hemos pasado fetén",
como le recordaba el propio Johnny el día de su muerte.
Y pese todo, en otra pirueta de resistencia, de amor eterno al rock
and roll, Johnny, el único superviviente de la formación
original de 1974, sigue adelante con su viejo teclado Yamaha y con los
jóvenes miembros que se habían unido a Burning en los años
finales: Carlos Guardado al bajo, Eduardo Pinilla a la guitarra. Con sus
temas históricos ya conocidos en toda España ( la "Chica...",
"Mueve tus caderas", "No es extraño que estés loca por mí",
"Es especial", "Una noche sin tí"....) y otros dejados en maqueta
por el propio Risi, o compuestos en estos últimos meses entre todos
, pasean una vez más su mensaje rockista, su invitación a
la noche, a la amistad, a la celebración de la gran fiesta del rock
and roll. Tiene inevitablemente que haber momentos para la nostalgia, para
las lágrimas, para el recuerdo a los grandes músicos que
fundaron Burning y que se fueron para siempre. Pero también tiene
que haber impulso adelante. "No pares de bailar" , como dice uno de sus
temas. No, el rock no para, no puede parar: se caería. Quienes como
Burning -Johnny, Carlos, Eduardo- conocen su secreto, saben que ha de recomenzar
cada vez de nuevo, en las primeras notas de cada canción. Y siempre
con el corazón puesto en la garganta, en la voz, en las manos que
tocan hasta la extenuación la guitarra, el saxo, los tambores...
Discografía
Se encuentra repartida en varias compañías: Movieplay-Fonomusic,
Belter (y tras su quiebra, Divucsa), Victoria-PDI, BMG-Ariola, y Don Lucena.
-Single "Johnny be good/ I'm burning" (1974). -Single "Like a shot/ Rock
& roll (1975) -contenido en el colectivo LP "Viva el rollo"- -LP "Madrid"
(1978) -LP "El fin de la década" (1979) -LP "Bulevar" (1980) -LP
"Atrapado en el amor" (1982) -LP "Noches de rock and roll" (1984) -LP "Hazme
gritar" (1985) -LP "Cuchillo" (1987) -LP-CD "Regalos para mamá"
(1989) -LP-CD "En directo" (1991) -LP-CD "No mires atrás" (1993)
Colaboraciones:
a) Colaboración de Burning en el disco de "Homenaje a Stukas" (1997)
con el tema "Reinas de la noche";
b) de Pepe Risi y Johnny en el disco homenaje a Burning "Banquete para
ellos" (1997) con el tema "Las chicas del drugstore"; y c) de Pepe Risi
en solitario, colaboración en el disco "Compañeros de viaje"
(1997) de Loquillo y los Trogloditas, y la composición a medias
con Ramoncín del tema "La chica de la puerta 16" en el LP "Ramón-cinco"
de este último. Maxis: Igualmente, del disco "Hazme gritar" se extrajeron
sendas versiones "maxis" de los temas "No pares de gritar" y "Tú
y yo". Caras B: Como caras "b" inéditas en disco grande: El single
de 1978 "Qué hace una chica.../Ginebra seca" contiene la versión
original de este último tema nunca incluido en disco grande, al
igual que un single de 1989 contiene una versión tampoco editada
en disco grande del "Dulces dieciseis" de Chuc Berry. B.S.O.: En la banda
sonora de "Navajeros" pueden escucharse un tema inédito sobre El
Jaro, y en la película "Qué hace una chica como tú
en un sitio como éste" versiones en directo de temas ya grabados
en disco. Video: El único video oficial es el que recoge los conciertos
que dieron lugar al disco "En directo" de 1989.
www.burning.es
http://www.burningmadrid.com/
EP Management ::
enriquepatricio@wanadoo.es C/ General Elorza N° 25 (locales) of.
812 - 33001 Oviedo
Tlfn: 985 215012 - 609 892541
Fax 985 215012
|
|
|