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Video directo: Loquillo en 2003. Entrevista y directo en Granada, concierto en la Sala Industrial Copera. 
Recuperamos un video documento ya histórico en el que Loquillo habla del rock y de la música
Imágenes, información y edición: J. E. Gómez / IndyRock
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Loquillo
 
LOQUILLO POSPONE EL INICIO DE SU GIRA “A SOLAS” COMO CONSECUENCIA DE UN ACCIDENTE SUFRIDO POR SU GUITARRISTA JAIME STINUS
         El cantante Loquillo se ha visto obligado a posponer el comienzo de la gira que debía dar comienzo mañana, día 5 de noviembre, en Zaragoza como consecuencia de una caída, sufrida en la noche del jueves, del guitarrista, productor y director musical de la gira del cantante, Jaime Stinus. 
Como consecuencia de dicho accidente, producido en su casa, Jaime Stinus se ha lesionado la muñeca lo que le impide desarrollar su trabajo como guitarrista en los conciertos que tenía proyectados realizar a lo largo del mes de noviembre, según el dictamen de los servicios de traumatología de la clínica Dexeus que le han asistido. Dichos servicios han aconsejado al guitarrista que guarde reposo durante al menos veinte días para lograr una pronta y total recuperación, razón por la cual se ha tomado la decisión de posponer las fechas que el cantante se había comprometido a realizar dentro de su gira a lo largo del mes de noviembre.
        La promotora Antípodas Producciones tiene la intención de buscar de manera inmediata nuevas fechas para acomodar los conciertos que como consecuencia del accidente se han visto obligados a suspender, y que afectarían a Zaragoza, Oviedo, Bilbao y Albacete, a fin de que el público que ha sacado ya sus entradas pueda conservarlas de cara a los próximos conciertos que se anunciarán debidamente y con antelación suficiente.
         En aquellos casos en que el público así lo decida podrá recuperar el dinero de sus entradas en los puntos de venta donde los adquirió.
         A pesar de esta excepcional circunstancia está previsto que Loquillo realice el resto de fechas comprometidas para dicha gira a lo largo del mes de Diciembre, Enero y Febrero, comenzando en Valladolid el día 3 de Diciembre.   Zaragoza, 4 de noviembre de 2011
Loquillo en el Radio Festival + Siniestro Total + Burning + Endémica Louise
25 de Marzo 2011 en Pabellón Rafael Florido (Almería).
Crónica y Fotos por Eduardo G. Magaña - IndyRock


 

Rock and Roll Radio Festival 
25 de Marzo 2011 en Pabellón Rafael Florido (Almería).
Crónica y Fotos por Eduardo G. Magaña - IndyRock
La tercera cita del Rock and Roll Radio Festival, tras las celebraciones en Gijón y La Nuncía (Alicante) en el pasado 2010, fue todo un éxito al congregar a unas 2.500 personas en el Pabellón Rafael Florido de Almería de la mano de Moon World y Dgb Producciones.
Un festival itinerante en el que lo más granado del rock español de los ochenta se reúne, para alegría de nostálgicos y fortuna de los más jóvenes, que juntos disfrutaron de esta gran colección de leyendas patrias. 
Los primeros en salir a escena, realizando correctamente su papel de anfitriones, fueron los jóvenes almerienses La Endémica Louise, en una buena oportunidad de presentar su música ante sus paisanos y ante alguno de sus ídolos.
Empezando el desfile de clásicos por el escenario almeriense aparecieron Burning. Estos referentes de la movida madrileña, liderados desde el teclado por la voz de Johnny Cifuentes, fueron los primeros en emocionar a los asistentes con clásicos como “Que hace una chica como tú en un sitio como este” o “Mueve tus caderas”.
El ambiente empezaba a calentarse, los jóvenes punks se acercaban a las primeras filas. Era el momento de Siniestro Total. “El hombre medicina” abrió el concierto del grupo vigués, con Julián Hernández, y su característica locuacidad, a la cabeza, acompañado de Javier Soto, Óscar G. Avendaño, Ángel González y Jorge Beltrán. Clásicos del punk rock español como “Yo dije Yeah”, “Todo por la napia”, “Cuanta puta, y yo que viejo” o “Ay Dolores” sonaron junto a los temas de su último disco “Country & Western”.  Aunque la canción que más levantó al público fue la gran “Bailaré sobre tu tumba” junto a su particular versión del “Sweet Home Alabama”, dedicada a un pueblo tan inmigrante como lo fue el gallego. “Miña terra galega” puso el punto y final a un concierto que quizás se vio perjudicado por su papel de telonero, al no poder hacer bises para cumplir los horarios.
Pero era tiempo del instante más esperado de la noche, la salida de Loquillo al escenario. Apareció acompañado de una excelente banda formada por  las espectaculares guitarras de Igor Paskual y Jaime Stinus, el bajo de Laura Gómez-Palma, la batería de Laurent Castagnet,y  los teclados de Santi Comet y derrochando una auténtica “Rock and Roll actitud”. Chulería elegante, poses dinámicas, gracejo canalla y un enorme carisma en el escenario le garantizaron el fervor del público. “El rompeolas”, “Carne para Linda” o “El hombre de negro” fueron grandes momentos en su repertorio, pero lo mejor lo dejó para el final, con una sucesión de clásicos coreados por todos los asistentes: “La mataré”, recuperada en su setlist pese a la polémica, “Feo, fuerte y formal”, “Ritmo de garaje”, momento épico con todo el pabellón entonando el estribillo, “Rock and Roll Star” y  “Cadillac Solitario” con el que  finalizó dos horas de gran concierto. Loquillo a sus 51 años se mostró en plena forma,  demostrando porque en las últimas tres décadas se le ha considerado como uno de los mayores rockeros de este país.

Loquillo maldice su destino
por Luis Miguel Albarracín - IndyRock
5 marzo 2011 Auditorio Manuel de Falla, Granada


Fotos Manuel Medina (marzo 2011 sala Habana Huelva)



Jose María Sanz Beltrán volvió, triunfó, convenció y se fue con el aplauso unánime de su público en el bolsillo. A estas alturas de la película hablar de Loquillo significa recordar situaciones y experiencias vividas en los últimos treinta años de nuestra historia del rock and roll. Desde niños hasta abuelas presenciaron la actuación del chico del Clot, pasando por veinteañeros, treintañeros, cuarentones, cincuentones… hasta donde el cuerpo aguante. Familias de tres, cuatro o cinco personas acudieron para seguir aprendiendo de nuestro Johnny Hallyday ibérico. 

Una camiseta de los Celtics con el dorsal número cinco, el logotipo del pájaro loco con sus tibias reflejado en un par de paredes del Manuel de Falla, moqueta gris impecable, la imagen de Marlene Dietrich sobre una pantalla, un micrófono con plumas cabareteras y lo más importante, la presencia de una banda que no tiene desperdicio alguno. A las nueve comenzó el show que pocos olvidarán. 

Si existe alguna cualidad del Loco que merece la pena ser resaltada, ésa es su inteligencia para rodearse siempre de los mejores, de aquellos talentos que trabajan para él y consiguen que se vayan sumando a su discografía nuevos temas que se irán añadiendo a su repertorio definitivo. Contar en su equipo con Jaime Stinus ha sido su gran fichaje. Sin duda. Guitarrista, compositor y productor, todo en uno. Su elegancia sobre el escenario aporta muchísimo, con un sonido increíble, controlando en todo momento lo que interpreta, y haciendo las delicias de todos. Un buen escudero es Igor Paskual, que aporta frescura y juventud a la formación, comunicando muy bien con los espectadores. La base rítmica arropa muy bien a los guitarristas; Laurent Castagnet en la batería, la argentina Laura Gómez en el bajo, y Santi Comet en los teclados. 

Pero el auténtico foco de atención, claro está, es Loquillo. Con su entrada al escenario se ganó la admiración y el respeto de todos hasta el último acorde de la última canción. Las tres primeras interpretaciones fueron auténticamente demoledoras: “En las calles de Madrid”, “María” y “Pégate a mí”. La cantidad de gestos, poses y sobre todo, actitud, que Loquillo despliega sobre el escenario no tiene precio. Los fotógrafos realizaban su trabajo y quería poner todo de su parte. Por falta de pose no será. Dicen que lo más difícil no es llegar a donde se quiere, sino mantenerse. Y Loquillo lo lleva consiguiendo durante muchos años con diferentes formaciones a su lado. 

 A partir de aquí, con un público heterogéneo al máximo, sin demasiadas ganas de lenvantarse de sus butacas, el Loco fue desgranando diferentes temas para celebrar su treinta aniversario en el mundo del rock. “Maldigo mi destino”, “Línea clara”, “Rock´n roll actitud”, “La edad de oro” y “Arte y ensayo” fueron las siguientes. A continuación llegó la primera dedicatoria de la noche, que recayó en la figura de Jose Ignacio Lapido, que se encontraba entre el público, y al que agradeció su presencia con “Memoria de jóvenes airados”. La segunda dedicatoria fue para sus inseparables amigos Jaime Urrutia, Andrés Calamaro y Enrique Bunbury, a los que rindió homenaje con “El hombre de negro”, incluyendo también en sus menciones a su querido Johnny Cash. “Cruzando el paraíso” fue la elegida para enlazar con el primer momento álgido de la noche. Con “El rompeolas” las butacas se quedaron vacías y todo el auditorio se puso en pie. El Loco sonreía y se le notaba feliz, en continua comunión con sus seguidores. Con canciones tan redondas no necesitaba ningún tipo de presentación. A partir de ese momento la actuación fue in crescendo, y tanto artista como público iban aumentando en intensidad.

Sentado en un taburete comenzó Loquillo su particular “Rock suave”, el cual tiró al suelo para levantarse y conseguir uno de los momentos más especiales junto a la guitarra de Jaime Stinus. “Carne para Linda”, “Las chicas del Roxy” y “Todo el mundo ama a Isabel” conectarían con otro momento “Stinus”. “Autopista” en manos de Jaime merece otra parada en el camino. Se detenía el tiempo cada vez que el productor de los últimos discos de la banda tomaba el mando. Qué capacidad para hacer disfrutar. 

Así concluyó la primera hora y cuarto de concierto, con todos sus fans pidiendo que el espectáculo continuara. La gente que va a ver al chico del Clot no está hecha de cualquier pasta. Sus seguidores son fieles de toda la vida, lo habrán visto en muchísimas ocasiones, pero ahí siguen, apoyándolo siempre que acude a su ciudad. Y llevando a sus hijos a sus conciertos para que en casa escuchen sus discos todos juntos. 

Si alguno andaba despistado y no estaba del todo convencido, con la última parte de la actuación era imposible negarse a la evidencia. No existen muchos artistas que cuenten con un final de show tan brutal y contundente. Sin paliativos. “Cuando fuimos los mejores”, “La mataré” y “Feo, fuerte y formal”. Hasta ahí bien. Pero todavía quedaba la traca final. Canciones que todos los presentes habrán cantado cientos, miles de veces, de ésas que pasan de generación en generación. “El ritmo del garaje”, “Rock and roll star” y “Cadillac solitario”. Dos horas de puro Loquillo que no dejaron indiferente a nadie. Su inteligencia lo sigue manteniendo en la liga de los buenos sabores de boca. Porque treinta años merece la pena celebrarlos, y si es rodeados de personas de todas las edades mucho mejor. La historia continúa. Con Jaime Stinus a su lado al Loco le quedan todavía grandes discos por grabar. 


Políticamente incorrecto
por Enrique Novi
En el remodelado Auditorio Manuel de Falla, de nuevo dispuesto para acoger en su seno la música en directo, se presentaba el personaje Loquillo, en la que era, tras la de MClam, la segunda entrega (ya que el concierto previsto de Celtas Cortos fue suspendido) del ciclo Falla, música en 360 grados, que culminará en mayo con la presencia de la cantante Malú. Basten los mencionados nombres para dar una idea de la concepción que tienen los responsables culturales de nuestro ayuntamiento, encargado del programa del auditorio, de en qué consiste abrirse y abrir un sacrosanto espacio a las músicas de extracción popular. La simple denominación de 360 º, además de no decir lo que pretende, pues son los grados que según uno de sus discursos pretendía aplicar Pinochet a su política -para dejarla en el mismo sitio-, desprende un tufillo a intelectualismo seudopopulista no exento de condescendencia. La consecuencia primera es el sufrimiento al que se someten los oídos del público. Pues aunque el auditorio puede presumir de disponer de una de las mejores acústicas de la ciudad y más allá, no está concebido para absorber la amplificación desmesurada de este tipo de conciertos, normalmente sonorizados por técnicos que no contemplan sus posibilidades. Nada de esto parecía incomodar a un público bullicioso y entregado que al grito de ¡Loco, loco! recibió los primeros acordes de En las calles de Madrid. A partir de ahí se fueron sucediendo los clásicos del espigado rockero, pues el concierto se enmarca dentro de la gira que celebra sus 30 años sobre los escenarios, una gira que lo ha tenido rodando gran parte del pasado año 2010. Una banda robusta, solvente y de incontestable pegada, cuyo peso recaía sobre sus excelsos guitarristas, Igor Paskual y el histórico Jaime Stinus, que no se dejaron en el tintero ningún cliché rockista, pensada para reventar grandes estadios, añadió prestancia a temas inmortales como Línea clara, El rompeolas o Las chicas del Roxy. También tuvo tiempo de rendir pleitesía a sus héroes de ayer y de hoy, a los Johnnys, Cash y Hollyday, a Pepe Risi, al allí presente Lapido (al que dedicó Memoria de jóvenes airados) y hasta a su excompinche Sabino Méndez. Entre unas y otras, José María Sanz repasó todo su catálogo de poses, gestos y guiños de seductor de barrio, elegante y chulesco, además de provocador. Así fue especialmente ovacionado un primer pitillo al que dio candela antes de acometer La edad de oro. Y es que Loquillo puede parecer algo payaso pero le hace feliz mostrarse políticamente incorrecto. Con el público en pie se hizo esperar antes de repasar en los bises sus temas más conocidos, Cuando fuimos los mejores, Feo, fuerte y formal, El ritmo del garage y, cómo no, decidido a la incorrección política, La mataré. Como era previsible se dejó para la despedida Rock & Roll Star y Cadillac solitario. Para entonces, casi dos horas más tarde, el auditorio era toda una fiesta.

07 - 05-04 Gramada, Industrial Copera
Fotos: Merche S. Calle - IndyRock

 
 





24 enero 2003 Sala Oasis de Zaragoza
Fotos Angel Burbano


LOQUILLO - SIN NUESTROS FANS, MENORES DE 25 AÑOS, NO HUBIÉRAMOS SOBREVIVIDO
Por Carlos del Amo
Madrid, 7 nov (EFE).- Loquillo y Los Trogloditas nacieron a principios de los años 70 como pioneros del rock en español junto a bandas como Los Rebeldes o Gabinete Caligari y veinticuatro años después y con un nuevo disco, "Feo, fuerte y formal", dicen haber sobrevivido "gracias a nuestros fans, que son menores de 25 años".
José María Sanz, Loquillo, que presentó hoy su nuevo álbum en la Sociedad General de Autores (SGAE) acompañado por Ramoncín, que fue el primer rockero español en grabar un álbum allá por 1970, y los Trogloditas, Jordi Vila, Josep Simón y Ricard Puigdomenech, dijo que "lo único que he hecho yo por el grupo es mantenerlo unido y esperar al regreso de Jordi", que volvió a la banda el año pasado.
 Durante los últimos tiempos Loquillo ha peleado sus discos, él mismo se ha encargado de la promoción y de luchar por los conciertos, pero acaban de firmar con una compañía discográfica independiente catalana, que se va a encargar de todo, explicó el cantante barcelonés, que asegura haber cambiado de actitud y no ser tan crítico como suele ser, "aunque a veces es más peligroso estar callado que hablar demasiado".
"Hemos vendido discos gracias a nuestra tozudez", comenta Loquillo, quien asegura que con "Cuero español", publicado el año pasado, comenzó una nueva etapa que ahora continúa con "Feo, fuerte y formal", y que proseguirá con otro álbum que ya tienen listo y que saldrá a la venta en breve, "será un regalo para nuestra nueva compañía".
"Feo, fuerte y formal", número dieciocho de su discografía, es un título inspirado en el epitafio de la tumba de John Wayne -Los Trogloditas siempre han estado muy influenciados por el cine- y que define un estilo de vida de un hombre que dice intentar "ser el amigo de mis amigos, el mejor amante de mi compañera y el mejor padre de mi hijo".
El álbum ha sido producido por Jaime Stinus y para él ha vuelto a contar con la colaboración de Carlos Segarra de Los Rebeldes, "el mejor cantante de rock en español" y con quien ya había compuesto, entre otras, una de las canciones míticas del rock and roll nacional, "Esto no es Hawai".
En "Feo, fuerte y formal", Loquillo y Los Trogloditas hacen una versión del clásico de Lone Star, "Mi calle", porque somos "la banda más influyente de rock en español, no seguimos la línea de la MTV y bebemos de los grupos que han hecho la historia del rock en este país, como los Sirex en los 60 y los Burning y Lone Star en los 70. Tenemos un pasado y no hay porqué mirar a otros países, el mundo no se acaba con Nirvana o Alejandro Sanz".
En este disco recuperan también un antiguo tema suyo, "Barcelona ciudad", y rinden un homenaje a Gato Pérez en "Charnego", una "especie de rumba-billy", porque Loquillo dice no tener nada que ver "con eso del rock latino".
Al cantante barcelonés, que asegura que el ni es músico, ni sabe escribir, le gusta rodearse de jóvenes compositores, por eso ha contado con la colaboración para el tema "Territorios libres" de Igor Paskual, guitarrista del grupo asturiano Babylon Chat y responsable de que Loquillo reconozca en este trabajo "influencias del glam".
Loquillo, que planea comenzar una gira el próximo invierno, asegura que en la industria musical actual "quien no tiene un promotor no va a ningún lado y con eso lo único que se consigue es cargarse la creatividad".
"Cuando el pop y rock español iba a tener una continuidad que comenzó en la sala Rockola de Madrid decidieron cargarse toda una generación, la de los 80, y a continuación pocas bandas han sabido mantener la actitud de los 90, quizá sólo Los Planetas", añade un músico que añora aquella época en la que "luchabas por hacer una canción mejor de la que había compuesto Carlos Segarra, de Los Rebeldes, o Javier Irrutia, de Gabinete, y que encima después trabajabas con ellos".
LOQUILLO Y TROGLODITAS: EN PERFECTO ESTADO DE REVISTA Por Rafa Quílez Barcelona, nov 2000 (EFE).- Cercano a los 40, Loquillo sigue en plena forma. Triunfó en el primero de los tres recitales que ofrece en Barcelona para presentar su último disco, "Cuero español", repartió estopa y avisó al país de que la gira que ayer empezó vale la pena más allá de la nostalgia. Veinte años después de iniciar su viaje al rock and roll, el Loco volvió a su barrio, el Clot, y en la sala Savannah, decorada con pósters de sus conciertos, mientras una pantalla de vídeo emitía sus vídeoclips, citó a sus amigos y seguidores para que no olviden quién manda. Pandillero vocacional y defensor de un personaje que se odia o se quiere, pero que no deja indiferente, José María Sanz, Loquillo, reivindicó su lugar, importante, en la historia del rock and roll hispano, expresó su devoción y respeto por sus mayores en forma de homenajes a Los Sírex, Farmacia de Guardia y Burning, recordó a Andrés Calamaro con "El mago Merlín" y ofreció casi dos horas y media de concierto. Con los tres Trogloditas fundadores presidiendo el centro del escenario -Jordi Vila, Josep Simón y Ricard Puigdoménech-, mientras Sergi Fecé y Jordi Pegenaute se repartían los costados, y vestido de esmoquin y camiseta negra, Loquillo plantó sus casi dos metros frente al micrófono y desgranó 27 títulos, una crónica generacional que le sirvió para comprobar que se encuentra listo para abordar el país. Prescindiendo de buena parte del material de la primera época, el que compuso Sabino Méndez -faltaron "La mataré", "Cadillac solitario" o "Quiero un camión"-, y recordando a Nando Cruz que "las canciones no son de quien las compone ni de quien las interpreta: son vuestras", Loquillo zanjó alguna deuda personal con un sonido excelente y una banda que, de tan compacta, se convirtió en una apisonadora. Muy bien de voz, y pese a que Los Trogloditas no fueron esa máquina punk que Loquillo quiere ahora, sino una banda de rock y rhythm and blues a la que le faltó algo de instinto asesino, el del Clot grabó incluso un vídeoclip de la canción "Malo" en una noche pensada para reivindicar el lugar que ocupa en el imaginario colectivo el rock en castellano. "Ciudad muerta", "Héroes", "Canción urgente", "María", "El mago Merlín", "Cazadora de cuero", "Maldigo mi destino", "Qué hace una chica como tú en un sitio como éste", "Treinta y tantos", "Quiero acariciar el rock and roll", "Equivocado", "Todo el mundo ama a Isabel", "Cuando fuimos los mejores", "Hombres", "Malo", "Por amor", "El renegado", "Autopista", "Brillar y brillar", "Chanel, cocaína y Dom Perignon", "El rompeolas", "21 de abril de 1981", "Malo" (repetición para el vídeo), "El ritmo del garaje", "Simpatía por los Stones", "Compañeros de viaje" y "R'n'r star". Y fueron muchas más las que dejó en el tintero, las que quizás toque hoy y mañana en la sala Savannah, o las que sonarán en Lérida, Valencia, Madrid -el 30 de noviembre- o el resto de España. Es Loquillo un pedazo de historia de la música de este país, un intérprete que reivindica su derecho a seguir haciendo lo que le gusta, fiel a una serie de comportamientos, tradiciones, tópicos y leyendas en las que cree y que defiende a ultranza. Anoche avisó: vuelve a tener una banda de rock and roll, Los Trogloditas, en perfecto estado de revista. Abierta la contratación, tiene unos meses por delante para recordar que hay que demostrar antes de cuestionar. 
"Si los advenedizos reivindican a Gainsbourg, es el momento de un disco de rock"
LOQUILLO Y TROGLODITAS "CUERO ESPAÑOL"
LOQUILLO Y TROGLODITAS están de vuelta. en todos los sentidos.
El álbum "CUERO ESPAÑOL" va a marcar un año 2000 histórico para LOQUILLO Y TROGLODITAS, que vuelven a ser una "máquina de rock and roll", con una energía ilimitada y un repertorio inmejorable. Después de cuatro años sin haber lanzado un nuevo disco de rock, Loquillo y su banda vuelven a sus raíces, a los ritmos que les han llevado a ser un fenómeno de masas, sin haber perdido la esencia que han hecho de ellos una de las formaciones míticas del rock en nuestro país.
"CUERO ESPAÑOL", un título que describe bien a las claras la intención del mismo, ha reunido en el estudio desde primeros de año a Loquillo con sus inseparables compañeros Ricard Puigdomenech y Simón Ramírez, además de contar con Sergio Fecé, Jordi Pegenaute, Enric Illa y Liba Villavechia para completar una banda realmente contundente. La producción y algunas guitarras han corrido a cargo de un músico tan experimentado como Jaime Stinus, que ha hecho un trabajo especialmente brillante. A lo largo del disco pueden apreciarse con claridad las distintas sensibilidades del mejor rock, con ligeros apuntes que nos aclaran las influencias que Loquillo ha ido asimilando a lo largo de su carrera. El disco tiene nueve obras maestras. y una sorpresa. 
"CUANDO FUIMOS LOS MEJORES" es un tema emblemático que se va a convertir en el nuevo "himno" de todos los seguidores de Loquillo y que en este nuevo álbum cobra toda su importancia. Su letra es una declaración de principios del vocalista más comprometido con su generación. Por eso es el tema que mejor define a LOQUILLO Y TROGLODITAS, convirtiéndose en el single que anticipa "CUERO ESPAÑOL".
Loquillo y Gabriel Sopeña han dado vida a algunos de los cortes más sobresalientes de un disco indispensable para seguir hablando de rock español. Escuchar "MALO", con unas más que sugerentes guitarras, o "POR AMOR", es recobrar la frescura. Con 21 DE ABRIL" ha rendido homenaje a Bruce Springsteen y a esa fecha de 1981 en que el artista de New Jersey actuó por primera vez en España. 
El disco tiene, además dos canciones inéditas del desaparecido Pepe Risi, vocalista y guitarrista de Burning: "QUIERO ACARICIAR EL ROCK AND ROLL" y "LA SONRISA DE RISI", donde canta a dúo con Andrés Calamaro, que no ha querido faltar en un álbum tan brillante. 
También hay que destacar la colaboración especial de José Ángel Martínez "Jam" Albarracín, de Farmacia de Guardia, quien ha puesto voces a una insuperable versión de "CAZADORA DE CUERO", un tema emblemático en la discografía del grupo de Murcia. 
"CUERO ESPAÑOL" tiene mucho más que ofrecer con momentos tan inspirados como "LA CHICA QUE FUE" y "FREE CINEMA", con recuerdos evidentes a los sonidos de Faces o la Velvet Underground. Todo el disco es un guiño continuo a las esencias del mejor rock and roll.

El final definitivo del registro es un corte "fantasma", donde el Loco y Calamaro acuñan la frase del año: "no soy Premio Nóbel de la Paz. ¡déjame en paz!".
LOQUILLO Y TROGLODITAS EN DIRECTO:
JOSE MARIA SANZ (LOQUILLO) VOZ
RICAR PUIGDOMENECH (GUITARRA Y COROS)
SIMON RAMIREZ (BAJO)
JORDI VILA (BATERIA)
SEGIO FECE (TECLADOS Y COROS)
JORDI PEGENAUTE (GUITARRA SOLISTA Y COROS)


Por Rafa Quílez.- Barcelona, 8 jul (EFE).- Loquillo ha vuelto a reunir a su banda, Los Trogloditas, para grabar un disco de rock en castellano, "Cuero español", un ejercicio de actitud que presenta este verano por toda España antes de que, en noviembre, vea la luz un minielepé. 
    Producido por Jaime Stinus, "Cuero español" supone la recuperación de Los Trogloditas, integrados por Jordi Vila, batería; Ricard Puigdoménech, guitarra; y Simón Ramírez, bajo; y la colaboración en la grabación de Andrés Calamaro, el propio Stinus, Jordi Pegenaute, Gabriel Sopeña y Jam Albarracín. 
    El álbum incluye diez canciones, dos de ellas del desaparecido Pepe Risi -"La sonrisa de Risi" y "Quiero acariciar el rock and roll"-, además de una revisión de "Cazadora de cuero", de Farmacia de Guardia, y una pieza escondida, "El mago Merlín", obra de Andrés Calamaro, mientras que el resto pertenecen al binomio Loquillo-Sopeña. 
    ¿Por qué un disco de rock and roll tras un elepé de poesía y otro de swing, en la época de las máquinas?, se le pregunta al rockero barcelonés. "Porque, se suponía que tenía que derivar hacia otras cosas, igual que Santiago Auserón", comenta a Efe Loquillo, que encuentra similitudes entre su carrera y la del ex Radio Futura. 
    "A mucha gente de mi edad se le ha llenado la boca con otras cosas y luego acaban haciendo músicas del mundo, o confundiendo a Brel con Mari Trini. Si los advenedizos reivindican a Gainsbourg, es el momento de un disco de rock", asegura el del Clot, para quien "un disco se hace por actitud y luego se busca la música adecuada, pero la actitud es la música". 
    "Me apetecía volver a hacer el indio, recuperar el espíritu del 77, la pelea, destrozar guitarras", asegura Loquillo, que explica que en su reciente participación en el Viña Rock se convenció de que había que enseñar a las generaciones más jóvenes el espíritu del rock. 
    Loquillo, Los Trogloditas, Sergi Fecé, Jordi Pegenaute y, en algunos bolos, Jaime Stinus, están estos días presentando por toda España "Cuero español", lo que le permitirá gozar del sonido de tres tipos de guitarra eléctrica sobre el escenario: Gibson Les Paul, Fender Telecaster y Fender Stratocaster.
    "En 1994 éramos una banda de rhythm and blues, habíamos perdido la mala leche, y yo soy un cantante punk", expone Loquillo para explicar los cambios en la formación que le acompañará ahora en directo. 
    "De un músico puedes aprender el compás, y el de tí el sentimiento, pero no le pidas a un músico de aprendizaje clásico que toque con sentimiento, porque no sabe", razona Loquillo, para quien la representación ideal del rock es "tocar lo que te sale, sin normas, como Iggy Pop, que toca con los amigos de su hijo". 
    Tras recorrer España este verano, Loquillo y Los Trogloditas dedicará octubre a presentar "Cuero español" en Madrid, Valencia, Bilbao y Barcelona, ciudad donde actuará a finales de ese mes, y durante cuatro noches, aún no especificadas, en la sala Savannah, situada en el Clot. "Loquillo vuelve al barrio", será el lema. 
    Luego, en noviembre, tiene previsto editar un minielepé de 5 temas de punk-rock con Los Trogloditas con piezas que no cabían por contenido y concepto en "un disco de sensibilidades" como "Cuero español" y con la idea de "aprovechar la energía de la reunión para interpretar canciones en la onda Clash o Ramones".

Biografía
Jose Mª Sanz, de nombre artístico Loquillo, nació el 21 de diciembre de 1960 en el barrio del Clot (Barcelona). Hijo de dinamitero republicano y con fuertes valores familiares, desde joven se forjó un carácter recio y obstinado: como persona o artista, Loquillo es de una pieza, sin dobleces o articulaciones. 
Tras unos prometedores comienzos en el baloncesto, abandonaría el deporte por el rock and roll cuando el perfilador de ojos y la canasta empezaron a hacerse incompatibles. Rozando la veintena, se convierte en firma habitual de algunas publicaciones musicales y, además de ejercer de mánager eventual de su amigo Carlos Segarra, comienza a cantar. 
En 1980, sin grupo, repertorio ni apenas experiencia, graba su primer disco, Los tiempos están cambiando, que contiene éxitos como Esto no es Hawai (Qué wai) o Rock and roll star. Tras una temporada liderando a Los Intocables, con quienes grabó el EP Autopista (1982), empezaría su carrera triunfal con los Trogloditas, su banda de entonces en adelante. Loquillo y Trogloditas debutaron en Dro con dos singles, Vaqueros del espacio y Todos los chicos en la playa, a los que seguiría su primer LP, El ritmo del garaje (1983), que incluía los himnos Cadillac solitario, Barcelona ciudad o Quiero un camión, y un segundo titulado ¿Dónde estabas tú en el 77? (1984). 
Sin casarse con la facción rocker más purista, pero tampoco con sus primos punks, la carrera de Loquillo y Trogloditas continuó en 1985 con La mafia del baile y el celebrado single Chanel, cocaína y Don Perignon, al que seguiría, dos años después, el arriesgado Mis problemas con las mujeres. En este disco, homenaje a los grandes crooners norteamericanos de tres décadas atrás, Loquillo rompió su techo de ventas gracias, en parte, a La mataré. La racha seguiría con Morir en primavera (1988) y éxitos como El rompeolas o La mala reputación, donde los Trogloditas adaptan a Brassens, pero Loquillo finalmente toca el cielo con la publicación del álbum en vivo A por ellos... que son pocos y cobardes (1989), que vuelve a poner de moda el Cadillac solitario. Su pegada quedó constatada en la fiesta del PSUC, en Barcelona, donde compraron su entrada casi 140.000 fieles. 
Con Hombres (1991) comienza la colaboración de Loquillo con Gabriel Sopeña en el tema Brillar y brillar. En el mismo disco figuraba Simpatía por los Stones, un tema tributo a la banda de Mick y Keith. Mientras respiremos (1993), por su parte, reivindicaba a Johnny Cash con el clásico El hombre de negro, además de incluir la polémica Los ojos vendados y John Milner, que se convertiría en un referente para toda una generación de rockers. 
La relación artística de Loquillo y Sopeña se estrechó en La vida por delante (1994), trabajo al margen de los Trogloditas donde ambos musicaban textos de Octavio Paz o Neruda, entre otros. El rock regresó en 1996 con Tiempos asesinos y el single Ya no hay héroes, donde El Loco cantaba a dúo con Hugh Cornwell, de los Stranglers. A finales de ese mismo año se grabaría Compañeros de viaje (1997), disco en vivo con la colaboración de ilustres como Jaime Urrutia, Carlos Segarra, Ramoncín o Pepe Risi. De nuevo en solitario, Loquillo publicaría Con elegancia (1998), otro álbum de poemas musicados, y Nueve tragos (1999), obra en clave de swing jazz. 
Desde entonces y hasta hoy, Loquillo y Trogloditas han grabado dos trabajos más: Cuero español (2000) y Feo, fuerte y formal (2001), con los que dejan patente su condición de mitos vivientes del rock patrio. Su poderío como banda quedará amplificado, si cabe, con la inclusión de Guillermo Martín en la gira de Arte y ensayo (2004), su mejor disco en años.

La obra
El Loco lo ha entendido bien. Su nuevo disco, Arte y ensayo, suma 11 temas y 42 minutos magros de guitarras y talante subjetivo, una colección empaquetada en un concepto claro, con voluntad ejemplarizante: volvamos a la raíz, oídos sordos al mercado de los engaños y el mínimo común denominador pop; hagamos las cosas por amor y porque sí. Que el talento nos lleve a la fama y no al revés. 

Loquillo y los Troglos abren el disco con Arte y ensayo, el tema que le da título, su mascarón de proa. Una pieza de rock con calidad y mensaje directo y sincero: "Dirijo de forma independiente; soy un río enfrentado a la corriente". Avanzada la canción, los vientos empastan con las guitarras de Igor Paskual (también compositor de muchas de las músicas de este Arte y Ensayo) y esos coros que guiñan un ojo de simpatía por los Stones. 
Las declaraciones de intenciones no cesan: Rock and roll actitud, el primer sencillo, es todo un himno; el rock es algo más que una etiqueta, amigo. Fito Cabrales, sin sus Fitipaldis, se apunta a los coros y al recado.

A lo largo de Arte y ensayo, Loquillo mira al frente y se abre paso con sus golpes más efectivos: letras inteligentes; conciencia de clase; provocación; rock de alto octanaje; referencias a los clásicos. Pedal de distorsión en Malas compañías, Tiro de gracia o Restos de serie; melodías tan pegadizas como El hijo de nadie y estructuras que recuerdan al mejor rock español de los ochenta. El león que lame sus heridas y se vuelve a levantar en Corre, rocker, corre; la descripción casi novelesca del ángel caído con chupa de cuero en la inspirada Personajes de Fitzgerald (donde El Loco canta como Lou Reed) o la resaca de aquellos primeros pasos, el rock'n'roll en su dimensión más pura en Veteranos, compuesta con el compadre Carlos Segarra. 

Arte y ensayo, producido por el habitual Jaime Stinus, es un disco redondo confeccionado con la colaboración del no menos familiar Gabriel Sopeña en Rock and roll actitud, Corre, rocker, corre y Tiro de gracia. Los Trogloditas siguen siendo un engranaje perfecto, una máquina de hacer rock como pocas en este país. Josep Simón y Jordi Vila, una base rítmica hecha para durar. Ellos son a Loquillo lo que la E Street Band a Springsteen: la constante perfecta; el colchón, la cama y el canapé. 
Hace muchos años que El Loco perdió el miedo a decir lo que siente o a mudar de piel en función de su inquietud creativa. Arte y ensayo casi termina con una revisión de I Fought The Law, himno antisistema de Bobby Fuller popularizado por los Clash. Loquillo la rebautiza Luché contra la ley y los Troglos van a por todas sin dejar prisioneros. Pero, inmediatamente después, llega la preciosa Johnny et Sylvie, tonada cinematográfica de amor acaso inspirada en Johnny Halliday y Sylvie Vartan que huele a noche, a chanson y a cortinón. 
Así, con versos en francés y el arrullo del acordeón, se despide una obra diseñada sin presiones y sin reloj, como un filme de Arte y ensayo. Un disco que te recuerda por qué Loquillo es uno de los grandes.


Loquillo vuelve a grabar con Calamaro, Bunbury y Jaime Urrutia
Septiembre 2009
Lo ha vuelto a conseguir, porque casi nada es imposible para él.Reunir al “grupo de forajidos” (formado por Andrés Calamaro, Jaime Urrutia, Enrique Bunbury y él mismo) no se hace por un motivo cualquiera.
Su primera aparición fue en la canción de Jaime Urrutia “Dónde estás” allá en 2002, y ahora, siete años después han vuelto ni más ni menos que para unir sus voces en la clásica versión de Johnny Cash “El hombre de negro” (Man in black).¿Por qué? Porque Loquillo está a punto de cumplir 30 años de actividad artística, y para celebrarlo editará en España un gran box-set con 5 cds y 3 dvd, y qué mejor manera de celebrar algo así que junto a amigos.Loquillo ya grabó el tema de Johnny Cash hace 16 años en su álbum “Mientras respiremos”, y ahora la ha grabado de nuevo ofreciendo una nueva dimensión de la canción en compañía de las voces de grandes artistas como Calamaro, Jaime Urrutia y Bunbury.
A final de octubre verá la luz esta gran caja, con todas las caras de Loquillo, sus éxitos, sus interpretaciones de poetas, sus colaboraciones, sus temas inéditos, por primera vez su colección completa de videoclips, la versión ampliada del laureado documental “Leyenda urbana” e imágenes míticas que conocimos a través de TVE con actuaciones en vivo pertenecientes a su primera época.
También un libro de casi 200 páginas con letras de canciones y textos a cargo de periodistas, compañeros, músicos, productores, etc, que no dejarán a nadie indiferente.
En Argentina se editará una versión reducida del box set coincidiendo con la próxima visita de LOQUILLO, donde tras presentarse en Montevideo, tocará nuevamente en Buenos Aires en un festival y un conocido local de San Telmo. 
TREINTA AÑOS DE CARRERA

1960. José María Sanz nace en Barcelona.

1980. Graba su primer disco, “Los tiempos están cambiando” y se da a conocer en el panorama musical bajo el nombre de Loquillo, no sólo por sus dos metros de envergadura y enorme tupé, también por esas canciones urgentes que enlazan el rock and roll clásico con el punk y el rock contemporáneo y que son señas de identidad de una de las bandas más poderosas que ha dado el rock español.

1980-2010. Una vida dedicada a forjar una de las leyendas más compactas de la historia musical española. Una vida artística esculpida a base de discos fundacionales “El ritmo de garaje” (1983), obras esenciales “Mis problemas con las mujeres” (1987), “Morir en primavera” (1988), directos imprescindibles “¡A por ellos… que son pocos y cobardes!” (1989) “Hermanos de sangre” (2006), discos conceptuales “La vida por delante” (1994) y “Con elegancia” (1998), discos impecables, “Cuero español” (2000), “Feo, fuerte y formal” (2001), “Arte y ensayo” (2004) y discos excelentes “Balmoral” (2008) que le han devuelto al primer plano de la actualidad. Discos que le dieron a conocer, a forjar su personalidad musical, a certificar su autenticidad sin reparos, a recordarle al público que de él siempre se puede y se debe esperar más.

2010. Treinta años después de haber dado comienzo a su carrera, maduro y sereno, Loquillo es, por derecho propio, una de las leyendas mayores del rock español, una de las más sólidas y rotundas. Un viaje que le ha llevado hasta aquí, en el que su público lo ha visto crecer como persona y como artista a cada paso que daba. Inquieto y ajeno a los estados acomodaticios se ha reinventado en diversas ocasiones, ha peleado duro por defender su lugar en los tiempos más difíciles y no ha bajado ni por un momento el listón de la calidad en su extensa obra. Vive sus mejores días y lo celebra con una gira que se constituye en todo un éxito de crítica y público. 

Llegar a cumplir treinta años de carrera no es fácil. En otros países, los artistas de largas carreras son considerados clásicos. Loquillo lo ha conseguido, ha adquirido la categoría de clásico, un título indiscutible al alcance de muy pocos

2011. La vida sigue girando, y con ella prosigue la segunda parte de una gira que conmemora los 30 años de carrera, una celebración en la que Loquillo, sus músicos y el público festejan algunas de las canciones más memorables de la música española de los últimos treinta años.  Canciones que, como él, han adquirido el  marchamo de clásicos. 


Web oficial
www.loquillo.com


 

Políticamente incorrecto
Crónica por Enrique Novi
Manuel de Falla - 5 marzo 2011
Loquillo maldice su destino 
por Luis Miguel Albarracín - IndyRock
5 marzo 2011 Auditorio Manuel de Falla, Granada






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