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Edición 2011
Crónicas por Enrique Novi
Fotos: Ramóin L. Pérez / Ideal
Eskorzo + Los Aslándticos + Physical
+ King Size Co. + Los Galgos
Otra muesca en la culata
jueves 8 de septiembre 2011 Recinto PTS Granada
Un año más el veterano Festival Zaidín Rock
resiste a los elementos que luchan en su contra. Desde la recurrente crisis
a las reclamaciones de la SGAE; desde los recortes presupuestarios al inveterado
problema de su ubicación, con un recinto más que añadir
a su extenso catálogo, aunque este también sea provisional;
desde la especulación al desinterés de las instituciones
por conservar un certamen que viene haciendo de la supervivencia su seña
de identidad.
Parece mentira que después de tantos años empeñados
en ejercer la resistencia y demostrar su determinación por mantener
un festival eminentemente rockero y popular, no haya ningún dirigente
capaz de sentarse durante el invierno con sus organizadores para buscar
la viabilidad y no vernos avocados a revivir cada año las mismas
improvisaciones y los mismos cruces de acusaciones.
Fruto del despropósito en que cada septiembre se convierte su
celebración, este año se anunciaba un cambio sustancial en
su planteamiento, pues por primera vez dejaba de ser gratuito y aunque
el precio de la entrada, consumición incluida, es ciertamente asequible,
siempre supone un riesgo modificar un rasgo tan característico y
arraigado. Así las cosas, la organización había decidido
que se cobraría una entrada de 5 euros para las noches del viernes
y del sábado, mientras que el jueves mantendría su gratuidad.
Pero debido a la premura con la que han ido solventando los impedimentos
para la celebración del festival, esta información no llegó
convenientemente al público y así la mayoría de los
que acudieron la primera noche de esta trigésimo primera edición,
lo hicieron con sus 5 euros preparados. Por eso supone un éxito
mayor la asistencia alcanzada, que triplicó la del año anterior
a pesar de que casi todos pensaban que el acceso era de pago. Lo cual demuestra
que más que por su carácter gratuito, el público acude
cuando la propuesta musical es de interés. Si el año anterior
el cartel del jueves se centró en exclusiva en un estilo concreto,
el metal, y desatendió al resto, resintiéndose la afluencia,
para este año, aprendida la lección, una selección
más variada de estilos hizo la noche más llevadera y el recinto
se pobló más vigorosamente.
Y así Los Galgos, un poderoso trío de rock de querencia
urbana y en español, abrió fuego con un directo que evidenció
más pegada de la que se podía intuir en sus grabaciones.
Tras ellos los cántabros King Size Co. tomaron el testigo y dejaron
constancia de su oficio. Hard rock de toda la vida, clásico y setentero,
con efectivas composiciones y bien ejecutado. Algunos lo llamarán
stoner rock, pero da igual. Cuando se afronta con estilo y actitud, es
una música infalible. Los granadinos Physical, un grupo formado
por veteranos miembros de la escena local, cubrieron la cuota de heavy
metal, para mayor satisfacción de la incombustible muchachada adicta
a los sonidos más contundentes y las voces guturales. Con el ambiente
ya caldeado los cordobeses Aslándticos desplegaron su mestizaje
aflamencado y su buen rollo global de ritmos calientes animando al personal
a abandonarse en los brazos del prójimo. Una propuesta ideal para
unas fiestas populares. Así le dejaron en bandeja a Eskorzo un público
bien entonado dispuesto a bailar hasta la extenuación su bullanguera
mezcla de ritmos y consignas festivas, en la que no hay lugar para la exclusión.
El grupo, que acaba de editar un doble disco en directo, con dvd incluido
para celebrar sus quince años sobre las tablas, vive un momento
pletórico y así lo transmite al respetable, que gastó
suela a base de bien. Y solo ha sido el comienzo.
Mägo de Oz + Pájaro Jack + Tannhäuser
+ Voynich! + Stone Caliber
Prima de riesgo y malos modales
viernes 9 de septiembre 2011
Los excesos, las trifulcas, los exabruptos o hasta ciertas tendencias
inconfesables de los artistas, esas que ocurren antes y después
de la actuación, en el backstage, suelen quedarse ahí, detrás
de los focos y raramente trascienden más allá de la zona
reservada. Los propios protagonistas son los primeros interesados en que
así sea y para eso se pertrechan en un área de acceso limitado.
Ahora bien, cuando es el propio artista el que decide trasladar al escenario
sus equivocaciones está dando carta blanca para que se hagan públicas
y se puedan poner por escrito. Eso fue lo que pasó la noche del
viernes en la segunda entrega del Zaidín Rock. En plena actuación
de Pájaro Jack, el batería de Mägo de Oz, mostrando
su total desprecio por el resto de grupos participantes, no tuvo mejor
idea que subir hasta su batería para probar y hacer algunos ajustes,
horas después del tiempo reservado a tal fin. Lógicamente,
su presencia no pasó inadvertida ni para el público ni para
los chicos de Pájaro Jack que perplejos no daban crédito
a lo que estaba pasando.
Más allá de ciertas actitudes poco presentables, la noche
comenzó con los locales Voynich! y su efectiva mezcla de contundencia
y melodía. Ante una asistencia más nutrida que en anteriores
ediciones a esa misma e ingrata hora –debe ser una consecuencia de la decisión
de cobrar entrada- dieron cuenta de los temas de su álbum Matemáticapop.
Tras ellos le llegó el turno a los dos grupos ganadores del Circuito
Joven de Pop-Rock de Andalucía, que patrocina la Junta. Primero
los sevillanos Tannhäuser, con su densa propuesta de riesgo, y más
tarde los granadinos Pájaro Jack. Ambos salieron airosos del envite,
aunque ni el post-rock atmosférico de los primeros, basado en el
juego de las texturas y las intensidades, un estilo que bebiendo del kraut
y el ambient llevan con maestría a un terreno personal, ni el planteamiento
más acústico, heredero directo del folk-rock de los sesenta
(con versión del Cecilia de Simon & Garfunkel incluida) de los
segundos, ambos con sus sutilezas, parecían los más adecuados
para el ambiente de rockeros de barrio alérgicos a los matices,
que se habían reunido para ver a los cabeza de cartel, unos Mägo
de Oz que llevan a gala su querencia por los clichés más
manidos del rock. Chupas de cuero, tachuelas, hebillas imposibles y melenas
al viento tan características del universo heavy, se funden con
su particular tendencia a los sonidos bucólicos del folk norteño
y su querencia por las leyendas mitológicas.
Una mixtura pretenciosa para muchos pero que sigue atrayendo a una
numerosa chavalada que queda más fascinada cuanto más romo
sea el mensaje. Así se dieron el gusto incluso de disertar acerca
de la prima de riesgo sin que el espectáculo se resintiera. Después
de la tierra quemada que dejaron a su paso, les tocó cerrar a Stone
Caliber, una joven banda granadina, que viene a aumentar el catálogo
de local de grupos de hard rock. Más inclinados hacia el rock sureño
y setentero con alama de blues eléctrico que hacia el metal moderno,
pusieron la banda sonora a la despedida del viernes de festival.
JUEVES 8 DE SEPTIEMBRE
22:00h: FESTIVAL ROCK 1ª NOCHE.
22:00h: “LOS GALGOS”
22:50h: “KING SIZE COMPANY”
23:40h: “PHYSYCAL”
00:45h: “ LOS
ASLÁNDTICOS”
02:30h: “ESKORZO”
Animación: DJ RAUL
Recinto: Junto estadio de los Carmenes. Patrocina
Área de Cultura y Juventud de la Diputación Provincial de
Granada.
VIERNES 9 DE SEPTIEMBRE
22:00h: FESTIVAL DE ROCK. 2ª NOCHE.
22.00h: “VOYNICH!”
23:00h: “TANNHAÜSER (ganador Circuito
Joven Pop Rock Andalucía)
00:00h: “PAJARO
JACK” (ganador Circuito Joven Pop Rock Andalucía)
01:00: “MAGO
DE OZ”
03:00: “STONE CALIBER”
Recinto: Junto estadio de los Carmenes.
Animación: DJ RAUL
Patrocina: Instituto Andaluz de la Juventud
Ayuntamiento de Granada. Área de Juventud.
22:00h:
22, 00 h: FESTIVAL ROCK 3ª NOCHE.
SABADO 10 DE SEPTIEMBRE
22:00h: “TAN BONICAS”
23:00 h: “ FEAR’S MESSENGER”
24:00h: “CHICKEN CONGRESS”
01:00h: “LOQUILLO”
03:00h: “HARRY
UP!”
Recinto: Junto estadio de los Carmenes.
Animación: DJ RAUL
Patrocina: Ayuntamiento de Granada: Área
de Juventud.
"XXX FESTIVAL ZAIDÍN ROCK 2010
9 10 Y 11 DE SEPTIEMBRE" Granada recinto junto estadio
de los Carmenes
Una apuesta segura
sábado 11 de septiembre 2010 Los Delinqüentes + Alamedadosoulna
+ Funkdación + Jig Korova + Estrella Sin Luz
por Enrique Novi - IndyRock
Al contrario de como se podía leer en los carteles (donde
la noche rock se anunciaba como mestiza y viceversa, desconozco los motivos),
la tercera y última noche del Festival del Zaidín se reservó
para el mestizaje y la pachanga mientras que la del viernes había
dedicado a las propuestas más rockeras. Galimatías aparte,
la cuota de grupos locales nada tenía que ver con el tono festivo
de los cabezas de cartel, y tal vez se hubieran sentido más cómodos
ubicados en las noches del viernes o del jueves. Lo cierto es que estas
bandas a las que colocan en las primeras posiciones de la noche tuvieron
que lidiar como el resto de los días con un recinto de apariencia
raquítica. Da igual que sea sábado, el público del
Zaidín es trasnochador y no se ve la forma de que los grupos más
desconocidos gocen de presencias más nutridas. Así que resignados
se dispusieron Estrella Sin Luz a romper el hielo con su rock peleón
de querencia heavy y necrófila. Lo dicho, habrían encontrado
más comprensión en el cartel del jueves, junto a esos otros
que sin cortarse en sus pretensiones se atreven a utilizar como sintonía
La
Consagración de la Primavera de Stravinsky, ahí es nada.
Sin solución de continuidad, tomaron el relevo Jig Korova, otra
formación local que ancla su propuesta en lo más sesudo de
aquella corriente que se llamó rock progresivo y que persigue la
misma trascendencia que sus héroes del período 68-73. Por
si el nombre no daba suficientes pistas (Korova era el nombre del garito
donde se refugiaban los protagonistas de La Naranja Mecánica), se
atrevieron con una versión de El Hombre Esquizoide del S. XXI de
King Crimson. Lanzaron consignas contra la SGAE y explicitaron su renuncia
a pertenecer a cualquier organismo de gestión de derechos de autor.
Habría que preguntar a Robert Fripp, a ver qué opina. Con
el recinto todavía presentando una muy pobre entrada, el grupo se
tuvo que enfrentar a las primeras gotas de lluvia que hasta el momento
no habían hecho acto de aparición en un Festival que casi
ningún año se suelen perder. Los pocos que había corrieron
a refugiarse, aunque todo quedó en un amago, el cielo se abrió
y las nubes se retiraron con cortesía antes de que aquello se abarrotara.
La fiesta pues comenzó con Funkdación. Con el respetable
ávido de mover el esqueleto y dispuesto para la fiesta, la cada
vez más plurinacional formación ofreció un concierto
redondo que dejó al personal al punto exacto de calentura para la
pachanga de Los Delinqüentes. Damon Robinson se mueve con credibilidad
en un repertorio que no se complica la vida en su búsqueda del funk
y recrea con solvencia, como el resto de la banda, los fraseos de Sly Stone,
James Brown y hasta los Bee Gees vestidos de blanco inmaculado. Las colaboraciones
de El Pali y Quilate, un portento de la verborrea, los amantes del hip
hop recibieron también sus dosis. Llegó el turno entonces
de rememorar el año anterior, y como entonces, Diego el Ratón,
Marcos el Canijo y toda su patulea de fiesteros dieron rienda suelta a
su eficaz mezcla de rumba callejera, flamenquito chafardero, reggae de
barrio y rock de garrafa tan del gusto del público que canturreó
sus guasones chascarrillos hasta las tantas. Para los que aún disponían
de mecha, tras los jerezanos tomó el escenario el uniformado combo
Alamedadosoulna, una macro banda con coreografía y una inquieta
sección de vientos con culillo de mal asiento al servicio exclusivo
del espectáculo y de la fiesta. Su explosiva mezcolanza de ska,
polkas, reggae, ritmos balcánicos y sentido del humor puso al Zaidín
a gastar suela hasta unas horas tan intempestivas, que seguro que las primeras
almas ya tomaban posiciones en la beatificación de Fray Leopoldo.
No sabemos si alguien empalmaría una celebración con otra.
Dos lecciones de historia
viernes 10 de septiembre: Barricada + Guadalupe Plata + Magic + Chin
Yi + Soubar
por Enrique Novi - IndyRock
El viernes de Festival nos ofreció seis conciertos con
solo cinco bandas. Y es que Barricada hizo doblete con una primera parte
de hora y media en la que interpretaron íntegro su último
trabajo, La tierra está sorda, un disco dedicado por completo a
la Guerra Civil Española, para continuar con otro concierto aún
más largo en el que repasaron algunas de sus canciones más
emblemáticas, ya historia del rock en castellano. Pero empecemos
por el principio. Si en ediciones anteriores el descontrol horario ha sido
uno de los aspectos más criticados del Zaidín, es justo reconocer
que desde la de 2009 los organizadores parecen haberse aplicado en enmendar
este capítulo. En este empeño habría que decir que
el viernes se pasaron de frenada. Cómo explicar sino que a los locales
Soubar, continuadores de la escuela punk-rock de corbata fina y patinete
veloz, les obligaran a empezar a las nueve y media cuando estaban anunciados
a las diez. La consecuencia fue que hasta sus abnegados familiares y amigos
llegaron cuando ya habían abandonado el escenario. Tampoco los inclasificables
Chin Yi, uno de los grupos ganadores del Circuito de Pop Rock de la Junta
de Andalucía, tuvieron mucha suerte con su ubicación en el
cartel y tocaron con el recinto aún raquítico de público.
Su desquiciante propuesta es una de las mejores noticias de las últimas
temporadas dentro del panorama local. Resultan tan atrevidos y disparatados
como lo fueron los grupos más audaces del ya lejano alter-punk patrio,
aunque la grandiosidad de un festival no favoreció su convulso directo,
más apto para las distancias cortas. A las once, con el grueso del
público aún accediendo al recinto, Barricada tomó
el escenario para desgranar las canciones de su más reciente disco.
Un concienzudo trabajo cuya temática se centra en exclusiva en los
desastres de la Guerra del 36, y que después de treinta años
de carrera les ha servido para abrirse nuevos senderos, pues desde su publicación,
los navarros han sido invitados a presentarlo en institutos de enseñanza
por diversas consejerías de educación del territorio nacional.
Sus fieles incondicionales, para los que no hay discusión sobre
cual es el mejor grupo de rock en español, recibieron como los buenos
alumnos las lecciones de historia de El Drogas, en espera de sus clásicos.
Efectivamente, tras una pausa para echar un trago y cambiar el backline,
Barricada volvió al escenario y como si acabaran de llegar, al grito
de bienvenidos, comenzaron su repaso a los temas que las miles de personas
que ya poblaban el Festival venían dispuestas a corear. Casi dos
horas más tarde, y sin dar tiempo a los míticos Magic a dar
el primer guitarrazo, tres cuartas partes del personal comenzó a
desfilar, pues el grupo que habían venido a ver ya estaba en su
camerino. Los pioneros Magic, que participaron en el primer certamen del
veterano Zaidín Rock, no supieron despertar el interés de
los que quedaban, contados con los dedos de las manos los que repetían
de aquella primera edición. Su música sigue siendo tan amanerada
como entonces, su habilidad melódica igual de tosca y así,
como aquel chiste de Woody Allen sobre un restaurante en el que la comida
era muy mala, y además las raciones muy escasas, su actuación
se hizo irremisiblemente larga. La lección de historia que ellos
no dieron, sí la ofreció en cambio Guadalupe Plata. Los otros
ganadores del Circuito Joven de la Junta, retoman lo más genuino
del blues primigenio de los pantanos de Louisiana y con esa materia prima
devuelven al rock actual gran parte de su esencia, mucha de la frescura
perdida por el camino y las dosis justas de tensión y emoción
que se le suponen al rock and roll. Y encima lo hacen con una economía
de recursos encomiable, aportando intensidad donde otros solo ponen artificio.
Fue el mejor broche posible para la noche rockera del Festival y así
supo reconocerlo el respetable, que tras la deserción provocada
por Magic, volvió a apretarse al pie del escenario para degustar
del venenoso brebaje que destilan estos incorregibles ubetenses.
Solo para iniciados
9 de septiembre: Avalanch + Azrael + Euphorya + Sexton’s Orchids
por Enrique Novi - IndyRock
Un especialista es aquel que profundiza en un campo lo más
delimitado posible. Por eso se dice que la especialización consiste
en saber cada vez más sobre cada vez menos y que su culminación
se logra cuando se llega a saberlo absolutamente todo sobre absolutamente
nada. La primera noche del controvertido Festival de Rock del Zaidín
no llegó a tanto pero le faltó poco. En una edición
crítica, tal vez cuando más necesitado está el certamen
del apoyo del público, un cartel demasiado centrado en un estilo
muy particular lo despobló de asistencia. Ahuyentados los curiosos
por una propuesta apta solo para militantes metaleros, cuando los asturianos
Avalanch, que ejercían de cabeza de cartel, comenzaron su actuación,
el número total de asistentes apenas llegaba a la mitad de los que
el año pasado a esas alturas nutría el recinto. Ya se sabe
lo que pasa con el heavy y sus derivados. Tanta lealtad como despierta
entre sus militantes, tanta indiferencia o desapego provoca en los que
no lo son. Seguramente un cartel más variado estilísticamente
habría paliado en parte este problema. Lo que no cambió fue
el duro trago al que se enfrenta cada día el grupo designado para
abrir la noche. Apenas unos cuantos allegados y fans incondicionales ofrecen
una estampa algo disonante. Un mega escenario y miles de vatios para unas
pocas decenas de personas diseminadas por un espacio capaz de albergar
a varios miles. El trance lo tuvieron que superar en esta ocasión
los locales Sexton’s Orchids, un experimentado grupo adscrito a algunas
de las tendencias más extremas del metal, el thrash y el death,
y suplieron la escasa presencia de oyentes con entrega y la precisión
que se les supone a un género que vive por y para el virtuosismo.
Tras ellos llegó el turno de los también granadinos Euphorya.
Su planteamiento está bastante más cercano al rock de los
clásicos y al metal progresivo que huye deliberadamente de los sonidos
oscuros y las voces guturales tan características de las propuestas
más radicales del metal, y por tanto, resulta más fácilmente
digerible para los ajenos al heavy. Además, la voz de su cantante
María José Bonet, de clara dicción, facilita la comprensión
de sus letras. Con un repertorio basado en su álbum más reciente,
Las cartas de Vincent, inspirado en la relación epistolar entre
el pintor Van Gogh y su hermano Theo, dejaron un buen sabor de boca antes
de dar paso a uno de los más veteranos exponentes metaleros de la
escena local. Azrael fueron recibidos con ganas y el grupo respondió
desplegando toda su espectacular puesta en escena. Orgullosos de su pertenencia
al heavy metal más clásico, hicieron volar sus pobladas melenas
al viento mientras desarrollaban todos los clichés del género
sin ningún pudor: marcando los tiempos con contundencia y todos
a una, haciendo punteos vertiginosos y redobles a mansalva. Sin demasiado
retraso tomó el escenario Avalanch, otros veteranos que se mueven
con soltura entre el heavy metal clásico de querencia progresiva
y algunos incursiones en tendencias más modernas de corte más
industrial o power metal. Como una de las bandas más contrastadas
del heavy nacional, un nutrido grupo de seguidores coreó sus canciones,
mientras los no alineados sencillamente se ahorraron el paseo hasta el
Zaidín en su primera entrega. Veremos que sucede mañana.
JUEVES 9. PROMOROCK
Avalanch
Azrael
Euphorya
Sexton's Orchids
VIERNES 10. XXX FESTIVAL ROCK

Barricada
Magic
Guadalupe Plata
Chinyi
The Soubar
SÁBADO 11. NOCHE MESTIZA
Los Delinqüentes
Alamedadosoulna
Funkdación
Jigkorova
Estrella Sin Luz
29 EDICIÓN FESTIVAL ZAIDÍN
ROCK
10 11 y 12 DE SEPTIEMBRE. 2009
Echo and the Bunnymen - Foto: Eduardo Tebar
Jueves 10 de septiembre
El cuchillo entre los dientes
The Pinker Tones + Elastic Band + Polack + Versos Sin Ley
Por Enrique Novi / IndyRock
Con los ánimos un poco alterados y algún que otro cartel
que denotaba la actitud combativa con que los responsables del Zaidín
Rock se enfrentan al desencuentro con la SGAE, comenzó la 29ª
edición del veterano Festival. Los organizadores, convencidos de
que la razón los asiste en este contencioso, han mejorado algunos
aspectos de la producción. Para empezar han recortado los grupos
participantes a cuatro por noche, un síntoma de cordura ineludible
después de la revuelta del año pasado. Sin duda es una buena
idea la de distribuir a los grupos provenientes de los concursos que promueven
las instituciones a lo largo del fin de semana de manera que no se repitan
los interminables desfiles de cachorros que retrasaban hasta el aburrimiento
la salida de las cabezas del cartel. Esto se evitó la noche del
jueves pero aún así, la tradicionalmente dedicada al PromoRock,
el escaparate que cada año muestra lo más novedoso de la
escena local, se alargó hasta cerca de las 4 de la mañana,
a fuerza de estirar los cambios de backline entre bandas. Es solo una sospecha
pero uno no puede evitar estar ya con la mosca detrás de la oreja.
De modo que con otras mejoras como una mejor disposición de los
espacios, sobre todo del escenario, a los hip hopers Versos Sin Ley les
tocó abrir el certamen con aceptable puntualidad aunque como es
habitual escasa asistencia. Los de Santa Fe cumplieron e incrustaron su
recadito a la SGAE entre las peroratas de sus temas. Mostraron maneras
suficientes para haber resultado vencedores en su categoría del
concurso Espacio Libre de la Diputación. Tomó el relevo otro
grupo ganador en la categoría de pop-rock, Polack. Con unos arreglos
preciosistas y muy cuidados, su música se desarrolla sin prisa y
sin estridencias. A lo largo de su actuación el recinto fue engordando
y cosecharon el elogio de los aficionados al pop de cámara. Ciertamente
dejaron algunos detalles que hacían pensar, salvando todas las distancias,
en The Shins. Habrá que regar con esmero y esperar a que florezcan,
pues es lo que pide su juventud. Así le llegó el turno a
Elastic Band. El grupo revelación de la temporada sorprendió
con su arrebatadora propuesta musical a aquellos que aún no habían
tenido ocasión de escucharlos. Algo menos al resto. Su música
es como una botella de cava abierta en el momento cumbre de la fiesta.
La explosividad de su sonido vintage, mitad playero, mitad sideral, de
vocación colorista y glam, es innegable, pero también que
pasado el efecto sorpresa, la dependencia de su peculiar mandolina eléctrica
puede llevarlos a un callejón sin salida. Pronto les tocará
resolver esa ecuación. Después de un parón alargado
injustificadamente, tomó el escenario el dúo The Pinker Tones.
Menos ye-yés de lo esperado, su actuación se decantó
sin complejos y sin remordimientos por el electroclash. Los más
afectos a las guitarras –y los muchos que debían madrugar a la mañana
siguiente- se disponían a abandonar el recinto. El resto se entregó
al baile y se dejó envolver por la invitación al hedonismo
de Profesor Manso y Mister Furia.
Viernes 11 de septiembre
No llevamos ná
Los Delinqüentes + Sambiosis Afro Band + Pen Cap Chew + Medusa
& Bugati
Por Enrique Novi / IndyRock
Los Delinquentes. foto: Eduardo Tebar
Ningún incidente digno de mención en la segunda entrega del
Festival del Zaidín, la llamada Noche Mestiza, aunque en realidad
lo mestizo quedara reducido a la presencia de unos Delinqüentes que
como cabeza de cartel ofrecieron una actuación de largo recorrido
e inusual extensión. Al menos ninguno que no entrara dentro de lo
previsible. Es decir, las consabidas diatribas en contra de la SGAE, que
con su implacable afán recaudatorio ha alcanzado una unanimidad
en su contra que no tiene parangón con ningún otro colectivo
o institución en todo el país. Se diría que toda España
se pone de acuerdo dejando al margen sus diferencias geográficas,
ideológicas o emocionales para oponerse a sus prácticas.
Del norte o del sur, conservadores o radicales, preconstitucionales o separatistas,
partidarios o no de revisar el Estado de las Autonomías, España
va a acabar por vertebrarse a través de su unión contra la
Sociedad de Autores. De momento, los grupos participantes en la actual
edición del veterano certamen (y autores de casi todo el material
interpretado) han firmado un documento por el que renuncian a los derechos
de autor que generen por su participación en él. Un gesto
que tiene su intríngulis toda vez que este tipo de derechos se consideran
inalienables. En cualquier caso el contencioso con SGAE, que ya amenaza
con prohibir la próxima edición, puede convertirse para el
Zaidín en un escollo menor si no se resuelve otro de mayor calado
como es de una ubicación definitiva y con futuro. Ya se verá.
De momento, el segundo capítulo de la actual comenzó con
el recinto desperezándose con las procacidades de Madusa & Bugati,
grupo ganador del concurso de la Diputación, Espacio Libre, en la
modalidad de hard rock. Su sonido setentero no llama tanto la atención
como sus provocaciones y sus obsesiones fálicas. Tras ellos, mientras
el recinto se iba abarrotando a la espera de los Delinqüentes, otros
ganadores. En este caso los de la pasada edición del concurso del
Instituto Andaluz de la Juventud, Pen Cap Chew, solventes con su propuesta
más cercana a los grupos más cabreados de los 90. Se despidieron
anunciando una canción, Goodbye goodbye que no llegaron a interpretar.
Un síntoma inequívoco de que la organización tiene
la lección bien aprendida con el escarmiento del año pasado.
Alrededor de la una de la madrugada los jerezanos liderados por Diego el
Ratón y Marcos el Canijo tomaron el escenario y casi daban las tres
y media cuando lo abandonaron. Los Delinqüentes están hechos
para cualquier fiesta en la que no se pida etiqueta. Uno a uno, fueron
repasando su temas más conocidos, que el público cantaba
encantado. Con No llevamos ná desplegaron toda su guasa al ponerse
en el papel de la Guardia Civil al servicio de… ¿lo adivinan? Efectivamente,
la SGAE. Y conminaron a los miles de asistentes a que se disolvieran. Yo
por si acaso me disolví. Cuando tras un paréntesis parecía
que iban a dar por finalizada su actuación, aparecieron sentados,
se pusieron flamencos, y dieron otra hora más de juerga. La rumba
calentona, el reggae bastardo y hasta el rock de garrafón surgieron
sin complejos de sus guitarras. Y para los que aún tenían
ganas de fiesta, ahí estaba, pasadas ya las 4 de la mañana,
Sambiosis Afro Band, también ganadores en su categoría del
Espacio Libre, son un nutrido colectivo que partiendo de la batucada, agita
en su coctelera toda clase de ritmos étnicos enfocados al baile.
A gastar suela hasta el amanecer.
Sábado 12 de septiembre
Debieron ser gigantes
Echo & The Bunnymen + Wilko Johnson + Martín & The Julians
+ Billy The Kid & Sus Secuaces
Por Enrique Novi / IndyRock
Echo and the Bunnymen - Foto: Eduardo Tebar
Wilko Johnson - Foto: Eduardo Tebar
Échale la culpa al chaparrón que refrescó la ciudad
un par de horas antes del comienzo de la tercera y última jornada
del Zaidín Rock, pero incluso sin él parece demostrado que
en respuesta del público no hubiera podido competir con la fiesta
garrapatera que el día anterior ofrecieron Los Delinqüentes.
Si hemos de atenernos a los datos de asistencia, la propuesta populista
y bullanguera de los jerezanos ganó por goleada al rock de culto.
Hubo un tiempo, la primera mitad de los 80, en que Echo & The Bunnymen
se jugaban la posición de honor del rock mundial con los mismísimos
U2. Y hasta tal punto llegaron a creérselo que se autoproclamaron
la mejor banda de rock del planeta, una declaración que no les favoreció
demasiado. Su música épica y oscura, que entonces rehabilitaba
a David Bowie y a The Doors, marcaba la tendencia del llamado after-punk
en la línea abierta por Joy Division aunque con una planificación
que los alejaba de la senda suicida de los de Manchester. Como es habitual,
la noche comenzó con escaso personal para ver la actuación
de Billy The Kid & Sus Secuaces, ganadores del concurso AGM del Ayuntamiento
de Granada, para cumplir con la cuota institucional. Los pocos que andábamos
por allí nos llevamos la grata sorpresa de descubrir un grupo con
actitud y mano para el rock and roll en español. Estos jovenzuelos
parecen el cruce perfecto entre la Creedence Clearwater Revival y el grupo
más famoso de La Elipa. Y además se explican con talento
en su myspace. Tras ellos, al ritmo de La marcha de los granaderos (británicos,
por supuesto) los chicos de Martín, con el añadido de unos
The Julians a los trombones manifiestamente mejorables en cuanto a afinación,
tomaron el escenario con el mismo brío que si lideraran una revuelta
de trabajadores en una fábrica dirigida por un capitalista explotador.
Al grito de la lucha continúa recuperaron, además de su fervor
por Billy Bragg, el ímpetu y la garra de la época Dayfriends,
aunque mejor conjuntados y más convencidos que entonces hasta acabar
sembrando cierto desconcierto con el There is a power in a union, un clásico
himno del sindicalismo británico. A eso es a lo que yo llamo militancia.
Llegó el turno entonces de Wilko Johnson y su guitarra ametralladora.
Con la veterana formación ya conocida despachó su blues-rock
y su boogie-woogie de toda la vida para satisfacción de los viejos
rockeros. Tal vez esté quemando sus últimos cartuchos y algunos
tuvimos la sensación de verlo un poco envejecido. Echo & The
Bunnymen en cambio mostraron una forma soberbia, un sonido impecable y
su repertorio fue digerido con tan buen apetito como si acabara de salir
de los fogones. Y recientes eran algunos temas pertenecientes a su último
disco con material nuevo, el excelente Siberia, e incluso alguno aún
desconocido de The Fountain, que publicarán el próximo mes
de octubre. A nadie le desentonaron con el resto, esos clásicos
de sus inicios entre los que destacaron The killing moon o The cutter.
Antes de despedirse se lucieron con un bis en el que mezclaron hábilmente
Walk on the wild side con Don’t let me down y hasta Midnight hour. Y lo
remataron con Lips like sugar, seguramente su último éxito
de los 80, cuando debieron ser gigantes.
JUEVES 10: 22º PROMOROCK
The Pinker Tones
Elastic Band
Polack
Versos sin ley
VIERNES 11: 17ª NOCHE MESTIZA
Los Delinqüentes
Sambiosis Afro Band
Pen Cap Chew
Medussa & Bugati
SÁBADO 12: FESTIVAL ROCK ZAIDÍN 29ª EDICIÓN
Echo & the Bunnymen
Wilko Johnson
Martín & the Julians
Billy the Kid y sus secuaces
Ediciones anteriores
Zaidin 99 / Zaidin 2000 / Zaidín
2001 / Zaidin 2002 / Zaidin
2003 / Zaidín 2005
Zaidín 2006 / Zaidín
2007 / Zaidin 2008
2001
GRANADA -13 AL 15 DE SEPTIEMBRE 2001
Fotos: Araceli Illán - Ideal

Ariel Rot
Cartel XXI edicion, 2001
JUEVES 13 SEPTIEMBRE PROMOROCK
(pincha en los grupos para mas info)
ARIEL ROT
SUPER SKUNK
LORY MEYERS
LUIS RICARDO BORRIKERO Y SU AMIGO EL FARFOLLAS
VIERNES 14 SEPTIEMBRE: XXI FESTIVAL ROCK
SKA-P
ELLIOT MURPHY & THE RAINY SEASON
BAND (Suspendido)
VANILLA COKE
HAREH LAREH
KING DUMB
SÁBADO 15 SEPTIEMBRE: MESTIZAJE
CARLOS NÚÑEZ
HIJAS DEL SOL
LOS LAGARTOS
FUNKDACION
PSICO RUDE BOYS DEL ESPACIO EXTERIOR
2000
ZAIDIN festival 2000
Fiestas del Zaidin- Granada días 14-15-16 de septiembre
Clik en el nombre del grupo para mas datos
Jueves 14
CHUCHO
UNDERSHAKERS
ANEGAI
HOMBRES DE LUZ
THE INCOCKNITO
Viernes 15
MELON DIESEL
M-CLAN
STEVE WYNN + AUSTRALIAN
BLONDE
CECILIA ANN
SUGARFISH
MAMA BAKER
Sabado 16
KIKO VENENO
LAUREL ATKINS
SKATELITES
CHAB SAMIR
BLUES BAND DE GRANADA
AMBULANCIA IRLANDESA
CHANO LOBATO
EL COLORAO
EL ZAHOREÑO
GEMA CABALLERO
CARTEL 1999 y cronica
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  Mago
de Oz
Por primera vez en su historia, el Zaidín cobró entrada
para
completar su presupuesto. |
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