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La banda decide separarse en noviembre de 2003
Shangri-La
Dee-Da
Por Jesús S. (IndyRock)
Siempre he considerado a Stone Temple Pilots una banda atípica.
Podríamos decir que es una de las grandes bandas de los 90, pero
mucha gente no estaría nada de acuerdo en eso. Grupo odiado por
muchos y amado por otros tantos, su evolución desde aquel lejano
y polémico primer album no hace más que añadir leña
al fuego de los comentarios y las polémicas que despiertan. Posiblemente
sean la banda más injustamente tratada por el público rockero
de los últimos años. De clones de las grandes bandas de Seattle
a perdedores engreídos que graban lo que les da la gana en cada
momento, STP han pasado por el aro de la crítica feroz para volver
y volver presentando una actitud fuera de todo prejuicio. Incluso los mismos
fans de la banda se encuentran divididos ante esa dicotomía que
llevan barajando desde su tercer e infravalorado album. Cada nueva grabación
supone un empezar desde cero, un tener que convencer a las masas de que
son gente honesta que, independientemente de su éxito comercial
y sus atestadas vitrinas, hacen llanamente lo que les viene en gana en
cada momento.
Shagri-La Dee Da es un gran album en ese sentido. De nuevo tenemos a Rick
Rubin a la producción. Eclécticos, STP se mueven entre direferentes
estratos que conforman un delicioso collage musical de una calidad incuestionable.
Desde luego, Scott Weiland sigue llevando el peso en cuanto a ideas se
refiere. Sus devaneos con la electrónica (¿qué tendrá
la electrónica que encandila a gente como Weiland, Taime Downe o
Ian Astbury?) le han llevado a una situación en la que se encuentra
cómodo. Es consciente de que STP es una banda de rock, y como tal
necesita tener mano izquierda para saber combinar sus influencias y lo
que sus fans esperan de ellos. Y a fé que lo hace de manera sutil
e inteligente.
En algunos momentos del disco encuentras elementos ajenos al rock pero
que encajan perfectamente y que no molestan en absoluto. Mezclar rock,
pop, electrónica y sicodelia es algo que muchas bandas han hecho,
pero STP lo hacen con una clase que los engrandece. El delicioso sigle
"Days of the week" es prueba de ello: un tema lleno de color, guitarras,
melodía...pero a medida que te adentras en el disco encuentras matices
diferentes: riffs potentes, temas oscuros, medios tiempos sublimes...un
tema como "Coma", de base electrónica se convierte en un estruendoso
riff; tal vez la única conexión con el rock directo que practicaban
en 1992 sea "Hollywood bitch", con un riff que recuerda bastante al "Dam
that river" de Alice in chains."Hello it´s late" aporta la nota delicada;
"Too cool queenie" es la aportación power-pop del album, un gran
tema con una melodía cercana a los Redd Kross de "Show world" y
excelentes toques sicodélicos.
La oscuridad, la melancolía, se adueñan de la recta final
del disco: "Regeneration" y "Bi-Polar bear" son prueba de ello, temas que
no entrarán facil a los fans de la primera época de la banda.
La tónica la mantienen en "A song for sleeping", un tema pseudo
ambiental de base acústica, que deja claro la coctelera en que se
ha convertido la banda. Y del tema final, "Long way home", que decir, es
probablemente lo más oscuro que han grabado jamás, un lamento
de 4 minutos y medio que rayará a más de uno. En definitiva,
disco dificil que levantará más polémica aun. Por
encima del anterior, pero en mi opinión lejano a su maravilloso
segundo album.
Los hermanos DeLeo siempre han sido grandes instrumentistas, Scott
es personalmente uno de los mejores cantantes de los 90, y una banda que
ha grabado una de las mayores canciones de todos los tiempos ("Interstate
love song") merecen para mí todo el crédito posible. Si definitivamente
se alejan de las drogas y consiguen mantener cierta continuidad, su futuro
está garantizado. Hoy por hoy son de los pocos grupos de la explosión
rockera de principios de los 90 que se mantienen dentro de una coherencia,
lejanos de escribir temas por encargo de compañías y mercado.
Ante eso, chapeau.
RECUPERA EL MITO DE LA ETERNA JUVENTUD
Por Carlos del Amo Madrid, (EFE).- El grupo de rock norteamericano
Stone Temple Pilot recupera el mito de la eterna juventud y de la ciudad
perfecta en su nuevo álbum "Shangri-La Dee Da", en el que una vez
más se dejan llevar por sus influencias "beatlelianas" y añaden
otras de origen latinoamericano, como el bossanova de Gilberto y Jobim.
"Shangri-La Dee Da", que sale el viernes a la venta, es el quinto trabajo
de este cuarteto americano, que ha vendido un total de 20 millones de álbumes
en diez años de carrera y que reaparecen renovados tras el paso
por la cárcel de su líder, Scott Weiland, detenido hace unos
años por posesión de drogas.
La fuente de inspiración de este "Shangri-La Dee Da" viene de
lo acontecido en estos dos últimos años en la vida de los
miembros del grupo, según explicó a Efe Weiland. "En prisión
tuve tiempo de reflexionar, de ver lo que me estaba perdiendo. Al salir
volví con mi mujer y tuve un bebé con ella, eso ha cambiado
mi vida". El álbum, producido por Brendan O'Brien, colaborador habitual
del grupo desde hace años, fue grabado en Malibú. "Allí
nos sentimos como en el paraíso, en esa imaginaria ciudad llamada
Shangri-La en donde todo el mundo es perfecto y se mantiene siempre joven,
y todas las cosas son hermosas, aunque para que no fuese todo tan serio
le añadimos al título lo de Dee Da".
"El álbum -explica- es un conjunto de ritmos diversos desde
el rock más duro y punk a las baladas más suaves, pasando
por temas de corte psicodélico. Lo cierto es que decidimos dar rienda
suelta a todo los que llevábamos dentro, fue como un viaje interior
por todo lo que nos gusta y todo los que deseamos mostrar, en definitiva,
no es sólo rock, sino un grupo de diferentes elementos musicales".
En este nuevo trabajo, los Stone Temple Pilots, formado también
por Dean DeLeo (guitarra y bajo), Robert DeLeo (bajo, guitarra, teclados
y coros) y Eric Kretz (batería, percusión y piano eléctrico)
hacen un guiño a sus ídolos de siempre, en concreto al álbum
"Abbey Road". "Cuando me puso a trabajar sobre los temas, lo escuché
en diversas ocasiones y me llegó la inspiración".
También hay referencias a los Beach Boys y al bossanova de Gil
Gilberto y Antonio Carlos Jobim, ya que, según comenta Weiland,
"hubo en momento en el que mientras yo me refugié en las drogas
para alejarme de la fama o tal vez digerirla, Robert encontró la
tranquilidad en la música brasileña, el jazz y el R&B,
y eso se nota en el disco".
Scott Weiland, que dice haber descubierto recientemente a Bob Dylan,
"uno de los grandes poetas del siglo XX, en mi juventud prefería
a Jim Morrison", señaló que acaban de colaborar en el álbum
homenaje a The Doors, titulado "Stone Inmaculate", en el que hacen una
versión de "Break on through", "porque han sido uno de los grupos
mejores de la historia y porque representan una parte fundamental de nuestra
memoria musical. Fue un honor".
Stone Temple Pilots están metidos de lleno en una gira europea de
conciertos, que posiblemente les traiga en septiembre a España,
donde presentarán este "Shangri-La Dee Da", y darán un repaso
a sus anteriores trabajos, "No4" (1999), "Timy Music...songs from the vatican
gift shop" (1996), "Purple" (1994) y "Core (1992).
www.stonetemplepilots.com
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