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Los sonidos creados por Antonio Arias son la clave para dar vida a las imágenes del genio del cine y la expresión gráfica, Val del Omar. Lagartija Nick recrea su disco Val del Omar. Música entre las sombras, proyecciones de imágenes imposibles

Vídeo concierto: Inauguración del Festival Internacional de Jóvenes Realizadores de Granada. Teatro Isabel la Católica, 23-10-2010.  Lagartija reinventa, reinterpreta su mágico Val del Omar.
Imágenes: J. E. Gómez * IndyRock TV

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* PÁGINAS Y AGENDAS

 
Lagartija Nick
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Lagartija Nick * Val del Omar
Granada- Festival Jóvenes Realizadores. Foto: Merche S. Calle

Lagartija Nick, re-interpreta Val del Omar * Sonido Diafónico
Fotos y crónicas en IndyRock
Entrevista con Antonio Arias y Lagartija Nick en el Museo Reina Sofía, por Nieves Herranz / Javier Del Peral
Museo Reina Sofia (Madrid) * XX Aniversario - 18-11-2010. Fotos y crónica: Nieves Herranz / Javier Del Peral
23 octubre 2010 Tetaro Isabel La Católica, Granada / Inauguración Festival Jóvenes Realizadores - Fotos:  Merche S. Calle / IndyRock 
Centro Museo José Guerrero - Concierto especial - 8 de julio 2010
Fotos: J. E. Gómez / Merche S. Calle / IndyRock
Un espacio lleno de energía libre

“Sobre la curva del suelo, y bajo el firmamento, siento que me atrae todo el universo…” (José Val del Omar)
Concierto en el Museo Reina Sofía de Madrid - 18-11-2010
Crónica de Javier del Peral / IndyRock
En un ambiente totalmente ajeno a la liturgia del rock más afilado, como es el auditorio del Museo Reina Sofía de Madrid, Lagartija Nick ofreció este jueves 18 de Noviembre un concierto con su repertorio valdelomariano que escenificó, de manera fabulosa, la capacidad que solo tienen unos elegidos  de aunar lenguajes de alfabetos diferentes y convertirlos en un mensaje cargado de sentido, de lucidez, y de emoción. El técnico, cineasta, y poeta José Val del Omar fue uno de estos elegidos (y para el que aún no conozca su inquietante obra el museo madrileño ofrece ahora una magnífica retrospectiva de obligada visita), y Antonio Arias, uno de los 4 o 5 popes indiscutibles del rock patrio, es otro.

El granadino y su banda -en esta mini-gira formada por Víctor Lapido, José Ángel Arias, David Fernández y J.J. Machuka - ofrecieron  toda la fuerza de su propuesta musical más desbordada,  en sinergia con las hipnóticas imágenes de José Val del Omar, proyectas en gran pantalla a sus espaldas durante todo el concierto.  Da igual que no se comprendan del todo los conceptos valdelomarianos de “táctil visión” y “desbordamiento apanorámico” de las imágenes que acompañaban las descargas de Lagartija Nick; o que el “diafonismo” te haga sentir la música en las sienes y el paladar tanto como en los oídos. A veces es mejor no comprender lo que se ve y se oye para poder sumergirse del todo en el misterio.

Abrieron el concierto tocando una intro instrumental, con el crepitar de la pantalla de un televisor que no sintoniza ninguna imagen, y la respiración grabada de una bestia dormida, a punto de despertar, que enlazaron sin pausa con partes de “Trance” (tema que cerraba “Val del Omar”) solo iluminados por la pantalla a sus espaldas. Pero la bestia ya estaba bien despierta cuando a continuación abordaron “Noosfera”, jaleada por los soles y astros de Neón que centelleaban en la pantalla.  Quizá los hábitos adquiridos en años de conciertos rock nos hicieran sentirnos extraños a los allí sentados, tan cómodos, en vez de pegando botes, pero no era un día para que esa pequeñez nos condicionara el  resto del concierto, sino para vivir la experiencia como nos era mostrada, y el que no superara esa barrera, sin duda no disfrutó completamente del concierto. Una vez asumido esto, el ultravigoroso “Meca-mística” nos sonó a gloria bendita, con J.J. Machuka asumiendo  con los teclados el vertiginoso  solo de guitarra que MAR Pareja hacía en el disco original, y un final in decrescendo que marcó la primera pausa y las primeras palabras de agradecimiento de Antonio Arias al (no siempre) respetable público. 

“No somos máquinas”, esa pequeña joya electrónica del disco “LagartijaNick” fue la primera de la piezas ajenas al “Val del Omar”, invitadas a la fiesta, bajo las imágenes viradas  de los niños gitanos del Sacromonte, y de los nenúfares de los estanques de la Alhambra (del film “Aguaespejo granadino”). El tono intimista enlazaba perfectamente con la balada “Enfasis” cantada con todo el corazón por Antonio Arias para ayudar a respirar y a arder. La industrial “Intervalo” cerró este episodio del concierto. Antonio dedicó unas palabras de agradecimiento al Reina Sofía y atacaron sin más rodeos una versión estratosférica de la metalera “Sin fin” con toda la energía del mundo… en un loop.
 “Contar lo que no puedo contar”, una descarga rockera de apenas minuto y medio perteneciente a  “Lo imprevisto”,  con bellísima letra de Val del Omar y Antonio Arias (“el vuelo del hombre es su latido, la criatura es pálpito de tierra, atraída por el Universo, adquiere forma de estrella…”), fue la segunda invitada de la noche;  y se enlazó en diafonismo expansivo y creciente con “Táctil-vison” y “Persona e impersona”. La breve pausa que siguió nos permitió dar unas pocas palmas (que hasta en eso suelen llevar la contraria los de Arias, como si no necesitaran ánimos después de cada tema). 
Y con “Respiro en Nueva York”, a ritmo de intervalos de música infinita y de los mosaicos de la Alhambra, abordaron el último bloque, que fue una celebración continua, pasando por la fractálica “Esferas” (bajo alucinantes imágenes de esculturas con piel cuarteada), que abría el disco “LagartijaNick”; y terminando por “Celeste”: simplemente una pieza maestra del rock español, con un bellísimo poema, casi místico, de Val del Omar (“amar a los hermanos es desvivirse en un largo desgarro de tierra y cielo, que entreteje en el aire colectivas escalas de deseo”) y una colaboración morentiana  en algunos pasajes, que ayer fue asumida en directo por Antonio sin ningún rubor, cantando de fábula, y hasta apuntando  los “yaliyaliyali” de esos tangos de Granada, con los que el Maestro granadino cerraba el tema.
 

Se proyectan las palabras “sin fin” con las que terminaba Val del Omar sus filmaciones, las luces se encienden, y Antonio dedica un breve y  sonriente saludo al respetable antes de retirarse. Aunque parte del público los pide, no habrá lugar a bises. Este no era un concierto rock al uso; era un discurso cerrado (que abarcaba la huella valdelomariana en Lagartija) y una experiencia diafónica y visual (y también literaria). Y los que así la sentimos, terminamos expresando lo mismo que cuando salimos de otros más convencionales : “¡qué pedazo de concierto!”.


Antonio Arias: “Tocar “Val del Omar” en el reina Sofia era una responsabilidad casi necesitada”
Entrevista Por Javier del Peral / IndyRock - Madrid 18-11-2010

Antonio nos recibe a pie de escenario solo una hora antes del comienzo del concierto que Lagartija Nick va a dar esta tarde en el auditorio del Reina Sofía, con los temas de su álbum “Val del Omar”,  en el marco de la exposición que el museo ofrece estos días sobre el genial e inclasificable artista-inventor granadino, y ya con todos los equipos montados y a punto. Sin embargo un ampli tiene problemillas de sobrecalentamiento y antes de que empecemos la entrevista el propio Antonio se afana en bajarle la temperatura colocándole en frente un pequeño ventilador de aspas. Una vez en marcha el tratamiento para “bajarle la fiebre” pasamos a una salita cercana al escenario.  Creemos que somos el último medio para el que el líder de Lagartija habla hoy, después de todo el día concediendo entrevistas, pero le encontramos relajado y cercano, y aún con ganas de contestar nuestras preguntas:


IndyRock: Hola Antonio, ya vemos que aún estás ultimando preparativos;  gracias por atendernos. Tenemos unas ganas tremendas de oíros tocar el “Val del Omar” tras más de 12 años desde su salida. En este contexto tan particular; en un teatro, acompañando la exposición del museo, y con tanta expectación de medios; ¿Cómo afrontáis el concierto de esta noche?
Antonio Arias: En el fondo es una responsabilidad casi necesitada o esperada porque cuando lo hicimos en su momento no pudimos hacer representaciones en sitios adecuados, con el interés adecuado… casi que no pudimos tocarlo apenas porque se quedó como solapado con el éxito de Omega, que fue un éxito al ralentí, pero que cada vez era más grande… y ¡claro!: es una responsabilidad fuerte, pero la necesitaba afrontar y era una asignatura pendiente para nosotros. Ahora hasta queda demasiado expuesto, porque tiene demasiada relevancia, y te dices “¡ni tanto como ahora ni tan poco como entonces!” (risas)…  podemos hacer un acercamiento a las tres técnicas valdelomarianas del espectáculo total: desbordamiento, sonido diafónico y las luces estroboscópicas, así que es una cosa que veníamos necesitando, pero también nos ha desbordado.

-Sin embargo, a pesar de su escasa difusión posterior , a mí “Val del Omar” siempre me pareció un disco fundamental en vuestra carrera, sobre todo analizando los que le siguieron: “Lagartijanick” y “Ulterior”.
Es de mis favoritos, sí. Se empezó  un poco durante el año 96, que estuvimos grabando el Omega. Ya entonces en ese estudio de grabación, en la parte de arriba, se queda Miguel (Miguel Ángel Rodríguez “MAR” Pareja) con los aparatos, y en el 97 pudimos hacerlo porque había un trabajo previo y teníamos la convicción de que era nuestro último trabajo para SONY,  donde íbamos del más conocido (Inercia) al más desconocido… o sea; que fue un trabajo que,  al estar yo tan pendiente del trabajo de Omega, Miguel tiene más peso compositivo; entonces me siento como un poco más alejado del disco y me gusta más. Porque si fuera como otros discos en los que compongo casi todo no puedes sumergirte… y además está el personaje de Val del Omar que tiene como una historia que contar.

Y surge la posibilidad de hacer una minigira.
Hemos tocado ya en Granada y en Barakaldo, y ahora haremos Barcelona y Jaén. En realidad toda la preparación era para el Reina Sofía, porque esta misma exposición estuvo en Granada en verano y con motivo de la misma estuvimos ensayando desde mayo, ya con la vista aquí, por si salía el concierto, y luego se animó más gente, y nos dijimos que ya que lo teníamos montado…

¿Pensaste en juntar a la formación de Lagartija en “ValdelOmar” `para estos conciertos? (MAR Pareja, Juan Codorniú…)
A Miguel Ángel y Juan los llamé pero ahora están con otros trabajos y es mucho más complicado porque esto necesitaba meses de ensayo. De los que estamos en estos conciertos David Fernández (batería) solo tocaba en el disco en la canción “Celeste” pero sí hizo la gira a partir de entonces (simultaneábamos Val del Omar con Omega y lo hacía David); mi hermano José Ángel (programaciones) estaba en el proceso de Val del Omar, es un valdelomariano viejo; luego Víctor (Lapido) es el guitarrista del grupo desde hace siete años y ya que no podían venir ni Miguel ni Juan quería liberar un poco la actuación de guitarras para que no tengan ese peso tan grande y se puedan oír  las diafonías y los ruditos de los sintes;  y J.J. Machuka (Eskorzo) toca los teclados.

He leído que los de SONY pensaron en algún momento que te habías inventado al personaje. ¿De verdad fue así?
Bueno, ya sabemos lo que ocurre con los recuerdos. Hay gente que me dice “eso no pasó”… ¡pues yo lo recuerdo!. En alguna reunión de aquella época, había cierta desconfianza de SONY,  porque nosotros no teníamos la obligación de enseñar maquetas, y preguntaron “¿Qué vais a hacer? Y cuando dijimos “un disco sobre Val del Omar” alguno dijo que “ese te lo estás inventando tú”… Pero para nosotros era casi de religión que nuestro último disco en una multi fuera ese;  porque ya sabíamos, viendo lo poco receptivos que estuvieron con las maquetas de Omega, que después de ese nos íbamos. Y en el Espárrago Rock, le dio la explicación a todo, porque cuando ya llevábamos 40.000 discos vendidos de Omega, no veíamos aparecer a nadie por ningún lado.

¿Cómo fue la elaboración de las canciones en “Val del Omar” a partir de esos textos tan especiales, que no eran vuestros? ¿ayudaba o condicionaba?
Nosotros empezamos a abordar con más confianza poemas ajenos a partir del trabajo de Omega, viendo la libertad con que trabajaba Enrique, cambiando los acentos sin sacrificar demasiado la armonía… son cosas tanto artísticas como técnicas que hacen que incluso puedas utilizar el poema para que te aporte música, ya no te resulta encorsetado. Como a veces se cantan las mismas letras en diferentes los palos en el flamenco, eso tiene una técnica apasionante. Solo teníamos el hándicap de no saber si nos iban a dar los permisos, pero fue muy receptiva la familia. Su hija María José nos dijo: “si os gusta lo que tenéis yo tengo mogollón más, mucho más… y a mi padre le encantaría”. Luego, como murió a mitad del proceso, trabajamos más con Gonzalo, su yerno, y con capacidad para abordarlo, avalados por el reconocimiento y el bagaje de Omega.

¿Y cómo os topasteis  con un personaje como Val del Omar?¿fuisteis a buscarlo o bullía en ambientes culturales de Granada?
Mi hermano José Ángel ya lo conocía de años antes, de cinefórums que había organizado, y estaba la filmoteca de córdoba, y el libro de la diputación de Granada del año 92; y un día cuando ya teníamos maquetas y material con bastantes máquinas yo no encontraba las letras. Hasta que un día en casa de mis padres dije a mi hermano “oye , ¿tú tienes el librillo de poemas de Val del Omar?”… y lo releí y pensé  “¡ya lo tenemos!”. Descubres un referente de escritura collage que es muy útil, no está encorsetado, tiene lenguaje propio.  Pero como siempre se ha asociado a Val del Omar más al cine de vanguardia, a la técnica… 

Pues algunos poemas me parecen, en sí mismos, muy buenos, capaces de vivir sin las películas… 
Los poemas tiene un lenguaje propio, un lenguaje que te conecta… que dices “este tío tiene una capacidad de ver más allá, o de abstracción tremenda (sería por su vida ascética),  de visitar otros mundos y traerlos para acá”, ¿no?.  Y para nosotros el poder mostrarlos, al ser de Granada, pues es un orgullo. Hombre, lo mismo, no es la mejor manera de conocerlos a través del  disco, pero el rock siempre acerca las cosas y tiende puentes. Y las películas: es una obra que se considera pequeña pero empiezas a bucear y es insondable… 
Curiosamente nosotros aunque no fuera un éxito el disco, no hemos tenido que vivir la soledad y el eterno aplazamiento que vivió él, que no pudo ver ningún reconocimiento. Ahora estaría encantado. Hay grabaciones que se hacía a sí mismo, están en el DVD,  en la que dice “lo peor es la soledad, quedarse solo” que dan ganas de gritar “¡que no estás solo!¡que somos legión! “ (risas)
Indyrock:  ¿Cuándo se va a reeditar el disco? Hoy aún no lo tenían en las tiendas
Antonio Arias: Pues debería estar ya pero como siempre, las presentaciones ¡sin disco! ¡Eso que estamos perdiendo…!

¿Va a incluir material adicional?
En este caso no, porque como mi licencia con Sony termina en el 2010, no podía arriesgarme a sacarlo en 2011. Evidentemente, no pasaría nada pero si algo tienen estos son abogados, así que, aunque no creo que pasara nada, por lo legal no me daba tiempo. Miguel tiene los multipistas y yo tengo una serie de demos que quería haber mezclado mejor. Pero por otra parte, como el disco es tan desconocido, pues tal cual.

Vuestros trabajos son tan diferentes que resulta difícil elegir un disco sobre los demás. ¿aparte de “Val del Omar” hay algún otro al que por sus resultados o su génesis le tengas especial cariño?
Pues supongo que “Su” me gusta mucho: un disco un poco loco... e “Inercia” suena bien y es donde encontramos la unión del  lenguaje collage. Si no Val de omar, el “Su” está guapo.

En Val del Omar y en otros discos como Multiverso, hay mucha presencia de conceptos relativos al cosmos y la energía. Y en letras tuyas también: ¿con qué libros de astrofísica o literatura alimentas ese interés?
En el caso de la astrofísica he tenido la suerte de que me ha acompañado siempre mi amigo José Antonio Caballero, que cuando le conocí era estudiante y ahora es profesor de la Universidad Complutense. Sin embargo José Val del Omar es más intuitivo: es un personaje de tercera cultura que une ciencia y arte sin saber que lo estaba haciendo. Yo suelo leer revistas de Astronomía, pero son mundos que puedes visitar si vas acompañado. Pasa lo mismo que con el flamenco: llegas con Morente y pasas; que no… no pasas. Son puertas que se abren desde dentro y para que te dejen entrar es mejor que vayas con uno que conocen ellos, es más fácil. 

 Una última pregunta, Antonio. ¿Estáis ya cocinando el nuevo disco?
Ya lo tenemos avanzaíllo. Ahora en el puente de diciembre empezaremos a ensayar con Eric (baterista titular de Lagartija y los Planetas),  y musicalmente está bastante avanzado. Lo de las letras es lo que hay que perfilar porque ahora tengo la mente con la astronomía y últimamente cada vez que escribo algo me sale el infrarrojo, el espacio-tiempo, los segundos de arco… y me tengo que reconvertir, tengo que purificarme. Pero siempre he aprovechado las paradas para aprender. Omega es un disco en que paramos para aprender, Val del Omar fue otro, Multiverso también, y luego ya sale otro tipo de escritura, pero para Lagartija… ¡los tengo fritos!. Me dicen “¡No vayas a hacer una cosa de esas raras, tío!” (risas), pero tienen razón

Y la línea musical ¿por dónde irá? Desde “Lo imprevisto” cada disco es diferente al anterior, pero de alguna manera el siguiente sigue una evolución natural, sin giros bruscos, ¿no?
Sí, tenemos  como golpes de tres discos: “Hipnosis-Inercia-Su”; luego los tres discos heavies “Val del Omar-LagartigaNick- Ulterior”; y luego los tres poppies “Lo imprevisto-Shock de Leia- Larga duración”. Y ahora como he reformado el grupo para que sea trío, pues estaremos Eric, Víctor y yo. Después de mi divorcio me dije “¿para qué voy a buscar más músicos?”, y hablé con Eric sobre trabajar como lo hacíamos al principio, ya que empezamos como trío, con las canciones algo más abiertas. Será más expresivo en ese sentido y quedará un poco más violento, quizá también porque cuando vuelves a hacer “Val del Omar” dices “¡cómo mola la caña!¡darle ahí un viajazo al bajo y a las baterías!”

¿Lo va a producir Paul Grau?
Sí, porque nos llevamos bien con él. Es un tío que empezó a trabajar en los años 70, nosotros en los 80… Nos entendemos mejor con personas más mayores, porque tienen una forma de trabajar como lo hacían con lo analógico, aplicado al digital, y además con 2 discos que nos ha hecho estamos muy contentos con el resultado.
Antonio, ha sido un privilegio. Muchas gracias y mucha suerte
Nada, a ver qué te parece…
…y me adelanta en el pasillo, antes de llegar al escenario, mientras dice “a ver ese  ampli cómo va…”


23 octubre 2010 Tetaro Isabel La Católica, Granada
Inauguración Festival Jóvenes Realizadores
Fotos:  Merche S. Calle / IndyRock

Lagartija Nick, re-interpreta Val del Omar * Sonido Diafónico
Centro Museo José Guerrero - Concierto especial - 8 de julio 2010
Fotos: J. E. Gómez / Merche S. Calle / IndyRock


Lagartija Nick, con Val del Omar, inaugura el Festival de Jóvenes Realizadores de Granada
Era una de las ideas y aspiraciones de Antonio Arias, mostrar su particular visión del genio del cine, Val del Omar, en el marco del Festival internacional de Jóvenes Realizadores de Granada, que se celebrará los días 23 al 31 de octubre. Lagartija Nick ofrecerá su val del Omar en un concierto en el Teatro Isabel la Católica el día 23 de octubre en la inauguración del festival. Antonio Arias reinventa su disco Val del Omar de 1997. Crea un nuevo sonido "diafónico" y con toda la banda pone en escena un espectáculo basado en las imágenes cinematográficas de Val del Omar, con proyecciones y música al más puro estilo Lagartija, innovador y potente. Será, sin duda, una inauguración que se recordará en los anales del Festival. Antonio Arias asegura que el sonido estéreo está muerto. El creador Val del Omar lo mató con la diafonía en 1944. “Diafónico” es todo aquel sonido que escuchan nuestras vísceras, no nuestros oídos. Lagartija Nick grabó un disco sobre esto: "Val del Omar".
El regreso de VAL DEL OMAR en 2010

El sonido estéreo está muerto. El creador artístico y tecnológico Val del Omar (Granada 1904 – Madrid 1982) lo mató con la diafonía en 1944. “Diafónico” es todo aquel sonido que escuchan nuestras vísceras, no nuestros oídos. Pocos parecen saberlo. Existe un disco en el que hay más Val del Omar que en cualquier biografía. Lagartija Nick lo grabó: Val del Omar (Sony, 1998)

VIVITOS Y COLEANDO…
1- Lagartija Nick realizará cinco conciertos diafónicos inspirados en la figura de Val del Omar y en su disco homónimo a lo largo de octubre y noviembre. Un concierto diafónico, diferente, intenso, visceral…
2- A partir del 5 de octubre, se estrena en el Museo Reina Sofía (Madrid) una exposición dedicada a Val del Omar. También programan el concierto inspirado en el disco Val del Omar con Lagartija Nick para el 20 aniversario del Museo Reina Sofía.
3- El sello de Barcelona Chesapik (www.chesapik.com) reedita el 1 de octubre, el disco Val del Omar. Lo distribuye Popstock.


Por Fernando M. Navarro (especial IndyRock)
Fotos: J. E. Gomez © IndyRock
  • Val del Omar
  • El que ama arde, y el que arde, 
    vuela a la velocidad de la luz.
Buscando la luz 
Atrapado entre máquinas y ecualizadores, entre quimeras mecánicas y profecías lumínicas, un hombre se retuerce y se desvive por encontrar una fuerza de mística electrónica más fuerte que el mismo amor. Un sentimiento igual a la descarga que se experimenta cuando el corazón se siente inundado/superado por las llagas de otro. Como un Sísifo de la era digital, este poeta visual, creador de esa capa magnética que desde hace algún tiempo nos protege de los paganos, se ofrece a soportar las heridas del amor (es el amor la daga más certera que jamás hiera a hombre o bestia) y aún así celebrar y cantar esas penas como si fueran triunfos, como corazones de neón (extraña candela de las noches). La travesía de un buscador de luz por un desierto digital que cubre con arena y estéreo cada uno de sus pasos. La herencia de un hombre que atrapa en su pecho toda una quimera fluorescente, como las plegarias de un sacerdote que cree entender el misterio entre los cables de su portátil. Y con estos cables una legión de monjes electrónicos se construyen rosarios y crucifijos y veneran desde ese día la luz, y es la luz (sólo se llega a ella cuando se está muchísimo tiempo en tinieblas, hasta que es tu propia luz y no la luz que creéis ver, la que te ilumina) madre/nodriza de nuestros vientos, de nuestros hijos (esos extraños adolescentes de plutonio) y de cada una de nuestras llamas. Desearemos estar ardiendo hasta que el tiempo se consuma asimismo y todas las melodías y todas las historias hayan sido ya contadas y cantadas. 
La herida necesaria 
Tras Omega, Lagartija le ofrece a la memoria del gran profeta José Val Del Omar, el homenaje que se merecía. Duro, arriesgado, confuso y eléctrico, Val Del Omar es una obra que avanza lo que será el cada vez más extremo sonido de la banda. Con unas guitarras que cada vez hacen más daño y una tendencia al ruido de los más atractiva, este disco abre una nueva brecha, lo que podríamos denominar Rock Valdelomariano, en el que la luz se encuentra a través de una rudeza y una violencia oscura e inusitada. El disco bascula entre un sonido metálico (Noosfera-Sintesis, Meca-Mística, o la brillante declaración de principios de Persona e Impersona) y unos curiosos jugueteos con el techno que alcanzan grandes momentos especialmente en la extensa Val del Omar: Aceleración-Trance-Expansión. Incomprendido y genial, Val Del Omar, es más un disco de tránsito (Erik ya no estaba aquí ,en su lugar estaba Jose A. Quesada), los guitarristas de la banda M.A.R. Pareja y Juan Codorniu se marcharían una vez acabado el trabajo) hacia la drástica orientación que va a seguir el grupo a partir de ahora. Imprescindible en el concepto (tanto el exquisito diseño como las letras, tomadas todas de ensayos y poemas del propio Val Del Omar), los sonidos de este disco son la profecía que anuncia el definitivo viaje a la Noosfera que la banda estaba a punto de emprender. Una obra que puede entenderse como la plataforma espacial de la que va a partir el próximo vuelo pilotado a galaxias desconocidas e inexploradas. Val del Omar fue un disco necesario, tanto como exorcismo particular del propio grupo como para poner en su sitio (un sitio muy cerca del círculo más turbulento del infierno) a un artista de la talla de Val del Omar. La herida necesaria. 
VAL DEL OMAR
Sony 98
Noosfera-sintesis
sin fin
meca-mistica
yo dia y orden
tactil-vision
persona e impersona
induccion
intervalo
celeste
enfasis
respiro en nueva York
Val del Omar: aceleracion
trance
expansion


 


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