Granada- Festival Jóvenes Realizadores. Foto: Merche S. Calle
Lagartija Nick, re-interpreta Val del Omar *
Sonido Diafónico
Fotos y crónicas en IndyRock
Entrevista
con Antonio Arias y Lagartija Nick en el Museo Reina Sofía, por
Nieves
Herranz / Javier Del Peral
Museo
Reina Sofia (Madrid) * XX Aniversario - 18-11-2010. Fotos y crónica:
Nieves
Herranz / Javier Del Peral
23
octubre 2010 Tetaro Isabel La Católica, Granada / Inauguración
Festival Jóvenes Realizadores - Fotos: Merche S. Calle
/ IndyRock
Centro
Museo José Guerrero - Concierto especial - 8 de julio 2010
Fotos: J. E. Gómez / Merche S. Calle / IndyRock

Un espacio lleno de energía libre
“Sobre la curva del suelo, y bajo el firmamento, siento que me atrae
todo el universo…” (José Val del Omar)
Concierto en el Museo Reina Sofía de Madrid - 18-11-2010
Crónica de Javier del Peral / IndyRock
En un ambiente totalmente ajeno a la liturgia del rock más afilado,
como es el auditorio del Museo Reina Sofía de Madrid, Lagartija
Nick ofreció este jueves 18 de Noviembre un concierto con su repertorio
valdelomariano que escenificó, de manera fabulosa, la capacidad
que solo tienen unos elegidos de aunar lenguajes de alfabetos diferentes
y convertirlos en un mensaje cargado de sentido, de lucidez, y de emoción.
El técnico, cineasta, y poeta José Val del Omar fue uno de
estos elegidos (y para el que aún no conozca su inquietante obra
el museo madrileño ofrece ahora una magnífica retrospectiva
de obligada visita), y Antonio Arias, uno de los 4 o 5 popes indiscutibles
del rock patrio, es otro.
El granadino y su banda -en esta mini-gira formada por Víctor
Lapido, José Ángel Arias, David Fernández y J.J. Machuka
- ofrecieron toda la fuerza de su propuesta musical más desbordada,
en sinergia con las hipnóticas imágenes de José Val
del Omar, proyectas en gran pantalla a sus espaldas durante todo el concierto.
Da igual que no se comprendan del todo los conceptos valdelomarianos de
“táctil visión” y “desbordamiento apanorámico” de
las imágenes que acompañaban las descargas de Lagartija Nick;
o que el “diafonismo” te haga sentir la música en las sienes y el
paladar tanto como en los oídos. A veces es mejor no comprender
lo que se ve y se oye para poder sumergirse del todo en el misterio.
Abrieron el concierto tocando una intro instrumental, con el crepitar
de la pantalla de un televisor que no sintoniza ninguna imagen, y la respiración
grabada de una bestia dormida, a punto de despertar, que enlazaron sin
pausa con partes de “Trance” (tema que cerraba “Val del Omar”) solo iluminados
por la pantalla a sus espaldas. Pero la bestia ya estaba bien despierta
cuando a continuación abordaron “Noosfera”, jaleada por los soles
y astros de Neón que centelleaban en la pantalla. Quizá
los hábitos adquiridos en años de conciertos rock nos hicieran
sentirnos extraños a los allí sentados, tan cómodos,
en vez de pegando botes, pero no era un día para que esa pequeñez
nos condicionara el resto del concierto, sino para vivir la experiencia
como nos era mostrada, y el que no superara esa barrera, sin duda no disfrutó
completamente del concierto. Una vez asumido esto, el ultravigoroso “Meca-mística”
nos sonó a gloria bendita, con J.J. Machuka asumiendo con
los teclados el vertiginoso solo de guitarra que MAR Pareja hacía
en el disco original, y un final in decrescendo que marcó la primera
pausa y las primeras palabras de agradecimiento de Antonio Arias al (no
siempre) respetable público.
“No somos máquinas”, esa pequeña joya electrónica
del disco “LagartijaNick” fue la primera de la piezas ajenas al “Val del
Omar”, invitadas a la fiesta, bajo las imágenes viradas de
los niños gitanos del Sacromonte, y de los nenúfares de los
estanques de la Alhambra (del film “Aguaespejo granadino”). El tono intimista
enlazaba perfectamente con la balada “Enfasis” cantada con todo el corazón
por Antonio Arias para ayudar a respirar y a arder. La industrial “Intervalo”
cerró este episodio del concierto. Antonio dedicó unas palabras
de agradecimiento al Reina Sofía y atacaron sin más rodeos
una versión estratosférica de la metalera “Sin fin” con toda
la energía del mundo… en un loop.
“Contar lo que no puedo contar”, una descarga rockera de apenas
minuto y medio perteneciente a “Lo imprevisto”, con bellísima
letra de Val del Omar y Antonio Arias (“el vuelo del hombre es su latido,
la criatura es pálpito de tierra, atraída por el Universo,
adquiere forma de estrella…”), fue la segunda invitada de la noche;
y se enlazó en diafonismo expansivo y creciente con “Táctil-vison”
y “Persona e impersona”. La breve pausa que siguió nos permitió
dar unas pocas palmas (que hasta en eso suelen llevar la contraria los
de Arias, como si no necesitaran ánimos después de cada tema).
Y con “Respiro en Nueva York”, a ritmo de intervalos de música
infinita y de los mosaicos de la Alhambra, abordaron el último bloque,
que fue una celebración continua, pasando por la fractálica
“Esferas” (bajo alucinantes imágenes de esculturas con piel cuarteada),
que abría el disco “LagartijaNick”; y terminando por “Celeste”:
simplemente una pieza maestra del rock español, con un bellísimo
poema, casi místico, de Val del Omar (“amar a los hermanos es desvivirse
en un largo desgarro de tierra y cielo, que entreteje en el aire colectivas
escalas de deseo”) y una colaboración morentiana en algunos
pasajes, que ayer fue asumida en directo por Antonio sin ningún
rubor, cantando de fábula, y hasta apuntando los “yaliyaliyali”
de esos tangos de Granada, con los que el Maestro granadino cerraba el
tema.
Se proyectan las palabras “sin fin” con las que terminaba Val del Omar
sus filmaciones, las luces se encienden, y Antonio dedica un breve y
sonriente saludo al respetable antes de retirarse. Aunque parte del público
los pide, no habrá lugar a bises. Este no era un concierto rock
al uso; era un discurso cerrado (que abarcaba la huella valdelomariana
en Lagartija) y una experiencia diafónica y visual (y también
literaria). Y los que así la sentimos, terminamos expresando lo
mismo que cuando salimos de otros más convencionales : “¡qué
pedazo de concierto!”.
Antonio Arias: “Tocar “Val del
Omar” en el reina Sofia era una responsabilidad casi necesitada”
Entrevista Por Javier del Peral / IndyRock - Madrid 18-11-2010
Antonio nos recibe a pie de escenario solo una hora antes del comienzo
del concierto que Lagartija Nick va a dar esta tarde en el auditorio del
Reina Sofía, con los temas de su álbum “Val del Omar”,
en el marco de la exposición que el museo ofrece estos días
sobre el genial e inclasificable artista-inventor granadino, y ya con todos
los equipos montados y a punto. Sin embargo un ampli tiene problemillas
de sobrecalentamiento y antes de que empecemos la entrevista el propio
Antonio se afana en bajarle la temperatura colocándole en frente
un pequeño ventilador de aspas. Una vez en marcha el tratamiento
para “bajarle la fiebre” pasamos a una salita cercana al escenario.
Creemos que somos el último medio para el que el líder de
Lagartija habla hoy, después de todo el día concediendo entrevistas,
pero le encontramos relajado y cercano, y aún con ganas de contestar
nuestras preguntas:
IndyRock: Hola Antonio, ya vemos que aún estás
ultimando preparativos; gracias por atendernos. Tenemos unas ganas
tremendas de oíros tocar el “Val del Omar” tras más de 12
años desde su salida. En este contexto tan particular; en un teatro,
acompañando la exposición del museo, y con tanta expectación
de medios; ¿Cómo afrontáis el concierto de esta noche?
Antonio Arias: En el fondo es una responsabilidad casi necesitada
o esperada porque cuando lo hicimos en su momento no pudimos hacer representaciones
en sitios adecuados, con el interés adecuado… casi que no pudimos
tocarlo apenas porque se quedó como solapado con el éxito
de Omega, que fue un éxito al ralentí, pero que cada vez
era más grande… y ¡claro!: es una responsabilidad fuerte,
pero la necesitaba afrontar y era una asignatura pendiente para nosotros.
Ahora hasta queda demasiado expuesto, porque tiene demasiada relevancia,
y te dices “¡ni tanto como ahora ni tan poco como entonces!” (risas)…
podemos hacer un acercamiento a las tres técnicas valdelomarianas
del espectáculo total: desbordamiento, sonido diafónico y
las luces estroboscópicas, así que es una cosa que veníamos
necesitando, pero también nos ha desbordado.
-Sin embargo, a pesar de su escasa difusión posterior , a
mí “Val del Omar” siempre me pareció un disco fundamental
en vuestra carrera, sobre todo analizando los que le siguieron: “Lagartijanick”
y “Ulterior”.
Es de mis favoritos, sí. Se empezó un poco durante
el año 96, que estuvimos grabando el Omega. Ya entonces en ese estudio
de grabación, en la parte de arriba, se queda Miguel (Miguel Ángel
Rodríguez “MAR” Pareja) con los aparatos, y en el 97 pudimos hacerlo
porque había un trabajo previo y teníamos la convicción
de que era nuestro último trabajo para SONY, donde íbamos
del más conocido (Inercia) al más desconocido… o sea; que
fue un trabajo que, al estar yo tan pendiente del trabajo de Omega,
Miguel tiene más peso compositivo; entonces me siento como un poco
más alejado del disco y me gusta más. Porque si fuera como
otros discos en los que compongo casi todo no puedes sumergirte… y además
está el personaje de Val del Omar que tiene como una historia que
contar.
Y surge la posibilidad de hacer una minigira.
Hemos tocado ya en Granada y en Barakaldo, y ahora haremos Barcelona
y Jaén. En realidad toda la preparación era para el Reina
Sofía, porque esta misma exposición estuvo en Granada en
verano y con motivo de la misma estuvimos ensayando desde mayo, ya con
la vista aquí, por si salía el concierto, y luego se animó
más gente, y nos dijimos que ya que lo teníamos montado…
¿Pensaste en juntar a la formación de Lagartija en
“ValdelOmar” `para estos conciertos? (MAR Pareja, Juan Codorniú…)
A Miguel Ángel y Juan los llamé pero ahora están
con otros trabajos y es mucho más complicado porque esto necesitaba
meses de ensayo. De los que estamos en estos conciertos David Fernández
(batería) solo tocaba en el disco en la canción “Celeste”
pero sí hizo la gira a partir de entonces (simultaneábamos
Val del Omar con Omega y lo hacía David); mi hermano José
Ángel (programaciones) estaba en el proceso de Val del Omar, es
un valdelomariano viejo; luego Víctor (Lapido) es el guitarrista
del grupo desde hace siete años y ya que no podían venir
ni Miguel ni Juan quería liberar un poco la actuación de
guitarras para que no tengan ese peso tan grande y se puedan oír
las diafonías y los ruditos de los sintes; y J.J. Machuka
(Eskorzo) toca los teclados.
He leído que los de SONY pensaron en algún momento
que te habías inventado al personaje. ¿De verdad fue así?
Bueno, ya sabemos lo que ocurre con los recuerdos. Hay gente que me
dice “eso no pasó”… ¡pues yo lo recuerdo!. En alguna reunión
de aquella época, había cierta desconfianza de SONY,
porque nosotros no teníamos la obligación de enseñar
maquetas, y preguntaron “¿Qué vais a hacer? Y cuando dijimos
“un disco sobre Val del Omar” alguno dijo que “ese te lo estás inventando
tú”… Pero para nosotros era casi de religión que nuestro
último disco en una multi fuera ese; porque ya sabíamos,
viendo lo poco receptivos que estuvieron con las maquetas de Omega, que
después de ese nos íbamos. Y en el Espárrago Rock,
le dio la explicación a todo, porque cuando ya llevábamos
40.000 discos vendidos de Omega, no veíamos aparecer a nadie por
ningún lado.
¿Cómo fue la elaboración de las canciones en
“Val del Omar” a partir de esos textos tan especiales, que no eran vuestros?
¿ayudaba o condicionaba?
Nosotros empezamos a abordar con más confianza poemas ajenos
a partir del trabajo de Omega, viendo la libertad con que trabajaba Enrique,
cambiando los acentos sin sacrificar demasiado la armonía… son cosas
tanto artísticas como técnicas que hacen que incluso puedas
utilizar el poema para que te aporte música, ya no te resulta encorsetado.
Como a veces se cantan las mismas letras en diferentes los palos en el
flamenco, eso tiene una técnica apasionante. Solo teníamos
el hándicap de no saber si nos iban a dar los permisos, pero fue
muy receptiva la familia. Su hija María José nos dijo: “si
os gusta lo que tenéis yo tengo mogollón más, mucho
más… y a mi padre le encantaría”. Luego, como murió
a mitad del proceso, trabajamos más con Gonzalo, su yerno, y con
capacidad para abordarlo, avalados por el reconocimiento y el bagaje de
Omega.
¿Y cómo os topasteis con un personaje como Val
del Omar?¿fuisteis a buscarlo o bullía en ambientes culturales
de Granada?
Mi hermano José Ángel ya lo conocía de años
antes, de cinefórums que había organizado, y estaba la filmoteca
de córdoba, y el libro de la diputación de Granada del año
92; y un día cuando ya teníamos maquetas y material con bastantes
máquinas yo no encontraba las letras. Hasta que un día en
casa de mis padres dije a mi hermano “oye , ¿tú tienes el
librillo de poemas de Val del Omar?”… y lo releí y pensé
“¡ya lo tenemos!”. Descubres un referente de escritura collage que
es muy útil, no está encorsetado, tiene lenguaje propio.
Pero como siempre se ha asociado a Val del Omar más al cine de vanguardia,
a la técnica…
Pues algunos poemas me parecen, en sí mismos, muy buenos,
capaces de vivir sin las películas…
Los poemas tiene un lenguaje propio, un lenguaje que te conecta… que
dices “este tío tiene una capacidad de ver más allá,
o de abstracción tremenda (sería por su vida ascética),
de visitar otros mundos y traerlos para acá”, ¿no?.
Y para nosotros el poder mostrarlos, al ser de Granada, pues es un orgullo.
Hombre, lo mismo, no es la mejor manera de conocerlos a través del
disco, pero el rock siempre acerca las cosas y tiende puentes. Y las películas:
es una obra que se considera pequeña pero empiezas a bucear y es
insondable…
Curiosamente nosotros aunque no fuera un éxito el disco, no
hemos tenido que vivir la soledad y el eterno aplazamiento que vivió
él, que no pudo ver ningún reconocimiento. Ahora estaría
encantado. Hay grabaciones que se hacía a sí mismo, están
en el DVD, en la que dice “lo peor es la soledad, quedarse solo”
que dan ganas de gritar “¡que no estás solo!¡que somos
legión! “ (risas)
Indyrock: ¿Cuándo se va a reeditar el disco? Hoy
aún no lo tenían en las tiendas
Antonio Arias: Pues debería estar ya pero como siempre, las
presentaciones ¡sin disco! ¡Eso que estamos perdiendo…!
¿Va a incluir material adicional?
En este caso no, porque como mi licencia con Sony termina en el 2010,
no podía arriesgarme a sacarlo en 2011. Evidentemente, no pasaría
nada pero si algo tienen estos son abogados, así que, aunque no
creo que pasara nada, por lo legal no me daba tiempo. Miguel tiene los
multipistas y yo tengo una serie de demos que quería haber mezclado
mejor. Pero por otra parte, como el disco es tan desconocido, pues tal
cual.
Vuestros trabajos son tan diferentes que resulta difícil elegir
un disco sobre los demás. ¿aparte de “Val del Omar” hay algún
otro al que por sus resultados o su génesis le tengas especial cariño?
Pues supongo que “Su” me gusta mucho: un disco un poco loco... e “Inercia”
suena bien y es donde encontramos la unión del lenguaje collage.
Si no Val de omar, el “Su” está guapo.
En Val del Omar y en otros discos como Multiverso, hay mucha presencia
de conceptos relativos al cosmos y la energía. Y en letras tuyas
también: ¿con qué libros de astrofísica o literatura
alimentas ese interés?
En el caso de la astrofísica he tenido la suerte de que me ha
acompañado siempre mi amigo José Antonio Caballero, que cuando
le conocí era estudiante y ahora es profesor de la Universidad Complutense.
Sin embargo José Val del Omar es más intuitivo: es un personaje
de tercera cultura que une ciencia y arte sin saber que lo estaba haciendo.
Yo suelo leer revistas de Astronomía, pero son mundos que puedes
visitar si vas acompañado. Pasa lo mismo que con el flamenco: llegas
con Morente y pasas; que no… no pasas. Son puertas que se abren desde dentro
y para que te dejen entrar es mejor que vayas con uno que conocen ellos,
es más fácil.
Una última pregunta, Antonio. ¿Estáis
ya cocinando el nuevo disco?
Ya lo tenemos avanzaíllo. Ahora en el puente de diciembre empezaremos
a ensayar con Eric (baterista titular de Lagartija y los Planetas),
y musicalmente está bastante avanzado. Lo de las letras es lo que
hay que perfilar porque ahora tengo la mente con la astronomía y
últimamente cada vez que escribo algo me sale el infrarrojo, el
espacio-tiempo, los segundos de arco… y me tengo que reconvertir, tengo
que purificarme. Pero siempre he aprovechado las paradas para aprender.
Omega es un disco en que paramos para aprender, Val del Omar fue otro,
Multiverso también, y luego ya sale otro tipo de escritura, pero
para Lagartija… ¡los tengo fritos!. Me dicen “¡No vayas a hacer
una cosa de esas raras, tío!” (risas), pero tienen razón
Y la línea musical ¿por dónde irá? Desde
“Lo imprevisto” cada disco es diferente al anterior, pero de alguna manera
el siguiente sigue una evolución natural, sin giros bruscos, ¿no?
Sí, tenemos como golpes de tres discos: “Hipnosis-Inercia-Su”;
luego los tres discos heavies “Val del Omar-LagartigaNick- Ulterior”; y
luego los tres poppies “Lo imprevisto-Shock de Leia- Larga duración”.
Y ahora como he reformado el grupo para que sea trío, pues estaremos
Eric, Víctor y yo. Después de mi divorcio me dije “¿para
qué voy a buscar más músicos?”, y hablé con
Eric sobre trabajar como lo hacíamos al principio, ya que empezamos
como trío, con las canciones algo más abiertas. Será
más expresivo en ese sentido y quedará un poco más
violento, quizá también porque cuando vuelves a hacer “Val
del Omar” dices “¡cómo mola la caña!¡darle ahí
un viajazo al bajo y a las baterías!”
¿Lo va a producir Paul Grau?
Sí, porque nos llevamos bien con él. Es un tío
que empezó a trabajar en los años 70, nosotros en los 80…
Nos entendemos mejor con personas más mayores, porque tienen una
forma de trabajar como lo hacían con lo analógico, aplicado
al digital, y además con 2 discos que nos ha hecho estamos muy contentos
con el resultado.
Antonio, ha sido un privilegio. Muchas gracias y mucha suerte
Nada, a ver qué te parece…
…y me adelanta en el pasillo, antes de llegar al escenario, mientras
dice “a ver ese ampli cómo va…”
23 octubre 2010 Tetaro Isabel La Católica,
Granada
Inauguración Festival Jóvenes Realizadores
Fotos: Merche S. Calle / IndyRock

Lagartija Nick, re-interpreta Val del Omar * Sonido
Diafónico