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La Buena Vida + Coralie Clément
4 de mayo de 2009 Teatro Maravillas Madrid
por Rafa Carazo - IndyRock
Fotos Aurelio Rodriguez - IndyRock

Se podría hacer la típica crítica:
“Se abre una nueva etapa para La Buena Vida, o no. Al salir del concierto
una seguidora de los donostiarras espetó “Descanse en paz La Buena
Vida”. La reciente marcha de Iranzu Valencia, ya ex vocalista de la banda,
merma, con mucho, la sonoridad del grupo. Unas canciones cuya principal
función es mecer al oyente deben ser cantadas por una voz femenina.
Bla, bla, bla…”.
Se podría incluir algo más de chicha:
“…La Buena Vida lleva veinte años componiendo preciosas canciones
de pop que se sustentan en la lírica, la poesía, la banalidad
y la preciosidad de los pequeños momentos de la vida, los más
insignificantes e inmateriales. Esos momentos que se escapan como el aíre
entre las manos. Vaya, que La Buena Vida lleva veinte años componiendo
canciones ñoñas. Sí, son ñoñas. Y en
este caso esas canciones ñoñas nos las lleva susurrando al
oído (sin mucha técnica pero con encaje) la voz de Iranzu
Valencia. Así que sí, son ñoñas y sí,
deben ser cantadas por una voz femenina. Ante esta terrible pérdida
se plantean pocas opciones, ¿otra vocalista? imposible, no sería
más que un parche, por más que tape o cure la herida abierta.
Belle & Sebastian sobrevivió a la pérdida de Isobel Campbell
pero ésta no tenía tantísimo peso en la ejecución.
Sin Iranzu el grupo no se sostiene. Sin Iranzu se impone la desaparición
o el cambio de nombre. O al menos que dejen de lado su repertorio más
delicado (“Los vientos”). Bla, bla, bla…”.
Pero todo esto carece de sentido. Parafraseándoles “Las cosas
son como son y nadie puede” cambiarlas así que analicemos lo visto
anoche y dejemos de lado otros posibles balances. Quinteto sobre el escenario,
más eléctrico y más contundente de lo habitual. Magníficos
en los grandes momentos (“Tormenta en la mañana de la vida”, “Surquemos
el cielo entero”, “Los planetas”) y espesos en los medios tiempos (“Desenfocada”).
La voz de Mikel Aguirre demuestra empaque y soltura en algunas composiciones
(“Aún te puedo ver”), aunque se ahoga en otras (“El largo adiós”).
Pero la mejor noticia es que los temas nuevos suenan muy bien, tanto esa
versión de Derribos Arias, “Viaje por países pequeños”,
como ese torrente que se desata en “Año bisiesto”.
Lo que sí se puede admitir es una crítica pseudo-intelectual.
No sólo se permite sino que se requiere ya que ellos transmiten
ese mismo deje, con ese aura de niños pijos, con esas pretensiones
poéticas y con esa sensación de que lo que más lamentan
en el mundo es no ser franceses. Pero ese aura intelectual, vestida de
tipos sin alardes ni estéticas (bien camuflada porque tienen alardes
y tienen estética) no es en absoluto criticable. Es digna de admiración.
Eso les singulariza y les radicaliza. En definitiva, les hace artistas.

Abrió la noche, la del estreno en la capital de La Buena Vida
sin su carismática vocalista, Coralie Clément que es sosa
hasta lo insípido pero disculpada queda por su pose, por su nacionalidad
y por su lengua, que en ocasiones, como esta, todo lo excusan. Delicada
e inocente cantó sus tonadillas. Hay que reconocer que tiene un
repertorio espectacular, pero lo tiene gracias a su hermanísimo
Benjamin Biolay que compone sus temas. Y no se olvidó del gran Henry
Salvador con una versión de su “Jardin d´hiver”.
Fotos: J. E. Gómez
© IndyRock
Concierto Granada - Planta Baja - 01-11-01


Formación
irantzu valencia,
mikel aguirre,
pedro san martín,
javier sánchez,
raúl sebastián
josé luis lanzagorta.
Biografía
Existe una élite en el pop español que marca la diferencia
con lo vulgar, lo manido y lo trillado. Dentro de esa élite, que
se nutre de diversas castas, casi todas ellas secretas salvo para el buen
paladar del aficionado sagaz, reina La Buena Vida. Una formación
que ha hecho de lo natural algo majestuoso. Un grupo que extrae la poesía
de la tristeza. Un milagro, en definitiva, que perdura en el otro lado
de la música que se hace por aquí, un territorio que es como
el propio grupo: privado, melancólico, vulnerable, exquisito y único.
Sirva todo esto para anunciar que La Buena Vida edita ahora su quinto
álbum. Fieles a su esencia, mantienen el sabor taciturno de sus
canciones y, como ya hicieran en trabajos anteriores, lo potencian con
soberbios arreglos orquestales. Más que música, el sexteto
donostiarra transmite un estado de ánimo, y como todo el mundo sabe,
los estados de ánimo son difíciles de describir. Con sus
canciones sucede lo mismo. Intentar contarlas supone traicionarlas, cuando
no caer en los tópicos más aburridos.
Once nuevos títulos pueblan "Hallelujah!", nuevas confesiones
íntimas concebidas en algún paisaje imaginario donde los
atardeceres son extraños y suena "La question" de Françoise
Hardy en el viejo tocadiscos una y otra vez. Un lugar en el que las emociones
se mueven al compás del viento y lo más pequeños detalles
están cargados de magia. Un lugar que se confunde con nuestro propio
corazón. "Tristeza infinita..." cantan en "Los vientos" mientras
la Orquesta Filarmónica de Praga hace que descienda un manto de
cuerdas como una caricia celestial.
Trece años de actividad artística, cinco álbumes,
varios epés, temas en diversos recopilatorios, colaboraciones...
La Buena Vida es ya parte de la historia del pop español. En el
extranjero son un nombre de culto. En su país sus patrones y su
óptica han inspirado discursos comerciales mucho menos apasionantes.
Ellos, en cambio, siguen intactos, madurando tranquilamente al margen de
todo lo que no sea fiel a su mundo. En algunos casos, esto se convierte
en sinónimo de autoplagio y repetición. En el de La Buena
Vida es tan sólo sinónimo de creciente belleza, de perfeccionar
lo intangible y convertirlo en un estilo que sólo les pertenece
a ellos. (Texto Rafa Cervera, remitido por Siesta
Ellos son los culpables de nuestra pasión hacia sus canciones.
Seis discos: La Buena Vida (1993), Los Mejores Momentos (1994), Soidemersol
(1997), Panorama (1999), Hallelujah (2001) y Álbum (2003); siete
singles: Historia de un Verano (1992), Mira a tu Alrededor (1994), Magnesia
(1995), Eureka (2000), Qué nos va a pasar (2001), Harmónica
(2002) y Los planetas (2003); singles promocionales, numerosas y acertadas
versiones, y multitud de conciertos describen al grupo. De las dulces e
ingenuas vivencias juveniles a la realidad del adulto. Han seguido una
evolución natural, tanto en sus letras como en su música,
del pop más sencillo e inmediato a los preciosos arreglos orquestales.
Al hilo de esto, a partir de la gira de presentación de Panorama
(finales del 99), se incorpora definitivamente Luis Lanzagorta a los teclados.
En cuanto a sus próximos proyectos, ahora mismo están
inmersos en la gira de presentación de su sexto disco: Álbum.
Con un cambio significativo, ya que desde la edición del single
Los planetas el grupo deja de colaborar con Siesta Records, su sello de
siempre, y será ahora Sinnamon Records quien edite sus discos
Quince años después de su formación,
la buena vida presentan "Álbum" (Sinnamon Records/ 03). Un larga
duración que supone un punto de inflexión en la carrera de
la banda, coincidiendo con el décimo aniversario de la publicación
de su primer trabajo y el cambio de sello discográfico de Siesta
a Sinnamon Records. Dos factores que, junto a la excepcional acogida del
primer single adelanto, 'Los Planetas', han hecho del lanzamiento de "Álbum"
en todo un acontecimiento. Las excelentes críticas recibidas por
parte de la prensa especializada por este sexto larga duración de
la banda y, sobre todo, la increíble respuesta del público,
con ventas que han superado las expectativas más optimistas, hacen
de "Álbum" el más exitoso trabajo de la buena vida hasta
la fecha. Un disco con el que han logrado superar la barrera del circuito
alternativo llegando a públicos más amplios capaces de apreciar
la música de calidad.
Durante los próximos meses y hasta final de febrero de 2004 la
Buena Vida estará de gira por las principales ciudades españolas.
Conciertos en los que, además de presentar los temas de "Álbum",
seguro que podremos disfrutar con algunas de las canciones más conocidas
de su discografia anterior. Después de un verano plagado de actuaciones
en los más importantes festivales, la buena vida han logrado consolidar
un directo de calidad para poder ofrecer en vivo toda la magia y la delicadeza
de sus canciones.
La buena vida, edita "Vidania" (Sinnamon Records,
06). Un disco meditado y mimado que convierte cada uno de los trece
temas que lo componen en un proyecto especial de principio a fin. Tras
avanzarnos tres nuevos temas en el single de adelanto, 'La Mitad De Nuestras
Vidas', la buena vida nos presenta su séptimo álbum "Vidania""Vidania"
tiene alma propia, un alma que se reencarna en cada nuevo trabajo de la
banda, más pura y perfecta. En su nuevo álbum la buena vida
buscan respuestas a los sentimientos, sensaciones y vivencias de
lo cotidiano. Una vez más la buena vida nos cuentan/cantan historias
que todos vivimos, soñamos o perdimos, pero sólo ellos
saben encontrar las palabras y la música para describir algo tan
esencial como el mismo respirar. Piano, violines, guitarras y secciones
de viento nos devuelven la esencia del estilo musical de la buena vida,
donde la riqueza de las letras y los instrumentos construyen un nuevo álbum
que incluso nos depara una pequeña sorpresa final. Los temas que
contienen son 1. Calles y avenidas2. Autobuses3. Ayer te vi4. Pensando
en volver5. La mitad de nuestras vidas6. S.O.S.7. De nuevo en la ciudad8.
Mi aventura espacial9. Honrado ciudadano de Occidente10. Mi año
natural11. Reacción en cadena12. El fin del mundo13. No te he visto
nunca /
www.lapaginadelabuenavida.com
www.sinnamonrecords.com
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