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UNAS 18.000 PERSONAS VENERAN A PHIL COLLINS EN BARCELONA
Por Jose Oliva
Barcelona, 2 jul (EFE).- Unas 18.000 personas abarrotaron ayer el Palau
Sant Jordi de Barcelona para presenciar el único concierto en España
del cantante y batería británico Phil Collins, dentro de
su gira Farewell Tour.
En el concierto, que duró más de dos horas, Collins ha
dado repaso a algunos de los temas más conocidos de su carrera,
con especial hincapié en sus trabajos más recientes, las
bandas sonoras de las películas "Hermano Oso" y "Tarzan", y "Testify",
y ante esta propuesta el público ha respondido con entusiasmo y
veneración ante la que podría ser su retirada definitiva
de los escenarios.
Para que no quedara ninguna duda, el propio Collins ha dicho en castellano
que "espero que estas canciones os hagan felices", poco después
de dar la bienvenida en catalán y castellano "a mi último
tour".
Poco después de las 22 horas, ha irrumpido en el escenario Phil
Collins, quien ha comenzado con un breve solo de batería, breve,
pero intenso, que ha recordado al Collins de sus orígenes, el batería
de la formación de jazz Brand X, el batería de Genesis.
Sin respiro, ha aparecido el segundo batería, Chester Thompson,
y juntos se han marcado un pieza de percusión que a más de
uno ha recordado aquellos conciertos que a finales de los años 70
dieron lugar al celebrado "Seconds Out" de Genesis, que tuvieron a los
mismo protagonistas.
Tras la demostración de virtuosismo con las baquetas, Collins
ha arrancado con "Heaven", para lucimiento de los instrumentos de viento,
y otros temas no menos conocidos como "Don't lose my number", "You'll be
in my heart" (Tarzan), la balada "One more night", "Can't stop lovin' you"
-coreada por el público-, "Hang in long enough" o "True colours",
cantada a capella por Collins y el coro con un cierto tono gospel.
El escenario, dispuesto como un pequeño graderío, contaba
con una enorme pantalla que servía para dar colorido, mostrar imágenes
de Collins más joven y con más pelo, emular el firmamento
con estrellas fugaces incluidas o invitar a la reflexión con mensajes
como que en Europa hay 2,5 millones de sin techo.
En el ecuador del concierto, el ex líder de Genesis ha continuado
con la variedad de tonalidades musicales de su trayectoria: desde la creciente
"Come with me", las movidas "Missed again" y "Paradise", pertenecientes
a sus primeros trabajos en solitario y con un predominio de los metales,
o la tranquila "Separate Lives".
En la segunda hora, el cantante británico ha continuado repasando
algunos de sus temas más celebres: "In the air", que ha propiciado
una de las sorpresas de la noche cuando Collins ha acabado tocando una
batería que ha emergido de la parte alta del escenario; "Dance into
the light", "Can't hurry love", que ha encadenado con "Two Hearts", y las
comerciales "Wear my hat", "Easy lover" y "Sussudio", que ha cerrado inicialmente
la velada, con Phil Collins a pie de pista entregando el micro al público.
El cantante aún ha regalado tres temas más a los entregados
y ensordecedores seguidores, "It's not too late", un nuevo solo de baterías
y "Take me home".
Han arropado en la velada a Collins, además de Thompson, el
teclista Brad Cole, los guitarristas Ronnie Caryl y Daryl Stuermer, otro
viejo conocido de los directos de Genesis, el percusionista Luis Conte
y el bajista Leland, además de un cuarteto de vientos: Harry Kim
(trompeta), Gerald Albright (saxo), Dan Fornero (trompeta) y Arturo Velasco
(trombón).
La sensación que el bueno de Phil deja en Barcelona es que domina
a la perfección la escena, la conexión con el público
y que, si quisiera, tendría cuerda para rato en directo. Si no cambia
de opinión, sus seguidores deberán conformarse a partir de
ahora con sus trabajos en estudio y sus colaboraciones con el cine.
http://www.philcollins.co.uk/
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