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L.A.
21 enero 2011 sala Planta Baja, Granada
Fotos: Merche S. Calle / IndyRock
Crónica: J. E. Gómez / IndyRock - "Intensidad
escénica"



Intensidad escénica
Por Juan Enrique Gómez / IndyRock
Te lo tienes que creer. Si no estás convencido de lo que haces,
mejor no subas a un escenario. Esa es la máxima que tienen muy claro
los chicos de L.A., la banda de Luis Albert Segura, y la ponen en práctica
como pocos. No importa que las letras sean en inglés, no importa
que tu público sea especialmente joven. Llegas con fuerza, con la
intensidad que la banda sabe dar en directo. Un concierto de LA es sinómino
del mejor pop-rock con tintes folkies y creatividad a tope. Le llaman rock
sintético, pero en realidad está cargado de autenticidad,
y la prueba está en que LA ha sabido atraerse a un público
que, en teoría, estaba apático, fuera de los circuitos e
inmerso únicamente en el rapeo, (sobre todo del autocomplaciente)
los chavales con la mayoría de edad casi sin cumplir. LA ha logrado
conseguir un sector que se convetirá en el futuro de la música,
porque sin jóvenes no vamos a ninguna parte, 'no future'.
En la Sala Planta Baja, abarrotada de gente de todas las edades, Luis
Albert, desgranaba canciones que eran coreadas sin cesar, mientras las
guitarras explotan, la base rítmica toma cuerpo y las primeras filas
saltan con los brazos en alto. Atrás, entre el público, presencias
de lujo que demuestran el interés que ha despertado este grupo en
la escena indie, pop y rock de este país. Los Lori Meyers al completo,
para arropar a uno de sus compañeros de la escudería Spanish
Bombs, y con ellas, Víctor, de Lagartija, Tacho (091) y otros muchos
salpicados entre la legión de seguidores de LA, apretados ante el
escenario, atentos a las canciones y al ritmo de "Heavenly Hell”, el disco
de LA que les ha hecho subir a los principales festivales de este país
y que en el inicio de 2011 presentan por toda España.
L.A. + We Are standard
+ Pin&Pon Djs.
18 febrero 2010 Sevilla sala Boss // Jack Sessions
Un Cocktail Exquisito
por Armando Marín Ruiz- IndyRock
Fotos Tomás Osborne Ruiz - IndyRock

We are standard

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No hay mejor reclamo para todo amante de la música en directo,
que la invitación a un concierto, y si en el cartel aparecen nombres
de la talla de ‘L.A.’, ‘We Are Standard’ y como animadores sonoros
de excepción ‘Pin&Pon Djs’ al grito de Do the Pinching!, poco
más habría que decir; sin embargo voy a intentar recoger
en breves líneas, la esencia de lo acontecido.
Nuestro anfitrión aquella noche sería Jack Daniel’s, a
través de una de sus míticas Jack Sessions, que tras ser
organizadas en puntos de la geografía peninsular como Madrid, Barcelona,
Bilbao o Valencia, llegaban a Sevilla con la primera de sus tres citas
por tierras andaluzas.
Siendo citados a las 23:00 a las puertas de la sala Boss, lugar de referencia
para todo aquel que se considere alguien en esta ciudad, en donde se mira
con lupa lo superficial, alejados de la humildad de ese gran lema “No es
lo que tengo, es lo que soy”, no entendí muy bien el por qué
tardamos casi 40 minutos en entrar, con la tromba de agua que estaba cayendo
y trayendo ya de casa la entrada impresa. Una vez dentro (era mi segunda
vez, ya que no es una sala habitual en el circuito de eventos) recordé
lo ideal que resulta el lugar para este tipo de convocatorias, con una
única salvedad, la ubicación del escenario, el cual se halla
en el margen central izquierdo de un recinto rectangular, por lo que se
desaprovecha cantidad de espacio y se limita el aforo a una aglomeración
concreta.
Los encargados de romper el hielo fueron ‘L.A.’. No os hablo de las
iniciales del país invitado este año, en la reciente feria
de ARCO en Madrid, sino de Lluis Albert Segura, un hombre luchador, trabajador,
que ha perseverado en sus propias convicciones y no ha parado hasta conseguir
demostrar al mundo, que posee un talento abrumador. Desde su exilio insular
y tras años batallando desde la independencia y la autoeditación,
la diosa Temis ha declinado la balanza a su favor y ha llegado el momento
de que disfruten de la gloria merecida.
Comenzando con esos medios tiempos en ‘Stop the Clocks’, seguida de
la romántica ‘Close to You’ y ese rock sintético-bailable
de ‘Heavenly Hell’ fueron desgranando de manera casi íntegra “Heavenly
Hell” (Dreamville Records / Universal, 2009), el que hasta la fecha es
su cuarto trabajo y el primero con un mediático gran reconocimiento
de crítica y público. Canciones que llegan a los sentidos
por la senda del buen gusto, la seducción interpretativa y la elegancia
sonora, como la potente ‘Crystal Clear’ con esos aires de Power-Pop (mi
canción de cabecera desde que la descubrí), la preciosista
‘Elizabeth’ o la dinámica ‘Hands’ con aroma de Country-Folk, cerrando
el set previamente concertado o quizás a petición popular,
con ‘Microphones and Medicines’ absoluta reminiscencia de aquellos Pearl
Jam en estado de gracia. Mención especial a ese alegre bis ochentero
con olor a naftalina que tan bien ha sabido envejecer desde que en su día
Cyndi Lauper la mostrase al mundo con su mítico “baile zócalo”,
aunque seguiré eligiendo la revisión que hace Lourdes (Russian
Red) del mismo.
Tras un descanso que se alargó más de lo debido (imagino
que habría que amortizar en la barra, la gratuidad del momento)
y con una intro lineal y reiterada de más de dos minutos capaz de
poner a prueba la paciencia del respetable, saltaron a escena los recientes
ganadores del ‘MTV Europe Music Award’ al mejor artista español
de 2009. Llegaron con una sencilla intención como bien dejó
claro su carismático “Frontman” de sonrisa eterna, Deu Txakartegi:
“Vosotros bailad; que ya me ocupo yo de cantar”. Como resulta habitual
en sus directos, lo iniciaron con ‘Bye Bye Bye’ y ‘Don´t Let The
Children Play Around’, alternando temas de sus dos proyectos musicales
“We Are Standard” (Mushroom Pillow, 2008) y “3000v - 40000w” (Mushroom
Pillow, 2006) en los que han elaborado una mezcla infalible de funk infeccioso
y ritmos contagiosos. En total fueron trece los dardos envenenados de una
polirrítmica propuesta Dance, que los de Getxo lanzaron directamente
al sistema nervioso de un público enloquecido, practicando un "pogo"
que se convirtió en la actividad más cotizada de la noche
cada vez que el nivel de decibelios subía y los trepidantes ritmos
de batería inundaban sin concesiones el sonido de la sala y el espíritu
epiléptico de los presentes.
Una perfecta oda al hedonismo más visceral en donde la siempre
efectiva doble batería, cañones de confetis combinados con
juegos de luces, un generoso y sin embargo definido volumen, algo de percusión
electrónica, un puñado de loops bien invertidos y teclados
sintéticos, terminaron por convertir el local en una especie de
improvisada rave, una orgía de emociones a través de temas
como ‘Pressure’, ‘Don´t Give Up’, ‘Other Lips Other Risses’, ‘The
Last Time’ o ‘The First Girls Who Got a Kiss Without a Please’ (Recomiendo
su videoclip).
Un directo arrollador que no dejó indiferente a nadie y cuyo
clímax lo centro en su revisión del ‘I´m Waiting for
my Man’ de la Velvet Underground, inteligentemente llevada a su terreno,
y esa descarga eléctrica como bis, ‘On The Floor’ dando muestras
de la rotundidad de un directo sin grietas ni fisuras, que no hace más
que potenciar sus citadas cualidades, y con un mensaje contundente: “Baila,
y se Feliz”.
Sábado 20 de febrero 2010 Sala
Moliere, Málaga Jack Sessions
Crónica y fotos Cristina Consuegra - IndyRock
El pasado sábado 20 de febrero, L.A. cerró mini gira por
Andalucía, en la Sala Moliere de Málaga, con un concierto
soberbio que pasó por encima de un público, inicialmente,
aletargado y una sala en absoluto habilitada para los conciertos de este
tipo. Y con todo esto fueron capaces de elaborar un concierto inolvidable.
"Stop the clocks". daba el pistoletazo de salida a uno de los directos
más esperados en meses, especialmente por aquellos que apostaron
desde el principio, sin medias tintas ni dudas, por la magia de “Heavenly
Hell” (Universal, 2009). Con una banda potente y sólida, fueron
cayendo las canciones que componen este infierno celestial, “Hands”, “Elizabeth”
y “Microphones and Medicines” sonaron con tal profundidad melódica
e intensidad sonora que había que estar muerto para no saltar y
bailar con la propuesta musical de L.A.
Hay directos en los que una se quedaría a vivir para siempre
y éste fue uno de ellos, porque me enganchó desde el principio,
porque me sacudió y siquiera podía respirar, porque la voz
de Luis A. Segura sonaba infinitamente más profunda e intensa que
en el álbum, y porque Pep Mulet (guitarra) se ha convertido, como
diría el maestro, en uno de los chicos de mi vida.
El horizonte de L.A. espero que sea tan ambicioso y honesto como se
merece. Lo he repetido mil veces y lo seguiré repitiendo. Sin apoyos
ni promociones brutales, sin candidaturas ni premios, sin grandes campañas,
sin artificios ni paroxismos, L.A se ha hecho a sí mismo (sí,
casi en siete días), y ha elaborado un álbum impresionante,
que esconde un trabajo en el panorama musical de años, una creencia
en lo que hace brutal y un talento poco habitual. “I pray for you every
night guys. Just wanna stay here one more time with you”. Larga vida a
L.A.
Formación
Carlos Pilán: Guitarra solista, coros y teclados.
Angel Cubero: Bajo. Pep Mulet: Guitarras.
Antoni Alorda: Batería y percusiones.
Biografía
Corría el año 94 cuando Lluis Albert Segura debutaba
sobre los escenarios tocando la batería en The Green Cherries,
con quien editó varias maquetas. Entre influencias de The Beatles
y The Who, cayó en Glycerine, banda con la que editó 2 discos
y logró gran repercusión en la escena local de Mallorca.
Años más tarde, empezó a colaborar como batería
en la banda Los Valendas, editando con ellos 1 disco. Pero antes de emprender
su carrera en solitario, en el año 2003, entró a formar parte
de una nueva banda, The Nash, editando con ellos varios discos y realizando
infinidad de conciertos y giras por toda España y U.K. Fue
el 2004, el año testigo de su primer trabajo como L.A., autoeditado
a través de su propio sello ‘Dreamville Rcords.’, donde hasta 2007,
editó un disco por año. Así nace HEAVENLY HELL.
Durante casi 3 años de proceso de grabación, multitud
de melodías, arreglos, letras, acordes... Se han creado para dar
forma a este trabajo. Todo empezó con la canción "Perfect
Combination", la cual ha llegado a sufrir hasta 10 versiones diferentes
de si misma “La que finalmente ocupa el tracklist del disco es, creo,
la versión número 11”, señala Lluis. A partir de ahí,
todo fue un proceso natural. “En total contábamos con unas 30 canciones,
grabamos unas 18, de las cuales han quedado 10. Ha sido un trabajo de orfebrería:
llegar con una idea (acústica y voz), pensar hacia donde nos la
queríamos llevar, buscar la estructura perfecta, y adornarla sin
miedo a sobrecargarla”. La grabación se inició
en Febrero de 2007 y se prolongó hasta Abril de 2009. El disco se
grabó en los Cosmic Blend Studios, en Mallorca, propiedad del productor
del disco Antoni Noguera, reconocido músico mallorquín, viejo
conocido durante su andadura como batería en Los Valendas. Su trabajo
ha sido absolutamente decisivo en este disco, hasta el punto de tocar gran
parte de guitarras y bajos, así como teclados y arreglos de cuerda
y sintetizadores, elementos que conoce a la perfección. La
comodidad de tener el estudio cerca de casa, ha provocado llevar un ritmo
de trabajo muy relajado y cómodo. “Ha habido momentos en los que
hemos dedicado una semana entera, mañana y tarde incluidos. Mientras
otras ni siquiera aparecíamos por el estudio. Eso ha hecho de este
disco lo que es”. Como líder de L.A., es Lluis el encargado
de toda la instrumentación. “Lo tenía todo en la cabeza y
sabía lo que quería. Así que grababa en casa, en el
pasillo, en la cocina…”. Aún así, Antoni Noguera ha grabado
multitud de instrumentos. Y no menos importantes son las colaboraciones.
En The Sweetest Goodbye’, L.A. se ha reunido con viejos amigos quiénes?(
Carlos Pilán, compañero de su primera banda "THE GREEN CHERRIES”,
ex Sexy Sadie y ahora miembro de L.A., Juan Miguel Seguí, amigo
de toda la vida, bajista de la banda "FOSSIL SOUND" y hasta su novia Patricia
hizo coros en la canción) En los comienzos, el disco sonaba
mucho más orgánico, menos pop, había 4 o 5 temas muy
densos, e incluso oscuros, que acabaron cayendo, dejando paso a la inmediatez
de canciones como "Evening Love" o "Crystal Clear". Guardando así
en la recámara 10 canciones que han quedado en "stand by" hasta
nueva orden. Para la mezcla del disco, la estrella elegida ha sido
Nick Didia, mano derecha del reputado productor Brendan O'Brien, un sueño
hecho realidad cumplido por el propio Lluis, fiel seguidor de ambos. “Les
sigo desde principios de los 90. Desde que empezamos a ver que el disco
cogía forma, me imaginaba si Nick o Brendan pudieran mezclarlo.
Y mira… Hemos acabado en su estudio, durante una semana viendo como le
aplicaban la magia de la que soy tan fan. Todo un lujo”. Bandas
nuevas como Orson, Rooney, Phoenix, Interpol. Clásicos como Jeff
Lynne, Tom Petty, McCartney… Y, por supuesto, el toque mágico que
le ha dado Nick Didia, inventor del sonido de gente como Matthew Sweet,
Pearl Jam, o Stone Temple Pilots, a toda esta historia. Cuando del
directo se trata, L.A. se rodea de músicos de primera, consiguiendo
llevar las canciones de HEAVENLY HELL a otra dimensión más
rockera, más potente, más de directo.
Contactos
Manolo Lahera [mailto:manolo@spanishbombs.com]
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