Llamamos a la puerta del Sputnik. Y no, no llevamos escafandra ni flotamos
en el espacio, nos encontramos muy cerca de la Alameda de Hércules,
en Sevilla, y tenemos enfrente a Mr. Jordi Gil, pilar del movimiento indie
sevillano de la década de los 90, productor musical, compositor,
y miembro de un buen número de proyectos musicales de diferente
índole. Tras producir el último LP de Maga,
sus compañeros de generación, trabaja en estos momentos en
el álbum debut de Neorama,
una de las jóvenes promesas del rock pop sevillano.
por Carolina Cebrino carolina@cebrino.com
.
Sin conocerte previamente, te imagino hace años siendo un
pequeño baterista, sentado frente a tu primera batería, con
la caja bien pegada para que llegasen a ella tus baquetas... Cuéntanos
cómo fueron tus orígenes en la música.
Esto me recuerda al niño de Andy, el cantante de Strange Fruit
(una de las antiguas bandas de Jordi). Con tres años se venía
al ensayo y se quedaba esperando a que alguien le dejase tocar la batería...
¡él sí que no llegaba a la caja!
Empecé tocando la guitarra en el conservatorio con unos doce
años. Mi padre siempre flipaba conmigo de pequeño, decía
que me sabía todas las canciones fonéticamente de memoria,
aunque fueran en inglés. Toda mi familia somos muy musicales. Mi
hermano sabía tocar la guitarra y me enseñó un poco,
mi hermana toca el piano.
La batería fue más tarde: a un grupo que tenía
mi hermano le faltaba baterista y al mes siguiente de empezar con ellos
ya tocamos en el FunClub. En el conservatorio, estudié percusión
y guitarra; me quité cuando comencé a tocar en grupos. Los
profesores no me motivaban a pesar de que yo tenía muchísimo
interés. Aprendí entonces tocando con otra gente, que es
en realidad cuando más se aprende.
Qué tipo de música sientes más, qué músicos
te han marcado épocas, qué canciones, qué conciertos...
Justo ahora es cuando más tipos de música distintos estoy
escuchando. Empecé escuchando Radio Futura y con mi segundo grupo
medio en serio hacíamos cosas de Héroes del Silencio, recuerdo
cuando tenía catorce años escribiendo letras muy oscuras
y pesimistas. Años más tarde, cuando creces un poco y comienzas
a tener ciertos problemillas más reales, te vuelves más optimista
en las letras de las canciones. También tuve un grupo siniestro,
bastante macarra. Después pop, indie... más tarde electrónica.
Incluso estuve cantando en Julie Blue, una experiencia que no volveré
a repetir (ríe). Ahora escucho de todo. ¿Conciertos? El de
Portishead de Hamburgo. Las canciones... va por fases, depende de cómo
llegues a cada artista, normalmente alguien te lo pasa y te quedas alucinado
una temporada.
Te he visto tocando diferentes instrumentos en distintos proyectos
musicales. ¿Con qué instrumento te sientes más cómodo?
Me gustan todos, toco sobre todo la guitarra y la batería, la
guitarra por haberla tocado desde pequeño. Cumplen una función
tan diferente dentro de un grupo... En el último concierto de Lavadora
se te veía muy feliz tocando, nunca había visto un batería
tan risueño. (ríe) Intento pasármelo bien en los conciertos,
estar a gusto en los escenarios salvo que pase algo. Si meto una gamba
no pasa nada. Prefiero que hayan ciertos despistes a que la gente esté
aburrida.
Intuyo que eres un productor vocacional, ¿qué te lleva
a decidirte por la producción musical? ¿Cómo fueron
los arranques de Sputnik?
Lo de productor vocacional está clarísimo. Cuando era
chico mi hermano se compró un cuatro pistas, y cuando lo descubrí
aluciné. Me fascinaba la idea de grabar una cosa y después
otra encima. Uno de mis primeros grupos no tenia batería, así
que yo era el que grababa la caja de ritmos, sin saber tocar la batería,
pero eso de ir probando a mí me parecía muy interesante.
Cuando por fin tuve el cuatro pistas en mi casa empecé a grabar:
pasaba la voz a través de efectos de guitarra... Mis padres han
sufrido lo suyo, pero me han apoyado mucho. Recuerdo que cuando iba a un
estudio, como Central, eran los mejores días del año, miraba
cada movimiento de la mano del productor. Más tarde otro colega
se compró una grabadora digital y con eso ya empecé a hacer
cosas mejores. Alquilé un local de ensayo para grabar grupos. Esos
probablemente fueron los inicios de Sputnik, aunque fueran cutres, con
bafles corrientes, una grabadora de 8 pistas digital y los micros normales
Shure 58.... Durante la grabación del disco de Lavadora, cuando
decidí dedicarme a esto. Continué grabando grupos y cogí
el estudio.
Ahora están viniendo grupos que repiten y estoy contento, como
Neorama por ejemplo. La gente aprecia que se le dé una visión
desde fuera y personalizada a cada uno. La producción es una cuestión
de tener referentes claros y un abanico amplio de grupos. Aprender cómo
sacarle sonido a la batería, guitarra, bajo son trámites
hasta cierto punto. A partir de ahí comienza lo interesante. Me
interesa la parte sónica y también la parte musical: cómo
suena la caja y también qué hace la caja. Si hay algo que
no me gusta lo digo y si me gusta igualmente, después cada grupo
decide. Producir un disco es una relación personal además
de musical. Si tienes cierta complicidad y confianza con el grupo mejor,
y si no también puede funcionar bien, pero la relación musical
mejora si existe esa comodidad.
¿Qué admiras en un productor musical? ¿Algún
nombre en concreto?
Creo más en proyectos que en personas. Que el grupo y el productor
coincidan en un buen momento suele resultar en trabajos buenos, otra cosa
es que funcione mejor o peor en el mercado, pero normalmente siempre hay
una propuesta que por lo menos merece la pena ser escuchada. Lo que pasa
ahora es que casi todo el mundo hasta cierto punto se autoproduce, un ejemplo
es Jazzanova. Ese concepto es muy interesante. Estuve haciendo cosas con
José Galiana, y flipo cuando dos productores se van a trabajar juntos.
Pero si quieres algún nombre propio es sin duda George Martin, que
es el dios de los productores, Geoff Emerick, que siempre estaba
a la sombra pero que también era genial, Alan Parsons, Ken Scott,
Tony Bisconti... De todos modos como oyentes nunca podemos saber cuál
ha sido el porcentaje de mérito que ha tenido un productor en un
disco. Si tienes una buena canción y una interpretación maravillosa,
mucho tienes que joderla para que el resultado sea malo. También
hay que tener en cuenta que en España la labor del productor suele
ser también la de ingeniero de sonido.
¿Qué diferencia hay entre la producción española
y la extranjera?
Yo creo que no hay ninguna, la experiencia a lo mejor. En el estilo...
el mainstream es cada vez más parecido en todos lados, lo cual tampoco
es directamente malo. Es verdad que dentro de una misma ciudad hay casi
de todos los estilos. Se dice que en NY el sonido es más comprimido,
en Los Ángeles más natural, en Reino Unido con más
efectos, en Francia con filtros... eso es relativo. La diferencia fundamental
es que los niveles de producción son distintos: aquí al producir
algo estas pensando en vender en el mejor de los casos 20.000 o 50.000
discos, y el resto de las cosas que venden más de eso casi nunca
se hacen en España, o son cosas muy concretas, y demasiado mainstream.
De qué trabajos te sientes más orgulloso como productor.
El de Solina a mí me gusta bastante. El de Maga también,
es un disco difícil porque sus canciones no son las más fáciles
que ha escrito Miguel en su vida. Las cosas de Lavadora en general... el
de Astronautas. Con ProyectoEle nuestra idea era establecer un acercamiento
de productor a la música culta. Me parece interesante por la provocación,
pero el próximo queremos hacerlo más provocador.
Lavadora, Solina, ProyectoEle... Cómo se lleva trabajar en
tantos proyectos musicales además de pilotar el Sputnik.
Depende, últimamente ando más liado con ProyectoEle.
Solina está grabando ahora el disco, y Lavadora vamos a grabar algo
en Navidad. Claramente no puedes hacer tres discos si estás trabajando
en otros, pero sí se pueden avanzar cosas. Con Solina si llego un
rato antes al estudio pruebo algo en una canción, la dejo ahí
y no la abro hasta el mes siguiente. Pero además de los tuyos, tienes
que estar concentrado en la producción de otros proyectos, ¿no?.
Sí, pero la parte de creatividad a veces está más
limitada porque tienes que dedicarte a la parte técnica. En el caso
de Neorama, si estamos grabando voces sí tienes que estar al tanto
de qué cosas te gustan más o menos porque al cantante no
debes marearlo mucho. No siempre es tan agotador de todas formas. Sobre
todo si te gusta lo que haces. Está claro.
Supongo que te habrán influido los conocimientos de producción
en esos proyectos...
En Lavadora, Solina y ProyectoEle por supuesto. Solina y Lavadora tienen
mentalidad de estudio, como la mentalidad de los Beatles en el Sgt. Pepper,
ellos no hicieron cosas que pudieran tocar después.
Perdona la pregunta tópica, pero ¿se puede vivir de
la música underground?
La respuesta corta es "no" y la larga "a lo mejón" (ríe).
En España no hay una infraestructura desarrollada que permita que
se genere más dinero con la música, y no me refiero a la
piratería que es un cuento de las distribuidoras. Me refiero a conciertos,
y en general emisoras de radio... El rollo underground no significa lo
mismo en Londres que en Sevilla. Que no se vendan 15.000 copias en España
no es porque haya piratería, antes tampoco se vendía esa
cantidad. En Solina regalamos nuestras canciones y no creo que la gente
deje de comprar el disco. Falta esa infraestructura y no hay una demanda
de música importante.
Hay mucha gente currando alrededor de un grupo, son trabajos que existen
y que pueden dar de comer a la gente. Un ejemplo es Rafa López,
con Green Ufos, una distribuidora underground, y vive de eso. El tipo de
personas como Rafa es la que hace falta que para que la industria no se
quede en manos de Warner y SonyMusic.
¿Y qué hace falta para que un grupo llegue a tener
un sitio en las cabecitas de todos? ¿Tendremos que rendirnos a las
estrategias de marketing del mainstream?
Televisión. Para que un grupo tenga fama y a tu madre le suene
la canción, hace falta televisión. Que es básicamente
dinero. Tener un minuto de televisión supone mucho.
Podemos avistar una nueva generación de grupos en Sevilla
(en la escena independiente), ¿es cierto que se intuye más
movimiento musical, más conciertos, más información?
Yo creo que no sólo podemos avistarla sino que de hecho la hay.
Aunque las corrientes y los estilos están hechos por los periodistas,
el hecho de que haya un grupo como Maga, que ha empezado a tener éxito
de verdad, éxito del que se vive, parece que le da cierta ilusión
y esperanza a los demás grupos. Ya pasó en Sevilla durante
los 90 en el Colectivo Karma, en el rollo indie, porque al haber un sello
en Sevilla la gente parecía que tenía una aspiración
más o menos directa. En este caso están pasando varias cosas:
el movimiento de cine (con grupos como Lavadora) y el movimiento artístico
no sólo musical (fotografía, audiovisual). Por un lado hay
grupos nuevos como Neorama, por otro la gente de las pelis que son mayores
que yo, y también estamos la generación a la que yo pertenezco,
con Chencho, Maga... ¿crees que ha podido influir internet? Los
conciertos e internet son imprescindibles. Para los grupos underground
son la única manera de promoción, la única forma que
tiene al gente de llegar a tu música cuando no tienes una distribución
buena. Casi todos los grupos nuevos tienen eso en la cabeza y lo promueven.
Por otra parte, los foros son la nueva comunidad, si vives en un pueblo
de Palencia te puedes enterar de cuando tocan los grupos cerca tuya. Por
otro lado, el acceso a la música es indispensable, el rollo de decir
"hay una banda sonora de una película china" y poder conseguirla
a través de internet.
Neorama están actualmente grabando su primer LP estelar bajo
tu tutela. ¿Cómo se está desarrollando la grabación?
Se está desarrollando muy bien. Ha sido fácil, las bases
se están grabando muy rápido, también Juanma funciona
muy bien con claquetas y eso se agradece. Manuel es un monstruo, lo graba
todo a la primera. Me ha gustado haber grabado con la guitarra a la vez,
porque tener las tres cosas está guay, tener una base de entrada
de cómo va a ser el tema ha sido un acierto. De esta forma estábamos
todos más concentrados pensando más en la canción,
no en la batería como instrumento.
¿Qué personalidad define a Neorama?
Cada uno viene de escuchar una música diferente: Juanma es más
leñero, David es más popero en un momento dado. Hay canciones
que son más rockeras y sin embargo tienen un riff pop que está
guay. Mezclan estilos.
¿Qué tal es su directo?
Realmente no lo sé porque los vi una vez y sin Juanma, y siempre
los he visto en el local de ensayo, pero no es lo mismo. Tienen mucha energía
y eso es muy positivo.
¿Te gustaría destacar algo en la evolución de
este grupo desde "Inicial" (EP) hasta hoy?
Antes tenían guitarras medio metaleras en algunas cosas aunque
tampoco era excesivo, se notaba que le gustaban grupos más guitarreros,
y ahora eso está menos evidente. Tienen un rollo americano que depende
mucho de cómo canta y las melodías que hace Bernardo. En
"Inicial" habían cosas que me sonaban que desde cierta perspectiva
tenían un rollo Jeff Buckley que ahora está más acentuado,
antes era como más tímido. Y sin embargo ahora hay más
referencias pop de las que había antes.
Hay un tipo de canción que es bastante suyo. Una melodía
con un tiempo ritmoso con peso, que se ve que a ellos les sale muy natural.
De todas formas es curioso que en el disco nuevo han intentado despegarse
de los mismos patrones, se intuye en canciones como Azul, rojo, gris o
en el ritmo shuffle (lo toca en la mesa) en Cuando acabe este día.
Creo que han intentado conscientemente hacer otro tipo de canción,
y eso es positivo porque incluso si te esfuerzas por hacer algo que no
tiene que ver contigo, trabajando con la misma gente, siempre resulta algo
más homogéneo de lo que puede parecer al principio. Es de
agradecer y encima es bueno para ellos.
Para finalizar, ¿cómo crees que ha influido la inclusión
de Juanma, el nuevo batería?
Con Juanma muy bien, es muy preciso tocando. Ellos tienen una cosa
buena: que tocan bien todos. Durante los 90 con el indie parecía
que estaba de moda tocar mal. La gente se empeñaba en cierto amateurismo
militante: ganas de ser amateur y demostrarlo. Yo creo que hizo bastante
daño en general, acabó cortando alas en la forma de tocar
de la gente. Es algo que los nuevos grupos no sufren. Que quieras progresar
con tu instrumento siempre va a ser bueno para ti y para el grupo.
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Diciembre 2004