Ejazz con jota: actitud “crooner” con los brazos en jarras.
Crónica por Javier del Peral Aguilar - IndyRock
Jueves, 19 de diciembre 2013 Sala Galileo Galilei
Carmen París presenta 'Ejazz con Jota'
Fotos Nieves Herranz - IndyRock
Los medios suelen presentar a Carmen París como una
jotera con vocación universal, como una amante del mestizaje; enfatizan a menudo (y con razón)
su carisma, su condición de “animal de escenario”, su desarmante naturalidad. Pero no se
destacan tan a menudo otras cualidades de la maña que, especialmente en este “Ejazz con jota”
presentado ayer en Galileo, nos llegan, cual zarza ardiente, casi como una revelación. Son su
valentía; su enorme inteligencia, y el hecho de ser un pedazo de músico que tira de espaldas.
Así de claro.
Porque hay que ser muy valiente para, en estos tiempos, autoeditarse un disco, y
encima hacerlo con una big band, en Boston. Y tiene que caber mucha música en la cabeza y
desbordarse sensibilidad para abordar la complejidad de un trabajo en el que jazz y jota
se abrazan hasta fundirse, y quede una sola música; sin que casi se noten las costuras, en
el que nada parece forzado. Y Carmen, junto con profesores de la Berklee en la Jazz
Concert Orchestra de Greg Hopkins, más Gordon Au (trompetista y co-arreglista del disco) y
los extraordinarios saxos tenores Melissa Aldana y George Garzone, lo ha logrado. Le ha
puesto un cachirulo al jazz y ha conseguido que salga hasta guapo.
¿Cómo iba a sonar esa inspirada labor de interpretación y armonización de melodías y
letras joteras del disco, con el combo del admirado pianista cubano Pepe Rivero? (ya casi
madrileño, de tanto tiempo que lleva aquí). Se palpaba la expectación de la parroquia en
los minutos previos al concierto de ayer en la madrileña Galileo. Y Carmen y cía.
despejaron las dudas y fijaron las gozosas coordenadas desde el principio.
Tras una brillante introducción con la “Obertura gigante”, tema sin letra y solo con los 6
músicos que la acompañaban ayer (los tres vientos y la sección rítmica), salió la París
luciendo sonrisa, corpiño negro, camisa blanca, chal rojo, y un porte de reina egipcia
-guapa de mareo- para regalarnos la primera descarga con “Noble y bravía” (o “Noble and
brave”, atendiendo a la parte cantada en inglés): una jota de Andorra, según contó ella
misma al terminar, armonizada a su manera y “en tono menor, nostálgicamente” porque la
parte que dice “España tierra valiente” es ya es cosa del pasado; ahora solo está
cabreada” (primeras risas). Carmen explica a continuación que el hecho de haber grabado
las letras en inglés no es tan novedosa; además de haberlo hecho ya ella antes en privado
con amigos -que ejemplifica con un “If you wanna cross the riveeeer” de lo más baturro (la
carcajada subsiguiente es atronadora)- ya lo hizo el gran José Iranzo, el pastor de
Andorra, ante Kennedy hace 50 años.
Siguieron de esta guisa, entre guiños y parlamentos marca de la casa, y sin distraerse con
temas de otros trabajos, todas las canciones que componen “Ejazz con jota”. Y todas,
aunque concebidas para ser tocadas por una big band (con lo que supone sobre todo de
soporte en la sección de vientos) sonaron de manera gozosa y plena con la formación “mini”
de ayer. Pero claro, cuando se tiene detrás (o al lado) a un combo que tiene al piano a
Pepe Rivero, o al gran Bobby Martínez al tenor, no hay concepto “mini” que valga.
Porque estos dos genios (¡que suerte poder tenerles por aquí a menudo!) son capaces de
llenar el aire de acordes como si fueran veinte, y de tocar con swing o en plan baladista,
con groove o en desmelene latin; y “Ejazz con jota”, concebido, bien es cierto, como
una obra cerrada en cuanto arreglos y comedida en cuanto a solos, contiene todas esas
vertientes jazz para que se luzcan y las hagan relucir.
También atesora esta nueva entrega de Carmen, letras, recopiladas y propias, para
enmarcar. Entre las primeras la clásica “Yo a los besos los comparo, con la jugosas
cerezas, que si te comes una, cae la cesta” que canta la maña en “¿Solo uno?” (Just one?),
emocionantísima jota baladista, arreglada en 4x4 en plan “New York, New York” . O
entre las propias, ésta de “en tu corazoncito me hiciste un cuarto, y me quedé atrapada
con tanto trasto; así no puedo, así no puedo, si no me quitas trastos de en medio” en
“Vivir en amor”, sobre una base rítmica de tanguillos.
Hubo tiempo para los temas de otros trabajos, que han sido regrabados y rearmonizados en
este nuevo: “En mi pecho”, que Carmen antecedió, momentazo absoluto, cantando a pelo la
“jota de la Fiera” original en que está basada y que se desarrolló luego con un magistral
solo tenor de Bobby Martínez; “Jotera lo serás tú”; y finalmente “Entre tus manos”
(Between your hands), que ya era un temazo jazz en el disco original del 2002 junto a
Chano Dominguez. Tiempo para más influencias negroides en “el primer blues joteado de la
historia” con la pulsación funky de “No más día de la marmota” (“No more groundhog”); o el
godspell cañí “Hija de la gran madre”, inspirado (¡toma ya!) en la canción de iglesia
“Juntos como hermanos”, y en la que Pepe Rivero me dejó, sin hacer un solo y solo
acompañando como si fuera el coro, especialmente boquiabierto. O tiempo para la
marcada pulsación en 12x8 y delicada letra de “The cry of the Nightingale”, el
germen de todo este trabajo según confesó ella misma.
Carmen abordó el cierre con “Gastas mucho ringo rango”, sin duda el tema más
latinjazz del disco, y en el que todos se lucieron; los maestros Rivero y Martínez , y el
resto del conjuntadísimo combo: Fernando Hurtado (trompeta y fiscorno), Toni Valencia
(trombón), José San Martín (batería), y Toño Miguel (contrabajo). Siguieron ovaciones,
gritos de “¡otra!”, de “¡guapa!”, y dos bises, el primero especialmente emotivo: ella sola
acompañándose al piano en “Savia nueva”, de “Pa mi genio”.
En definitiva un concierto en el que todo sonó a gloria, no sé si bendita o pagana. Y que
nos dejó la sensación (voy a ser muy atrevido) de que nunca ha sido tan corta la distancia
entre lo que La París puede y quiere hacer, y lo que finalmente ha hecho. No es que los
enfoques worldmusic de sus anteriores trabajos no le quedaran como un guante (¿habrá
alguna cosa, música o ropa, que le queda mal a esta mujer?). Es que parece que eran un
camino para llegar aquí, a este lugar por el que ya había pasado antes reiteradas
veces, pero del que había tomado solo algunas frases, y no la gramática completa,
como ocurre ahora. En lo que a mí respecta no me importaría que se quedara un tiempo
viviendo aquí. Pero tratándose de ella... ¡hará lo que le dé la gana! (y que sea por
muchos años).
EJAZZ CON JOTA
Carmen París se quita el corsé en este nuevo trabajo y da rienda suelta a la fusión y a la
reivindicación de las músicas del mundo como partes de una única música universal. Según
la propia artista, Ejazz con Jota representa cómo el amor y la creatividad - no
tecnológica sino humana y femenina en este caso -, pueden sintonizar y hacer bailar con
armonía dos formas, a priori, tan diferentes como lo son la jota y el jazz.
Un proyecto que comenzó a gestarse en 2011 y cuyas canciones plasman mi experiencia vital
y mi percepción del mundo de los últimos años seleccionando coplas populares mezcladas con
mis letras para contarlo.
EJAZZ CON JOTA es el resultado de la feliz confluencia de circunstancias y personas que
han creído firmemente en esta apuesta.
Melisa (Aldana) es mi querida compañera de arranque del proyecto y ha tocado en el disco
como la primera figura que ya es. Por ella conocí al maravilloso trompetista Gordon Au que
ha sido eficiente y respetuoso compañero en los retoques de mis arreglos y orquestador de
este invento musical. Greg Hopkins fue profesor de Gordon y es, además de brillante músico
y director de prestigio, un hombre con buen sentido del humor y mucho corazón con el que
da gusto trabajar.
Al gran batería Joel Rosenblatt lo conocí hace 25 años cuando vino a tocar al Festival de
Jazz de Zaragoza con el pianista Michel Camilo y más tarde con el grupo Spyro Gyra, él me
enseñó a tocar 12x8 en la batería así que por derecho es invitado especial. George Garzone
significa poder contar con una leyenda viva de la historia del jazz que además ha sido el
artífice de nuestro contacto con Greg Hopkins. En cuanto a Roger Brown, ¿quién me iba a
decir a mí que un día el presidente de la Berklee me recibiría en su despacho, para darme
la bienvenida de tan cordial manera y manifestar su interés en un proyecto como este
hermanamiento?
George Garzone y Joel Rosenblatt son los invitados especiales en este proyecto.
La música y las letras son de Carmen París y del cancionero popular (excepto el poema
turco “El llanto de ruiseñor” de Fetullah Güllen). Las adaptaciones al inglés las
firma la propia artista; los arreglos de Carmen París y Gordon Au y el director musical de
la Berklee Jazz Orchestra es Greg Hopkins.
Jotas por jazz en inglés, La París, como siempre, saltándose las barreras.
CARMEN PARÍS
Carmen París es una de los máximos exponentes de la música española. Artista, compositora,
pianista y excepcional cantante, ha sabido encontrar un camino propio dentro de la música.
Sus raíces se hunden en el folclore aragonés, tierra donde creció, del que es gran
conocedora y que ha servido de base para crear su música.
Carmen ha sabido hermanar con la jota tanto el jazz como el tango, el bolero, la ranchera,
la música andina, la cubana, la andalusí, la oriental y los ritmos afro o los flamencos que
arropan de manera inmejorable su poesía personal y comprometida.
Carmen París ha publicado tres discos con los que ha obtenido diversos Premios de la Música,
así como el reconocimiento del Gobierno de Aragón por su aportación a la actualización y
difusión de la cultura aragonesa.
Entre sus múltiples colaboraciones cabe destacar el dúo con Armando Manzanero en el disco
"Duetos II" así como el dúo con Mª Dolores Pradera en el disco de tributo a México de varios
artistas españoles, "Que te vaya bonito". También como arreglista, además de cantante,
participó en el disco homenaje a Sabina "Entre todas las mujeres" y en el de homenaje a
Pablo Neruda, "Neruda en el corazón", poniendo música y voz a uno de sus célebres poemas.
Otra gloriosa colaboración fue en el álbum "Samba pa' ti" junto a Ana Belén, Pastora Soler,
Lucrecia y Lolita y en el disco de copla española, "Tatuaje II".”
En 2011, Carmen interpretó "Yo vengo a ofrecer mi corazón" de Fito Páez como tema final de
la banda sonora de la película "De tu ventana a la mía" de la joven y talentosa directora
aragonesa Paula Ortiz. También ha participado recientemente en un disco internacional de
varios artistas mediterráneos, musicando y cantando en inglés un poema del turco Fetullah
Gülen, que sale al mercado en 2012.
2011 también ha sido el año de “Epheminity. Ejazz con Jota” donde Carmen ha mezclado lo
mejor de su repertorio con el jazz más vanguardista de la nueva escena del jazz de Nueva
York de la mano de Melissa Aldana, discípula del mítico saxofonista George Coleman.
DISCOGRAFÍA
INCUBANDO (Warner 2008)
Premio de la Música "Mejor Álbum de Fusión, 2009". Disco que Carmen compuso en La Habana
hermanando las culturas aragonesa y cubana y que fue grabado en un estudio del barrio de
Lavapiés de Madrid.
JOTERA LO SERÁS TÚ (Warner 2005)
Premio de la Música "Mejor Álbum de Música Tradicional, 2006". Consagró a Carmen París
como una de las artistas más importantes de la escena nacional.
PA MI GENIO (Warner 2002)
Premio de la Música "Mejor Álbum de Música Tradicional", 2003". El 1er disco de Carmen que
supuso el salto de artista regional a ser conocida en todo el país. Este álbum superó las
50.000 copias vendidas.