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22/Nov/2005 - Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid
por Roberto Martinez - IndyRock
Fotos Efe /Ideal



Noche mágica y de ensueño esperada desde hace meses por
los miles de seguidores de la banda británica. Todo lo que vas a
leer y lo que te cuenten será poco. Si no estuviste presente ten
en cuenta que has perdido la mejor posibilidad de ver al grupo mas en forma
y honesto de la actualidad musical.
Goldfrapp
Arrancaron con "Crystalline Green" con un sonido impecable, una puesta
en escena digna de una diva como Allison Goldfrapp y casi sin darnos cuenta
justo cuando empezábamos a entrar en calor se fue la luz del escenario
y los técnicos empezaron a desmontar la parafernalia de focos e
instrumentos y a preparar el gran show.
A las 21:30 exactas se apagaban las luces del Palacio y la gran pantalla
del fondo del escenario se iluminaba con números y los componentes
saltan al "ruedo". Los acordes de "Square One" suenan y Martin de un salto
aparece en primera plana. Hablando del resto de los componentes que lucen
prendas negras la sobriedad de sus gestos radica el buen gusto. En el papel
de meros músicos, de grandes músicos está su belleza.
Ni un mal acorde sonó en todo el concierto. Defendían sus
composiciones con puro sentimiento de alguien que defiende lo bello y simple.
Miradas cómplices y risas entre ellos mientras Martín da
motivos mas que suficientes para que no le quites ojo porque no deja de
moverse de lado a lado del escenario haciendo las delicias de todos los
que estábamos cerca. Chris Martín acapara el 99% de las miradas,
es el "frontman" mas espectacular que he podido ver jamás. Si a
eso le añades su esfuerzo de hablar y hablar entre canción
y canción en español tienes que rendirte ante el.
El sonido y la acústica del nuevo pabellón acompañan
y desde un principio se vio que Coldplay salían decididos a comerse
a la audiencia presente. Con "Politik", su segunda canción, nos
llevan remontan a su segundo y aclamado disco. Martín sentado al
piano golpea fuerte sus teclas y canta como si su vida dependiera de ello.
Con un final alargando los versos invita al público a cantar con
el, repitiendo fuera de todo guión lo que realmente les apetece
hacer sobre el escenario.
En "Yellow" que es una composición que te eleva al templo de
la felicidad y te hace acompañar al cantante a recitar cada verso
salieron a escena los famosos globos enormes amarillos con serpentina dorada
dentro, que saltaba cada vez que Martín los rompía con el
mástil de su guitarra. Como los buenos vinos sus composiciones pasadas
ganan enteros con el paso del tiempo.
Los acordes de piano de "Speed Of Sound" el primer single de "X&Y"
suenan atronadores. Tan bailable como pieza techno y que mejora sustancialmente
en directo, como la mayoría de sus temas que pasados por el filtro
del directo toman matices y sentidos diferentes a lo que podemos escuchar
en casa con el CD.
Con "God Put A Smile Upon Your Face" en la que Martin grapa al final
una parodia del "Yellow Submarine" de The Beatles no es mas que una conciencia
capaz de saber que por encima de su reinado actual del pop siguen existiendo
grupos como los de Liverpool y que es a ese trono donde estos 4 chicos
quieren llegar de la manera mas honesta que saben hacer.
"Trouble" sigue siendo la canción con mas sentimientos encontrados
de los oyentes. Cada uno tiene una historia pero la verdadera es la que
canta al piano Chris Martin. Llena de plenitud sonora y armonías
que se graban al fuego lento de luces que acompañan perfectamente
los movimientos de la banda.
Después de la canción "X&Y" llegó una pieza
que no podréis encontrar en ninguno de sus discos..."How you see
the world" se ha editado solo en Japón como bonus track de "X&Y"
y posteriormente se ha incluido en el recopilatorio de "Help, A Day in
the life" con canciones de otros grupos como "Radiohead". Una pieza sublime
e incompresible que solo haya sido editada para el mercado nipón.
Para la entrega de esta canción la banda cambia de posiciones y
Martín se escora al lado derecho del escenario mientras que el bajista
Guy Berryman se coloca en la parte izquierda. Berryman que ha sido el único
en no terminar su ingeniería hace los coros mientras mueve unas
maracas a mi parecer.
Con "White Shadows" la banda nos sigue presentando su nueva obra, que
gracias a las guitarras sublimes durante todo el concierto de Jonny Buckland
vuelve a ganar un sitio merecido en el repertorio. Martín sigue
haciendo de las suyas como cantar boca abajo apostado en una de las barandillas
del escenario...espectáculo puro....
"The Scientist" otro de los hits sacados de la forma peculiar de ver
las cosas hace que se enciendan mecheros y que las chicas queden fascinadas...
como si de los propios Beatles se trataran con aquellos gritos ensordecedores
de fans histéricas queriendo acercarse a sus ídolos. Con
la base de piano y la guitarra acústica logran un sentimiento de
intimidad pareciendo que tocan solo para ti.
Pudimos ver la faceta mas acústica de la banda con "Till Kingdom
Come" y "Green Eye" donde se echó de menos la bella "Don´t
Panic". Los cuatro miembros se sitúan en la parte central delantera
del escenario y defienden las canciones. Will Champion toca un órgano,
Jonny le sigue con una acústica y Guy espera sentado hasta que llega
la parte donde toca la armónica que después cambiaría
por una guitarra acústica mientras Martín solo debe preocuparse
de cantar y bromear con "Till Kingdom Come" que titulada en español
por el propio Martin como "Quien quiere tocar mis huevos".
"Clocks" hace recuperar la vena rockera de sus composiciones. Aclamada
y aplaudida de nuevo hace cantar al unísono al auditorio. Dejando
en evidencia a grandes bandas de la actualidad que buscan en retorcidas
composiciones el éxito que obtienen los cuatro universitarios, porque
recordemos que Will Champion el batería de la banda es antropólogo.
Nada que ver con la fuerza y destreza que aplica sobre su batería
donde los matices de cada tambor enriquecen aún mas las canciones
mientras hace los coros en casi todos los temas.
Es asombroso la conexión que logran con el público que
con la puesta en escena y la facilidad con la que Martín se desenvuelve
y hace reír a la gente hace que incluso en la canción "Talk"
coja un teléfono móvil de las primeras filas y se lo pegue
al micro para cantar a la persona que está al otro lado la canción
en primicia.... cuantas personas hubieran deseado lo mismo...
Merito tiene también el reportaje visual que se podía
ver en una pantalla situada detrás de la banda, intercalando imágenes
del directo con otras como por ejemplo en la canción "Swallowed
In the Sea" donde se podía ver unas pizarras del estudio donde la
banda grabó "X&Y" con los títulos de las canciones, letras
rectificadas, el orden de las canciones... una pericia visual que engrandecía
si aún puede ser el espectáculo.
El concierto se terminaría a las 23:00 en punto, hora y media
de canciones vitalistas y llenas de sensaciones en la que la banda apenas
paraba entre canción y canción. Personalmente eché
de menos temas como "What If" , "A Message" o la ya nombrada "Don´t
Panic". Tal vez ese puede ser el único "pero" del concierto.
Para terminar Coldplay apostó fuerte y entre la educación
de su cabeza visible que preguntaba cada dos por tres "Todo está
bien?" en español y como no las merecidas "Gracias!" a un público
entregado empezó a sonar "In my place" donde se conjugan el ritmo
que imprime a su batería Will Champion y la guitarra con clase de
Jonny. Para terminar con un Chris Martín que baja del escenario
rodeado de hombres de seguridad y corriendo se planta en una de las escaleras
del palacio de deportes, rodeado de la gente que quiere tocarle. Es allí
donde terminará la canción. Volviendo a toda prisa de nuevo
camino del escenario para hacerse fotos con sus compañeros con cámaras
de usar y tirar que regalan al público empiezan a sonar los acordes
de "Fix You" que sería su última canción. El segundo
single de "X&Y" suena como una nana melancólica cantada con
la sinceridad de un padre joven que ve como un público fascinado
canta con el.
Al terminar como buenos amigos se juntan en el centro del escenario
y abrazados entre ellos agradecen al público su entrega durante
los 90 minutos de su actuación. Nos dejaron con ganas de mas y esperamos
verles de nuevo por nuestras tierras. Otra notable hay que dárselo
a la organización que sabe preparar muy bien estos grandes eventos
y demuestra que las cosas bien hechas bien acaban.
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