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Espantapitas 2008 / Fotos Eduardo G Magaña - IndyRock
por Luis Planas
Corría el año 1966 cuando el cantautor Albert Plá
i Alvarez decidió nacer en Sabadell. Sus comienzos, ya serios, en
el mundo de la música se remontan al año 1988 cuando gana
la IV Muestra de Canción de Autor de Jaén. Era el 28 de octubre
y la primera vez que subía a un gran escenario y a arrasó.
En 1989 edita su primer Lp. Ho sento molt (PDI, 1989), con una gran acogida
de público y de crítica y en el que destacan algunas interesantes
canciones de sexo, muerte o amor como Vida dún gar, La sequia o
L´hom que ens roba les nóvies.
En 1990 publica Aquí sácaba el que es donava (PDI, 1990)
menos interesante que el anterior aunque aquí también resaltan
temas como Historias del 600 o Sexy. Este mismo año es reconocido
con el Premio Nacional de Música de la Generalitat de Cataluña.
En 1992 edita su primer álbum en castellano titulado No sólo
de rumba vive el hombre (BMG/Ariola, 1992) por el cual recibe el premio
Ícaro al cantante revelación y el mejor disco del año
para la revista Rock de Luxe.
En 1993 ya tiene concebido un segundo disco en castellano al que pretende
titular Veintegenarios que amenaza con dinamitar la superestructura ideológica
del sistema por su "poca corrección política" centrada en
el tema La dejo o no la dejo que levanta ampollas entre los directivos
de la discográfica BMG. El argumento de la misma se basa en la historia
de un hombre que se debate entre la duda de abandonar a su novia, una activista
terrorista o hacer, por amor, la vista gorda a la barbarie que ésta
ha provocado. En el mismo álbum también aparecía una
versión en castellano del clásico tema de Lou Reed Walk on
the wilde side. Finalmente y apoyándose en un informe legal interno
que mencionaba la posibilidad de ser procesado por apología del
terrorismo la discográfica decide no publicarlo. En este espacio
de incertidumbre, con un disco censurado y sin nuevas piezas para el directo
una serie de casualidades le llevan a preparar un espectáculo músico
literario titulado Albert Plá supone Fonollosa basado en textos
del poeta catalán Josep María Fonollosa que comienza a presentar
en salas de pequeño y mediano aforo de todo el país desde
noviembre de 1994. Las casualidades a las que aludimos son ni más
ni menos que Ricardo Solfa encontró en su día un libro de
Fonollosa que le gustó bastante y que decide pasar a Javier Krahe
quien a su vez hace lo mismo con Plá. Así es como Plá
lee "Ciudad del hombre: Nueva York" y "Ciudad del hombre: Barcelona" alrededor
de los cuales monta su espectáculo del cual el 28 de agosto de 1995
se publica un disco con el inevitable título de Albert Plá
supone Fonollosa (BMG/Ariola, 1995).
A finales de 1996 termina de grabar un nuevo disco en Madrid que ve la
luz en 1997 en el que recupera y rescata varios temas de las truculentas
piezas de Veintegenarios y que titula Veintegenarios en Alburquerque (BMG/Ariola,
1997) un disco que es a la vez CD ROM donde colaboran algunos artistas
(amiguetes) como Manolo Kabezabolo, Quico Pi de la Serna, el ex Kortatu
Fermín Muguruza, Robe Iniesta de Extremoduro, el acordeonista Joseba
Tapia y el rapero Javier Ibarra ("un rapero de 16 años al que admiro
porque no tiene casa de discos y se edita él mismo los álbumes").
Aunque puede parecer un disco en directo por las presentaciones y el barullo
de fondo no lo es tal "no, en realidad se grabó en una masía
que está cerca de mi casa, en el Montseny: lo de falso concierto
era una oportunidad para presumir de mis amigos y lo de Alburquerque lo
puse porque suena bien y me gusta como pueblo ". En este momento ya se
han disipado las dudas a cerca de publicar tan polémicos temas en
su momento. Plá considera que ahora ya no es incorrecto editar este
trabajo. "La compañía comprendió que estaba haciendo
el ridículo, que yo llevo años contando La dejo o no la dejo
y nada había pasado. Por otro lado, de forma perversa, posiblemente
entendían que la promoción estaba hecha y no perdían
nada". A parte de cuatro canciones de Veintegenarios y a parte de alguna
nueva canción recoge tres versiones de otros autores, destacando
el Soy rebelde de Janette o Arboraya del cantautor catalán Oriol
Tranvía. Pero para entonces Plá no se ha limitado a la música
sino que ha emprendido una nueva etapa artística en su vida en el
teatro ("Caracuero" junto a Marisol Galdón) y el cine donde aparece
en "Airbag" la película de Juanma Bajo Ulloa) donde interpreta el
papel de un sacerdote no demasiado "católico", también protagoniza
un corto en el que hace el papel de una estrella de rock y aparece en la
película de Isabel Coixet "Lo que aman". Además incluye un
par de sus temas en las BSO de otros dos exitazos en taquilla del cine
español como "El día de la Bestia" de Santiago Segura o "Carne
trémula" de Pedro Almodóvar. Desde que Plá compone
en castellano acostumbra a salir en solitario al escenario. "Llevo a los
músicos filmados. Voy en play back porque el espectáculo
se supone que no les han dejado venir. Mis músicos son un poco freaks
y por eso están encerrados en la pantalla". En la actualidad en
sus conciertos en directo se pueden escuchar algunos de los temas que integrarán
su próximo álbum que parece ser estará en el mercado
este año. Ya veremos con qué nos sorprende este singular
artista catalán.
Albert Pla es un cantautor crudo y deslenguado. A veces lo ha pagado caro:
su discográfica se negó a publicar su álbum "Veintegenarios";
por una canción terrorista. Parte de este disco ve hoy la luz en
una versión en vivo.
Tímido hasta el laconismo más austero, siempre con la ironía
a punto de salírsele por los ojos brillantes y un extraño
rostro dotado de una expresión entre bufón y cliente de frenopático,
Pla deja fatal a todos los que le consideran duro de entrevistar. Su quinto
disco, Veintegenarios en Alburquerque, le lanza en plancha a una labor
que no le es del todo agradable: la de dar explicaciones en aras de la
promoción del álbum: "Tal vez me da pereza dar este tipo
de explicaciones y andar contando;".
Veintegenarios en Alburquerque rescata parte de la última producción
del cantante e intérprete, llamada simplemente Veintegenarios, y
que duerme el sueño de los justos en algún almacén
de su actual compañía discográfica. Albert confirma
que las circunstancias alrededor de esta obra maldita no han cambiado mucho
en los dos años transcurridos desde que fuera registrada: "He recibido
las mismas explicaciones de antaño; La cancioncilla esa, que no
podía ir. Así que nada, he esperado hasta que ellos han decidido
ponerla". La cancioncilla en cuestión era nada menos que La dejo
o no la dejo, un subyugante tema en el que un hombre se debate entre la
duda de abandonar a su novia, una activísima terrorista, o hacer,
por amor, la vista gorda a la barbarie provocada por ella. Pla, dueño
y señor de los temás más polémicos, revela
que este tipo de canciones no obedecen a ningún tipo de plan preconcebido
: "A mí me sale natural. No es que cuando me pongo a escribir, busque
hacerlo de algo nuevo o de lo que el resto de la gente no quiera hablar.
No busco provocar. Es sólo que el punto de vista suele fijarse en
lo que te sorprende a ti en particular acerca de un tema que está
ahí para todos".
La base de este nuevo elepé, grabado en directo en la localidad
extremeña de Alburquerque y quinto en la carrera de Albert, son
cuatro canciones que pertenecen a aquel Veintegenarios. Como atractivos
añadidos, retomados de lo que iba interpretando en directo, incluye,
también, aparte de alguna canción nueva, tres versiones de
otros autores. Albert interpreta nada menos que el añejo Soy rebelde,
de Jeannette. "Canto esa canción en directo hace mucho. No es que
me volviera loco, pero un día se te ocurre, la cantas y la gente
lo agradece. Además, eso de dar la barrila con lo de ser rebelde
tiene que ver conmigo. Acabará pasándome que cuando me pregunten
eso que siempre te preguntan: ;¿Cuál ha sido el cantante
que más te ha influido?, yo responda, "Jeanette;".
Así mismo, Pla recupera Alboraya, del mítico cantautor catalán
Oriol Tramvía: "Tenía sus discos de pequeño, aunque
yo no pillé esa música catalana. Llegué más
tarde y era punki, pero Oriol Tramvía y Pau Riba eran tal vez a
los únicos que escuchaba. Después estuve trabajando con él.
En esa época, él hizo muchas canciones y el problema ha sido
elegir, porque tiene 20 o 30. Elegimos Alboraya como fin de fiesta."
Otra circunstancia que hace más apetecible este Veintegenarios en
Alburquerque es la impactante lista de colaboradores que lo enriquece:
Manolo Kabezabolo, el ex Kortatu Fermín Muguruza, Robe Iniesta y
otra leyenda viva como es Quico Pi de la Serra. Hasta el futuro tiene una
buena representación, con la presencia de Javier Ibarra, "un rapero
de 16 años que escuché y que me dejó alucinao. No
tiene casa de discos y se edita él los álbumes. También
trata de vivir de esto. Es la hostia lo que dice ahora, con que, cuando
tenga 20 años, qué es lo que va a decir el muy cabrón".
Kabezabolo, Muguruza y Robe
Con respecto a los tres primeros de la lista, Albert Pla no escatima elogios:
"A Fermín me une el haber crecido con él. Con 16 o 17 años,
yo era fijo de los conciertos de La Polla Records y Kortatu. En cuanto
a Robe, está en el disco porque somos amigos. Es el que más
me gusta de todos los compositores que andan ahora haciendo canciones.
Es el que más me sorprende y el que más delicado me parece.
Y Manolo es como si fuera yo mismo, porque nos lo hemos currado los dos
al tiempo. Siempre que iba a tocar a algún sitio, a la semana siguiente
tocaba Manolo Kabezabolo, o viceversa".
Pla ha combinado en los últimos años y de modo fluido la
música con la interpretación. Participó, junto a Marisol
Galdón, en el montaje teatral Caracuero, y se puso a las órdenes
de Juanma Bajo Ulloa en Airbag, y encajó canciones en las respectivas
bandas sonoras de El día de la Bestia y Carne trémula, la
última de Pedro Almodóvar. Sin embargo, la música
ocupa de momento el primer lugar en sus preferencias: "Hombre, si supiera
hacer otras cosas y me las pagaran bien, ya las haría".
Albert sigue componiendo e interpretando en directo temas tremendos en
los que todo aquello que no está bien visto por la sociedad bienpensante
recibe un trato, cuando menos, descarnado. Como, por ejemplo, el sexo:
"En mis canciones es tan explícito como cualquier otra cosa. Es
el típico tema con el que puedes estar dando la barrila 29 minutos
de canción y en el que al final concluyes con un verso: ‘Te
follé;. Entonces, el público va y te dice: ;¡Ah! Así
que te la follaste, ¿eh?;. Parece que la gente tiene más
oído para según qué cosas, aunque lo nieguen".
Precisamente, este tipo de reacción del público no entusiasma
demasiado a Albert: "Cuando estás ahí cantando, sabes perfectamente
que al soltar determinada palabrita siempre aparecen esas sonrisas o esos
aplausos. Cuando, con el tiempo, la gente tiene más asimiladas esas
canciones, creo que eso ya no sucede tanto y pasa más de esos temas".
Pla también toma postura acerca de temas sociales o políticos
tremendamente delicados: "Bueno, eso se puede mirar desde muchos puntos
de vista. Yo creo que la canción de la novia terrorista, por ejemplo,
no tiene nada que ver con la política en su aspecto más concreto.
Si la canto en Francia, la gente no se fija en ese aspecto. De momento,
a mí la ETA o el Rey no me dan caña suficiente como para
dedicarles una canción. Lo que pasa es que el público tiene
que poner caras, que asociar, para que la canción de uno se convierta
en algo físico".
Aullar con la policía
Como en todo, los hay que cuanta más tralla se les da, mejor. Pla
los define así: "Los que se ponen a aullar cuando canto lo de Un
policía muerto, un policía menos. Pienso para mí:
¡Gilipollas! No les va a servir de nada ponerse así;. Y en
cuanto a mí, a ver como digo yo que no he tenido nada que ver con
ellos". Finalmente, las drogas tienen también un hueco en este disco
y en la discografía completa de Albert. Al tener que hacer un comentario
acerca de ella, una mueca de ironía surca el peculiar rostro de
este personaje: "Las drogas son sólo como todas las demás
cosas de las que la gente no sabe en realidad qué decir. De ahí,
el meterse en tanto lío y hacer tantos debates. Es como el aborto,
o como ése que se quiere morir y la sociedad piensa que no debemos
permitirlo".
Pese a tanta incontinencia verbal, Albert se ha dado de bruces con la pared
y reconoce que "tabúes, al final, si que los hay". "Siempre hay
temas que a la gente les llama poderósamente la atención.
Es una lástima. Por eso ahora, cuando estreno una canción,
siempre trato de fijarme bien en las reacciones y suelo alucinar con ellas.
Me doy cuenta de que al final voy a tener que dar explicaciones. Lo que
pasa también es que me es completamente igual. ¡Para qué
me voy a cortar! Nunca trato de prefijar acerca de qué va a ir cada
canción. Símplemente te van saliendo y ya está; A
mí me pasa que encuentro una canción y digo: ;¿Ves
qué bien?;. Simplemente, esto. Ahí va."
Nacido en Sabadell, autoconsiderado nada catalanista, sostiene que en Catalunya,
"cuando dejas de cantar en catalán, simplemente dejas de cantar".
"No estoy hablando de ninguna persecución. Es lo que es y ya está".
Pero lo que pudieran ser malos momentos han pasado, y Pla, en un ataque
de optimismo exacerbado, confiesa: "Yo estoy muy bien ahora. No me puedo
quejar. Ahora, en directo, vuelvo a ir solo. Llevo a los músicos
filmados. Voy en playback porque en el espectáculo se supone que
no les han dejado venir. Mis músicos son un poco freaks, y por eso
están encerrados en la pantalla".
Con el pelo cortado de un modo más ortodoxo que de costumbre, Pla
no deja aclarado, ni mucho menos, de dónde viene ese extraño
acento que saca en los discos: "De por aquí, de por allí;
Es una especie de chapurreao que me gusta especialmente. Como el castellano
no es mi lengua, juego más con los diferentes acentos y trato de
exagerarlos".
DISCOGRAFIA
. Ho sento molt (PDI- 1989)
- Aqui s'acaba el que es donava (PDI- 1990)
Doble CD recopilatorio en català ( -199?)
No solo de rumba vive el hombre (BMG Ariol1992)
Veintegenarios (no editat) Pla Supone Fonollosa (BMG Ariola- 1995)
Veintegenarios en Alburquerque(BMGAriola1997)
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