SUPERVIVIENTES
TRES DÉCADAS EN LA CIMA DE LA MÚSICA CELTA
Supervivientes conmemoró su aniversario con la presentación del
disco '30 años de música' en una noche que fue mucho más que la
puesta de largo de un disco, se convirtío en una declaración y
promesa de continuidad.
ENTREVISTA * INDYROCK
Treinta años no se celebran todos los días. Y menos aún cuando esa
cifra no es solo una suma cronológica, sino el resultado de una
constancia artística que ha sabido abrirse camino desde Granada
hacia escenarios de toda España con una propuesta tan singular
como coherente.
Supervivientes conmemoró su
aniversario con la presentación de
30 años de música el
pasado 14 de febrero en el Teatro CajaGranada, en una noche que
fue mucho más que la puesta de largo de un disco: fue una
declaración de continuidad.
El concierto tuvo algo de ritual colectivo. La banda decidió
convertir la celebración en un acto con identidad propia, evitando
el formato multitudinario de invitados y apostando por
colaboraciones muy medidas y significativas. La presencia del Coro
de Cámara de Granada, bajo la dirección de Jorge Rodríguez Morata,
aportó una dimensión inédita al repertorio instrumental del grupo,
incorporando textos en gaélico y bretón que ampliaron el horizonte
sonoro sin perder la esencia. El diálogo entre voces y melodías
celtas convirtió algunos pasajes en momentos de auténtica comunión
con el público.
Antes, como prólogo vibrante, la potencia de una banda de gaitas
escocesas marcó el tono de la velada. Y sobre el escenario, el
sexteto actual —con Xuan Sastre y José Antonio Rodríguez como
pilares fundacionales— evidenció una cohesión que no responde a la
nostalgia, sino a un trabajo sostenido durante décadas. Abrazos
espontáneos, miradas cómplices y una energía compartida recordaron
que mantener un proyecto durante treinta años en una ciudad como
Granada no es un gesto romántico, sino una apuesta diaria.
El nuevo disco nace de esa misma filosofía. Concebido como un
recorrido por su trayectoria, incluye también un adelanto de
futuro con
“Pequeño paraíso de colores”, una pieza que
funciona como agradecimiento a los lugares y personas que han
acompañado al grupo en este viaje. La decisión de grabar en
directo, pero con público dentro del estudio, revela su voluntad
de capturar algo más que precisión técnica:
buscaron
riesgo, verdad y emoción irrepetible. Los aplausos, la
respiración compartida y los pequeños matices que solo ocurren una
vez forman parte de la textura final.
En una ciudad marcada por el peso del rock y la escena indie,
Supervivientes ha transitado una órbita propia, defendiendo una
música celta hecha desde el sur y demostrando que la tradición no
es un museo, sino un territorio en movimiento. Treinta años
después, no hablan de cierre ni de balance definitivo. Hablan de
continuidad. De gira. De nuevos proyectos en camino. De la certeza
de que aún quedan cosas por decir.
— Presentáis un nuevo disco que
coincide con el 30 aniversario del grupo, en el que recorréis
gran parte de vuestra carrera…
— El disco incluye un viaje durante todos esos 30 años y
además estábamos trabajando con nuevos temas que grabaremos en
el futuro, pensamos que debíamos incluir al menos uno de ellos.
“Pequeño paraíso de colores” fue el seleccionado porque
representa, a modo de agradecimiento, esos lugares y esas
personas que para nosotros significan tanto, son nuestros
pequeños paraísos de colores. Dándole vueltas decidimos hacer un
formato de disco que hasta ahora no había sucedido, un disco en
directo. Pero como queríamos también la máxima calidad del
sonido de estudio pensamos que sería genial meter en el estudio
a toda la gente y así lo hicimos. Ha sido toda una experiencia y
estamos encantados con el resultado final.
— Supongo que la fecha tan ‘redonda’
obligaba a hacer este recopilatorio, e incluso dejar a la espera
temas que me consta teníais preparados…
— Realmente sucedió que teníamos preparado nuevos temas y
estábamos viendo fechas para meternos en el estudio cuando nos
dimos cuenta que este año celebrábamos el 30 aniversario de la
banda, así que decidimos reformular la grabación haciendo algo
especial. Es que somos bastante despistados con las fechas,
aunque esta vez nos hemos dado cuenta a tiempo (risas).
— El concierto de presentación del
disco tuvo varias singularidades: importantes colaboraciones, un
coro de cámara granadino. ¿Cómo fue la génesis real del proyecto
y en qué momento supisteis que queríais llevarlo más allá de un
formato convencional?
— La colaboración con el Coro de Cámara de Granada ha sido
realmente especial, otro plus a esta celebración tan
maravillosa. Con Jorge Rodríguez Morata, el director del coro,
llevábamos tiempo queriendo hacer algo juntos. Nos conocemos
desde hace bastante tiempo y hay afecto y admiración del trabajo
que realizan. Es un coro que se ha atrevido con muchas cosas
interesantes, y Jorge siempre es capaz de iluminar con certeza
todo lo que toca. El caso es que con la música que hacemos era
muy fácil ver la asociación teniendo en cuenta, además, que
somos una banda netamente instrumental. Así decidimos incluir
algunos temas en gaélico y en bretón, en el concierto han
quedado realmente espectaculares. La respuesta participativa del
público habla por sí sola, ha sido impactante, fantástico.
— Integrar al Coro de Cámara de
Granada y, además, introducir gaitas escocesas como guiño a
Rodríguez Celtic Band, supone una combinación poco habitual.
¿Qué supuso para vosotros este equilibrio entre tradición,
experimentación y homenaje personal?
— Para el concierto “30 años de música” celta (risas),
teníamos claro que debía ser un concierto de la banda, es decir
sin demasiados invitados. Habitualmente, en otras ocasiones,
tendemos a tener numerosos invitados. Pero en esta ocasión
queríamos ser muy selectivos, así que en el directo solamente
invitamos al Coro de Cámara de Granada, que además aportaban
letras a nuestro repertorio. Por otro lado, es verdad que nos
apetecía traer a nuestro aniversario a alguna banda de gaitas
amiga, y se lo propusimos a Lesli Thomson, director de la Sur
Pipes Band para que nos hiciese una previa al concierto de
Supervivientes propiamente dicho, y aceptaron encantados. Fue
realmente espectacular tener a la banda de gaitas escocesas,
impresionantes. El guiño a Rodríguez Celtic Band ha sido lo más
fácil (risas), en realidad la RCB nace de una necesidad de
nuestro violinista y ha tomado relevancia en la escena folk, con
un concepto tradicional en el repertorio. Así que en la
presentación decidimos realizar el formato de RCB como telonero
de Supervivientes.
— Grabar con público dentro del
estudio no es habitual. ¿Qué buscabais capturar que un estudio
cerrado no os daba?
— Exactamente eso, energía y arriesgarnos a grabar lo que
sucedía. En el resultado final han quedado muchos detalles de
esa interpretación musical que suceden una sola vez. Sentir al
público todo el tiempo te hace conectar aún más, es un plus
absoluto. En la grabación están los aplausos y emociones que
siempre aportan más cosas de las que sucederían en una grabación
ordinaria. Todo suma.
— Treinta años después, ¿cómo se
sostiene la cohesión humana durante tanto tiempo?
— Actualmente la banda la componemos Pancho Brañas a la
batería, Miguel Pérez al bajo, Morten Jespersen al piano y
acordeón, Chiki Parada a la guitarra, Xuan Sastre a las flautas
y gaita y José Antonio Rodríguez al violín. El formato sexteto
lleva muchos años consolidado. De los fundadores seguimos Xuan
Sastre y José Antonio Rodríguez, así que para nosotros supone
literalmente 30 años tocando juntos.
— Granada tiene una escena
independiente muy marcada. ¿Cómo habéis vivido vuestra
trayectoria dentro de ese contexto?
— Podemos definirlo como un viaje musical no solo en Granada,
porque nos hemos movido muchísimo por todo el territorio
nacional e incluso internacional. Hacemos una música alternativa
a lo habitual en esta ciudad, donde el rock y el indie tienen
mucha presencia, pero siempre nos hemos sentido muy queridos y
respetados. Nos hemos integrado muy bien en la cultura granadina
y hemos colaborado con bandas de todo tipo. Lo que hacemos
encaja en esa diversidad musical tan rica.
— Si comparáis los años noventa con
el presente, ¿qué ha cambiado más: la industria o la actitud de
los músicos?
— Han cambiado muchas cosas, la industria desde luego. Antes
podíamos vender 200 discos en cada concierto fácilmente, hoy con
las plataformas digitales eso es prácticamente un sueño. Los
músicos han cambiado menos, porque lo más relevante sigue siendo
la necesidad creativa. En Granada la conexión entre músicos es
realmente sencilla, lo raro es no encontrarte con otros
compañeros.
— El 14 de febrero presentasteis el
disco en el Teatro CajaGranada. Para quienes no estuvieron allí,
¿qué tuvo de singular esa noche?
— Lo más importante era agradecer a todos los seguidores por
estar con nosotros durante tanto tiempo. El espíritu fue muy
emocionante. Desde la Fundación CajaGranada nos lo pusieron muy
fácil y el espacio permitió que la gente bailara y se abrazara.
No podíamos pedir nada más que dar todo lo que pudimos y decir
muchas gracias.
— Después de esta celebración, ¿en
qué momento vital se encuentra la banda?
— Lo sentimos como un momento de continuidad. La banda está
muy consolidada y compacta. La reinvención llegará en el próximo
trabajo que tenemos previsto para 2027. Ahora estamos centrados
en la gira “30 años de música” y en disfrutar de la respuesta
del público.
— ¿Mirais al futuro con serenidad o
con inquietud?
— Miramos al futuro con la sensación de que ahora comenzamos
de nuevo, recordando todo lo vivido. Hemos actualizado temas
antiguos y funcionan de maravilla. Nos centraremos en los
conciertos y seguiremos perfilando el nuevo trabajo. Vamos a
aprovechar para disfrutar haciendo lo que más nos gusta.
BIOGRAFÍA
Supervivientes es una de las formaciones fundamentales en la
consolidación de la música celta y folk hecha desde el sur de
España. Nacida en Granada a mediados de los años noventa, la banda
surgió con la voluntad de desarrollar un repertorio propio
inspirado en las tradiciones atlánticas —Irlanda, Bretaña,
Escocia— pero filtrado por una sensibilidad contemporánea y por el
contexto cultural andaluz. Desde sus inicios apostaron por un
lenguaje instrumental propio, alejándose del mero ejercicio de
recreación tradicional para construir una identidad sonora
reconocible.
El núcleo fundacional, con Xuan Sastre y José Antonio Rodríguez
como pilares creativos, fue dando forma a un proyecto que pronto
comenzó a girar dentro y fuera de Andalucía. Con el paso de los
años, la formación se consolidó como sexteto estable, incorporando
músicos que aportaron matices y solidez a un sonido cada vez más
compacto. La banda ha mantenido siempre una línea clara:
composiciones originales, arreglos cuidados y una puesta en escena
en la que la energía del directo es parte esencial del discurso
artístico.
A lo largo de tres décadas, Supervivientes ha participado
activamente en la dinamización del movimiento folk en Granada y en
el resto del país, impulsando encuentros y colaboraciones que han
contribuido a normalizar la presencia de la música celta dentro de
circuitos donde tradicionalmente predominaban el rock y la escena
indie. Su trayectoria se ha caracterizado por una combinación de
fidelidad a las raíces y apertura a la experimentación, integrando
en ocasiones coros, nuevas texturas armónicas o formatos escénicos
poco habituales dentro del género.
El 30 aniversario supuso un punto de inflexión simbólico con la
publicación de
30 años de música, un trabajo grabado en
directo con público dentro del estudio que resume su recorrido y
reafirma su vigencia. Lejos de entender la efeméride como un
cierre, la banda la asumió como un impulso hacia el futuro,
manteniendo abierta la exploración creativa y preparando nuevo
material para los próximos años.
Supervivientes representa hoy una referencia indiscutible del folk
de raíz celta en el sur, un proyecto que ha demostrado que la
tradición no es estática, sino un territorio vivo capaz de
dialogar con distintas generaciones.
DISCOGRAFÍA
•
Lanbrue (1998)
•
El Corazón del Árbol (2003)
•
El Bosque de los Recuerdos (2011)
•
30 años de música (2026)
La banda paralela del violinista y alma mater de Supervivientes,
José Antonio Rodríguez
Ir a Página en IndyRock, con
crónicas, vídeo y podcast
PODCAST* AUDIO ENTREVISTA CON:
SUPERVIVIENTES, HISTÓRICO EN INDYROCK
CRÓNICAS, FOTOGALERÍAS, COMENTARIOS
23-06-2005 Paseo del
Salón, Granada, Inauguración del FEX
Festival Internacional de Música y Danza
Fotos
Merche S Calle © IndyRock



INAUGURACIÓN del FEX -
23/06/2005
José A. Rodríguez . Violín (Granada)
Xuan Sastre . Flautas traveseras, Whistles, Gaita y Bodhran
(Asturias)
Miguel Pérez . Bajo (La Habana - Cuba)
Morten Jespersen . Guitarra y Piano (Copengahe - Dinamarca)
Rafa Lozano . Batería, Bodrhan, Cajón Flamenco, Percusiones
(Madrid)
Alex Oliveira . Guitarra y Cavaquinho (Sâo Gonçalo - Río - Brasil)
Enrique Lugones . Tambores Batá, Congas, Djembé,
Percusiones (La Habana - Cuba)
Aunque por diversas razones no asistía a un concierto de
Supervivientes desde el Festival de Ortigueira 2004, el concierto
en el Paseo del Salón demostró que el grupo se encuentra en un
gran momento de forma.
En efecto, el formato elegido para la ocasión y tras diversos
cambios habidos en la formación, completan el quinteto habitual
con dos músicos más que refuerzan la presencia (escénica e
instrumental) del grupo.
En el concierto, que era también la apertura del FEX'05, FESTIVAL
EXTENSION DEL 54 FESTIVAL DE MUSICA Y DANZA DE GRANADA, en el
apartado de otras músicas y artes vivas, conjugaron con criterio y
expresividad (lo cual ya es marca de fabrica) su peculiar visión
de los aires atlánticos, donde se encuentran sin tensión sonora
recuerdos de otros mundos como el flamenco o incluso músicas
afrocubanas o brasileñas como trasunto sonoro de los diversos
lugares de origen de sus componentes.
El espectáculo que han preparado para esta temporada, sustentado
básicamente en temas de su ultimo trabajo editado "EL CORAZON DEL
ARBOL", hará correr ríos de tinta (y de energía) a lo largo de
este verano.
La elección de los temas, en un ágil equilibrio entre
composiciones propias y temas tradicionales procedentes de
diversas tradiciones sonoras (irlandesa, escocesa, bretona e
incluso bereber) se vio completada por una forma de arreglarlos e
interpretarlos que nos demuestra que músicos de diversos sitios y
tradiciones se pueden encontrar en un terreno fértil sin necesidad
de recurrir a las "fusiones" al uso y manteniendo en todo momento
una personalidad propia.
En definitiva, un lujo para la noche del solsticio de verano.
(Jose Castilla)
05-12-2003 Teatro
Municipal Armilla, Granada
Fotos
Merche S Calle © IndyRock


INDYROCK MAGAZINE
CONCIERTOS
Agenda
FESTIVALES
Agenda
ANUNCIOS
Tablón
CONCURSOS
Rock, pop...
PRODUCTORAS
Salas, estudios,
locales...
GRUPOS
En IndyRock