OMEGA * 2026 * KIKI MORENTE * LAGARTIJA NICK * TEATRO DEL
GENRALIFE, agosto 2026.
Fotos: FRAN CARMONA * INDYROCK
OMEGA * KIKI MORENTE * LAGARTIJA NICK
VUELVE LA GRANDEZA MÍSTICA DE LOS GENIOS CON UN OMEGA MARCADO
POR LORCA, MORENTE Y ARIAS
“Se necesitan muchas vidas para llegar hasta aquí; la de
Federico García Lorca hace 90 años, la de Enrique Morente hace
casi 16, la de Leonard Cohen hace 10 años en noviembre y la de
Jesús Arias hace tan solo 10 años y 9 meses" Antonio Arias y
Kiki Morente.
FRAN CARMONA * INDYROCK * Crónica, fotos y vídeo
27 agosto 2026 (tres noches de conciertos 27, 28 y 29 Teatro del
Generalife, Alhambra, Granada)
Treinta años después de la publicación de Omega renace la verdad de
algo más que un disco y un trabajo que revolucionó el mundo de la
música y el arte. Omega cambió para siempre la música de este país,
que llegó fuera de sus fronteras convirtiéndose en un disco de
culto, incomprendido durante años por los puristas del flamenco y
del mundo del rock.
Incomprendido, ignorado e infravalorado en su nacimiento, Omega
representa la vanguardia y la fusión que pusieron en marcha Enrique
Morente y Jesús Arias tras sus interminables partidas de ajedrez a
la luz de la luna. Omega se ha hecho mayor desde su mirada de niño
en ese lejano 1996 hasta llegar a este 2026. Como dice Antonio Arias
y Kiki Morente “se necesitan muchas vidas para llegar hasta aquí; la
de Federico García Lorca hace 90 años, la de Enrique Morente hace
casi 16, la de Leonard Cohen hace 10 años en noviembre y la de Jesús
Arias hace tan solo 10 años y 9 meses.
Estrella, Soleá y Kiki han heredado una bestia que parió su padre y
lo han estado amamantado durante toda su vida. Sus hijos son los
herederos universales de su hermano Omega y son los discípulos
aventajados, que vieron como su padre junto a Jesús Arias iban dando
forma a un proyecto que nació de la fusión del arte del flamenco y
de la fuerza del rock y el punk de Lagartija Nick. Antonio Arias,
Juan Codorniú, JJ Machuca, Eric Jiménez y David Fernández han estado
junto a Kiki, Estrella y Soleá Morente en este 30 aniversario de
Omega que ha tirado las estatuas al abrirse la gran puerta.
Kiki Morente, que tenía apenas 7 años cuando nació Omega, ha crecido
junto a él y lo conoce como a un hermano pequeño. La carrera de Kiki
corre paralela a Omega y durante todos estos años ha aprendido todos
los palos del flamenco y sabe que Omega le pertenece por ley. Sus
hermanas participaron en su nacimiento y han estado a su lado
esperando pacientemente a que llegara la hora adecuada.
Los Morente han certificado bajo notario la aceptación de la
herencia de su padre y Omega ha cobrado vida para clausurar el ciclo
de “Lorca y Granada en los Jardines del Generalife” con tres noches
seguidas con un lleno absoluto.
El espectáculo
Omega, 30 aniversario cerró por todo lo alto
el ciclo estival “Lorca y Granada en los Jardines del Generalife” de
2026. El jueves 27 de agosto de 2026, el Teatro del Generalife, se
llenó hasta la bandera en el estreno de las tres funciones
consecutivas programadas para cerrar la 25ª edición del certamen. En
un año marcado por la confluencia de efemérides icónicas (el 30º
aniversario del mítico disco de Enrique Morente y Lagartija Nick,
los 90 años del asesinato de Federico García Lorca y el 10º
aniversario de la muerte de Leonard Cohen), el heredero de la saga,
Kiki Morente, lideró junto a los miembros originales de Lagartija
Nick y el bailaor Israel Galván una reinterpretación arrolladora y
contemporánea de la obra.
La noche arrancó envuelta en una densa atmósfera de mística
con la salida de una luna llena que acabaría en un eclipse casi
total al amanecer. Bajo una sugerente iluminación violeta y
apoyados en una gran pantalla con proyecciones multimedia, se
invocaron las palabras grabadas de Leonard Cohen, Federico García
Lorca y el maestro Enrique Morente. Sirvió como el prólogo perfecto
antes de dar paso al estallido instrumental, conectando directamente
con las raíces de la revolución del flamenco-rock.
Con
Omega, el rugido de las guitarras eléctricas
distorsionadas de la banda de Antonio Arias chocó de frente con los
jaleos y las palmas, estableciendo la pauta sónica de la velada. El
hipnótico colchón de teclados ejecutado por JJ Machuca elevó el
misticismo del tema que da nombre al álbum.
Con
Niña ahogada en el pozo, la irrupción en escena del
bailaor vanguardista Israel Galván transformó el concierto. Con un
atuendo enmascarado y desafiante, Galván ejecutó pasos
caracterizados por torsiones, golpes secos y silencios tensos,
convirtiendo los versos de
Poeta en Nueva York en un
descarnado combate físico entre su cuerpo y el muro de ruido sónico
de la banda.
Con
Solo del pastor bobo, tras la tormenta eléctrica, llegó
uno de los momentos más íntimos y puros de la noche. Con el sol de
fondo ya oculto tras la colina de la Alhambra, las guitarras
flamencas de Nano del Amalio y Jorge Pisa 'El Boli' crearon un
puente acústico. Kiki Morente se desnudó de artificios electrónicos
para romper la noche con un cante jondo de enorme sensibilidad,
rindiendo tributo directo a su ciudad natal:
«Te esperan en el
Paseo de los Tristes, viendo a los tristes pasar».
Granaínas (Colaboración especial), saltándose por momentos el guion
estrictamente ligado al álbum de 1996, Kiki Morente invitó a escena
a su compadre, el virtuoso guitarrista Juan Habichuela Nieto. Juntos
interpretaron unas granaínas que son sello de identidad de la casa
Morente, ofreciendo un oasis de flamenco clásico y brillantez
acústica en mitad de la vorágine de Lagartija Nick.
Con
Sacerdotes, el universo poético de Leonard Cohen
regresó a escena a través de la icónica adaptación al castellano que
realizó Enrique Morente. La pieza balanceó magistralmente los riffs
de guitarra agresivos de Juan Codroniú con jaleos flamencos y coros
punzantes y con una ceremoniosa misa flamenca con máscaras y una
atmósfera sagrada, que hizo que los espíritus de Enrique Morente,
Lorca, Jesús Arias y Leonard Cohen se pasearan por los Jardines del
Generalife bajo la luna llena.
Pequeño vals vienésfue uno de los momentos álgidos de la
velada, donde el surrealismo lorquiano y la melodía de Cohen
envolvieron las gradas del Generalife. La interpretación vocal de
Kiki demostró madurez interpretativa, asumiendo el peso histórico
del tema sin caer en la mera imitación de su padre.
Con
Aleluya (Hallelujah) llegó el cierre familiary colofón
de la noche, cargado de emotividad y una fuerte carga pacifista.
Kiki Morente aprovechó el himno para realizar una enérgica proclama
con un ¡no a la guerra! gritado a viva voz. Decenas de asistentes se
levantaron de sus asientos con las manos en alto en una atmósfera
casi mística. Para este clímax musical, se sumó la joven violinista
Carmen Celeste Arias (hija de Antonio Arias) y saltó al escenario la
matriarca del clan, Estrella Morente, quien se entregó por completo
con su aura y poderío. El concierto concluyó con la reunión sobre
las tablas de Kiki,Soleá y Estrella Morente arropados por toda la
banda, cerrando el Omega con un broche de oro profundamente
familiar, ruidoso y eterno.