Rufus Wainwrrigth & Band
Fotos:
Merche S. Calle y
Juan Enrique Gómez / IndyRock
Aristocracia musical y monumental
Por
Enrique Novi
A la hora de escribir esta crónica no cesa de llover sobre Granada, pero la noche
anterior, a pesar de los temores de organizador y asistentes,el tiempo fue benévolo y a las
nueve y media de la noche una hermosa y rotunda luna llena coronaba el escenario del
Generalife, como queriendo sumarse a la magia de esa confluencia de estrellas, vivas y
monumentales, que se producen cada mucho tiempo. Hasta las tímidas nubes que coqueteaban con
ella lo hacían tan armónicamente en el firmamento que el cuadro no habría podido mejorar si
hubiera sido de atrezzo.
Para la mayoría la aparición de Teddy Thompson, cuyo nombre ni siquiera figuraba en las
entradas, solo con su cristalina acústica y su acariciadora voz, supuso todo un
descubrimiento. El hijo de Richard y Linda Thompson, figuras legendarias del folk británico,
se mueve con absoluta solvencia entre el pop y la versión mejorada y aumentada de ese folk
que devolvieron los norteamericanos a base de folk, country y blues. Y con esa propuesta
intimista seguro que engordó su lista de seguidores, la mayoría buceadores en busca de
música de culto como la de Nick Drake, del que Thompson interpretó Pink Moon.
Video concierto Teddy Thompson, artista invitado en el concierto de Rufus
Wainwright. Teddy formaba parte de la banda que acompaña a Rufus en su gira 2012 -
Todo lo contrario que Rufus Wainwright, cómodo en su papel de estrella de la primera
división y centro de todos los focos al que debe estar acostumbrado desde niño. Su propuesta
nace sin atender ni pretender ninguna coartada alternativa. Lo suyo es el estrellato sin
complejos, pues facultades y talento tiene a raudales para emular a sus referentes, casi
todos cantantes manieristas de los setenta, cuando la lentejuela y el exceso eran valores al
alza: de Freddy Mercury a Elton John y de David Bowie a Judy Garland, a cuya derecha debe
tener sitio reservado en el paraíso. Así, comenzó con una lectura de Candles a capella, y
una a una fueron cayendo las 12 canciones que componen su último trabajo, Out of the game
(Decca, 2012), publicado mundialmenteesta misma semana.
Los jardines de la Alhambra, a la que se refirió para bromear en varias ocasiones, iban a
ser testigos de la presentaciónmundial del álbum. Algunas de sus canciones sirvieron para
rendir homenaje a sus seres queridos: a su madre, la cantante canadiense KateMcGarrigle,
fallecida hace dos años, a su novio, con Song of you, o a su hija con Montauk. También tuvo
tiempo para recordar al recientemente desaparecido Levon Helm y para honrar a su progenitor
Loudon Wainwright III, del que rescató el tema One man guy, que ya incluyera en susegundo
disco, Poses.
Tras un pequeño descanso en el que cedió el protagonismoa Teddy Thompson, que además de
telonero ejerció de guitarrista de acompañamiento, y uno de sus coristas, continuó
estrenandocanciones y alternando alguno de sus clásicos, como la majestuosa Going to town,
con la que llegó lo mejor de la noche. A pesar deque la temperatura ya iba haciendo estragos
entre el respetable, pocos se movieron del asiento, salvo para levantarse a aplaudir ya en
los bises.
Para redondear una noche perfecta, Rufus decidió regalar, solo al piano, un último tema que
ni siquiera figuraba en la lista desus técnicos, el precioso Poses. Así culminó una noche
mágica que supuso una de las pocas concesiones de los responsablesdel noble recinto nazarí a
otras músicas fuera de las programadas por el Festival de Música y Danza o escogidas
presentaciones flamencas.La música de Rufus Wainwright es exuberante y sus modos excesivos y
grandilocuentes, lo que hace que a muchos les resulte afectada y hastarelamida. Insoportable
para unos; irresistible para otros, pero nadie discutirá que el escenario del auditorio del
Generalife se abrió a un artista con mayúsculas.
21/06/2007. Sala La Riviera. Madrid.
Fotos y crónica Javier Alonso Juliá y Marina Sanz Domínguez -IndyRock

El día de la música llegaba cargado de todo tipo de propuestas por toda la geografía
nacional. En Madrid un geniecillodespistado, Rufus Wainwright, se dejaba caer por la sala
la Riviera para presentar su nuevo y excepcional disco "Release The Stars".
Como telonero en un principio estaba programado Micah P. Hinson, pero por un problema de
espalda, tuvo que suspender su actuación y lesustituyó a última hora Fon Román (ex
piratas).

El plato fuerte de la noche salió con una puntualidad exquisita.El canadiense Rufus
Wainwrigth brilló en una noche muy especial. Acompañado por siete
multiinstrumentistas salió alescenario vestido de tirolés, siempre dando un toque de humor
a su espectáculo. Comenzó con los temas que componen su nuevolp. "Release The Stars" fue
el primero de ellos, al que le siguieron "Going To A Town", "Sansosuci" y "Rules &
Regulations", en los que le pudimosver actuando por el escenario con micro en mano,
tocando el piano y la guitarra acústica. Todos sus temas son como mini pop-operas en
lasque los grandes arreglos orquestales son exquisitos.

"Art Teacher" desató las ovaciones y aplausos. Durante todoslos temas lentos, el
respetable estuvo a la altura de las circunstancias en un absoluto silencio, aunque
siempre alguien tenga que estropear estosmomentos.
Continuó con más temas nuevos, entre los que destacaron"Tiergarten", "Leaving for Paris",
"Between My Legs" y uno de los temas más pegadizos "Do I Disappoint you". Tema tras tema,
la voz de Rufusse crecía y el público se lo agradecía con sus aplausos. La conexión entre
ambos fue emocionante.

Los temas de su álbum "Want One" fueron los que coparon la segunda parte del concierto,
como "Beautiful Child" y "14th Street".
En el bis Rufus apareció con albornoz blanco para comenzar interpretando "I Don't Know
What It Is" y "Pretty Things". Pudimos disfrutar del temaen francés "La Complainte de la
Butte", incluido en la banda sonora de Moulin Rouge.
Fue entonces cuando llegó el momento de la noche. Sentado frente al público comenzó a
engalanarse con pendientes, zapatosde tacón y pintalabios. Se quitó el albornoz y se puso
un sombrero. Casi como Liza Minelli en Cabaret y arropado por todos los componentesde su
grupo, interpretaron el tema "Get Happy" de Judy Garland. La noche acabó con el tema "Gay
Messiah".

Excepcional actuación de Rufus, aunque si se hubiera celebrado en otro recinto más
adecuado, todos los arreglos orquestales queincluyen cada una de sus composiciones
hubieran sido mejor apreciados. Pero su voz siempre suena bien en cualquier lugar y
pudimos disfrutar deella a pleno rendimiento.

BIOGRAFÍA
El príncipe actual del pop no tiene rival en cotas de ambición,opulencia y glamour
artístico. Hijo del cantautor Loudon Wainwright (con quien nunca se ha llevado muy bien),
criado por su madre Kate McGarrigleen Canadá (también exquisita cantautora junto a su
hermana Anne) y hermano de Martha Wainwright (cantautora de excepción, ¿cómono?), Rufus ha
despuntado en los últimos años como un sofisticado songwriter sin igual. Él casa como
nadie los aromas clásicosde George Gershwin, Randy Newman y Al Jolson, con el
expresionismo de Scott Walter y Kate Bush. Fan confeso de Edith Piaf y Jeff Buckley, amigo
deAntony, Elton John y Teddy Thompson, Rufus se mueve como un pez satinado en las aguas de
un Broadway hecho a su medida.
Nueva York fue precisamente la ciudad que le permitió grabar su primer álbum después de
que su padre le pasara a Van DykeParks una de sus maquetas. Su sensacional debut homónimo
llegó en 1998, pero Rufus llevaba estudiando piano desde los 6 años. Conel nuevo siglo,
"Poses" (00) lo confirmó como un excepcional cantautor de belleza insuperable y
sensibilidad a prueba de bomba (ironía,ego y exhibicionismo a corazón abierto, además de
su orgullosa condición de icono gay, son las armas que fortalecen su status deartista al
margen de todo).
En 2003 grabó las sesiones de "Want", su proyecto másambicioso -y doble- y el que más
alegrías, y penas (Dreamworks se negó a publicar la segunda parte, teniendo que mudarse a
Geffen),le ha dado. Bajo los fabulosos arreglos de Isobel Griffiths y Gavyn Wright
(habituales de Björk) y la producción de Marius deVries, "WantOne" (03) y "Want Two" (04)
conforman su opus más elegíaco, un fresco desbordante de barrocas torch songs al límite y
bellezaarmónica insuperable. En ellos, extractos de misas en latín, aromas del bolerode
Ravel, orquestaciones paradisíacas, reggae de color de rosa y dos portadas complementarias
que le muestran como caballero con espaday dama de Shalott violada y ahogada, refrendan su
condición de artista total por encima de todo y de todos.
Elogiado por el New York Times por su "genuina originalidad", Rufus Wainwright se ha
alzado como uno de los grandes vocalistas, escritores y compositores masculinos de su
generación.
El cantautor nacido en Nueva York y criado en Montreal ha lanzado siete álbumes de estudio
hasta la fecha, tres DVD y tres álbumes en vivo, incluido el fantástico “Rufus Does Judy
at Carnegie Hall”, nominado al Grammy.
Musicalmente, Rufus ha colaborado con artistas como Elton John, Burt Bacharach, Robert
Wilson, David Byrne, Boy George, Joni Mitchell, Pet Shop Boys, Heart, Robbie Williams,
Jessye Norman, Billy Joel, Billy Simon, Sting y el productor Mark Ronson, por nombrar solo
unos pocos.
Rufus también se ha hecho un nombre en el mundo de la música clásica. Su aclamada primera
ópera, titulada "Prima Donna”, se estrenó en el Festival Internacional de Manchester en
julio
de 2009 y se presentó en Londres, Nueva York, París, Buenos Aires y Hong Kong, entre
otros. La segunda ópera de Rufus, basada en la historia del emperador romano Adriano y
Antino, se estrenó en octubre de 2018 en la Canadian Opera Company en Toronto y ganó un
Premio Dora en la Categoría Outstanding New Opera.
Rufus también se ha distinguido por tocar canciones pop orquestadas originales, su
configuración orquestal de cinco sonetos de Shakespeare y piezas de un extenso repertorio
clásico con orquestas de todo el mundo, como la Chicago Symphony, la Toronto Symphony, la
Residentie Orchestra, Orchestre National de lIle de Francia o la orquesta de el Teatro
Real.
Ha actuado en muchas de las mejores salas de conciertos y festivales del mundo, como
elRoyal Albert Hall, Carnegie Hall, Sydney Opera, Teatro Colon, Hollywood Bowl,
Elbphilharmonie, Olympia, Glastonbury, Roskilde y Kennedy Honors.
Wainwright ha escrito y grabado canciones para una amplia variedad de películas y
programas de televisión, incluyendo Brokeback Mountain, Shrek, Judy, Meet the Robinsons,
The Aviator, Moulin Rouge y Boardwalk Empire.
Él y su hermana Martha Wainwright continúan el legado de su madre, la ícono del folk
canadiense Kate McGarrigle, y recaudan fondos para el Fondo de Kate McGarrigle que
financia la investigación del sarcoma y cuenta además con un programa de musicoterapia.
Wainwright está trabajando actualmente en una serie de películas, podcasts y proyectos
musicales y vive en Los Ángeles con su esposo Jörn Weisbrodt, compartiendo la custodia de
su hija Viva con su madre Lorca Cohen.
www.rufuswainwright.com/