
Entrevista concedida el 03/10/2007 a Raül Ruiz-IndyRock
Los Stray Cats, La Frontera y Más Birras.
Estos fueron los igredientes elegidos para crear al grupo
musical perfecto, pero el profesor Morricone agregó,
accidentalmente, otro ingrediente a la fórmula: la sustancia
Chanante... Y así nacieron, ¡Lechuga en los tanatorios! Con
sus ultra superinstrumentos Gimber Sanatorio, El Profesor
Wilson y El Niño de la Hipoteca dedican su vida a combatir
el aburrimiento y las fuerzas del sonido comercial.
¿De donde surge esta LECHUGA EN LOS TANATORIOS?
G.S.: Empezó hace 2 añicos. Yo estaba preparando un proyecto
que no funcionó, cuando me presentaron al Profesor Wilson en
una barra; dos veces en una hora. No tengo memoria para las
caras, pero fue ahí cuando vimos que íbamos a tener futuro.
Estuvimos ensayando durante medio año hasta que se unió El
Niño de la Hipoteca y comenzó a darle forma a todo.
P.W.: Es que es el único que sabe de música.
G.S.: Sin el Niño ensayábamos mucho pero no podíamos realizar
conciertos porque faltaba el asunto del bajo y del contrabajo.
En el tipo de música que hacemos es importante.
¿Proveníais de otros grupos, entonces?
G.S.: El Niño de la Hipoteca siempre ha tocado muchos
instrumentos, ajenos y propios; y de diferente naturaleza.
N.H.: Wilson y yo nos conocíamos desde pequeñicos. Coincidimos
en un grupo donde hacíamos pop-rock, así tipo maricón. Pero
bien.
G.S.: ¡Hey! Aquí donde lo ves el Niño de la Hipoteca se
presentó al casting de Operación Triunfo. ¡Esto publícalo!
N.H.: Pero, ¿tú no me ibas a dejar hablar, hijo de puta? Yo
fui allí a ver si me ligaba a la Beth; pero no. No me agradó.
No, lo cierto es que como los ví perdidos, me dije: les voy a
echar un cable. Y como además el asunto me enrolló... En
realidad yo soy un guitarra frustrao, por eso toco el bajo.
Gimber, a parte de tocar ese instrumento que no se enchufa,
toca la batería. Tiene una concesión rítmica que no está mal,
suena guay, aunque a veces el tempo se le escapa. Y el
Profesor antiguamente tocaba la batería, pero ahora toca algo
que se le parece.
P.W.: Toco la única parte de la batería que me dejan tocar
ellos. Me censuran.
¿Hace mucho que empezásteis?
G.S.: Así, en serio, un par de años. El embrión se remonta al
2005, hasta que aparece el Niño, dando forma con el bajo
eléctrico al proyecto y posibilitando la realización de
conciertos. Esto sería a finales del 2006.
N.H.: ¿Con quién estaba yo por aquel entonces?
P.W.: El Niño de la Hipoteca mide el tiempo por las novias.
G.S.: Sí, lo mide por las novias y por las veces que ha dejado
de fumar. Ahora fuma.
Y es ahora cuando ha empezado a funcionar...
N.H.: ¿A funcionar? ¡Qué va! Esto no ha empezado a funcionar
todavía. Bueno, hubo un día que funcionó.
P.W.: Lo que pasa que no lo grabamos y se perdió.
G.S.: A principios del 2007 nos volvimos todo merilotos,
diciendo que esto es una mierda, que está como mohíno, con el
sonido avinagrao. Fue entonces cuando decidimos dar el cambio
radical que necesitábamos, que consiste en cambiar el bajo por
un contrabajo y en la aparición de ¡las dislateras!
¿Las dislateras?
G.S.: Las dislateras incluyen cualquier objeto que emita
sonido al ser golpeado por una baqueta o similar.
N.H.: Y que se haya encontrado en la basura, por supuesto.
G.S.: Tenemos un ser montado, con todo tipo de dislates.
P.W.: Que cuando lo ves piensas: "cuanto montón de mierda
junto", pero son los dislates.
G.S.: También incluimos unas bocinas, ocupándose el Niño de
las bocinas y vientos, el Profesor de maderas y análogos, y yo
de todo lo que son hierros.
Pues necesitareis un megaescenario digno de los grandes
conciertos.
G.S.: Tenemos dos formatos, porque el estado de las salas en
Bcn es el que hay. O tienes un gran escenario que no puedes
llenar, o tocas en formato cantautor. Entonces tenemos que
prescindir de las dislateras, del bombo de la batería, de
tambores...
N.H.: Me aburro, me aburro...
¿De cual de vuestras mentes surge el, al menos curioso,
nombre de Lechuga en los Tanatorios?
G.S.: El nombre de Lechuga se remonta a los tiempos
antiguos. Yo venía del mundo de la electrónica, un mundo
complicado. El grupo se llamaba Flo, eramos yo y un tipo que
hacía cosas raras con las maquinitas. Hacía letras que no
entendía ni yo. La gente me decía: son temas muy tuyos, que es
lo que te dice la gente cuando no se atreve a decirte que es
una mierda. Así que me harté de hacer cosas mías y dije: voy a
hacer una jam session, voy hacer La Frontera, rockabilly,
Morricone y lo que haga falta; pero que sea muy loco. Así que
se acabó Flo y comenzó la temporada de Ni con ni Flo. Fue en
ese momento cuando se le encargó el diseño gráfico del disco a
una chica que lo hizo mal, porque puso el nombre del disco con
letras enormes y el del grupo en otras muy pequeñicas. Y
como el nombre del disco era Lechuga, la gente comenzó a
decirnos: Hombre, muy bien los Lechuga. Así que al final
decidimos cambiarnos el nombre. Lo de los Tanatorios vino
después, se me ocurrió en una ocasión que volvía por la Ronda
de Dalt y leí: Tanatorio. Fue cuando me dije: ¡Coño!, esto no
lo ha pensao nadie nunca, porque es así como morboso, de mal
gusto... Es ponerle una cara alegre a la muerte. ¡La cara
alegre de la huerta muerta!
¿Me podeís explicar que estilo musical es
"swing-a-billy-pipas, Country & Western con tontuna y
Bluegrass con regomeyo y Rockabilly with Dislate"?
G.S.: Explicar que es el Swing-a-billy-pipas es una respuesta
corta y que me encanta: es el sonido que hacen los móviles
cuando se acoplan: papapá, papapá, papaá... Es puro ritmo de
rockabilly clásico.
¿Que hacen unos catalanes cantando country? No serían más
adecuadas
unas Sardanas con tontuna? Quizá así recibieseis más
ayudas por parte del Govern...
G.S.: Sí, hemos pensado en ello e incluimos alguna frase en
catalán: me l'has fotut ben endins.
N.H.: Son recursos que utilizamos para esconder carencias.
G.S.: Cuando tenemos problemas para rimar, rimamos en catalán,
en inglés o en lo que sea.
N.H.: También es cierto que cada vez estamos menos
encasillados. No hacemos solamente rockabilly, cada vez
incluimos más calypso, rumba y sonidos parecidos. Hacemos un
estilo Muchahito y demás pero con otro aire.
¿De dónde salen vuestras letras?
N.H. y P.W. al unísono: Del culo suyo (señalando a Gimber
Sanatorio)
G.S.: Vicencias, pensamientos míos... Desde los malos médicos
de Barcelona (yo tengo problemas de salud reguleros y soy
asíduo a ellos), de mujeres, de amor, de desamor, de proamor,
de contraamor, de muerte, de tanatorios, de dramas rurales, de
personajes pintorescos...
N.H.: Y tenemos una sobre el maltrato.
G.S.: Detrás de nuestras letras siempre suele haber mensaje.
Pero no escribimos empleando metáforas ni alegorías. Nuestras
canciones son: Muerete ya, Te mato en agosto, Cada vez me
gustas menos, Los que follamos poco tenemos que nadar y cosas
así.
P.W.: Tampoco hay que buscar mensajes muy rebuscados. Nosotros
mostramos la realidad en lo que cantamos: esto es lo que hay y
así lo presentamos.
Por Internet un fan vuestro os denominaba "Les Luthiers"
del Rockabilly español. ¿Qué pensáis vosotros al respecto?
G.S.: ¡Primera noticia! Quizá la parte de Luthiers la tenemos
al haber introducido los dislates en nuestros conciertos, pero
no queremos perder los tempos de las influencias básicas:
Morriconne, Stray Cats, La Frontera... Nosotros hacemos
canciones, básicamente, aunque las salpiquemos de humor para
que la gente se divierta.
P.W.: Nos falta mucho para llegar a Les Luthiers, aunque
tampoco buscamos su nivel de ironía.
N.H.: Queremos que la gente se lo pase bien y, quizá, hemos
ganado algo de eso con la aparición del cuarto miembro. Un
cuarto miembro que todavía está más abajo que el Profesor y yo
en la pirámide. Es el Mapache, que no ha venido a esta
entrevista porque no le hemos llamado. Bueno, tampoco viene a
los ensayos. Este personaje viene a ser como el que tocaba las
maracas en los Happy Mondays. Baila, hace coreografías, agarra
el micro y dice alguna tontería, y de vez en cuando le dejamos
tocar algún dislate ¡e incluso las palmas los días que lleva
bien el tempo! Hace todo esto hasta que se baja del
escenario y se liga alguna tía. ¡Por qué el cabrón siempre
liga!
G.S.: Cosa que nos va bien, porque así nos compran alguna
maqueta.
Ya que hablamos de Rockabilly: este es un género para
minorías en Catalunya y en España. Bastante difícil, pienso,
ha de ser la escena para un músico de rockabilly como
para ser músico de su rama más humorística, ¿no?
N.H.: En Catalunya se hace poco rockabilly, en general. Y el
público de Barcelona es un poco coñazo. Fuera de la ciudad
seríamos muy bien recibidos; en realidad seríamos muy bien
recibidos en el mundo rock.
G.S.: Sí, porque además, tanto la temática de las letras, la
puesta en escena (salimos con los calzoncillos largos, los
pulgueros), hablando así como muy de pueblo... nos aseguraría
mejor acogida en Albacete, la Meseta, Asturias y, me atrevería
a decir que hasta en Galicia y Santander también.
N.H.: Lo malo es que necesitamos una furgoneta, sino el
contrabajo lo va a llevar su prima.
¿Barcelona se ha convertido en una ciudad demasiado
políticamente correcta?
G.S.: ¡Uf! Esta pregunta es de pensar, esta es para el
Profesor Wilson.
P.W.: ¡Que hijos de puta! Contestan las fáciles y me dejan la
difícil... Bueno, yo creo que los Lechuga buscamos llenar ese
hueco vacío para la gente que todo eso se la trae al pairo.
Nosotros salimos y hacemos lo que nos gusta y, a su vez, ves
que es un tipo de diversión que la gente necesita. Nosotros
siempre hemos obtenido una respuesta positiva del público.
N.H.: Nosotros tenemos nuestro estilo, no buscamos vender
tanto como Alejandro Sanz. Lo malo de Barcelona es que es la
jungla, y las salas cada vez te lo ponen más chungo para
tocar. Pero te vas a Sabiñánigo, por poner un ejemplo, donde
solo hay cuatro salas para tocar y llenas, y la gente
reacciona de puta madre. Aquí te vas a tocar al Sidecar y has
de pagar 200€ por hacerlo, en cambio, marchas fuera y te dan
un dinero X de antemano por hacerlo.
G.S.: Yo no veo que el público de Barcelona que viene a
nuestros conciertos sea políticamente correcto. No están
dentro de los Oés, pero tampoco dentro de los punks. Y
nosotros tampoco utilizamos el insulto como un recurso.
Tampoco existen insultos en todas nuestras canciones, pero
cuando hay que emplearlo se usa. Incluso, a mitad de los
conciertos, pedimos a la gente que nos llame Hijos de Puta
para motivarnos más, y la gente lo suelta con una pasión que
nos da energía. Pero con esto hay que tener cuidado... Una vez
pedimos a la gente que lo gritase al principio de un concierto
y tuvimos a un borracho llamándonos hijos de puta toda la
noche. Que te lo digan un par de veces te motiva, pero cuando
ya te lo han dicho veinte te toca un poco las narices.
A parte de todo esto yo no creo que la gente de
Barcelona sea políticamente correcta. Los medios sí lo son.
Va, habladme de vuestras influencias. Y no me refiero solo
a las musicales...
N.H.: Rise Against The Machine, Sister of a Down.
G.S.: Programas de humor como El Informal, La Hora Chanante, y
todo el humor real que se desmarque un poco de los supuestos
"graciosillos" que no tienen talento, como el señor Fuentes,
la señora Eva Hache o el señor Pablo Motos. Estos tres se
aprenden los chistes de memoria y los sueltan ahí esperando
que la gente haga jajaja.
N.H.: Seinfield, yo soy fan de Seinfield. Y de Austin Power.
Del humor chorra principalmente.
G.S.: Adoramos a Faemino y Cansado, y a Monthy Pyton también.
Bueno, nuestra principal influencia es Spike Jones.
N.H.: De ellos nacieron todas nuestras principales ideas.
G.S.: Sobretodo el hecho de introducir las bocinas y todos los
elementos que puedan generar ruido para acompañar a las
canciones. También la puesta en escena, en la cual se hacían
acompañar de actores, gente del circo, dobladores de Bugs
Bunny... Ellos han sido nuestro sistema pulmonar.
¿Qué pensais que le falta a este país, más rock'n'roll o
más humor?
N.H.: Yo creo que está bien equipado de humor.
G.S.: Sí, pero de humor comercial. Y lo que sucede con los
grupos musicales/humorísticos que no son tan comerciales, como
ahora Siniestro Total o Los Mojinos Escocios, es que tienen
una vida limitada. A pesar de que Siniestro siguen sonando
después de tantos años. En España el rock'n'roll siempre
tiende a coches, motos, chicas... y el humor a algo vulgar o
pretendidamente gracioso, como los Hombres G. Un grupo que ha
pretendido ser muy gracioso y no lo son en absoluto. Te ponen
una portada con Burt Lancaster sonriendo y el título es La
cagaste Burt Lancaster... A ver ¿dónde está la coña? No sé,
córtale la cabeza, o algo.
¿Cómo veis vuestro futuro dentro del panorama musical?
¿Algún proyecto nuevo a corto plazo?
N.H.: (Señalando a Gimber) Este se morirá dentro de poco,
porque está siempre con la tontuna de que se va a morir. Por
eso nos estamos cubriendo las espaldas; yo estoy empezando mi
carrera en solitario como cantautor amariconao.
¿Para cuando un contrato multimillonario con una Major?
G.S.: Majors, atended que voy: ¡Aquí estamos! Potencial
tenemos, tenemos a un sex symbol y a una persona
especial a la que hemos acogido como una labor social. Podemos
hacer de todo: videoclips, teatro, videojuegos, conciertos...
Cosas que otros grupos no pueden ni soñar por falta de talento
y ganas.
N.H.: Por lo menos nadie a hecho nunca una formación de
rockabilly con humor que cante en castellano. Podemos jugar
con eso.
P.W.: Aunque el primero que nos copie lo hará mejor seguro.
Porque es muy fácil. Pero nosotros seguiremos siendo los
originales.
N.H.: Cuidado que no siempre lo original es lo bueno. Comerse
una mierda puede ser original pero ya ves tú que gracia. Hola,
soy el primero que me como una mierda, pues muy bien.
¿Qué encontrará la gente que no os conocza en LECHUGA EN
LOS TANATORIOS?
G.S.: Primero se van a sorprender por el formato y porque,
siendo tres, la montamos en un balde sin necesidades de
guitarras eléctricas ni mucho ruido. Van a encontrar letras
muy cercanas que van a poder entender.
N.H: ¡Chavales! Venirse que lo vamos a pasar chupi.
G.S.: ¿Eso es venderse? Anda que vamos bien.
N.H.: Yo lo que espero de nuestro público es que vuelva la
Martus a alguno de nuestros conciertos. ¡Vuelve Martus, que ya
estamos todos solteros otra vez!
Para finalizar, y como habéis sido buenos chicos, obviemos
la última pregunta y aprovechad para realizar un poco de
autopublicidad, que siempre va bien.
N.H.: Ya no tengo novia.
G.S.: El Profesor Wilson no hace declaraciones. Y yo espero
que la política de las salas cambie en Barcelona para que
podamos tocar en el formato amplio, que es el que trabajamos
más y preparamos para que la gente se divierta. ¡Y que el 10
de octubre tocamos en la Sala el Coleccionista de Torrent de
les Flors, 46 (Barcelona)! Aunque en formato reducido.
Pues muchas gracias por la entrevista.
P.W.: Ya ves, hubiésemos hablado de lo mismo aunque no
hubieses venido tú.
Formación
Gimber Sanatorio: guitarra acústica,
dislateras y voz.
Profesor Wilson: batería, washboard y
dislateras.
El Niño de la Hipoteca: contrabajo, bajo,
baj, ba, b, dislateras y voz-es.
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