Bart Davenport
The Jam, según Bart Davenport & Biscuit
14 diciembre 2012 Siroco Madrid
Crónica y Fotos por Jon Pagola y Marta García -
IndyRock
¿Un californiano y cuatro catalanes versionando uno de los
discos claves, no ya de The Jam, sino de la música británica de
los últimos 35 años? El chiste y la parodia se desmontan bien
rápido cuando uno pone encima de un mismo escenario a Bart
Davenport como maestro de ceremonias y a Biscuit como banda
acompañante. La gesta de clavar en la planta baja de la sala
Siroco un disco como “Sound Affects” tiene si cabe mayor mérito
si, como reconoció Xavi, guitarra y voz de los de Vilanova i la
Geltriu, no se conocían hasta hace algunas semanas.
La loable iniciativa del ciclo “We Used To Party”,en el que
alguien versiona un gran disco que no es suyo, juega con estas
cosas de la improvisación y la sorpresa. Pero lo cierto es que
han tenido muy buen ojo en Houston Party. El tributo a la banda
de Paul Weller logró contentar, y de qué manera, a los mods que
se juntaron en las primeras filas, incluyendo a Sergio Gil,
líder de la extinta banda madrileña FortuneTellers.
Davenport & Biscuit optaron por tocar las once canciones del
álbum en riguroso orden y con un sonido más agresivo y crudo que
en la versión original. La consigna parecía clara: ir al grano.
Desnudar el disco. Obviaron las extraña intros de “Dream Time”
(la favorita de Davenport) y “Music For The Last Couple”, y
tampoco metieron vientos en una eufórica y acelerada “Boy About
Town”. En •”That´s Entertainment” llamaron la atención unas
maracas que sacó Xavi para acompañar la canción. Y en el resto
del repertorio hubo pocas novedades, más allá de una acertada
inyección de rock and roll.
Aquello parecía The Jam pasado por la batidora de los Who y con
un líder hiperactivo, simpático, parlanchín. Davenport
disfrutaba como un niño, bailando y saltando sin parar, e
invitando constantemente al público a cantar micrófono en mano.
Los “la, la la” de “Man In the Corner Shop” o el estribillo de
“In The Crowd”, ya en los bises, se corearon en las primeras
filas casi como si salieran desde el propio escenario. Fue
entonces cuando abrieron el repertorio de The Jam a sus grandes
éxitos (“In The City”, “Going Underground”, “When You´re Young”,
“The Dreams Of Children”) y los cerca de 40 minutos que dura
“Sound Affects” se alargaron en una divertida fiesta en honor de
una banda que marcó a toda una generación.
Davenport es uno de
los californianos que mejor simboliza en este siglo el espíritu
de la West Coast de donde procede y del que se empapó desde bien
pequeño, cuando a los 8 años aprendió a tocar la guitarra
mientras devoraba la colección de vinilo de sus padres, unos
hippies. Posee el encanto de otra época, una elegancia retro
inherente, como si de la serie “Mad Men” pudiera hacerse una
versión pop con Jonathan Richman en el papel principal. Tiene
media docena de álbumes a su nombre, el último “Searching For
Bart Davenport” (2011), además de los que ha publicado en
proyectos paralelos, como Incarnations o Honeycut.
Blue Motel "(Lovemonk / Burger) Grabado en Boyle Heights, Los
Angeles, y producido por Aaron M. Olson (L.A. Takedown).
Davenport explora un nuevo territorio con un trabajo más oscuro
y cinematográfico que verá la luz en abril.
The Bedazzled es una banda que aúna la molona guitarra rítmica
de Wayne Faler (Dream Boys) con los soul beats del baterista y
percusionista Andres Renteria (Jose Gonzales) y las lineas de
bajo post punk de Jessica Espeleta (también en L.A. Takedown),
envolviendo la voz soulful de Davenport. Los cuatro amigos
unidos por su amor al elegante sonido pop de los 80 de Prefab
Sprout y Style Council otorgan a las canciones de Davenport una
estética distintiva que el productor Olson disfrutó
amplificando. La música de Olson incorpora elementos
vanguardistas y propios de una banda sonora.
Su don como arreglista y su talento con los sintetizadores se
imbrican sutilmente en el tejido de "Blue Motel" fusionándose
con el sonido resultante: pop anglófilo que se encuentra con el
yacht rock de la costa Oeste y el puntazo ocasional de ciencia
ficción. La vocalista Nedelle Torrisi hace varias apariciones,
incluidas las densas capas de armonías que se escuchan en
“Amateurs”. El saxofonista Billy McShane también aparece en tres
canciones con improvisaciones que evocan avistamientos de
ballenas en la luna.
La temática incluye los empleos poco satisfactorios, coqueteos,
la decadencia urbana, la inocencia perdida y sobre todo, los
viajes en el tiempo.
El album habita un pasado o un futuro imaginarios, que
curiosamente está en algún lugar entre los 60 y los 80,
inspirando la nostalgia de un mundo imaginario, de cinismo
pícaro, en un tiempo en el que parece que todo se derrumba a
nuestro alrededor.