BIG SOUL
HISTÓRICO EN INDYROCK
CRÓNICAS, FOTOGALERÍAS, COMENTARIOS
Fotos:
J. E. Gómez © IndyRock
Concierto 07-11-01 Planta Baja - Granada
Crónica Madrid


Funkalicious
Por Iñaki LÓPEZ DE EGUÍLAZ - IndyRock
ESTILO: Funk-Metal
ULTIMO DISCO: "Funky Beats Vol. 1" 01
SALA: Arena (MADRID) 07.11.01
PROMOTORA: LoveToArt
Que "Funky Beats Vol.1" es el mejor disco de Big Soul escapa a
cualquier argumento desmitificador, y con ese antecedente se
presentaron los californianos (no podían ser de otro sitio) en
la madrileña sala Arena dispuestos a sacar partido de ese
magnífico ejemplo de funk y metal que les lleva inexorablemente
al acotado círculo de lo mejor del año. Siguen deslumbrando por
el sonido que logran sacar a una Fender, un bajo y una batería,
todo acompasado por una curiosa caja de ritmos. Del funk tienen
todo menos el virtuosismo del bajo, Caroline Wampole hace alarde
de una limitada técnica que en nada tiene que ver con el vértigo
en el que suelen sumir al bajo los puristas del funk, pero hay
que reconocer que los riffs de guitarra y vocalista Chinn hacen
de su puesta en directo un lujo digno de ver. En el concierto no
se faltó el respeto a sus "Love Crazy" y "Big Soul", apuestas
anteriores y notablemente inferiores, ni tampoco al célebre y
exasperante "Hippy hippy shake" como single-catapulta del grupo,
pero insisto, a Big Soul hay que mirarles desde este "Funky
Beats, vol. 1", porque canciones como "Disco Thunder" o "The
Funky Baby" son temas herederos del mejor groovy que se ha
escuchado en los últimos años. Y eso es lo que se pudo ver en
directo, un grupo con una vitalidad y ritmo sorprendentes
sacudiendo un sonido elegante que se deja oír sin muchas
concesiones, que al fin y al cabo es lo que termina importando.
Kelleth Chinn, verdadero protagonista en directo, a pesar de los
casi dos metros de estatura de la rubia que sujeta el bajo,
volvió locos a los allí presentes alternando pedales y
distorsionadores mostrándose igual de solvente con los riffs que
con los wah-wah, y presentarse como candidato a la revisión de
las bandas sonoras de las secuencias de persecuciones de coches
de la década de los 70. Si Lalo Schriffin levantara la
cabeza.



Biografía
La historia de Big Soul es sorprendente: un grupo que apenas
empezaba a dar sus primeros conciertos en pequeños clubs de Los
Ángeles y San Francisco se convierte, de la noche a la mañana,
en doble disco de platino en Francia amparado por la poderosa
multinacional Sony. Y todo gracias a que un DJ parisino que
estaba de turismo por la Costa Oeste compró en un concierto su
maqueta. En aquella grabación se recogían ya sus dos primeros
grandes éxitos, "Le Brio" y, muy especialmente, "Hippy Hippy
Shake", uno de esos singles perfectos por los que mucha gente
sería capaz de matar y que sigue arrasando en las pistas de los
mejores clubs del mundo.
La insistencia de aquel DJ hizo que los A&R de Sony Francia
accedieran a escuchar el disco y, sorprendidos por el potencial
de las canciones de los californianos, reaccionaron
inmediatamente. Querían fichar al grupo al precio que fuera, y
acertaron. El tiempo les dio la razón: Big Soul llegaron en
febrero de 1996 al número 2 de las listas francesas y en tres
meses convirtieron su trabajo en disco de oro, marca que
superarían holgadamente en poco tiempo, convirtiéndose en el
mejor nuevo artista de la multinacional en muchos años.
A partir de entonces, su trayectoria nunca se ha detenido. Tras
ese primer disco de presentación -"Big Soul" (Sony, 1996)-,
llegó "Love Crazy" (Sony, 1998), otra nueva demostración de la
habilidad innata del trío californiano para combinar funk, soul,
hip-hop y guitarras poderosas (a veces deudoras de Jimmy Page y
otras herederas de los mejores bluesmen de Nueva Orleans) en
canciones infecciosas y concebidas para bailar sin descanso.
El núcleo original de la banda formado por el cantante y
guitarrista Kelleth Chinn y la cantante y bajista Caroline
Wampole se ha mantenido desde un principio, y tras la grabación
del primer disco, ambos se lanzaron a la búsqueda sin cuartel de
la persona adecuada para ocupar la vacante de batería. Ya en
"Love Crazy" Deane Jenkins se hizo cargo de las baquetas y desde
entonces no las ha soltado para deleite de los aficionados a los
ritmos más arrolladores.
"Funky Beats Vol.1"Bittersweet Recordings BS-006-CD
Bittersweet Recordings (2001) ha editado el que es su tercer
disco hasta la fecha, "Funky Beats, Vol. 1", en el que Big Soul
demuestran que siguen en plena forma y vuelven a exhibir las
virtudes que los llevaron a lo más alto: riffs demoledores y
ritmos contagiosos en canciones sofisticadas que empujan a la
pista de baile.
El single de adelanto de este nuevo disco, "MC Redneck", supone
la perfecta tarjeta de presentación del ideario musical de Big
Soul: una combinación al más puro estilo Beastie Boys de las
guitarras del Delta del Mississipi, el hip -hop combativo y el
funk-metal más salvaje.
Siguiendo una evolución natural tras sus dos discos anteriores,
Big Soul nos presentan su trabajo más personal hasta la fecha,
una agitada coctelera donde se mezclan los ritmos frenéticos
("The Funky Baby", "We Got High") con momentos más relajados, en
los que el alma más "groovy" del grupo sale a relucir
("Buttercup", "Blue Gravy"), o con canciones como "Groovy Man",
destinada a hacerle una feroz competencia a un genio como Beck,
además de un acercamiento decidido hacia los sonidos
electrónicos para llenar las pistas de baile de todo el mundo
("2000 BC", "Disco Thunder"), sin perder de vista el espíritu
soul funk cortesía de Isaac Hayes que impregna temas como "BSB".
En definitiva, "Funky Beats, Vol.1" supone una completa y
variada colección de canciones que hará las delicias tanto de
los fans del grupo como de los que descubran por primera vez a
una de las bandas más energéticas que se pueden encontrar en la
escena musical actual.