SUEDE EN SEVILLA: ELEGANCIA, HERIDA Y CATARSIS EN EL
INSÓLITO
INDYROCK * FOTOS: ÁNGEL BERNABEU
La noche del 21 de marzo de 2026 en Sevilla tuvo
algo de ritual y de ajuste de cuentas emocional. La visita de Suede
al ciclo Insólito no era simplemente una parada
más dentro de su gira española: era la confirmación de que la
banda de Brett Anderson sigue siendo un animal escénico en plena
mutación, capaz de dialogar con su propio mito sin quedarse
atrapada en él. En el Cartuja Center, con una expectación palpable
desde minutos antes del inicio, los británicos desplegaron un
concierto intenso, oscuro y profundamente físico.
La visita de Suede a Sevilla se enmarca dentro de una gira
española muy concreta y celebrada, articulada en torno a seis
conciertos en marzo de 2026 con los que la banda británica ha
presentado en directo su nuevo álbum Antidepressants. El
recorrido arrancó en Bilbao y pasó por A Coruña antes de recalar
en la capital andaluza, para continuar después por Madrid,
Valencia y Barcelona, en una serie de actuaciones en salas y
recintos de aforo medio que han permitido ver al grupo en un
formato más cercano, intenso y directo de lo habitual.
Un regreso que mira hacia adelante
El concierto formaba parte de la gira de presentación de Antidepressants,
su décimo álbum de estudio, un trabajo atravesado por la ansiedad
contemporánea y las tensiones de la vida moderna. Lejos de
acomodarse en el repertorio de grandes éxitos noventeros, Suede
planteó un directo en el que lo nuevo no era un añadido, sino el
núcleo desde el que irradiaba todo lo demás. Desde la apertura
—seca, sin concesiones— quedó claro que la banda venía a incomodar
tanto como a seducir. Las nuevas canciones, con ese pulso entre el
post-punk y el dramatismo melódico que caracteriza esta etapa,
sonaron densas, afiladas, casi urgentes. No hubo transición
amable: el público fue empujado directamente al territorio
emocional del grupo.
Brett Anderson, el cuerpo como discurso
Si algo define a Suede en directo es la figura de Brett Anderson.
Pocos frontman contemporáneos mantienen esa capacidad de convertir
el escenario en un espacio físico de expresión extrema. Anderson
no canta: se desplaza, se retuerce, se expone. Su manera de
sostener cada frase, de lanzarse hacia el público o de tensar el
silencio entre canciones convierte el concierto en algo más
cercano a una performance que a un simple recital de rock. En
Sevilla, esa intensidad alcanzó cotas notables. Hubo momentos en
los que el cantante parecía dialogar directamente con las primeras
filas, sosteniendo miradas, buscando contacto, desdibujando la
distancia entre artista y audiencia. La respuesta fue inmediata:
un público entregado, que alternaba la contemplación con
estallidos de euforia.
Un repertorio en equilibrio inestable
El setlist combinó material reciente con clásicos imprescindibles.
Temas como “Trash” o “Animal Nitrate”
funcionaron como puntos de anclaje emocional, recordatorios de la
huella que Suede dejó en los noventa, pero también como evidencia
de cómo esas canciones han mutado con el tiempo. Lejos de sonar
como piezas de museo, emergieron más crudas, más rápidas, casi
violentas. La banda no busca reproducir el pasado: lo reinterpreta
desde su presente, lo tensiona, lo somete a una nueva lógica
sonora. Los temas de Antidepressants, por su parte,
encajaron con naturalidad en ese flujo. Canciones de estructura
menos convencional, con desarrollos más atmosféricos y letras
cargadas de imágenes inquietantes, que aportaron una capa
adicional de profundidad al conjunto.
La banda: precisión y electricidad
Más allá del magnetismo de Anderson, el resto de Suede demostró un
estado de forma impecable. Las guitarras, afiladas pero elegantes,
construyeron un muro sonoro que oscilaba entre la distorsión
controlada y la melodía expansiva. La base rítmica, sólida y sin
fisuras, sostuvo el concierto con una contundencia casi mecánica.
Los teclados, especialmente en esta nueva etapa, jugaron un papel
decisivo, aportando texturas que amplían el espectro sonoro y
refuerzan ese aire crepuscular que atraviesa buena parte del
repertorio.
Sevilla, escenario y cómplice
La inclusión de Suede dentro del ciclo Insólito refuerza la idea
de Sevilla como un enclave cada vez más relevante en las giras
internacionales. El público respondió a la altura: mezcla de
seguidores veteranos y nuevas generaciones que han descubierto a
la banda en sus etapas más recientes. Esa convivencia se tradujo
en una energía particular, donde la nostalgia no pesaba más que la
curiosidad.
Catarsis final
El tramo final del concierto fue una liberación. La acumulación de
tensión desembocó en una sucesión de temas interpretados con una
intensidad creciente, casi desbordada. Anderson, ya completamente
entregado, convirtió el escenario en un espacio de catarsis
colectiva. No hubo concesiones fáciles ni gestos complacientes. El
cierre llegó como una exhalación, dejando tras de sí esa sensación
de haber asistido a algo irrepetible, no tanto por lo excepcional
del repertorio como por la forma en que fue vivido.
Una banda que se niega a ser pasado
Lo de Suede en Sevilla fue una demostración de vigencia. No desde
la nostalgia, sino desde la reinvención. En un panorama donde
muchas bandas de su generación sobreviven apoyadas en su legado,
los británicos siguen avanzando, explorando, incomodando. Y eso,
sobre un escenario, se nota. Se siente. Se agradece.
Porque hay conciertos que se disfrutan. Y otros, como este, que
dejan huella.
SUEDE
BIOGRAFÍA
Suede: elegancia, provocación y reinvención constante
Formados en Londres a finales de los años ochenta, Suede
irrumpieron en la escena británica a comienzos de los noventa como
una anomalía fascinante dentro de un panorama dominado aún por los
restos del indie y el legado del madchester. Liderados por el
carismático Brett Anderson y el guitarrista Bernard Butler, el
grupo construyó desde sus inicios una identidad marcada por el
exceso emocional, la ambigüedad sexual y una estética heredera
tanto del glam rock de los setenta como de la melancolía urbana de
The Smiths. Antes incluso de publicar su primer álbum, la prensa
musical británica ya los señalaba como “la mejor nueva banda del
país”, alimentando una expectación que se materializó en su debut,
Suede (1993). Aquel primer disco no solo cumplió las
expectativas, sino que redefinió el sonido del momento. Con
canciones cargadas de dramatismo, guitarras afiladas y letras que
retrataban personajes marginales y paisajes suburbanos, Suede se
desmarcaron del optimismo britpop que poco después dominarían
bandas como Oasis o Blur. Sin embargo, sería su segundo trabajo, Dog
Man Star (1994), el que consolidaría su aura de culto. Más
ambicioso, oscuro y orquestal, el álbum estuvo marcado por
tensiones internas que desembocaron en la salida de Butler, una
ruptura que, lejos de frenar al grupo, marcaría el inicio de una
nueva etapa.
Con la incorporación del joven Richard Oakes a la guitarra, Suede
dieron un giro hacia un sonido más accesible y luminoso en Coming
Up (1996), un disco que amplió su base de seguidores y les
proporcionó algunos de sus mayores éxitos. Temas como “Trash”
o “Beautiful Ones” definieron una era en la que la banda
logró equilibrar su intensidad emocional con una vocación
claramente pop.
El cambio de década trajo consigo una etapa más irregular. Head
Music (1999) exploró territorios electrónicos con
resultados desiguales, mientras que A New Morning (2002)
mostró a un grupo más introspectivo, alejado de la urgencia de sus
primeros años. Poco después, en 2003, Suede anunciaron su
separación, cerrando así una trayectoria que había dejado una
huella profunda en el rock británico. Durante varios años, el
silencio discográfico reforzó el carácter casi mítico de la banda.
Sin embargo, en 2010 Suede regresaron a los escenarios, iniciando
una segunda vida artística que sorprendió por su solidez. Lejos de
limitarse a explotar la nostalgia, el grupo apostó por nuevo
material, inaugurando esta etapa con Bloodsports (2013),
un disco que recuperaba la urgencia emocional de sus inicios. A
partir de ahí, la banda encadenó una trilogía especialmente
inspirada formada por Night Thoughts (2016), concebido
como una obra conceptual acompañada de un proyecto visual; The
Blue Hour (2018), de tono más oscuro y narrativo; y Autofiction
(2022), donde apostaron por un sonido más crudo y directo.
Este periodo confirmó a Suede como una de las pocas bandas de su
generación capaces de evolucionar sin perder identidad. Lejos de
acomodarse en su legado, el grupo ha seguido explorando nuevas
vías creativas, como demuestra Antidepressants (2025),
un trabajo que aborda la ansiedad contemporánea desde una
perspectiva intensa y descarnada. En directo, esa evolución se
traduce en conciertos donde conviven pasado y presente sin
jerarquías, reafirmando a Suede como una banda que no solo
pertenece a la historia del britpop, sino que sigue escribiendo su
propio presente con una energía inusualmente vigente.
Discografía principal Suede (1993) Dog Man Star (1994) Coming Up (1996) Head Music (1999) A New Morning (2002) Bloodsports (2013) Night Thoughts (2016) The Blue Hour (2018) Autofiction (2022) Antidepressants (2025)
La banda anglosajona presentó los temas de su último trabajo,
denominado ‘Autofiction’, y enardeció a los asistentes con sus
temas más icónicos
Granada, 22 de septiembre de 2023
FOTOS: MIGUEL ÁNGEL MOLINA * 1001 MÚSICAS
El Teatro del Generalife acogió la alta calidad de una de las
bandas de culto de los amantes de la música anglosajona. Suede es
un grupo histórico, por ser uno de los creadores de un estilo
inconfundible como el britpop, nacido a primeros de los años 90, y
que estuvo de moda en todo el mundo durante más de una década.
Influenciados por The Beatles, The Who o The Rolling Stones, ese
movimiento revolucionó el pop rock mundial con la aparición de
grupos, entre otros, como Oasis, Elástica, Blur o Suede, banda que
se ganó un lugar privilegiado para convertirse en los auténticos
sucesores de The Smiths.
FOTOGALERÍA, SUEDE, TEATRO DEL GENERALIFE, 1001 MÚSICAS.
FOTOS: MIGUEL ÁNGEL MOLINA
Los privilegiados que estuvieron presentes en el recinto
monumental nazarí tuvieron la sensación de viajar en el pasado
treinta años atrás a través de los sentidos y escuchar un
rejuvenecedor sonido, ubicado en las antípodas de la música latina
actual. Y ello gracias al ciclo 1001 Músicas, que cuenta con el
apoyo de CaixaBank y el patrocinio de la Consejería de Turismo,
Cultura y Deporte, cofinanciado con Fondos Europeos; el
Ayuntamiento de Granada, Sabor Granada-Diputación Provincial de
Granada, Ticketmaster, Aseguradora Araytor, Cervezas Alhambra,
Royal Bliss, Bodegas Muñana, Moët & Chandon, Mercedes – Benz
Granada Premium, Ideal, Mondo Sonoro, Radio 3, Canal Sur y
doctortrece.
Brett Anderson, cantante y fundador de la banda, mostró que sus
dotes están intactas y lideró en la Alhambra un grupo que exhibió
una calidad extrema. Presentaron en Granada su último trabajo
‘Autofiction’, con mucho mayor protagonismo a la guitarra
eléctrica y algo más radical que su antecesor, y que ha recibido
unas excelentes reseñas por parte de la crítica especializada.
Pero, además, no podía faltar una amplia muestra de otros
trabajos, con sus mejores canciones, para exponer en Granada su
esencia más pura y transmitir el poder y la energía de esta
clásica británica.
Se vio una actuación con mucha fuerza, sin tregua en casi hora y
media de concierto con un Brett Anderson entregado, con algún
acústico para respirar. Pero fue pasional y enérgico, con un
público en pie desde el inicio, que no paró de bailar y corear las
canciones de la banda. De hecho, no solo no estuvieron ni un solo
momento sentados en sus butacas, sino que muchos de ellos se
acercaron a las primeras filas para estar más cerca de los
componentes del grupo y disfrutar con ellos. Entre los más
activos, una numerosa colonia británica que se hizo notar de lo
lindo. Brett Anderson tuvo el detalle de bajar dos veces a cantar
entre los entusiastas de las primeras filas.
Entre otros temas, ‘She’, ‘Trash’, ‘Animal Nitrate’, un
espectacular acústico con ‘She’s in fashion’ o una rockerísima
‘Filmstar’ fueron algunos de los temazos antes de encarar el
delirio con ‘So young’, ‘Metal Mickey’ y, sobre todo, la esperada
‘Beautiful ones’ con la que dio paso a un único bis, ‘Saturday
night’, que sirvió para relajar al personal y despedirse de ellos
con un lacónico “adiós”.
ARCHIVO HISTÓRICO IndyRock
Fotogalerías, crónicas, noticias del momento
Suede publica su noveno álbum de estudio,
‘Autofiction’ 2022. Como celebración, Suede comenzó una
serie de shows presentación de ‘Autofiction’. Anoche con una
actuación con toda su energía en Pryzm de Kingston Upon Thames en
Banquet Records, y esta misma noche estarán en vivo Rough Trade
East en Shoreditch.
El nuevo álbum, que incluye llamativos singles previos (“She Still
Leads Me On” , “15 Again” y “That Boy On The Stage) que han
entrado en las listas de medio mundo como BBC 6 Music o Radio 2,
recibiendo elogios generalizados por la crítica.
‘Autofiction’ está dando titulares como "su mejor álbum en
décadas" por Uncut, "excelente" en The Times, "vital" por DIY
Magazine y "salvajemente adictivo" en Classic Pop. MOJO elogió a
‘Autofiction’ con esta frase "conmovedora ferocidad punk que
protege un núcleo profundamente vulnerable", Record Collector lo
defendió como la "revitalización", mientras que NME (New Musical
Express) confirmó, "esta es una banda con ansias de vivir".
El objetivo de Suede era crear un álbum que capturara el poder y
la energía únicos que existen entre la banda y su audiencia en los
directos. Un tema que no ha faltado en sus directos desde el día
en que anunciaron ‘Autofiction’, ha sido 'She Still Leads Me On' y
sin duda, ya es un clásico ya para todos sus fieles.
“Cuando estábamos ensayando y escribiendo este disco, era pura
emoción física. Eso en lo que te aferras a tu vida”, dice el
bajista Matt Osman.
Sobre ‘Autoficción’, Brett Anderson, su vocalista, lo describe
así:
"’Autofiction’ es nuestro disco Punk!. Sin silbidos, ni
campanitas. Solo nosotros cinco en una habitación con todos los
fallos y errores; la banda expuesta en todo su desorden primario".
‘Autofiction’ se grabó como si fuera en directo (todos tocando
juntos) en los Konk Studios en el norte de Londres con el afamado
productor Ed Buller, colaborador de Suede en sus inicios. Ed
trabajó por primera vez con la banda produciendo su primer single
”The Drowners”, que cumple 30 años de su edición ahora. Si hace 30
años ”The Drowners” fue un himno generacional que habla de una
juventud perturbada, borrosa e inusual, entonces la fuerza de
‘Autofiction’ con las preocupaciones de un punto diferente en la
vida, suena aún más vital.
NIGHT THOUGHS - LOS PLACERES DE UNA SEGUNDA JUVENTUD
Historias sobre oportunidades perdidas, excesos,
remordimientos, sexo sucio y nocturnidad típicas de Brett
Anderson.
El regreso de Suede con el notable Bloodsports (Warner
Bros, 2013) hizo olvidar la época de álbumes blandos, egos
desmedidos y luchas internas que ocasionaron la caída de la banda
a principios de la década pasada. Night Thoughs (2016)
es el disco que sus fans llevaban esperando desde hacía años. El
grupo ha sintetizado lo mejor de su esencia en un trabajo poético,
barroco y dramático lleno de temas pegadizos como los singles
“Outsiders”, “Like Kids” y “No Tomorrow”. “I Don't Know How To
Reach You” y “What I'm Trying To Tell You” también inciden en su
faceta más guitarrera. Respecto a las baladas, destacan la
desgarradora “Pale Snow” (capaz de arrebatar la respiración),
“Tightrope” y la épica dupla “When You Are Young/ When You Were
Young”.
Volvemos a encontrarnos a personajes jóvenes, temerosos y
alienados que buscan su camino, todo escrito desde la óptica que
proporciona la experiencia y el recuerdo. Historias sobre
oportunidades perdidas, excesos, remordimientos, sexo sucio y
nocturnidad típicas de Brett Anderson. Este brilla con luz propia
y llega a eclipsar el trabajo de sus compañeros con una
interpretación ampulosa y vibrante que nos retrotrae a sus mejores
tiempos como vocalista. La producción de Ed Buller (es la quinta
vez que trabaja con ellos) incide en el sonido oscuro, denso y
claustrofóbico de un álbum sin fisuras en el que todas las
canciones encajan con la precisión de un metrónomo. La nana
“Learning To Be” (inspirada en la paternidad del cantante) y la
agridulce “I Can't Give Her What She Wants” (en la que Anderson se
luce al máximo) nos prepara para el broche final con “The Fur
& The Feathers” que recuerda a la majestuosa “Still Life”.
Suede han dado en la diana con un álbum ambicioso, teatral y
maduro que se encuentra más próximo a la grandiosidad de Dog
Man Star (tanto en estructura como en producción) que a
cualquier otro elepé de su discografía. Tanto la crítica como el
público han reaccionado de forma positiva ante el reciente trabajo
de los londinenses y sus actuaciones en directo continúan rayando
gran altura. ¿Acaso se puede pedir más a una segunda
juventud?
ALEXIS BRITO DELGADO Alexis Brito Delgado (Tenerife, 1980). Novelista, amante
del cine y fanático de David Bowie, los Smiths, Iggy Pop, Depeche
Mode, la Velvet Underground, R.E.M. y The Verve, entre muchos
otros. Autor de las novelas “Wolfgang Stark: El último templario”
y “Gravity Grave”. Blog: https://alexisbrito.blogspot.com.es/ Twitter Google + YouTube
BRETT ANDERSON. FOTOGALERIA
Brett Anderson + Jonston
20/12/2007. Teatro de la Casa de Campo. Madrid.
Fotos y crónica Javier Alonso Juliá y Marina Sanz
Domínguez
El fin del año 2007 está a punto de llegar y las últimas
actuaciones del año van cerrando este año que musicalmentehablando
ha sido de los mejores. Como regalo de navidad tuvimos la
oportunidad de disfrutar de la vuelta de Brett Anderson (líder de
Suede), enesta ocasión en solitario, para presentarnos los temas
de su primer álbum homónimo. Este artista es ciertamente uno de
los nombresindispensables para entender la historia de los últimos
veinte años de brit pop. Se erigió como un icono para toda una
generación,que lo llegaron a encumbrarle como el heredero directo
del Bowie de Ziggy Stardust. Tras poner punto y final a su
proyecto The Tears, junto a BernardButler, ha decidido emprender
su aventura en solitario. En este disco afronta temas personales,
en los que incluye canciones lentas protagonizadas porarreglos de
cuerda, guitarras acústicas y piano.
Como telonero estuvo sobre el escenario Jonston con su música
melódica y perfectamente estructurada, a la manera de los
cantautoresdel pop más exquisito. Nos mostró su reperetorio en
formato acústico acompañado por El Loco al contrabajo.
Tras este, Brett Anderson también nos mostró sus temas en un
formato desnudo, en acústico, a base de piano, guitarra acústicay
acompañado por la violonchelista Amy Langley. El setlist comenzó
con los temas que conforman su nuevo trabajo. "Love Is Dead",
"Song ForMy Father", "Scorpio Rising" y "Clowns". El recinto,
nuevo para este tipo de conciertos, resultó ser perfecto, ya que
la acústica yla disposición del escenario, lograron una velada
perfecta. Claro está que la carismática y deslumbrante voz de
Brett nos sedujocomo en los viejos tiempos, parece que los años no
pasan para él.
Tras los anteriores temas a la guitarra acústica pasó al piano
para repasar los temas de su anterior etapa en Suede
"EverythingWill Flow" y "Saturday Night", en las que las primeras
notas desataron los vítores y aplausos entre el público.
"A Different Place", "By The Sea", "The Power" y "The Asphalt
World", sonaron extraordinarias, con unos toques de cuerda que las
hicieron realmenteemocionantes.
Tras un descanso de quince minutos comenzó con algunos de
losnuevos temas como "To The Winer" y "Back To You", y continuó
intercalando temas de "Sci-Fi Lullabies" y "Head Music" de Suede
como "Europe Is OurPlayground", "Down" o "He's Gone".
Otros temas que dejaron al público con una sonrisa entre oreja y
oreja, fueron "The 2 Of Us", "Pantomime Horse", "Still Life" y
"The WildOnes" que sonaron de manera muy distinta en este formato
acústico, pero por supuesto nos rendimos a sus pies, tras estos
regalos para losoídos.
Tras pocos segundos en el backstage, Brett volvió a salir dando
las gracias a un público volcado durante todo el concierto y
expectantea las canciones que conformaron el setlist.
"So Young" y "Trash" fueron los temas que pusieron fin a la
actuación, en los que Brett invitó al público a dejar sus sitios y
acercarseal escenario para cantar junto a él estos dos himnos de
su época en Suede. Todo el respetable cantó junto a Brett
consiguiendo unasintonía especial entre ambas partes.
Este artista sobre el escenario, es símbolo de una gran noche y
así lo pudimos constatar. Con los medios justos y
necesarios,pudimos disfrutar de una velada mágica, en la que
recordamos varios temas que forman parte de la historia de la
música de nuestros días.Un gran concierto para despedir este año.
No podíamos pedir nada más como regalo navideño WINTERCASE SAN MIGUEL 2003 II Festival Itinerante de Música
Independiente
Produce Sinnamon
BARCELONA Jueves 20 Razzmatazz 1 + The
Veils + Astrud
Fotos: Marcerock - IndyrRock
The Veils Finn Andrews, líder
de The Veils, nació en Londres en 1983 en el seno de una familia
ligada por completo a la música. Su padre, Barry Andrews, había
sido miembro de bandas como XTC o Shriekback. Pasó su niñez en la
capital inglesa hasta que su familia decidió marcharse al
continente australiano. Fue a los 19 años en un club de folk de
Nueva Zelanda donde aprendió lo que realmente era hacer música. En
ese momento, la escena local neocelandesa se le quedaba pequeña
hecho que le llevó a regresar a Londres y a formar en 2001 The
Veils. Al proyecto se unieron Ben Woollacott (batería), Adam
Kinsella (bajo) y Oli Drake (guitarra).
Su primer trabajo fue un EP llamado "More Heat Than Ligth" (Blanco
y Negro, 02) que obtuvo un gran reconocimiento por parte de la
crítica británica.
Finn se declara amante indiscutible de músicos como Patti Smith,
Tom Waits, Bowie o Dylan.
Un año después de su debut vuelven con un single espléndido,
"Guiding Lights"(Rough Trade/Sinnamon 2003). Tres canciones
intensas que sirven a Finn para afianzar su peculiar voz,
exteriorizar su potencial poético y demostrar que la juventud no
es un handicap para hacer buenas canciones. La producción de
'Guiding Lights' a corrido a cargo de Bernard Butler. 'Needs is
Water' y 'Death & Co' han sido producidas por Kenny Jones y la
propia banda. Estamos ante lo que seguro será una gran
banda.
The Veils han teloneado entre otros a The Raveonettes, Beth Orton,
22-20's, The Bees, British Sea Power o Bell X1.
Madrid La Riviera 26 - 11- 2002
Produce Iguapop
Fotos Isa Nuñez - IndyRock
ESTILO: Pop
ULTIMO DISCO: «A New Morning» 02
SALA: La Riviera (MADRID)
FECHA: 26.11.2002
PROMOTORA: Iguapop/Gamerco
Por Iñaki López de Eguilaz - IndyRock
Menudo concierto con el que despacharon los británicos Suede la
cita madrileña. Brett Anderson, convertido en uno de los iconos
todavía vivientes (a pesar de su polvoriento pasado) del brit-pop
de mediados de la década de los noventa, vive una edad de oro
avalada por la reciente publicación del brutal «A New Morning». Y
como excusa perfecta presentaron en Madrid esta última obra en el
que apunta formas de convertirse en el concierto del año, con
permiso del espectáculo con mayúsculas de los Strokes. Amenizando
la incipiente emoción que se respiraba en la abarrotada Riviera,
con todo vendido días antes, la banda la emprendió con el sonido
atronador de «Trash», no muy común en los límites fronterizos del
pop de los último años, pero efectivo como pocos en eso de
calentar la noche. Brett Anderson, de pecho y bíceps estrangulado
por lo ajustado de su camiseta, ayudó a agitar a las masas con sus
plumíferos contoneos de marcada inspiración homosexual y haciendo
de saltimbanqui sobre el bafle de turno mientras interpretaba con
una voz impecable temas como «She's In Fashion», «Film Star» o
«Animal Nitrate». Y es que al buen sonido que salía del
directo había que añadir la aún mejor voz en vivo del señor
Anderson, que no dejaba de desgañitarse en las estrofas del genial
«Positivity» con una eficacia impoluta que tuvo su perfecta
continuidad en «Obsessions». Renegando de «Head Music» como quien
huye despavorido del diablo, la banda de Brett Anderson dejó las
cosas claras con un sonido de lo mejorcito que se ha oido en La
Riviera en un concierto de casi dos horas y dos sesiones de bises,
tan eterna la primera como efímera la segunda.
SUEDE "A NEW MORNING"
Sala Razzmatazz- Barcelona 25 de Noviembre 2002
Produce Iguapop
Fotos: MarceRock - Indyrock
La historia de esta banda maldita es ridícula. Es como si
Maquiavelo hubiera reescrito "Pánico y Locura en Las Vegas". Hay
miles de personas incluidas en el reparto. Podría protagonizarla
Charlton Heston... es como un cochecito de niño que alguien
hubiera empujado desdelo alto de una colina. Siempre ha sido un
grupo muy potente y tempestuoso que siempre anda al límite y que
no para. Ni creo que lo hagan nunca".
Esto mismo comentaba el vocalista de Suede, Brett Anderson, allá
por agosto de 1994, aunque la frase la podría haber dicho en
cualquiera de los momentos tumultuosos de la carrera de la banda.
La historia de Suede es muy radical. Es una trayectoria de subidas
a la cumbre y bajadas a losinfiernos. Ha habido ocasiones en las
que parecía que tenían el mundo a sus pies y otros periodos en los
que continuar parecíaalgo imposible. Esta negativa a tirar la
toalla, este triunfo sobre la adversidad, da igual lo mucho que
estén en contra las circunstanciasporque eso forma parte de su
eterno atractivo y en cierta forma explica la devoción casi
fanática que inspiran en sus seguidores.
Los detractores de Suede frecuentemente han tachado a la banda de
fría, cínica, pretenciosa y lo que es más hiriente de todo,
defaltos de humor. La realidad es completamente la opuesta. Suede
son demasiado humanos. Sus temas son dramas tragicómicos sobre
gente real y vivenciasreales. O como una vez dijo Brett "tratan
del condón usado que hay debajo de la cama". Su historia, sin
pretender sonar demasiado cínico,es testimonio de la fuerza del
espíritu humano.
Como todo el mundo sabe, Suede es una de las bandas más
importantes e influyentes del Reino Unido. Fueron los que dieron
inicio al renacimiento de los grupos guitarreros británicos,
capearon un final inevitable, sobrevivieron a diversos cambios de
personal e inspiraron a toda una generación de soñadores y de
músicos ? formaban una banda en la que merecía la pena creer.
Fueron el primer grupo "alternativo" galardonadocon un premio
Mercury Music, se granjearon los aplausos de artistas desde David
Bowie hasta Derek Jarman, y han sido durante diez años unade las
pocas bandas británicas con verdadero atractivo internacional ? su
último album ha cosechado éxitos desde Perú hastaSingapur.
Suede irrumpió en la escena musical británica hace ya más de una
década y la prensa les dedicó comentarios de lo másexcelsos, por
no mencionar la portada del Melody Maker que se refirió a ellos
como ¨"La Mejor Banda del Momento en Gran Bretaña" antesincluso de
que hubieran editado una sola nota de música.
Cuando por fin editan, temas como Metal Mickey y Animal Nitrate se
convirtieron en singles de éxito, himnos para una nueva
generación, mientrasque baladas del estilo de Pantomime Horse y
Sleeping Pills contribuirían a que su album epónimo de
presentación se convirtiera en"el disco más esperado desde el
Never Mind The Bollocks Here de los Sex Pistols".
Suede se hicieron famosos también por sus caras b que a menudo
eran tan buenos y en algunos casos incluso mejores que los éxitos.
Detodos es conocida la versión que hizo Morrisey de My Insatiable
One y éste no fue su único fan famoso. Cuando Suede hizouna
versión del Brass In Pocket de los Pretenders para el album
benéfico de Ruby Trax con NME, Chrissie Hynde comentó quesu
versión era mejor que la original ? y más tarde se unió a ellos en
el escenario para cantarlo en un concierto benéfico juntoa Derek
Jarman.
A pesar de algunos problemas legales al otro lado del charco que
les supuso tener que llamarse "The London Suede" en Norteamérica,
la bandaseguía camino de lo más alto a principios de 1994. Su
última edición, un impresionante trabajo de 8 minutos titulado
Stay Together,ha sido su mayor éxito hasta la fecha.
Como todos ya sabemos, el guitarrista original de Suede y
co-letrista, Bernard Butler, se largó del estudio cuando estaban a
punto de finalizarla grabación de su segundo album, y fue para
nunca volver. A pesar de eso, Dog Man Star fue todo un triunfo y
aunque fue el disco con menoréxito en ventas todavía sigue siendo
considerado por muchos como su mejor trabajo siendo una de las
cuatro ediciones de los 90 queentró en el ranking del Guardian de
los mejores 100 discos de todos los tiempos.
Cuando los tres miembros de Suede le echaron el valor necesario
para acabar su obra maestra, esto supuso todo un escándalo para la
prensa. "¿Lamejor banda británica del momento ha llegado a su
fin?" El éxito sobrenatural de Oasis y de los reinventados Blur
(cuyo cantante Damon Albarnahora se marchaba junto al preferido de
Brett y del que una vez fuera el guitarrista de Suede, Justine
Frischmann) parecía eclipsar los logrosanteriores obtenidos por
Suede. Los rumores de crisis no se vieron aplacados con el anuncio
de que Bernard Butler iba a ser sustituido por el que ahoraes
considerado como un dios de la guitarra del estilo de Johnny Marr,
que por aquel entonces era un joven desconocido de 17 años de
Dorset,llamado Richard Oakes. El primer sencillo de aquel disco
entró por los pelos en el top 20 y a pesar de todos sus méritos
Dog Man Starquedó al margen del concurrido Britpop BeerFest.
La maldición norteamericana volvió a hacer presencia cuando Brett
se cayó del escenario y se pasó cojeando y con un bastónel resto
de su última gira por los Estados Unidos. El concierto final de 95
tuvo lugar en el infortunado Festival de Phoenix. En el momentoen
el que la banda se subió al escenario empezó a llover a cántaros.
"Pensé '¡alguien nos ha echado mal de ojo!'"sonríe Brett
compungido.
Por aquel entonces ya eran cinco. A mitad de la grabación de su
tercer album, en el momento en que estaban barajando el nombre
insólitode "Old People Make Me Sick", el primo del batería Simon
Gilbert, un tal Neil Codling, se acercó para recoger una de las
chaquetasde Brett y se unió a la banda por osmosis como teclista,
guitarrista ocasional y como ídolo de adolescentes. Suede ahora ya
era invencibley lo demostraron entrando en el top 3 con Trash, su
mayor éxito hasta el momento, compartiendo los primeros puestos
junto al disco de presentaciónde Robbie Williams y otra banda,
Wannabe, que en tiempos había sido un grupo femenino famoso.
El disco no encontró competencia. Coming Up se editó en septiembre
de 1996, se colocó directamente en el número uno y cosechóéxitos
con otros cuatro sencillos que entraron en el top ten.
Saturday Night fue el éxito navideño de la banda que coincidió con
tres conciertos completamente vendidos en el Roundhouse de
Londres.La última noche a Suede se les unió Neil Tennat de los Pet
Shop Boys para interpretar el último éxito de Suede y
laimpresionante versión que Suede hace del Rent de los Pet Shop
Boys.
La gira mundial de Coming Up por fin llegó a su término con una
aparición estelar en el Festival de Reading. A la banda se lesunió
un invitado especial, Justine Frischmann, antiguo componente de
Suede y ahora exponente de Elastica. Suede había completado
elcírculo y ahora se sentían cómodos con su pasado (o con la mayor
parte de éste). Un doble CD de caras b se editópara demostrar todo
esto y se colocó en el top ten.
Tras un paréntesis de 18 meses la banda volvió en mayo de 1999 con
un nuevo productor (Steve Osborne famoso por los Happy Mondays)y
con un sonido nuevo, más frío y más electrónico. Electricity, el
primer sencillo, se colocó en el top 5 y el album,Head Music, les
granjeó su tercer número uno. She's In Fashion se convirtió en el
mayor éxito de radio de Suede mientrasque el verano era testigo de
cómo Suede hacía apariciones estelares literalmente en cada uno de
los festivales europeos, sin dejara un lado el festival británico
V99. Pero entre bastidores la cosa no iba del todo bien. Los
siguientes sencillos encontraron muchas dificultadespara colocarse
en el top 20 y los rumores se extendieron cuando Neil, que padecía
fatiga crónica, faltó a varias actuacionesde la gira.
Todo parecía haber vuelto a la normalidad, aunque cuando Suede
ofreció un concierto único en Islandia en octubre de 2000, Brett
bromeó,"damas y caballeros, Neil Codling... que vuelve desde la
tumba!"
Suede ofreció aquella noche nada menos que nueve temas nuevos y
recibió críticas clamorosas ?"cualquiera que pensara queHead Music
marcaba el fin artístico de Suede se lo va a tener que volver a
pensar" clamaba NME. "Los nuevos temas son impresionantes y
podríadecirse que es lo mejor que han hecho". Pero el control de
calidad de Suede era tal que sólo cinco de estos temas pasaron a
formar parte delnuevo disco.
Posteriormente, en marzo de 2001 cuando la banda por fin se
disponía a trabajar en su quinto disco, Neil anunció oficialmente
que abandonabala banda. Su reemplazo vino de manos del veterano
colaborador de la banda, Alex Lee, que anteriormente lo había sido
de Strangelove. "Alexhabía colaborado en la última gira europea y
eso me dio ocasión de llegar a conocerle bien" recuerda Brett.
"Aparte de llevarme bien conél, estaba muy claro que era un
prodigio. Puede tocar cualquier cosa. Así que cuando Neil decidió
que se marchaba, sólotuve que hacer una llamada".
Hubo otro contratiempo que tuvo lugar durante las sesiones
iniciales del album, grabadas con el compañero de Beck, Tony
Hoffer, pero a lasque se les dio carpetazo. "Teníamos la idea de
que íbamos a hacer un disco folk en plan electrónico" explica el
bajista MatOsman. "Los temas eran buenos pero no encajaban unos
con otros. Tony es un tío encantador, es una pena que no
funcionara".
De modo que no fue hasta enero de este año cuando empezó la
grabación, con Stephen Street ahora en los teclados. "Conocíamosa
Stephen desde hacía años, pero nunca habíamos hablado de grabar
con él porque siempre estaba trabajando" comenta Mat."Sólo
estuvimos con él unas nueve semanas pero escribimos cuatro o cinco
melodías nuevas y grabamos todo el album. Despuésde todo ese
tiempo al final el album tomó forma muy rápidamente".
Si Coming Up fue como la avalancha eufórica de una orgía de
éxtasis y Head Music el completo declive, A New Morning
tieneperspectivas de supervivencia y de salir airoso con unas
ganas de vivir revitalizadas. Es un disco que de algún modo logra
combinar losmejores retazos de los anteriores discos de Suede y
aun así tiene un sonido impresionantemente único.
"El disco hace referencia a cómo afrontar la vida desde otro
ángulo, supongo" reflexiona Brett "A ver la vida como si fuera
algo potencialmentemaravilloso, en vez de algo confuso y
problemático".
¿Y el título? "Para mí es el símbolo de un nuevo comienzo para la
banda. No se trata de repente de un disco de reggaeo de swing ni
nada parecido. Definitivamente es un disco Suede. Pero es como si
le hubieran inyectado frescura. Cuando estábamos haciendoel disco
yo estaba en un momento vital muy bueno e imagino que parte de esa
vitalidad ha quedado plasmada en la grabación".
Pues ahí los tienen. Suede ha vuelto, más sanos (en todos los
sentidos) y más vitales de lo que lo han sido en mucho
tiempo.Todos los grupos parecen estar obligados a decir que su
último disco es "el mejor hasta el momento" pero en este caso es
una afirmaciónmuy difícil de rebatir. A New Morning está plagado
de brillantes melodías y una maestría musical impecable. Cada tema
es unajoya por sí misma y además, comparándolo con los albumes
anteriores éste es un trabajo coherente que demuestra
cualquiercrítica excelsa que se les hubiera hecho durante la
última década.
Recibieron la calificación de "Mejor Nuevo Grupo Británico" y se
describió a Suede como la banda más audaz, misteriosa,sexy,
absurda, perversa, glamurosa, divertida, sincera, prepotente,
melodramática y fascinante de la que cualquiera se podía enamorar.
De aquelloya han pasado diez años y sigue siendo verdad.
Es hora de emocionarse
Te ofrecemos la plataforma de IndyRock para promocionar
tus eventos, grupos, discos, salas y tus productos
mediante el sistema de páginas informativas y espacios
esponsorizados. Si eres músico, empresario musical... es
la forma más eficaz y rápida de dar a conocer tu oferta,
con tarifas especiales. Contacta con nosotros