ALEJO
ENTREVISTA
"NECESITO LA MÚSICA COMO FORMA DE EXPRESIÓN Y ANÁLISIS DE MI
MUNDO, Y COMO UN NEXO DE UNIÓN CON LOS DEMÁS"
El cantautor madrileño insiste en su música íntima y afilada, en
la que confluyen el pop, el rock y una emocionalidad sin
filtros.
INDYROCK MAGAZINE
En un panorama musical saturado de fórmulas prefabricadas y
éxitos de consumo rápido, Alejo emerge como un autor que desafía
el ruido con sensibilidad, profundidad y una honestidad
desarmante. Apenas había pasado poco más de un año desde su
debut y ya se percibía una notable evolución artística en su
segundo trabajo, Diamantes, un disco que no solo consolidaba su
identidad musical, sino que también lo presentó como un narrador
de emociones universales, de esos que no temen desnudar el alma
para construir canciones que dialogan de tú a tú con el oyente.
Ahora, todo aquel que se dejó conquistar con aquel disco, espera
nuevos trabajos de Alejo, un autor que plantea sin pudor una
carta abierta al dolor, la memoria, la vulnerabilidad y el amor
en todas sus formas. Alejo entrelaza con maestría el pop y el
rock sobrio, construyendo un equilibrio sonoro que se sostiene
por una fuerte base emocional y una lírica afilada. Sus
referentes —Tom Petty, The Beatles, Ryan Adams o Wilco— se
cuelan en sus composiciones no como moldes a imitar, sino como
brújulas que lo acompañan en la búsqueda de la canción perfecta.
Y en esa búsqueda, Alejo se muestra libre, sin prejuicios,
dejándose llevar por lo que la música le dicta en cada proceso
de creación.
En su segundo trabajo, Alejo profundiza en temas como la
salud mental, la pérdida y la identidad, sin perder el pulso
melódico que caracteriza sus canciones.
“No quiero solucionar la vida de nadie con mis canciones,
solo mostrar que hay otros que se hacen las mismas
preguntas”, afirma en esta entrevista exclusiva.
Su disco Diamantes es también una ventana a su mundo interior.
Canciones como Diamantes, Alas de gárgola o Mi cruz no temen
hablar de salud mental, pérdidas personales o el miedo al
rechazo. Alejo se abre con una franqueza inusual, componiendo
desde la emoción cruda, desde un lugar en el que las palabras no
son impostadas, sino necesarias. Como él mismo expresa, no
escribe para dar respuestas, sino para compartir preguntas y
emociones que muchos callan.
En esta entrevista para IndyRock Magazine, Alejo habla con la
misma claridad con la que canta. Reflexiona sobre su evolución
artística, sus influencias, la importancia de los espacios en la
creación, y sobre ese delicado equilibrio entre el artificio
visual y la autenticidad musical. También comparte la historia
detrás de Frontera, uno de los temas más enérgicos del disco, y
su relación actual con los formatos físicos en una era dominada
por lo digital.
-Después de poco más de un año desde tu debut, ¿cómo
describirías la evolución artística que ya se reflejaba en
Diamantes y en tus nuevos trabajos?
Diamantes como entorno artístico o creativo para mí ya queda un
poco lejos. Estamos terminando ya la gira del disco y, sí, estoy
preparando lo siguiente. Como evolución respecto al álbum
anterior siento que hay unas canciones más libres de prejuicios
tanto musicales como literarios y creo que ponen a la canción
más en un primer plano. Es un paso más hacia la búsqueda de la
canción perfecta.
-En Diamantes se percibe una mezcla muy cuidada de pop
con toques de rock sobrio y resiliente. ¿Cómo ha sido el
proceso para encontrar ese equilibrio sonoro tan particular?
El rock yo llevo dentro desde adolescente, me ha
acompañado como estilo y como filosofía de entender las
vida fuera de la norma. En éste disco el pop es una forma de
hacer que las canciones lleguen de una manera más directa, la
canción pop es fácil de entender y eso es algo complejo de
conseguir. Me refiero a expresar sentimientos complejos de forma
sencilla o mundana. En este disco hay bastante de eso, y
viéndolo ahora con distancia ha sido el inicio de una forma de
hacer canciones que creo que me va a acompañar mucho tiempo.
-
La letra de la canción que da título al disco habla de
recuerdos familiares y la efímera naturaleza de la vida. ¿Qué
te llevó a querer abrir el álbum con esa reflexión tan íntima?
Es un buen comienzo para empezar un disco en el que me he
desnudado tanto, sobre todo a la hora de contar problemas de mi
vida privada, como la salud mental o el miedo a que no me
acepten, la muerte de familiares…
Me parecia bonito hacer una canción para recordarme que somos
finitos y que esa fuera la primera conexión del público con el
disco. Luego ya vienen el resto de conflictos internos de los
que habla el disco.
También es una manera de recordarme que la gente que quiero son
piedras preciosas pero que no siempre van a estar ahí.
-Muchas de tus canciones transmiten emociones muy
profundas y a veces oscuras, como en “Alas de gárgola” o “Mi
cruz”. ¿Cómo trabajas esas emociones a la hora de componer y
llevarlas a la música?
La propia música es una forma de canalizar mis emociones. Yo
nunca me siento a escribir un tema y pienso sobre que tengo que
escribir, sino que voy fluyendo y llega un momento de la
creación en la que la propia canción me está contando como me
siento.
Necesito la música como una forma de expresión y de análisis de
mi mundo, el cual una vez lo entiendo o por lo menos me hago una
imagen quizás pueda ser un nexo de conexión con alguien que
alguna vez sintió algo parecido.
-El disco menciona influencias de artistas como Tom
Petty, The Beatles o Ryan Adams. ¿Qué importancia tienen estos
referentes para ti y cómo los integras en tu sonido sin perder
tu identidad?
Toda la música que escucho se ve reflejada en mis discos, hay
más artistas como Jesse Mallin, Hiss Golden Messenger,
Wilco o Dawes, que también han sido influencias claras en el
álbum. Pero en el caso de los que nombras, creo que tienen una
habilidad increíble, de conseguir hacer una canción pop con mala
leche. Me refiero a un sentimiento que te rompe y te parte en
dos, pero con garra. Odio el concepto de PopRock o de la mezcla
de géneros porque al final todos los artistas escuchamos música
muy diversas. Creo que lo importante de las influencias de cada
es sentir que hubo alguien antes que tú que te animo a hacer tu
siguiente canción o por el que sentiste admiración para seguir
haciendo música y creando la tuya propia, aunque tenga un poco
de todo lo que escuchas eso es obligatorio.
- “Frontera” transmite mucha energía y urgencia, casi
con tintes punk. ¿Qué historia o sentimiento te impulsó a
crear esta canción?
Voy a cruzar la frontera, aunque me duela, resumen bastante bien
de que quería hablar. Hay veces en las que avanzar y dejar
relaciones, trabajos, o lo que sea, detrás de ti no es cómodo,
pero es inevitable. Frontera es una canción de una huida hacia
adelante con todo el miedo que ello implica.
-La grabación del disco se hizo en varios lugares,
principalmente en los estudios Reno en Madrid y también en
Mendigorría. ¿Qué aportaron esos espacios al resultado final
del disco?
Mover un disco tanto en el tiempo como en la geografía siempre
lo enriquece. El frenesí que se puede sentir en Madrid y la
calma que sientes en un pueblo del Norte como Mendigorria creo
que han dado al disco esa paz y rabia que lo representa. Todo lo
que pasa mientras compones o grabas un disco de una forma mas o
menos directa o indirecta se ve reflejado en él.
-El arte gráfico y la fotografía del disco son muy
cuidados. ¿Qué relación tiene la estética visual con la música
y las temáticas que abordas en Diamantes?
Siempre he alucinado mucho con la estética de la música y los
músicos que admiro. Nuestra sociedad de la inmediatez hace que
una foto pueda editarse, cambiarse y hasta completarse con
elementos que nunca estuvieron en ella.
Yo siento el envoltorio de mi música como algo artesano y
orfebre que envuelve una obra que siento que cree de esa manera,
con mimo y con cuidado.
En la portada del disco se me ve seguro de mí mismo y frágil al
mismo tiempo no siendo capaz de mirar a cámara, creo que resume
el álbum de una manera muy fiel.
- ¿Qué significado tiene para ti que el disco se edite también
en vinilo, y cómo ves la relación entre formatos físicos y
digitales en la música hoy en día?
Por desgracia este disco no ha llegado a editarse en vinilo, mi
primer álbum si y para mí es una pena no haberlo conseguido la
verdad.
Durante un tiempo pensé que era un tipo muy analógico y escuché
mucha música sólo en formato físico, ahora estoy intentando
convivir con la realidad en la que vivo. Me refiero, compro
muchos discos y los escucho de manera pausada pero también
utilizo plataformas para oír nueva música y engancharme a ella.
Siempre con el respeto y no consumiendo canciones de manera
rápida como comida basura, sino pensando que hubo alguien que
invirtió su tiempo, su dinero y su esfuerzo en que yo pueda
escucharlo al otro lado del altavoz.
- ¿Qué esperas que los oyentes se lleven o sientan tras
escuchar Diamantes en su totalidad?
Espero que no les deje indiferentes, si mi disco no te hace nada
hice un trabajo pésimo. Como te contaba antes estoy hablando de
sentimientos íntimos y momentos en los que me he visto tocar
fondo, ha sido duro escribir sobre eso, pero está claro que
todos los seres humanos tenemos sentimientos parecidos, aunque
nuestros escenarios cambien. Así que si en vez de morir un ser
querido se te murió un animal y empatizas con la canción
Diamantes seré feliz o si te dejó tu compañero de piso en vez de
tu pareja y lo echas de menos al escuchar Rambo hice bien mi
trabajo.
No quiero solucionarle la vida a nadie con mis canciones,
simplemente mostrar que hay mas personas que se hicieron las
mismas preguntas que tú, que igual no tienen respuesta pero mal
de muchos, consuelo de humanos.