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25 aniversario
Especial Festival del Zaidín
2005 (Puedes ver el programa de TV on-line)
Programa especial (30 minutos) con temas de las actuaciones de Recargables,
Kenedy, Mezcal, José Ignacio Lapido, Miguel Rios y Lagartija Nick,
Emitido en Evasion / Teleideal

Lapido


Mezcal

Lagartija Nick

Miguel Ríos

Kenedy

Recargables
Fotos Merche S Calle © IndyRock
Festival del Zaidín, el decano de la alternativa
Por Juan Enrique Gómez / IndyRock
#Jornada#1 Jornada#2 Jornada#3
Ha cumplido 25 años. El Festival de Rock del Zaidín, en Granada,
es el decano de las grandes citas de la música alernativa. En su
edición de 2005, los aires roqueros, mestizos, e incluso los espacios
para las nuevas bandas, volvían a ocupar tres noches de convivencia
en torno al escenario zaidinero. Una edición marcada por un especial
deseo de homenajear a las bandas granadinas, un movimiento consolidado
en la historia de la música de este país y que aún
sigue siendo el referente para todo aquel que quiere decir algo en el mundo
del rock, el pop y la fusión. Junto a nombres ya míticos
de la escena creadora de los 80 y 90, como José Ignacio Lapido (091),
Antonio Arias (Lagartija Nick), Quini Almendros (La Guardia), Paco Chica
(Dorian Gray), e incluso el incombustible Miguel Ríos, el Zaidín
subía a su escenario a los dioses de la fusión, Eskorzo y
unía a este especial homenaje a bandas como Reincidentes, Molotov
y Siniestro Total (asiduos del Zaidín y clave en la evolución
de las bandas de esta ciudad) . Un festival que se caracteriza, entre otras
cuestiones, por su gratuidad (lo que facilita el lleno total cada noche,
con alrededor de 10.000 personas por jornada), y por ser de los pocos de
España que son soportados económicamente por el ayuntamiento
de la capital (este año con una pequeña colaboración
de la Junta de Andalucía y la Diputación Provincial) y la
asociación de vecinos del barrio donde se celebra. Tres noches para
guardar en la memoria.
Un festival en el que los responsables de escenario lograron algo impensable
en los 25 años de vida de este evento, cumplir con los horarios
establecidos casi con una rigurosidad británica (Wild Punk se encargaba
de esa parte de la producción). Como es habitual en casi todos los
festivales y conciertos, falló la iluminación, con cadencias
que tienden a la oscuridad total, luces rojas que impiden ver los detalles
de la banda y direccionalidad en los focos que más bien parecen
preparados para contemplar las estructuras metálicas del set que
para dejar ver a los músicos. ¿Cómo es posible dejar
un escenario completamente apagado durante segundos, y mantener luces estrosboscópicas
durante minutos?. Un sobresaliente para la organización y el espacio
elegido para celebrarlo.
Promorock, un espacio para la esperanza *Jornada#1
El Zaidín cumplía 18 años celebrando la noche
de la esperanza para los grupos que se inician. Un espacio para presentar
nuevas bandas emergentes. Rocken, Cinco Duros y Carromato, tres grupos
de hard y heavy, compartían escenario con dos pesos pesados, Reincidentes,
la expresión más clásica del rock reivindicativo,
y Eskorzo, la fusión total. Cinco Duros y Rocken demostraban que
formar parte de la escena granadina no es fácil, necesita llegar
a la altura de un listón colocado muy alto, superar la prueba del
Zaidín es entrar a formar parte de un grupo de músicos con
el marchamo de calidad que ofrece la denominación "Granada" para
la música alternativa. La primera noche comenzaba con Rocken. Era
temprano para un festival que acostumbraba terminar con las primeras luces
del sol. A pesar de ello, varios miles de personas estaban ante el escenario,
llamados sobre todo por la presencia de Eskorzo, pero ávidas de
rock and roll. Cinco Duros se acercan a los sonidos del rock de los noventa,
con ciertos aires de hard y recuerdos a 091. Era una perfecta forma de
calentar el ambiente para "todo lo que vendrá después". Carromato
es un producto musical, en clave de heavy metal, firmado por uno de los
más pertinaces seguidores del metal de estas tierras del sur, un
joven minusválido "Carromato", que ha dado el paso de llegar con
su silla de ruedas desde las posiciones del público a ser la estrella
en el escenario, (¿quién no lo recuerda peleando por poder
estar cerca del escenario en todos y cada uno de los conciertos y festivales
heavys de estas tierras?).
Reincidentes mantiene su leyenda. El rock cambiará el mundo
y ha de servir para despertar conciencias. Se pregunta ¿dónde
están los de su generación?... perdidos. Canciones sencillas,
cargadas de himnos, directas a levantar pasiones de rebeldía. Levantaron,
a pesar de ser las tres de la madrugada, puños en alto y gritos
de pasión.
Eskorzo, los grandes de la fusión
Se le llama mestizaje, fusión, incluso bullanga, pero lo de
Eskorzo no tiene etiquetas. La banda de Toni ha logrado una evolución
impensable hace ocho años, cuando ganaban el Lagarto Rock. No paran,
van de escenario en escenario sin descanso, seguidos por miles de fans
incondicionales. En el Zaidín demostraron estar en forma. Logran
arrasar por donde van. Fue la fiesta esperada por más de diez mil
personas. La pasión desatada por los sonidos de Eskorzo, con un
repaso a casi la totalidad de los temas de sus tres trabajos discográficos,
se traducía en grandes masas de gente bailando sin parar, oleadas
de público que parecían mover el mundo de izquierda a derecha,
de arriba a bajo, hacía delante y hacia atrás. Poco más
de dos horas de concierto, en el que, curiosamente, faltó uno de
sus grandes "hits" "Si las cabras pueden".
La noche de Eskorzo y la esencia del
R&R
Por Javier Sánchez / IndyRock
¿25 años ya? hay que ver, como pasa el tiempo... claro, que
yo no estuve allí, no tenía edad. Aunque si que he estado
presente en casi todos los "Zaidines" de los últimos 10 años.
Y en todos ellos he admirado el cartel, me ha parecido que han tenido un
grandísimo buen criterio.
Buen criterio que se tradujo el año pasado con la presencia de
Eskorzo, también otros grupos, por supuesto, pero el concierto de
Eskorzo fue de esos que dejan huella y hacen "fieles" de aquí a
la eternidad. Concierto que les hizo imprescindibles para este año,
y aunque les tocó un incómodo día, a no menos incómoda
hora (jueves 00.30), allí había mucha, pero que mucha gente,
dispuesta a ir a sus quehaceres del día siguiente con la sangre
en los ojos. Tanta gente que aquello estaba lleno, no había más
sitio, no se si estábamos todos, pero no cabía nadie más.
Eskorzo se presentó "pintando las paredes" con sus colores, de
esa manera que sólo ellos saben transmitir y poner una sonrisa,
además de baile, y paz en los que los disfrutan. Dando un espectáculo
más sereno, quizás, que otras veces, seguramente debido a
que la voz de Toni estaba "espantapitá", pero a la misma altura
que nos acostumbran, a la altura del placer de estar con un grupo que transmite
sólo buenas vibraciones. Nos regalaron el adelanto de un nuevo disco,
y "mirándonos a la cara" nos mostraban que hay mucho Eskorzo aún
por conocer y por disfrutar. Muchos festivales y corazones llenos de Salud,
Paz y Baile.
Mismo criterio de buen gusto tuvo el cartel del sábado, y no
quiero menospreciar ningún otro día o grupo, pero dedicar
una noche a bandas de "ayer y hoy" de la tierra, es un excelente plato
fuerte. El ir y venir de grupos, sus excelentes y muy diferentes interpretaciones
del Rock, y la observancia del numerosísimo público asistente,
me hizo meditar profundamente, además de sentirme agradecido en
los sentidos. Allí había más de 10.000 personas cantando
a todo lo que daban sus gargantas las canciones de los "Cero", cuando Mezcal
o Lapido nos las regalaban, también las de Miguel Ríos, o
clásicos como London Calling (homenaje de José Anton¡o
García a Joe Strummer). Algunos con lagrimas en los ojos, incluso,
con nostalgia todos, reviviendo aquellos tiempos en los que el Rock "estaba
de moda". Quizás por eso Lapido supo que la canción que todos
entonarían como un himno era "Qué fue del s. XX", en una
reivindicación de lo que realmente queremos. Como me hallo con cuerpo
agradecido, no quiero ponerme a maldecir lo que nos hacen "comer" por las
orejas. Pero el recinto se quedó pequeño, al otro margen
del río había gente cantando, y todos sintiendo que esto
es lo que nos gusta. LARGA VIDA AL ROCK."
Jornada#2
De maquetas al descaro de Julián Hernández
Por Jesús S. -IndyRock
La segunda jornada de esta edición tan especial del Festival del
Zaidín estuvo marcada por las actuaciones de dos grandes nombres
que llenaron el recinto en su nueva ubicación. Al tirón,
por otro lado lógico de Molotov, se unió al última
hora la presencia de nada menos que de una de las mejores bandas que ha
dado el punk nacional, Siniestro Total. En ese ambiente festivo
se desarrolló además una nueva edición del certamen
"Arte y creación joven" que un año más nos trajo el
Instituto Andaluz de la Juventud. Y por primera vez desde su creación,
una banda granadina se llevó el gato al agua. Independientemente
del rollo innovador, o de la originalidad de la apuesta, lo cierto es que
el certamen va cobrando prestigio y cada año las bandas presentadas
apuntan más alto. La triada final de candidatos se abrió
tas la actuación de Soldier Reggae Band con los jinenenses
El
mito de Sísifo, que lidiaron con un ambiente aun frío
y a los que aun queda mucho por andar. Su música sonó vertiginosa
pero algo destemplada, aunque se les ven buenas intenciones. Tras ellos
aparecieron Máscara, banda granadina que pegó más
fuerte tirando de potencia y solidez a partes iguales. Un buen directo
sin duda el de estos chicos, que al final se llevaron el gato al agua.
Había satisfacción entre el gentío granadino pero
ciertas dosis de indignación entre los que se concluyeron que tales
laureles deberían haber correspondido a los sevillanos Pen Cap Chew,
que realmente arrasaron en todos los sentidos; son de esas bandas que están
un escalón por encima del resto. Triunfarán finalmente si
siguen confiando en sus posibilidades y no se dejan desmoralizar por sus
resultados en este tipo de certámenes donde tal vez se premien más
las posbilidades que las realidades.
Los dos platos fuertes vinieron precedidos por la
actuación de los ganadores del certamen anterior, Neorama,
banda que en directo mejora bastante lo oído en el disco que grabaron
a raiz de su exito del año pasado. Con el recinto ya lleno aparecieron
Molotov,
una banda que independientemente del rollo que llevan saben meterse al
público en el bolsillo a base de buenos golpes de efecto como la
inicial lectura del ochentero himno "Rock me Amadeus". Tras ellos, Siniestro
Total, Julián y compañía, aun aturdidos por la
llamada casi a última hora de la organización, ofrecieron
lo mejor de su reciente "Popular, democrático y científico",
además de sus consabidos himnos de toda la vida. Dosis de buen humor
y buen punk como siempre, además de revisiones de buen gusto como
el "David Watts" de los inmensos Kinks y perlas propias como "Ayatolah"
con la que cerraron la madrugada.
Granada 1981, "yo estaba allí"
*Jornada#3
Por J. E. Gómez / IndyRock
Corrían los primeros años ochenta, 091, TNT, Lagartija Nick,
recogían el testigo de otras bandas como Los Angeles y también
de Miguel Ríos. Granada volvía a estar en el candelero del
rock hispano, y en la ciudad de la Alhambra, vivía sus inicios un
festival por el que, con el paso de los años, pasarían decenas
de grupos de pequeño y gran nivel, nacionales e internacionales.
Ahora, 25 años después del montaje del primer escenario del
Festival del Zaidín, muchos de los que fueron protagonistas de la
historia estaban allí, unos sobre el set, otros como espectadores
e invitados, de estas bodas de plata, todos ellos bajo el grito de "Bienvenidos
hijos del rock and roll", que lanzaba sobre la arena del Zaidín
2005, un curtido por los años, pero incombustible, Miguel Ríos.
Todos estaban allí, José Ignacio Lapido, José Antonio
García, Juanma Ferri (todos 091); Antonio Arias (Lagartija Nick);
Paco Chica (Dorian Grey, Kennedy); Jota (Planetas); Noni (Lori Meyers);
Popi (Mania Estereo)... y un sinfín de músicos de la escena
granadina. Era la noche del homenaje a las bandas de esta tierra. Una noche
que comenzaba con Los Recargables, un grupo de los ochenta, desaparecido
en su momento y que este año han decidido volver a la música,
canciones sencillas, cargadas de riffs ochenteros y una magnífica
ejecución en escena. Les siguió una de las grandes sorpresas
de la noche, Kenedy, el proyecto liderado por el que fuese cantante y bajista
de Dorian Grey, Paco Chica, que ha reconvertido sus esencias y ha dado
una vuelta de tuerca a las tendencias. Ha decidido volver a los sonidos
de Elvis Costello, a las cadencias de Sinatra, con ciertos toques de homenaje
a Nick Cave. Paco Chica llena un escenario. Voz profunda, cargada de matices,
con la imprescindible presencia del que sería una de las estrellas
de la noche, el guitarrista Víctor Sánchez. Todo el mundo
esperaba saber qué era aquello de Kenedy, ya que el Zaidín
se convertía en la "premiere" de este nuevo proyecto.
Los Cero (091) fueron la presencia indiscutible de la última
noche del Zaidín 2005, con José Antonio García, cantante
de esa mítica banda desaparecida en 1996, José Ignacio Lapido,
guitarrista y compositor, y Antonio Arias, primer bajista de aquella formación,
ocuparon en tres momentos distintos el escenario del festival, José
Antonio con Mezcal, Lapido por sí mismo, y Arias con Lagartija Nick,
y desde luego el público, con gritos de "Cero, Cero, Cero", y desde
el set viejas canciones de la banda interpretadas, tanto por José
Antonio, como por Lapido. Mezcal, es una banda que ha dado una nueva dimensión
a aquello de "hacer versiones". Quini Almendros (compositor y guitarrista
de La Guardia) aporta un especialísimo sello a sus guitarras, afiladas,
cadenciosas, divertidas, y el contrapunto perfecto a la voz del "pitos",
para grandes temas de la historia de la música, incluidos algunos
de Los Cero.
A Mezcal le seguía José Ignacio Lapido con su banda de
siempre, canciones que han entrado ya a formar parte del paquete de las
mejores del rock en español, temas de sus tres trabajos en solitario,
incluidos algunos del nuevo álbum que saldrá a la calle en
el mes de octubre "En otro tiempo, en otro lugar". Lapido recordó,
con ese cinismo que le caracteriza, que "la primera vez que estuve en este
festival tenía 24 años menos", por lo que puso un broche
de oro a su actuación con dos temas de los inicios de 091.
La nostalgia continuó hacia las vivencias del Rock & Ríos,
"Bienvenidos", volvía a sonar como himno al inicio del concierto
(dos horas de actuación) de Miguel Ríos, que nunca había
estado en el festival y había pedido expresamente participar este
año e incluirlo en la gira que está realizando por el país.
Ante el escenario, casi 10.000 personas, que ya se habían concentrado
durante las actuaciones de Mezcal y Lapido. Miguel no ha perdido su fuerza.
Afirma que ahora está dando conciertos bestiales. Se le notan los
años, pero en que está curtido, dispuesto a seguir, y en
una experiencia en als tablas envidiable para muchos de los que seguían
el concierto entre las bambalinas del escenario y el "backstage".
La estrella, "Víctor Rock"
Los conciertos no sólo son las primeras figuras en el "frontline"
del escenario. Junto a los "lideres" hay siempre otros protagonistas, que
no pasan desaparecibidos. En el caso de la noche granadina del Zaidín,
la estrella indiscutible fue Víctor Sánchez, guitarrista
de Del Ayo y de la banda de Lapido. En la tercera noche del festival, Víctor
ocupó el escenario con tres bandas seguidas. Forma parte del proyecto
de Paco Chica, Kenedy; siguió sobre las tablas como guitarrista
de Mezcal, con un impresionante juego de guitarras con Quini Almendros,
y continuó con el concierto de Lapido. Más de tres horas
sobre el set. Víctor transmite algo fundamental en el R&R: se
lo pasa en grande.
Lagartija Nick, "oro" en el Zaidín
Por Fernando Navarro / IndyRock
Fue el mejor concierto visto a Lagartija Nick en años. El equilibrio
conseguido entre temas antiguos y temas nuevos (se atrevieron a abrir con
"Decadencia", el tema más excesivo del convulso "Ulterior", hecho
con Erik al cajón y samplers de Morente, cerraron con "Hipnosis"
y también sonaron "Mar de la Tranquilidad", "Ojalá", "La
Curva de las Cosas" y, por supuesto "Satélite"), el sonido
(contundente, enérgico, con fuerza, sin compromisos ni concesiones)
la actitud (sobre el escenario una puesta en escena sin afección,
basada únicamente en una banda de rock diferente, con carácter:
las inquietantes presencias de Antonio Arias, Erik y Víctor Lapido,
la sugerencia de Lorena y la insolencia de Jesús), el horario (nada
más indicado que ver a Lagartija Nick a las cinco de la mañana)
y los invitados (J -Los Planetas- y Noni -Lori Meyers- salieron a cantar
una sorprendente, mistérica versión de "Fulcanelli") contribuyeron
a despejar cualquier duda: Lagartija Nick son, probablemente, la
mejor banda de rock del país. La verdad es que siempre lo fueron.
El sábado, Zaidín en estado de gracia
por Luis Miguel Albarracín
La noche del sábado congregó a miles de personas en el barrio
del Zaidín para poder asistir a una de las mejores noches de rock
and roll en Granada de los últimos tiempos. Gente que se desplazó
desde diferentes lugares no volvió defraudada a casa. Tras las actuaciones
de RECARGABLES y KENEDY (una apuesta musical a cargo de Paco Chica), el
turno fue para MEZCAL, una banda de auténtico lujo: Jose Antonio
García (ex-cantante de "los 0" en la voz y en la armónica);
Quini Almendros (ex- guitarrista y compositor de La Guardia); y en otra
de las guitarras Víctor Sánchez (componente del grupo Del
Ayo y también guitarrista de la banda de Jose Ignacio Lapido). Tocaron
sus versiones preferidas (incluida una de "Otros como yo"), dejando al
público muy satisfecho. No hicieron su actuación acústica,
sino eléctrica, lo que para un recinto como es el del Zaidín
ayudó mucho. Jose Antonio se movió como siempre y Quini tocó
como nunca.
Pero para el que quiera arroz, que tome tres tazas. Era el turno de JOSE
IGNACIO LAPIDO, considerado desde hace mucho tiempo como el maestro. Su
actuación comenzó con "Luz de ciudades en llamas", canción
que daba nombre al Ep que ha editado entre sus dos LP´s (a la espera
de su inminente tercer larga duración -"En otro tiempo, en otro
lugar-), y desde el principio el recinto fue una auténtica fiesta.
Canciones de su segundo LP ("Música celestial") fueron desgranándose
de forma enérgica y acompasada. Composiciones como "No sé
por dónde empezar", "Nadie besa al perdedor", "Noticias del infierno"
o "Alguien vendrá" (recogida en el Ep) demostraron que Jose Ignacio
ha creado joyas imperecederas en el tiempo, atemporales. Pero esto se debería
decir con más propiedad de las canciones de 091, que ya van pasando
el filtro del reloj. Temas como "Espejismo número 8", "Qué
fue del siglo veinte", "Esta noche" o la maravillosa "En el laberinto"
atestiguan la calidad y entidad del conocido como poeta eléctrico.
Víctor Sánchez después de su actuación con
MEZCAL continuó en el escenario al lado de Jose Ignacio, y Antonio
Lomas estuvo a la altura de siempre, muy bien. Un diez para la actuación
de Lapido, con el handicap de su falta de implicación con el público,
de una percibido distanciamiento, aunque cada uno tiene su estilo. Y para
estilo el de Jose Ignacio.
La noche no podía decaer, y quién mejor para seguir con la
buena música que un MIGUEL RÍOS en estado de gracia. Salvo
su equivocación inicial, "estoy encantado de estar en el Festival
Rock del Albayzín" (que corrigió rápidamente ayudándose
de un "no es un problema de Alzeimer, es debido al alcohol"), el bueno
de Mike Ríos salió airoso del lance y demostró lo
que no hacía falta: que es rockero de nacimiento y eso es algo que
se lleva o no se lleva en la sangre. Con una banda de lujo (en la que aparecían
nombres como el de Tito Dávila en el teclado o el Niño Bruno
en la batería), desgranó los nuevos temas de su último
disco ("Miguel Ríos 60mp3") con temas de toda la vida, con su Rock
and Ríos como cabecera. Porque "Bienvenidos" sigue sonando de puta
madre y temas como "Santa Lucía" o el "Himno de la alegría"
no son para que queden en el olvido. "Año 2000", el "Blues del autobús"
y otras composiciones que el público conocía muy bien fueron
el detonante de una auténtica fiesta zaidinera. Un set eléctrico
dio paso a un tiempo para las canciones más lentas y sentidas, como
fue el caso de "Santa Lucía". A continuación volvió
a sonar de modo enérgico y eléctrico, y sus dos horas sobre
el escenario no se las quitó nadie. Sí señor. También
hubo lugar para las versiones ("Insurrección" de El último
de la fila y "Sábado noche" de Morís). La comunión
artista-público fue total (entre otras cosas porque Miguel nunca
había tocado en las fiestas del Zaidín -tuvo que esperar
a la 25ª edición- y para él también se trataba
de un concierto muy especial, para emocionarse). Como broche final el "Himno
de la alegría", nada más y nada menos, el tema que le hizo
vender discos en todo el mundo. Muy buena actuación para un artista
de la tierra que no tiene que volver a Granada para nada, porque nunca
se fue. A sus sesenta y un años el tópico de rock "es mejor
morir joven y dejar un bonito cadáver" viendo al señor Ríos
encima del escenario queda obsoleto. O que se lo digan a los Stones. Se
podría cambiar por este otro: ¿por qué morir a los
treinta cuando aun te quedan cincuenta años más de rock en
las venas? Habrá que reflexionar acerca del tema.
Para terminar la noche, cuando ya eran las tres y media de la mañana,
otro grupo granadino de culto, LAGARTIJA NICK. Antonio Arias (antiguo componente
de 091) y su banda desplegaron toda su artillería pesada, dejando
en todo momento el sello de banda vanguardista y sin límites establecidos,
siempre en constante evolución y expansión cósmica.
FESTIVAL ZAIDÍN 2005 (25ª EDICIÓN)
8, 9, 10 de Septiembre. 21:00 Junto a Los Cármenes. Granada
Entrada gratuita
Jueves 8. 18º PROMOROCK
21:00 ROKEN
22:30 CINCO DUROS
23:00 CARROMATO
00:30 ESKORZO
02:30 REINCIDENTES
Viernes 9. 13ª N0CHE MESTIZA
21:00 SOLDIERS REGGAE BAND
Concurso Instituto Andaluz de la Juventud
22:30 Finalistas 2005
MASCARA (Granada) PEN CAP CHEW (Sevilla) EL MITO DE SISIFO (Jaen)
Ganador 2004: NEORAMA
00:30 MOLOTOV
02:00 Siniestro Total
Sábado 10. 25º FESTIVAL ROCK (Especial Rock de Granada)
21:00 RECARGABLES
22:00 KENEDY "Paco Chica"
23:00 MEZCAL
23:45 JOSÉ IGNACIO LAPIDO
00:30 MIGUEL RÍOS
02:30 LAGARTIJA NICK
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