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Primer día:
Lulu lLind, Cla, Beck, Neil Young & Crazy
Horse.
Sabor auténtico
por M. Vilas/// Vilar de Mouros (Portugal)
Fotos: J. E. Gómez © IndyRock
El veterano festival del norte de Portugal acogió la segunda descarga
Neil Young & Crazy Horse en la Península. Comparado con otros
eventos similares de España, la organización de Vilar de
mouros resuelve mejor los problemas que pueden amargar cualquiera aventura
campestre-festivalera. Así, la acampada si está cerca de
los escenarios, los horarios se cumplen a rajatabla y los puestos venden
comida caliente a precios asequibles.
Los lusos incluso tienen detalles originales, como proyectar entre conciertos
vídeos de tías enseñando las tetas mientras pinchan
el Raw Power de los Stooges. "Mamas aquí" lo llaman. Sólo
la fina lluvia parecía pues capaz de empañar un atractivo
cartel: dos grupos portugueses - Lulu Blind y Cla- y la segunda noche en
la que Beck abría para "Neil Young & Crazy Horse".
Pero
nada importó. Cuando el viejo hippie se abrió de acústica
para bordar "From Hank to Hendrix" cesó la lluvia, diríase
que el tiempo paró. Toda la pasión derrochada en la víspera
en A Coruña -a menos de 300 Km- se reprodujo multiplicada por un
sonido más rudo, con unos Crazy Horse que seguían de cerca
el volumen de la guitarra de Young.
Que bandas como Cla, con un disco de oro - "Lustro" su último trabajo-
en el reducido mercado portugués, sean unos completos desconocidos
en España sólo se explica por lo mezquino de la industria
musical, para la que únicamente los grupos anglosajones son dignos
de ser promocionados más allá de las fronteras. Cla demostraron
sobre las tablas de Vilardemouros ser una banda a respetar, algo ecléctica
de más, con sonidos variopintos desde el hardcore a lo Guano Apes
hasta las baladas pop estilo Catatonia, pasando por versiones de "A hard
day night". Su cantante, la espídica Manuela Azevedo, confesaba
estar "muy contenta, es la primera vez que participo en un concurso de
camisetas mojadas" . Y es que seguía diluviando sobre el campo portugués.
Después le tocó el turno a la troupe de Beck. Vistos una
vez, su show musico-teatral se hace más previsible. Se repiten los
gags, las coreografías freakie-funkys y la música bailonga
que el americano cocina junto a otros nueve jóvenes músicos.
Lo mejor llega cuando se olvida de tanta pachangada y le da a solas acústica
en "Nobody's Fault but My Own". A pesar de que el público se entregó
con "Loser" -no deja ser curioso ver a 20.000 personas gritar eso de "soy
un perdedor"- la actuación de Portugal fue a medio gas. La lluvia
volaba paralela al suelo, con lo que todo estaba empapado en la oscuridad
y eso hacía mella en el ánimo del público. Algunos,
derrotados por las adversidades, se retiraban hacia el camping.
Arreciaba ya cuando sonaron los acordes de "Don´t cry no tears".
Enseguida se le notó a Neil Young que aquella noche estaba encendido,
mucho más comunicativo de lo habitual-dentro de su natural distanciamiento.
La gente le respondió enardecida a las primeras descargas sonoras:
"Love and only love" y "Going home", que se perfila como una de las piezas
importantes de la que será la decimotercera entrega discográfica
del canadiense con la banda del caballo, disco que posiblemente se llamará
"Toast".
La novedad del set acústico fue "Heart of gold", que interpretó
en solitario. Justo antes del final de esta parte se produjo un pequeño
entuerto. El jefe retrasó el retorno de Molina, Talbot y Sampedro,
que ya estaban pisando las tablas. En ese momento Young mostró su
guitarra eléctrica a los espectadores y les preguntó qué
preferían escuchar, la guitarra o el órgano -aún inédito-.
A pesar que la mayoría deseaba la vuelta de los Crazy Horse, el
genio de Toronto se dio la vuelta para interpretar una aburrida versión
de "After the gold rush" en un órgano más propio de una iglesia
que de un concierto de rock.
Y con Crazy Horse volvió el poder. Nada menos que "Hey,hey, my,
my (into the black)", "Sedan Delivery" y "Powderfinger" del tirón.
Lo más curioso ver a la mujer de Young tener que hacer los coros
de la misógina "Welfare Mothers", junto a la hermanastra de Young,.
"Luego hablamos" pareció querer decirle a su marido cuando éste
culminó la revisión del lado eléctrico de Rust Never
Sleeps.
La solución de himnos siguiente ("Like a hurricane", "Rockin´
in the free world") llevó a grupo y público a la catarsis.
Los cuatro músicos sacaban lo mejor de los instrumentos, con un
Young moviéndose como un endemoniado para arrancarle sonidos de
otro mundo a la sufrida guitarra. Talbot no le andaba a la zaga y en los
desfases entre canciones distorsionaba más y más las notas
de su bajo para forzar a la banda a ir un paso más allá.
En el filo creaban atmósferas indescriptibles con palabras que uno
imaginaba más propias de Sonic Youth, pero con la virtud servir
como transición entre las canciones y no como eje de un concierto.
En esos momentos llenos de improvisación a los cuatro Crazy Horse
se les veía disfrutar pasarselo en grande.
El concierto, ya sobresaliente a aquellas alturas, parecía llegar
al final con la country "Roll another number (for the road)". Alcanzaban
las dos horas y media de actuación, sin más tregua que los
cambios de instrumentos. Pero Young aún se guardaba un as de la
manga . , por algo tiene un repertorio casi infinito.
El cowboy se sentó al piano de espaldas al público y susurró
"Bruce Berry was a working man, He used to load that Econoline van". Tonight´s
the night. El inesperado recuerdo a los momentos más duros de Crazy
Horse hizo darse la vuelta a Talbot - siempre pendiente de la batería
de Molina- y convirtió definitivamente aquella jornada en algo especial.
Uno piensa en unas palabras para definir un momentoasí y sólo
es capaz de encontrar sensaciones: frío, emoción. Quizás
el mejor resumen sea el eslogan de la cerveza que patrocinaba el festival
de Vilar de Mouros. Presidía el palco cuando saltaron los Crazy
Horse. "Sabor auténtico" se podía leer en enormes letras.
Caballo Loco cinco estrellas. Lo ha logrado de nuevo Mr. Young. Un diez.
Vuelva usted cuando quiera.
Segundo día, sábado 16 de julio///Ben
Harper + Asian Dub Foundation + Fantomas + Sérgio Godinho
Tercer día, domingo 17 de julio ////Xutos Potapés + Megadeth
+ Hellacopters + Blind Zero
http://www.vilardemouros.com/
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