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* PÁGINAS Y AGENDAS


 Entrevista 2005

Benicassim 03
Fotos directo
28-11-03 Sala Planta Baja, Granada
14-11-02 Planta Baja, Granada + Enon
Bio
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The Zephyrs
20-04-05 Sala Planta Baja, Granada
Fotos Merche S Calle © IndyRock 
Video Concierto - Imágenes de los conciertos de The Zephyrs en Planta Baja 
en 2003 y 2005, grabadas por IndyRock


The Zephyrs "BRIGHT YELLOWS FLOWERS ON A DARK DOUBLE BED" ACUARELA DISCOS 2005
por Fernando Navarro- IndyRock
Tiene tela el título del nuevo disco de The Zephyrs, "Flores de un amarillo brillante en una oscura cama de matrimonio" sería, más o menos, como han querido los escoceses que se llame su cuarto disco tras el estupendo "A Year To The Day". Y la verdad es que, una vez escuchadas las nuevas canciones de Stuart Nicol, su hermano y el batería (y productor) Marcus MacKay entendemos de manera cristalina que ese es, sin duda, el título perfecto. Ese y no otro. 
Intentaré aclarar el porqué en unas doce o trece líneas. Más cercano a la candidez instrumental del folk, aderezado con unos maravillosos arreglos de cuerda, que al (habitual) despliegue de pedales atmosféricos -aunque aquí también hay guitarras, y bastantes- el cuarto disco de The Zephyrs conjuga la ingenuidad del amor con la urgencia del sexo, en las que pueden ser sus mejores canciones nunca grabadas. "Bright Yellow Flowers." se abre con "Dancing Shoes", delicada evocación de la amante donde surge, inquietante, la violencia -sólo en los textos; en la música, todo queda suavizado- y sigue con el sorprendente country oscurecido de "Hell´s Dark Hall", con una trompeta final a lo Morricone y, de nuevo, una añoranza ambigua, disfrazada de maldición, en torno al amor. Ese es el camino que sigue este disco de dobles lecturas; canciones con forma de country amable en las que se narran crudezas o atmósferas enrarecidas que sirven para alabar el amor (la curiosa metáfora de "Galicia", la carga al amigo desviado de "A Friend", el acercamiento místico de "Ganeesha" o el country pop de la luminosa "Never Be The Same"), es decir: como flores amarillas y brillantes sobre una oscura cama de matrimonio. 
The Zephyrs
"Hemos elegido el minimalismo"
Por Juan Enrique Gómez / IndyRock (mayo 2005)
IndyRock:- Entrar en el universo Zephyrs supone un viaje a espacios con cielos grises. ¿Es cierto que cantáis a la melancolía?
The Zephyrs: Supongo que es justo que se diga que la música que hacemos no es siempre feliz, pero es que pocas cosas lo son. Supongo que es un infeliz accidente.

-¿Qué os lleva a decidiros por el minimalismo y a olvidarse de complejas tecnologías instrumentales?
-Usamos muchas bobadas de estudio en los dos últimos discos y para ser honesto, termino siendo un estorbo en el camino que de hecho queríamos seguir en el principio. Así que esta vez, hemos escogido a propósito hacerlo todo muy simple.

-¿Es cierto que el nuevo disco, "Bright Yellow Flowers on a Dark Double Bed" , es más sencillo, e incluso más intimo?
-Bueno eso es lo que intentamos hacer. Dejaré que tu decidas si nos las arreglamos bien para conseguirlo o no.

-Cerrar el album con una canción "oculta" ¿es un guiño a quienes de verdad disfrutan de vuestra música?
-Sentimos que sería lindo tener una nueva versión de Stargazer en el álbum pero como había sido ya publicada antes pensamos que sería justo ponerla sin créditos.

-¿Qué os parece que en España ya se os considere como un grupo de culto?
-Me parece guay.

-De Escocia al Sur de Europa es un largo viaje. ¿Qué aporta a The Zephyrs las reiteradas visitas a España?
-Simplemente nos da la oportunidad de promocionar nuestros discos en España y al mismo tiempo ver lugares que no conocemos.

-Pude veros en la sala Planta Baja de Granada hace un año, ¿Qué opinión os merece el publico español?
-El público español es muy amable y muy agradecido. Nunca hemos tenido ningún problema.

-¿Teneis previsto estar en alguno de los grandes festivales del verano?

-Nos han confirmado para Benicassim
28-11-03 Sala Planta Baja, Granada
Fotos Merche S Calle © IndyRock 

14-11-02 Planta Baja, Granada + Enon
Fotos: J. E. Gomez © IndyRock


The Zephyrs `A YEAR TO THE DAY´ ACUARELA/SETANTA 2003
por Fernando Navarro - Indyrock
 Uno imagina que la vida en las costas de Escocia debe ser, a pesar de la dura climatología, dulce y luminosa, apacible, hermosa y terriblemente melancólica; sólo así, entre las nubes bajas y grises, entre la débil y continua llovizna, cuando la marea y la lluvia conducen al espíritu hacia ensoñaciones sobre amores pasados o imposibles, se entiende la belleza intangible de `A Year to the day´, una colección de recuerdos que el olor a sal y el sonido pesado de las aves que sobrevuelan el mar, hacen parecer vivísimos, casi tangibles. El nuevo disco de The Zephyrs narra, como el título apunta (que traducido sería "un año hasta hoy") el recuento de un año en la vida de, como decía Celine, "un muchacho sin importancia colectiva, sólo un individuo". Otro año más que ahora devoran los recuerdos, las decisiones por mucho tiempo meditadas, la imposibilidad de volver atrás. Hipnótico, entre brumas, en realidad más soñado que vivido, este cuento situado en una playa de Escocia, los primeros día de primavera, contiene, además de un puñado de excelentes, bellísimas canciones (destacar unas es herir al resto, señalaré tan sólo la maravillosa `Go Slow´) la sensación de que The Zephyrs han grabado una obra perdurable, entra la experimentación formal de sus colegas de Mogwai y la construcción pluscuamperfecta de canciones de Belle & Sebastian o, yéndonos más lejos, Gram Parsons. Presa del ensueño en que me envuelve el disco, volveré, como lo hará seguro el oyente, a las playas de Escocia donde nunca he estado, a (re)vivir un año más de mi vida. 
The Zephyrs, Song by Song
.1. "The love that will guide you back home"
This is the only "new" song on the EP. I think I wrote it at the end of last year but wasn't really keen to play it with the rest of the band because I thought it might end up being too similar to some of our other songs, and it was a little too personal. When Acuarela asked for an EP I thought it would be an ideal song for recording at home. The vocals turned out really well, there wasn't much preparation and the main line and harmony were recorded quickly one night. Other than the two guitar lines, two vocal lines and the ebowed guitar that I had recorded there is only David's bass and Malcolm's lap steel over the top. It's just nice and simple, especially compared to the level of production on the album.
2. "Carpentry"
This song was cut from the final tracklisting for the last two albums. There was a 4-track version that we considered putting on "It's okay not to say anything" but evetually decided not to. We demoed it again for "When the sky falls down ..." but by that point it had gotten really fast and punky and we weren't very sure that it fitted with the other songs so we didn't bother trying to record it properly. This version was recorded at my flat in January this year. The vocals were recorded at Michael's house in February and again they were done really quickly. I have no idea how I managed the high up vocal parts but I couldn't help feeling like some sort of spastic Gibb brother!!
3. "Obeyessekere"
Was originally recorded for our first album. This is a rerecorded version which is much more acoustic which was done by David and myself at Michael's house in February. We didn't have a drum machine so the beat came from Michael's 5 year old son's keyboard. It only had two tempos, fast and slow, so that determined the tempo of the song. It also didn't have a signal out so we had to mic up the speaker ... ooooo, how lo-fi!! I wrote that song when I was doing my final exams at university in 1996 to try and make myself feel better. Gananath Obeyessekere is an Anthropologist who wrote a cool book about Captain Cook and one about Sri Lankan women with matted hair. I'll let you decide for yourself what the song's about.
4. "I came for that"

This was the first song on our first album and this recording uses tracks that were recorded during those sessions. Originally we'd asked Stuart Braithwaite to remix the song but we were short for time so he just wanted to play over the top of it. It was originally recorded on 16 tracks and this recording adds another 16 tracks over the top. I redid the vocals, Stuart played loads of new guitar parts and then Barry Burns turned up to buy some hash so we got him to play harmonium & Jen over the top. We didn't have much time to mix it so some radical decisions were made (like taking the original tracks out of the mix for the first half of the song).
The Zephyrs

Procedencia UK


Pocas elecciones parecen más acertadas: cuando "Stargazer", penúltima canción de "When The Sky Comes Down It Comes Down On Your Head", se convirtió en apertura del cd que recopilaba los mejores momentos de 2001 según la revista Rockdelux, muchos verían la luz. Sobre todo, la que descubría al grupo escocés (de Edimburgo, para ser más exactos) que se había convertido en una de las atracciones de año. Aunque, para otros, esa canción fue otra confirmación de que si aquella generación denominada shoegazer (a saber si más por bajar la mirada melancólicamente que por controlar los pedales de sus guitarras) se encontraba bien sujeta al pavimento, era para poder apreciar los pocos momentos en los merece realmente la pena observar el cielo. El segundo disco de los hermanos Stuart y David Nichol, después de un primer intento que no desvió muchas atenciones, desprendió un tipo de magia que raras veces vemos condensarse: la aceptación natural y consecuente del pasado (aromas folk y country, arpegios y pedal steel), una cosecha de referentes exquisita (las capas de sonido de Slowdive o My Bloody Valentine), y un control absoluto de la dinámica de sus canciones (la pausa sadcore, el reflejo slow). Todo sazonado con una visión romántica y elevada de las letras, con calma sabia e inocente, demostrando que si Adele Bethel (la que da réplica a los recitados de Aidan Moffat en Arab Strap), Rachel Goswell (de los inspiradores Slowdive y Mojave 3) o los chicos de Mogwai (que ayudaron desde su sello Southpaw) estaban allí, no sólo respondía al hecho de la vecindad o el amiguismo. 
En  mayo de 2002 pudimos ver que existía una base en el sonido de The Zephyrs: desde el escenario Rockdelux del Primavera Sound, al esquema básico que conforman las guitarras y voces celestiales de los Nichol se le añadió batería, bajo, pedal steel, chelo y teclados, y sus espacios fueron aumentados, incluso, por eventuales repliegues de distorsión, en una de las mejores actuaciones del festival. Pasando, entonces, de grupo-del-que-todos-hablan a rotunda realidad, The Zephyrs editan el CD-EP de cuatro temas "The Love That Guide You Back Home", un nuevo paso que no tiene nada de corto ni de temporal. Empiezan arropándonos con una calidez esquelética y casi angelical (los arpegios cruzados, unas voces que parecen Neil Young flotando en reverb, tan sólo breves arreglos que no desentonan por estar en su sitio), desgranando sensibilidad en tres dosis de nostalgia casera, tan plagada de medias verdades cercanas como de rotundos y etéreos estribillos. Hasta que, en el último eslabón, nos preparan seis minutos que acaban en tormenta de manera lógica, gradual, y necesaria. Cuatro pasos más de un grupo en estado de gracia. Qué mejor, entonces, que dejarlo en sus labios: "por favor, no llores más por el amor que te guiará de vuelta a casa". 
THE ZEPHYRS
`THE LOVE THAT WILL GUIDE YOU BACK HOME´ ACUARELA DISCOS
por Fernando Navarro IndyRock

Reciente sensación del panorama pop independiente escocés (interesante, frío y pequeño país, que se encarga de nutrir con excelentes bandas el pop independiente europeo) The Zephyrs comparten con sus compañeros generacionales esa especie de sensibilidad norteña con las canciones; el amor por los estribillos justos, la producción casi ausente y los textos mimados, cuidadísimos. Sin apabullar nunca al oyente, dejándolo respirar, reflexionar, entristecerse a solas, con tranquilidad, `The Love That Will Guide You Back Home´ es un ep donde The Zephyrs recogen las muchas enseñanzas de Neil Young o The Byrds; un trabajo al que llegan tras un par de largos afortunados y donde concentran, en menos de veinte minutos, todo un repertorio coherente, indispensable, mágico. Juegos de voces hermosísimos, inéditos, guitarras reprimidas, fronterizas (`Carpentry´), melodías abiertamente tristes (`Carpentry´, `The Love Will Guide...´, no aptas para depresivos), textos sinceros, desnudos, reales (`The Love That Will Guide You Back Home´ y sobre todo, `Obeyessekere´, mi favorita, son auténticas confesiones) y una sorpresa final (`I Came For That´, atmosférico, intrigante, que se diría salido de la mano de Gram Parsons) que culmina en una descarga eléctrica, casi ruidosa, como si las nubes de todo el disco avisaran tormenta.
Los escoceses The Zephyrs, con nueva formación, presentan en exclusiva las canciones de su próximo álbum, Bright yellow flowers on a dark double bed, que publicará Acuarela a mediados de mayo. 
El compositor Stuart Nicol y su hermano David llevan haciendo música juntos desde siempre, y como componentes de The Zephyrs seis años. En este tiempo han lanzado tres álbumes, un single, un EP, han perdido no sé cuántos compañeros de faena, sellos y contratos. Pero por el camino han encontrado un sonido propio y descubierto afinidades fraternales con los componentes de Super Furry Animals, Polar, Astrid, Camera Obscura y Mogwai. Casi no llegan, pero sí que han llegado. "A Year To The Day", su último álbum, fue un testimonio fiel de lo jodida que es la adversidad y de la gran música que, a su pesar, puede inspirar.
El primer trabajo de The Zephyrs, el "It's OK Not To Say Anything" de 1999 se limitó a 700 copias y fue editado por un minúsculo sello indie de Edimburgo. En 2000, sus colegas Mogwai les apuntaron a la lista del Rock Action de bandas de Glasgow, lo que llevó a la publicación de su elepé por el nuevo sello Southpaw. En 2001, The Zephyrs lanzaron "When The Sky Comes Down It Comes Down On Your Head" ("Cuando cae el cielo te cae en la cabeza"). Un título acertado y fatídico; no por las canciones, que destilaban un rock orquestal majestuoso, y recordaban en ocasiones a This Mortal Coil y en otras a Galaxie 500, sino porque Southpaw quebró la semana en la que salió a la venta. Como consecuencia se evaporó el contrato de grabación y se les retiró toda la financiación promocional y para giras. Una pena, porque The Zephyrs habían estado geniales en el festival de Reading de aquel año. En ese momento empezaban a recolectar los frutos de las buenas críticas del disco, tanto en Europa como en Japón, y, sin embargo, se vieron obligados a parar en seco y volver a empleos rutinarios. A pesar de ello tocaron en festivales como el Primavera Sound 2002 y el Tanned Tin 2002.
Pero los Nicol estaban empeñados en seguir adelante. A principios de 2002 comenzaron a trabajar en su tercera obra. Por aquel entonces, el grupo se había hinchado hasta convertirse en un dificultoso octeto, además de violín y violonchelo... y renqueaba. Rupturas, reconciliaciones y desintegración. A Acuarela le había encantado "When The Sky..." y en junio lanzó un EP, "The Love That Will Guide You Back Home" ("El amor que te guiará de vuelta a casa"), además de organizar, unos meses más tarde, una gira ibérica de dos semanas para unos The Zephyrs a los que se unió David Jeans, antiguo batería del combo de homenaje a Stone Roses llamado, ejem... The Complete Stone Roses. La nueva alineación se completó finalmente con la presencia del guitarrista Robert Dillam, que solía tocar en Adorable. Fue así como The Zephyrs se conjuraron para sacar adelante su nuevo álbum. Grabaron algunos temas en Ca Va, Glasgow. El manager de Setanta, Keith Cullen, se ofreció como consultor ad hoc; impresionado por la solidez que había aportado la nueva alineación, y por el potencial implícito en los ensayos, los contrató.
"A Year To The Day" ("Un año hasta hoy"), editado por Setanta (el sello de The Divine Comedy, Evan Dando o Edwyn Collins), y licenciado por Acuarela para España y Portugal en el 2003, se componía de un total de diez canciones, en las cuales podía comprobarse por qué The Zephyrs habían sido definidos como la combinación perfecta entre Simon & Garfunkel y Mogwai. Comienza con la apertura psicodélica de "Lacuna Head" interpretado por un generador de tonos utilizado por última vez en el puerto de Rosyth para testar la rapidez de las juntas y los remaches. Luego se nos revela la fantasmagórica voz de Adele Bethel (antigua asociada de Arab Strap) en "Stand Around Hold Hands", y también a dúo con la voz espectral de Stuart Nicol en la evocación a-la Gram Parsons & Emmylou Harris del tema "One Year Many Mistakes". El álbum, en definitiva, les facilitó participar en festivales como FIB o Rock en el Central. Y ahora vuelven a nuestro país, dos años más tarde y como quintento para presentar en exclusiva total las canciones de su próximo LP, que se publicará en Acuarela a mediados de mayo. Según sus propias palabras se trata de un disco menos etereo y más sólido y vibrante, siempre dentro de ese estilo de noise-pop-folk-country que tanto les gusta, aunque esta vez "hemos puesto los micros en el estudio exactamente del mismo modo que en los discos clásicos de AC/DC, y creemos que se va a notar".  Su título es "Bright yellow flowers on a dark double bed" y contiene algunas de las canciones más poéticas y con más estribillos de su historia, una delicia para los sentidos.
http://www.thezephyrs.com/

www.acuareladiscos.com


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