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23-04-03, Astoria, Londres
Fotos Irma Romero - IndyRock
Radio One Sound City, Nottingham 2002




 
The Vines & The Libertines, Rock
City, 30. 10. 02
Por Irma Romero - IndyRock - texto y fotos
Esta vez la edad media del publico habia bajado drasticamente, dando a
entender que algo nuevo y excitante iba a suceder. La oferta para aquella
noche desde luego era algo que va creando olas de excitacion por todo el
mundo musical, dos grupos que muchos de los medios especializados, especialmente
britanicos, alaban como los nuevas esperanzas del panorama pop: The Libertines
desde Londres y The Vines, desde Sidney, Australia, cabeceras de cartel
y los muy esperados de cada alma joven que se habian reunido en Rock City.
Los
primeros que se subieron al escenario fueron Hoggboy, cuatro chavales ingleses
con aspecto a lo Strokes con sus chupas de cuero ajustadas. El menu de
siempre, muy en la tradicion de ahora, con canciones guitarreras de influencia
medio punk, medio garage sesentera. Bonito aperitivo para lo que iba a
ofrecer la noche despues. Funciono y publico mostro su aprecio.
Al anunciarse la siguiente actuacion, se oyo un coro de exclamaciones encantadas
por todos lados: era la hora de otros favoritos de la noche; The Libertines.
Los grandes estrellas (al menos ellos se lo creen), los locos de remate
del grupo;los cantante-guitarristas, Pete y Carl son el gran nucleo del
grupo, mostrandolo bien sobre el escenario, su amistad saltando a la vista
en seguida con el general tonteo y muecas de todo tipo, mas la interaccion
con el publico por parte de Pete, el chaval alto con gran reminiscencia
a un Julian Casablancas mas jovencillo con mofletes. Luego estan John,
el bajista y Gary, el bateria, que forman el nucleo compacto en la parte
base ritmica. Hay por alli algunos que les categorizaban como los London
Strokes, que a veces podian tener razon. Su reciente debut, "Up the bracket",
sonaba como una rara mezcla entre The Smiths y The Jam, algo que se pudo
observar convertirse en realidad sobre el escenario. Energeticos e incansables
parecieron alegrar a cada andante por alli, teniendoles coreando una que
otra cancion. "The boys in the band", "Time for heroes" o "I get along"
eran algunos buenos ejemplos de aquella primera trayectoria de este joven
grupo, que parece tener lo que hay que tener para convertirse en aquellos
"media darling", al menos por ahora.
Los minutos antes de que The Vines se apoderaran del escenario, parecian
alargarse de forma insufrible, la nube de expectacion que se estaba formando
era casi palpable, con susurros y exclamaciones impacientes y nerviosos
recorriendo por toda la sala. La tension era curiosa, grititos y movimientos,
seguidos de vasos de cerveza, vacias o medio vacias tiradas hacia el escenario,
dando de vez en cuando en la cabeza de uno u otro roadie que pasaba por
alli chequeando los instrumentos. Para su gran diversion, curiosamente.
Otros segundos mas. . . y la gente se rompio en un coro de gritos ensordecedoras
cuando los cuatro de Sidney subieron al escenario, unos extra gritos cuando
se le vio, al que llaman el "nuevo Kurt Cobain", Craig, el pequeño
cantante, acercarse a su microfono y coger su guitarra y despues de un
pequeño saludo, lanzarse con su reciente single, "Outtathaway",
la potente demostracion de power pop. Con un impresionante sonido procedieron
a presentar temas de su album de debut alternando con canciones nuevas,
aquella perfecta combinacion entre canciones mas acusticas y melodicas
con los arrebatos energicos casi punk, con un Craig abriendo cuerdas vocales
a mas no poder, pareciendose a un niño malo y travieso con el pelo
disparando por todas direcciones, quitandose la camiseta hacia la mitad
del concierto para la gran alegria de unas cuantas fans femeninas por alli,
como se podia testiguar al parecer por los gritos encantados. "Highly evolved",
la cancion titular y primer single del disco, un numerito compacto y corto,
sonaba potente, al igual que el muy coreado "Get free", que tenia a todo
el mundo haciendo el pogo. El deporte favorito de la noche, sin mas sorpresas:stage
diving. Alli estaban la preciosa y melodica, semiacustica maravilla de
"Autumn shade" u otro tratamiento vocal, cortesia del señor Nicholls
en "Homesick". Otro de los grandes favoritos era la version que hicieron
de "Miss Jackson", cancion del grupo hip-hopero, Outkast. Una deliciosa
vision con un tempo mas lento, casi arrastrandose, sonando por los altavoces.
Seguida por la preciosidad que conoce el nombre de "Mary Jane". "Ain't
no room" tenia la curiosa reminiscencia en un principio a una cancion de
Marilyn Manson para luego convertirse a base de acordes subiendose gradualmente
en otra realidad totalmente distinta, acompañada de Craig desgañitandose
y dando saltos en el aire de nuevo a mas no poder, como parece ser su forma
habitual. Ademas de tirarse al suelo de mala manera. Patrick, el bajista,
se le unio al microfono en los vocales en una cancion nueva, semiacustica.
La ultima cancion antes de los bises, "In the jungle", algo nirvanera,
que alternaba acordes lentos y rapidos terminaba en la habitual y al parecer
tradicional arrebato de Craig, rompiendo su guitarra, dandole contra el
suelo y la bateria, que a veces una solo podia rezar por el bienestar del
pobre Hamish, el simpatico bateria del grupo.
Demostraciones nuevas en el bis, "Amnesia" y "Evil town", con un Craig
sonriente introduciendolas y cambiando unas palabras con el publico, algo
de sonidos epicos, melodicos al principio, con distintos matices vocales
una vez mas, cortesia del cantante algo ido, acompañado del solido
apoyo de sus compañeros, convirtiendose en la fenomenal feedback
guitarrera, algo que fue el caso tambien con la cancion que cerro el concierto,
"1969", una genial y potente muestra con estructura similar a las anteriores
pero con algun que otro twist interesante. Otro favorito del publico al
parecer, que a veces llego al borde de casi histerismo, algo que parece
ser el caso en sus recientes conciertos. Algo mas de dejadez y trashing
por parte del diminuto y extraño cantante y dejaron a los jovenes
ojos del publico con deseos de mas, que por su parte demostraron su aprecio
con un coro de gritos tal que seguro daba eco por toda Nottingham.
Salvadores del pop? Quizas. Al menos tienen aquel extraño poder
de mantener saciados aquel espiritu joven, cubriendolo en todos sus aspectos,
desde un enigmatico (a su manera) y singular cantante hasta sonidos compactos
y energeticos. Nottingham parecia estar de acuerdo.
The Libertines en IndyRock
Dj Shadow + Death in Vegas en Sound City
Black Rebel Motorcycle Club & Queens of
the Stone age en Sound City
Vertiginoso ascenso
Biografía
En
una era cargada de grandes promesas y esperanzas en el panorama del rock,
el joven cuarteto de Sydney, Australia, llamado The Vines, y su álbum
de debut, Highly Evolved, se han convertido en la revelación del
2002. Su trabajo huele a adolescencia solitaria escuchando a los clásicos
a través de auriculares a volúmenes letales hasta que sus
influencias puras se abrieron camino para plasmarse en una grabadora de
cuatro pistas, desde lo más profundo de sus corazones y sus maltrechos
amplificadores. Producido por Rob Schnapf (Beck, Guided By Voices,
Foo Fighters, Elliott Smith) en el templo originario del sonido en L.A.,
Sunset Sound Factory (allí donde Led Zep y los Stones hicieron historia),
Highly Evolved es una inyección confiada y melódica de rock
auténtico con un toque de extasiada sicodelia que una NME sin resuello
denominó "una síntesis perfecta de los Beatles y Nirvana".
Sin vergüenza alguna a expresar sus verdaderos sentimientos, NME exclamó
recientemente: "No es broma. Es un disco que hay que tener".
Mezclado por Andy Wallace, el primer single, "Get Free", muestra a The
Vines en todo su esplendor: armonías vocales insistentes, guitarras
fracturadas y una auténtica tempestad de melodía en un tema
del tamaño de una taza de té. El himno a la monotonía
laboral, "Factory" (que NME convirtió rápidamente en su "Single
de la semana" nada más editarse como una edición limitada
de 7 pulgadas), encuentra el desconocido nexo de unión entre los
Fab Four en el 68 y The Specials en el 79, antes de pisar con fuerza el
pedal de distorsión. ¡Con garra! El tema que da
título al disco, "Highly Evolved" (que también se alzó
con la mención de "Single de la semana" en Gran Bretaña)
es un trabajo de 94 segundos exactos de apabullante guitarra tsunami que
permanecerá en tu mente para siempre. Y el contagioso chute de "Autumn
Shade", la envolvente balada "Mary Jane" o la alucinante epopeya de "1969"
son fuente de comparaciones con referencias clásicas como Big Star,
los Beach Boys y My Bloody Valentine.
The Vines comenzaron a tomar forma poco a poco hace siete años
como trío, cuando el guitarrista y vocalista Craig Nicholls, el
bajista y acompañante Patrick Matthews y el batería originario,
David Olliffe, se conocieron en la época del instituto mientras
trabajaban en un McDonald's de Sydney y escogieron su nombre en honor a
una banda australiana de los 60 poco conocida llamada the Vynes (donde,
por cierto, tocaba la guitarra y cantaba el padre de Nicholls). Tocaban
en directo muy de cuando en cuando y se dedicaban en cambio a componer
letras y a hacer grabaciones de cuatro pistas en la habitación de
Nicholls. A principios del 2001, cuando aún eran unos completos
desconocidos en su propia tierra, contaban ya con un arsenal de más
de treinta temas.
Cuando su maqueta aterrizó en XL Recordings (base británica
de Prodigy, White Stripes, Badly Drawn Boy y Avalanches), las cosas empezaron
a sucederse rápidamente. XL sacó inmediatamente el tema "Factory"
como EP limitado de siete pulgadas, y éste pronto se convirtió
en el single de la semana de NME, logrando mantenerse entre los diez temas
más importantes durante la friolera de 6 semanas. Tras firmar
un contrato internacional con Capitol Records en Estados Unidos en diciembre
de 2001, MTV2 incluyó a la joven banda en su campaña "22
Artists 2 Watch in 2002" ["22 promesas para el 2002"] a pesar de que ni
siquiera habían grabado un vídeo por aquel entonces.
En enero de 2002, The Vines apareció a la cabeza del artículo
de NME "2002: The New Batch", en el que la revista escogía a las
35 bandas del año. El batería originario David Olliffe se
tomó un respiro por aquella época y la banda abrió
sus brazos al batería Hamish Rosser (otro australiano, antes integrante
de una cover band de los Kinks en Nevada) y al mejor amigo de la infancia
de Nicholls, Ryan Griffiths, como segunda guitarra. Una vez completada
la formación, the Vines ofrecieron su primera actuación como
cabezas de cartel en febrero de 2002, en lo que fue una sencilla aparición
en un pequeño club de Sydney llamado the Vic on the Park. Tanto
se corrió la voz que antes de que los teloneros hubieran tocado
un solo acorde, el local estaba repleto hasta los topes con un público
expectante. NME escribió acerca del concierto: "Este grupo es el
futuro del rock. Dentro de diez años, 10.000 personas alegaran haber
estado presentes en el concierto".
Acerca del vertiginoso ascenso de The Vines a la fama, Nicholls sonríe
tímidamente y comenta: "Simplemente hay muchas posibilidades..."
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