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Suede confirmados para el Festival Estrella Levante
SOS 4.8
La banda inglessa SUEDE es la primera confirmación oficial
para la cuarta edición del que tendrá lugar los
días 6 y 7 de mayo de 2011 en el recinto ferial la Fica de la capital
murciana.
El concierto de Suede en SOS 4.8 será el único en España
durante el 2011 de una de las bandas más importantes dentro de la
escena pop inglesa de los últimos 20 años, gracias a discos
como "Suede", "Dog Man Star" o " Head Music" y a canciones que ya forman
parte de la banda sonora de varias generaciones como la atemporal "Beautiful
Ones"
Tras 8 años desde la separación de una banda que en los
90 cambió radicalmente el pop inglés en 2011 darán
en SOS 4.8 su único concierto en España para presentar su
disco Best of en el que repasan sus mejores temas.
La banda Suede fue lanzada definitivamente al estrellato cuando, aun
sin disco en el mercado, la prestigiosa revista "Melody Maker" la consideró
la mejor banda de Reino Unido. Ese premio no fue más que un anticipo
de lo que estaba apunto de suceder: con el primer disco de la banda "The
Drowners" ganaron su primer Mercury Prize, lo que supuso toda una
revolución en un momento absolutamente dominado por el sonido Grunge
proveniente de Estados Unidos.
En 2003, tras 5 álbumes, la banda se separó, para volver
en marzo de 2010 a subirse a los escenarios, en una serie de conciertos
aclamados por la crítica, entre los que destacó por encima
de todos el realizado en el Royal Albert Hall.
Brett Anderson Slow Attack
Edel Records 2009
por Diego Soto-Indyrock
La apuesta por la calidez así como por la ponderación
de letra, voz e instrumentación, juegan el principal papel del nuevo
trabajo de Brett Anderson. Once cuentos en los que el violín, piano
y guitarra acústica siempre están presentes. En ocasiones,
como “Frozen Roads” Elton John, en otras como “The Haunted”, Mike Oldfield.
Y es que los registros son variados pero con una misma base llamada nostalgia.
Influencias marcadas de una Inglaterra que se adentra por momentos en las
bases de la lejana Islandia con Sigur Ros como formación de referencia
en el estilo. Texturas que evocan a la caída de la hoja otoñal
así como el resplandor de la flor de principios de verano. Nada
de composiciones frías ni argumentos tibios. La épica de
este trabajo es enfrentar la tristeza con la esperanza, la frustración
con la superación. Once escalas que inyectan una elevada dosis de
atención en el receptor desde la gélida “Hymn” hasta la efervescente
“Leave Me Sleeping”. Este ‘Slow Attack’ puede ser la banda sonora diaria
de un pensador.
Brett Anderson + Jonston
20/12/07. Teatro de la Casa de Campo. Madrid.
Fotos y crónica Javier Alonso Juliá y Marina Sanz
Domínguez



El fin del año 2007 está a punto de llegar y las últimas
actuaciones del año van cerrando este año que musicalmente
hablando ha sido de los mejores. Como regalo de navidad tuvimos la oportunidad
de disfrutar de la vuelta de Brett Anderson (líder de Suede), en
esta ocasión en solitario, para presentarnos los temas de su primer
álbum homónimo. Este artista es ciertamente uno de los nombres
indispensables para entender la historia de los últimos veinte años
de brit pop. Se erigió como un icono para toda una generación,
que lo llegaron a encumbrarle como el heredero directo del Bowie de Ziggy
Stardust. Tras poner punto y final a su proyecto The Tears, junto a Bernard
Butler, ha decidido emprender su aventura en solitario. En este disco afronta
temas personales, en los que incluye canciones lentas protagonizadas por
arreglos de cuerda, guitarras acústicas y piano.

Como telonero estuvo sobre el escenario Jonston con su música
melódica y perfectamente estructurada, a la manera de los cantautores
del pop más exquisito. Nos mostró su reperetorio en formato
acústico acompañado por El Loco al contrabajo.
Tras este, Brett Anderson también nos mostró sus temas
en un formato desnudo, en acústico, a base de piano, guitarra acústica
y acompañado por la violonchelista Amy Langley. El setlist comenzó
con los temas que conforman su nuevo trabajo. "Love Is Dead", "Song For
My Father", "Scorpio Rising" y "Clowns". El recinto, nuevo para este tipo
de conciertos, resultó ser perfecto, ya que la acústica y
la disposición del escenario, lograron una velada perfecta. Claro
está que la carismática y deslumbrante voz de Brett nos sedujo
como en los viejos tiempos, parece que los años no pasan para él.
Tras los anteriores temas a la guitarra acústica pasó
al piano para repasar los temas de su anterior etapa en Suede "Everything
Will Flow" y "Saturday Night", en las que las primeras notas desataron
los vítores y aplausos entre el público.
"A Different Place", "By The Sea", "The Power" y "The Asphalt World",
sonaron extraordinarias, con unos toques de cuerda que las hicieron realmente
emocionantes.
Tras un descanso de quince minutos comenzó con algunos de los
nuevos temas como "To The Winer" y "Back To You", y continuó intercalando
temas de "Sci-Fi Lullabies" y "Head Music" de Suede como "Europe Is Our
Playground", "Down" o "He's Gone".
Otros temas que dejaron al público con una sonrisa entre oreja
y oreja, fueron "The 2 Of Us", "Pantomime Horse", "Still Life" y "The Wild
Ones" que sonaron de manera muy distinta en este formato acústico,
pero por supuesto nos rendimos a sus pies, tras estos regalos para los
oídos.
Tras pocos segundos en el backstage, Brett volvió a salir dando
las gracias a un público volcado durante todo el concierto y expectante
a las canciones que conformaron el setlist.
"So Young" y "Trash" fueron los temas que pusieron fin a la actuación,
en los que Brett invitó al público a dejar sus sitios y acercarse
al escenario para cantar junto a él estos dos himnos de su época
en Suede. Todo el respetable cantó junto a Brett consiguiendo una
sintonía especial entre ambas partes.
Este artista sobre el escenario, es símbolo de una gran noche
y así lo pudimos constatar. Con los medios justos y necesarios,
pudimos disfrutar de una velada mágica, en la que recordamos varios
temas que forman parte de la historia de la música de nuestros días.
Un gran concierto para despedir este año. No podíamos pedir
nada más como regalo navideño
Sala Razzmatazz- Barcelona 25
de Noviembre 2002
Produce Iguapop
Fotos: MarceRock - Indyrock

 

Suede "A New Morning"
La historia de esta banda maldita es ridícula. Es como si Maquiavelo
hubiera reescrito "Pánico y Locura en Las Vegas". Hay miles de personas
incluidas en el reparto. Podría protagonizarla Charlton Heston...
es como un cochecito de niño que alguien hubiera empujado desde
lo alto de una colina. Siempre ha sido un grupo muy potente y tempestuoso
que siempre anda al límite y que no para. Ni creo que lo hagan nunca".
Esto mismo comentaba el vocalista de Suede, Brett Anderson, allá
por agosto de 1994, aunque la frase la podría haber dicho en cualquiera
de los momentos tumultuosos de la carrera de la banda. La historia de Suede
es muy radical. Es una trayectoria de subidas a la cumbre y bajadas a los
infiernos. Ha habido ocasiones en las que parecía que tenían
el mundo a sus pies y otros periodos en los que continuar parecía
algo imposible. Esta negativa a tirar la toalla, este triunfo sobre la
adversidad, da igual lo mucho que estén en contra las circunstancias
porque eso forma parte de su eterno atractivo y en cierta forma explica
la devoción casi fanática que inspiran en sus seguidores.
Los detractores de Suede frecuentemente han tachado a la banda de fría,
cínica, pretenciosa y lo que es más hiriente de todo, de
faltos de humor. La realidad es completamente la opuesta. Suede son demasiado
humanos. Sus temas son dramas tragicómicos sobre gente real y vivencias
reales. O como una vez dijo Brett "tratan del condón usado que hay
debajo de la cama". Su historia, sin pretender sonar demasiado cínico,
es testimonio de la fuerza del espíritu humano.
Como todo el mundo sabe, Suede es una de las bandas más importantes
e influyentes del Reino Unido. Fueron los que dieron inicio al renacimiento
de los grupos guitarreros británicos, capearon un final inevitable,
sobrevivieron a diversos cambios de personal e inspiraron a toda una generación
de soñadores y de músicos ? formaban una banda en la que
merecía la pena creer. Fueron el primer grupo "alternativo" galardonado
con un premio Mercury Music, se granjearon los aplausos de artistas desde
David Bowie hasta Derek Jarman, y han sido durante diez años una
de las pocas bandas británicas con verdadero atractivo internacional
? su último album ha cosechado éxitos desde Perú hasta
Singapur.
Suede irrumpió en la escena musical británica hace ya más
de una década y la prensa les dedicó comentarios de lo más
excelsos, por no mencionar la portada del Melody Maker que se refirió
a ellos como ¨"La Mejor Banda del Momento en Gran Bretaña" antes
incluso de que hubieran editado una sola nota de música.
Cuando por fin editan, temas como Metal Mickey y Animal Nitrate se convirtieron
en singles de éxito, himnos para una nueva generación, mientras
que baladas del estilo de Pantomime Horse y Sleeping Pills contribuirían
a que su album epónimo de presentación se convirtiera en
"el disco más esperado desde el Never Mind The Bollocks Here de
los Sex Pistols".
Suede se hicieron famosos también por sus caras b que a menudo eran
tan buenos y en algunos casos incluso mejores que los éxitos. De
todos es conocida la versión que hizo Morrisey de My Insatiable
One y éste no fue su único fan famoso. Cuando Suede hizo
una versión del Brass In Pocket de los Pretenders para el album
benéfico de Ruby Trax con NME, Chrissie Hynde comentó que
su versión era mejor que la original ? y más tarde se unió
a ellos en el escenario para cantarlo en un concierto benéfico junto
a Derek Jarman.
A pesar de algunos problemas legales al otro lado del charco que les supuso
tener que llamarse "The London Suede" en Norteamérica, la banda
seguía camino de lo más alto a principios de 1994. Su última
edición, un impresionante trabajo de 8 minutos titulado Stay Together,
ha sido su mayor éxito hasta la fecha.
Como todos ya sabemos, el guitarrista original de Suede y co-letrista,
Bernard Butler, se largó del estudio cuando estaban a punto de finalizar
la grabación de su segundo album, y fue para nunca volver. A pesar
de eso, Dog Man Star fue todo un triunfo y aunque fue el disco con menor
éxito en ventas todavía sigue siendo considerado por muchos
como su mejor trabajo siendo una de las cuatro ediciones de los 90 que
entró en el ranking del Guardian de los mejores 100 discos de todos
los tiempos.
Cuando los tres miembros de Suede le echaron el valor necesario para acabar
su obra maestra, esto supuso todo un escándalo para la prensa. "¿La
mejor banda británica del momento ha llegado a su fin?" El éxito
sobrenatural de Oasis y de los reinventados Blur (cuyo cantante Damon Albarn
ahora se marchaba junto al preferido de Brett y del que una vez fuera el
guitarrista de Suede, Justine Frischmann) parecía eclipsar los logros
anteriores obtenidos por Suede. Los rumores de crisis no se vieron aplacados
con el anuncio de que Bernard Butler iba a ser sustituido por el que ahora
es considerado como un dios de la guitarra del estilo de Johnny Marr, que
por aquel entonces era un joven desconocido de 17 años de Dorset,
llamado Richard Oakes. El primer sencillo de aquel disco entró por
los pelos en el top 20 y a pesar de todos sus méritos Dog Man Star
quedó al margen del concurrido Britpop BeerFest.
La maldición norteamericana volvió a hacer presencia cuando
Brett se cayó del escenario y se pasó cojeando y con un bastón
el resto de su última gira por los Estados Unidos. El concierto
final de 95 tuvo lugar en el infortunado Festival de Phoenix. En el momento
en el que la banda se subió al escenario empezó a llover
a cántaros. "Pensé '¡alguien nos ha echado mal de ojo!'"
sonríe Brett compungido.
Por aquel entonces ya eran cinco. A mitad de la grabación de su
tercer album, en el momento en que estaban barajando el nombre insólito
de "Old People Make Me Sick", el primo del batería Simon Gilbert,
un tal Neil Codling, se acercó para recoger una de las chaquetas
de Brett y se unió a la banda por osmosis como teclista, guitarrista
ocasional y como ídolo de adolescentes. Suede ahora ya era invencible
y lo demostraron entrando en el top 3 con Trash, su mayor éxito
hasta el momento, compartiendo los primeros puestos junto al disco de presentación
de Robbie Williams y otra banda, Wannabe, que en tiempos había sido
un grupo femenino famoso.
El disco no encontró competencia. Coming Up se editó en septiembre
de 1996, se colocó directamente en el número uno y cosechó
éxitos con otros cuatro sencillos que entraron en el top ten.
Saturday Night fue el éxito navideño de la banda que coincidió
con tres conciertos completamente vendidos en el Roundhouse de Londres.
La última noche a Suede se les unió Neil Tennat de los Pet
Shop Boys para interpretar el último éxito de Suede y la
impresionante versión que Suede hace del Rent de los Pet Shop Boys.
La gira mundial de Coming Up por fin llegó a su término con
una aparición estelar en el Festival de Reading. A la banda se les
unió un invitado especial, Justine Frischmann, antiguo componente
de Suede y ahora exponente de Elastica. Suede había completado el
círculo y ahora se sentían cómodos con su pasado (o
con la mayor parte de éste). Un doble CD de caras b se editó
para demostrar todo esto y se colocó en el top ten.
Tras un paréntesis de 18 meses la banda volvió en mayo de
1999 con un nuevo productor (Steve Osborne famoso por los Happy Mondays)
y con un sonido nuevo, más frío y más electrónico.
Electricity, el primer sencillo, se colocó en el top 5 y el album,
Head Music, les granjeó su tercer número uno. She's In Fashion
se convirtió en el mayor éxito de radio de Suede mientras
que el verano era testigo de cómo Suede hacía apariciones
estelares literalmente en cada uno de los festivales europeos, sin dejar
a un lado el festival británico V99. Pero entre bastidores la cosa
no iba del todo bien. Los siguientes sencillos encontraron muchas dificultades
para colocarse en el top 20 y los rumores se extendieron cuando Neil, que
padecía fatiga crónica, faltó a varias actuaciones
de la gira.
Todo parecía haber vuelto a la normalidad, aunque cuando Suede ofreció
un concierto único en Islandia en octubre de 2000, Brett bromeó,
"damas y caballeros, Neil Codling... que vuelve desde la tumba!"
Suede ofreció aquella noche nada menos que nueve temas nuevos y
recibió críticas clamorosas ?"cualquiera que pensara que
Head Music marcaba el fin artístico de Suede se lo va a tener que
volver a pensar" clamaba NME. "Los nuevos temas son impresionantes y podría
decirse que es lo mejor que han hecho". Pero el control de calidad de Suede
era tal que sólo cinco de estos temas pasaron a formar parte del
nuevo disco.
Posteriormente, en marzo de 2001 cuando la banda por fin se disponía
a trabajar en su quinto disco, Neil anunció oficialmente que abandonaba
la banda. Su reemplazo vino de manos del veterano colaborador de la banda,
Alex Lee, que anteriormente lo había sido de Strangelove. "Alex
había colaborado en la última gira europea y eso me dio ocasión
de llegar a conocerle bien" recuerda Brett. "Aparte de llevarme bien con
él, estaba muy claro que era un prodigio. Puede tocar cualquier
cosa. Así que cuando Neil decidió que se marchaba, sólo
tuve que hacer una llamada".
Hubo otro contratiempo que tuvo lugar durante las sesiones iniciales del
album, grabadas con el compañero de Beck, Tony Hoffer, pero a las
que se les dio carpetazo. "Teníamos la idea de que íbamos
a hacer un disco folk en plan electrónico" explica el bajista Mat
Osman. "Los temas eran buenos pero no encajaban unos con otros. Tony es
un tío encantador, es una pena que no funcionara".
De modo que no fue hasta enero de este año cuando empezó
la grabación, con Stephen Street ahora en los teclados. "Conocíamos
a Stephen desde hacía años, pero nunca habíamos hablado
de grabar con él porque siempre estaba trabajando" comenta Mat.
"Sólo estuvimos con él unas nueve semanas pero escribimos
cuatro o cinco melodías nuevas y grabamos todo el album. Después
de todo ese tiempo al final el album tomó forma muy rápidamente".
Si Coming Up fue como la avalancha eufórica de una orgía
de éxtasis y Head Music el completo declive, A New Morning tiene
perspectivas de supervivencia y de salir airoso con unas ganas de vivir
revitalizadas. Es un disco que de algún modo logra combinar los
mejores retazos de los anteriores discos de Suede y aun así tiene
un sonido impresionantemente único.
"El disco hace referencia a cómo afrontar la vida desde otro ángulo,
supongo" reflexiona Brett "A ver la vida como si fuera algo potencialmente
maravilloso, en vez de algo confuso y problemático".
¿Y el título? "Para mí es el símbolo de un
nuevo comienzo para la banda. No se trata de repente de un disco de reggae
o de swing ni nada parecido. Definitivamente es un disco Suede. Pero es
como si le hubieran inyectado frescura. Cuando estábamos haciendo
el disco yo estaba en un momento vital muy bueno e imagino que parte de
esa vitalidad ha quedado plasmada en la grabación".
Pues ahí los tienen. Suede ha vuelto, más sanos (en todos
los sentidos) y más vitales de lo que lo han sido en mucho tiempo.
Todos los grupos parecen estar obligados a decir que su último disco
es "el mejor hasta el momento" pero en este caso es una afirmación
muy difícil de rebatir. A New Morning está plagado de brillantes
melodías y una maestría musical impecable. Cada tema es una
joya por sí misma y además, comparándolo con los albumes
anteriores éste es un trabajo coherente que demuestra cualquier
crítica excelsa que se les hubiera hecho durante la última
década.
Recibieron la calificación de "Mejor Nuevo Grupo Británico"
y se describió a Suede como la banda más audaz, misteriosa,
sexy, absurda, perversa, glamurosa, divertida, sincera, prepotente, melodramática
y fascinante de la que cualquiera se podía enamorar. De aquello
ya han pasado diez años y sigue siendo verdad.
Es hora de volver a emocionarse.
www.suede.net
www. Sonymusic.es
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