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Springsteen & The E Street Band
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Bruce Springsteen publica el 3 de mayo de 2011 en DVD
y Blu-Ray The Promise: The Making of Darkness On The Edge of Town, el galardonado
documental que se lanza con varios extras: Songs From the Promise (cinco
canciones en directo grabadas en Asbury Park, New Jersey) y A Conversation
With His Fans (una íntima entrevista pregunta-respuesta).
The Promise: The Making of Darkness On The Edge of Town ha sido dirigido
por Thom Zimni, premiado con Grammy y Emmy, y acogido con excelentes críticas
en todo el mundo, incluídas las derivadas de su participación
en el Toronto International Film Festival, el BFI London Film Festival
y el International Rome Film Festival. El diario The Angeles Times ha calificado
el documental con cinco estrellas mientras Variety lo ha definido como
“un retrato fiel”.
A lo largo de 90 minutos, el documental combina imágenes nunca
vistas de Springsteen y la E Street Band grabadas entre 1976 y 1978, con
ensayos en casa, entrevistas con Springsteen y la banda, con el mánager
John Landau, el antiguo gerente Mike Appel y otras personas implicadas
en el proyecto. El documental fue incluído en la caja especial The
Promise: The Darkness On The Edge of Town Story, que Rolling Stone definió
como “extraordinaria y fascinante” y The Washington Post como “una revelación”.
Songs From The Promise fue filmado ante una audiencia aproximada de
60 fans en diciembre de 2010 en el histórico tiovivo de Asbury Park.
Para este concierto especial, Bruce Springsteen y miembros de la E Street
Band (Clarence Clemons, Stevie Van Zandt, Max Weinberg, Roy Bittan y Gary
Tallent, con el teclista Charles Giordano) junto a una sección de
metales (Ed Manion, Barry Danielian, Curt Ramm, Clark Gayton y Stan Harrison)
y David Linley como invitado especial al violín, grabaron una serie
de canciones bajo la dirección de Zimny y mezcladas por Bob Clearmountain.
Son: Racing in the Street (’78), Gotta Get That Feeling, Ain’t Good Enough
For You, The Promise y Blue Christmas.
A Conversation With His Fans esta conducido por Dave Marsh, crítico
y biógrafo de Springsteen, y es una entrevista de 22 minutos en
el que el artista habla con toda sinceridad de sus canciones y de la grabación
de Darkness On The Edge of Town. Las preguntas están salpicadas
de detalles de la caja The Promise, incluyendo fragmentos del concierto
en el Paramount Theater e imágenes inéditas de 1978. El DVD
y el Blu-Ray ya están disponibles para compra anticipada en Amazon.com
y Brucespringsteen.net.
Bruce Springsteen publica The Promise: The Darkness
on the Edge of Town Story el 16 de noviembre de 2010. Esta edición
de lujo contiene más de seis horas de película y más
de dos horas de audio repartidas en 3CD+3DVD, todo incluído en un
pack especial con un libreto de 80 páginas con facsímiles
de los cuadernos originales de Springsteen de las sesiones de grabación,
letras alternativas, ideas sobre las canciones, detalles de la grabación
y notas personales, además de un nuevo texto del artista y fotografías
inéditas.
Con material nunca publicado, The Promise: The Darkness on the Edge
of Town Story ofrece una perspectiva sin precedentes del proceso creativo
de Springsteen en un momento clave de su carrera. Esta edición se
lanza también en 3CD+3 Blu Ray. Al mismo tiempo, también
se publica The Promise, una edición que reúne sólo
las canciones inéditas en 2CD o 4LP e incluye las letras y el nuevo
texto de Springsteen.
La canción inédita Save My Love y un resumen del documental
se pueden escuchar y ver en streaming en http://www.BruceSpringsteen.net.
La edición de lujo incluye Darkness on the Edge of Town remasterizado
digitalmente por primera vez.
Bruce Springsteen & The E Street Band publican
el 22 de junio de 2010 el doble DVD London Calling: Live In Hyde Park,
grabado en alta definición (HD) el 28 de junio de 2009 en el festival
Hard Rock Calling de la capital británica. Son 163 minutos con 26
canciones de Bruce Springsteen, el reflejo de un concierto que comienza
a la luz del día y termina con una magnífica puesta de sol,
embocando la noche.
London Calling: Live In Hyde Park muestra tanto la experiencia de un
artista encima del escenario como la del público sumergido en el
ambiente de un gran festival. El DVD permite a los espectadores ver a Bruce
Springsteen al frente de la E Street Band y la evolución del concierto
de principio a fin con canciones que recorren desde los tiempos de Born
To Run a la era Working On a Dream, incluyendo versiones de The Clash (London
Calling), Jimmy Cliff (Trapped), The Young Rascals (Good Lovin’)
y Eddie Floyd (Raise Your Hand). Springsteen también interpreta
favoritos como Hard Times (Come Again No More), escrita por Stephen Foster
en 1854. Brian Fallon, de The Gaslight Anthem, se sube al escenario como
invitado para cantar con Springsteen el tema No Surrender.
El concierto fue un delirio. The London Times lo definió como
“épico” y The Independent publicó: “Conquistó a 50.000
personas empapadas por el sudor ya en la segunda canción, lanzando
su guitarra a los roadies con el vigor de un líder y bajando a pie
de escenario para encontrarse con sus admiradores y escuchar sus peticiones.
La intensidad de Springsteen asombró a todos”.
Tom Zimny (ganador de premios Grammy y Emmy) y el director Chris Hilson,
habituales colaboradores del equipo de vídeo de Bruce Springsteen
desde hace décadas, han supervisado la película, cuyo sonido
ha sido mezclado por Bob Clearmountain. Como material extra se incluyen
imágenes tras el escenario de The River filmadas el 27 de junio
de 2009 en Glastonbury y el vídeo completo de Wrecking Ball,
rodado en el Giants Stadium de Nueva Jersey. Las canciones que aparecen
en London Calling: Live In Hyde Park son:
1. London Calling 2. Badlands 3. Night 4. She's The One 5. Outlaw Pete
6. Out In The Street 7. Working On A Dream 8. Seeds 9. Johnny 99 10. Youngstown
11. Good Lovin' 12. Bobby Jean 13. Trapped 14. No Surrender 15. Waiting
On A Sunny Day 16. Promised Land 17. Racing In The Street 18. Radio Nowhere
19. Lonesome Day 20. The Rising 21. Born To Run
22. Hard Times (Come Again No More) 23. Jungleland
24. American Land 25. Glory Days 26. Dancing In The Dark 27. Música
sobre el rodillo de créditos: Raise Your Hand
www.brucespringsteen.net
Bruce Springsteen and the E Street Band: Los
viejos rockeros no mueren nunca
7 noviembre 2009 Madison Square Garden de Nueva York
Impresionante primer concierto de “el jefe” y su banda en
el Madison Square Garden de Nueva York donde se pudo escuchar íntegramente
el segundo disco de su extensa carrera: The wild, the innocent & the
E Street shuffle.
Ricard Arias. Nueva York. Es magia. Otros lo llaman talento,
carisma o don. Pero para conseguir reunir y hacer disfrutar a más
de 40 mil personas (entre los que se encontraban grandes actores como Glen
Close, Mel Gibson o Eduard Norton) tienes que ser, cuanto menos, un mago.
Bruce Sprinsgteen y la E Street Band ofrecieron el sábado por la
noche su primer concierto en el mítico Madison Square Garden de
Nueva York correspondiente a su actual gira Working on a dream. Fueron
más de tres horas de concierto donde su pudo escuchar íntegramente
el segundo disco de estudio del artista, publicado en 1973.
Por primera vez en la historia de sus giras, Springsteen ha decidido
tocar todas las canciones en orden de sus principales discos, Born to Run
que le ayudó a despegar en el mundo de la música, Darkness
on the Edge of town que le consagró y Born in the USA que inmortalizó
su nombre consiguiendo vender 15 millones de copias, han sonado durante
estas semanas en Washington, Philadelphia o en el Giants Stadium de Nueva
Jersey. Para esta ocasión eligió The wild, the innocent &
the E Street Shuffle por una razón en concreto: este disco acoge
una de las mejores canciones del artista que hace referencia a la directa
a la ciudad, New York City Serenade. Ese fue sin duda el punto álgido
de la noche, con un público entregado y donde se pudo ver a miles
de personas emocionadas con la interpretación.
El concierto comenzó pasadas las 20 30 hora local. Tras apagarse
las luces, los más de 40 mil asistentes comenzaron a gritar “Bruce,
Bruce, Bruce,…” mientras todos los componentes de la E Street Band salían
al escenario. Springsteen hizo su aparición ayudando al saxofonista
Clarence Cleamons, debido a sus problemas para caminar.
Para gran sorpresa general, el primer tema de la noche fue Thundercrack,
compuesto en 1973 y solamente publicado en el disco Tracks (compuesto de
canciones descartadas para otros discos) en 1999. Es, sin duda, uno de
sus mejores temas, espectacular en directo debido a los casi nueve minutos
de impresionantes solos de guitarra a cargo de Nils Lofgren y Springsteen,
de saxo y órgano, tocado por Charles Giorgiano (sustituto del fallecido
Danny Federici). Springsteen deja claro desde el principio que quiere conectar
con el público. Tras ella sonaron Seeds, recuperada de la gira Born
in the USA, Prove it all night, con dos tremendos solos de Bruce y Steve
Van Zandt, y la festiva Hungry Heart, donde volvió a hacer el crowd
surf, dejando que el público lo llevase de un lado a otro del escenario
sujetándolo con las manos por encima de sus cabezas. Acciones como
estas demuestran la cercanía de Bruce con sus seguidores. Para cerrar
el primer quinteto de canciones sonó Working on a dream, donde dio
un mensaje muy aplaudido sobre mantener la paz, la colaboración
entre ciudadanos en estos momentos difíciles y un textual “saldremos
de esta”.
A continuación, Springsteen mira a su banda y da la orden que
todo el mundo esperaba: The wild, the innocent… iba a comenzar. Con esta
orden se sumaron a la banda los Miami Horns, una sección de viento
compuesta por 5 miembros a la trompeta, saxo, saxo tenor, saxo barítono
y trombón. Antes de comenzar, Springsteen tomó una baqueta
de Max Weinberg y simuló ser un director de orquesta, dando entrada
a los Miami. El público estaba entregado y el jefe, con su voz desgarradora,
comenzó con The E Street Shuffle. Esta canción cuenta las
historias que se sucedían en la calle E, que además da nombre
a la banda, y donde los chicos buscan el amor mediante su atractivo. Para
el siguiente tema, 4th of July, Asbury Park (Sandy), se guardó un
momento de silencio en memoria de Danny Federici, que tocó el acordeón
en esta canción durante 33 años. Emotiva interpretación
con un gran Roy Bittan al acordeón. En Kitty's Back volvieron a
mostrar aquellos toques jazzísticos que le otorgaba a la banda el
teclista David Sancious, compositor melódico de este tema y miembro
de la banda en 1973. Excelente la labor de la sección de viento,
especialmente el trompetista Curt Rumm. Clarence Cleamons demostró
por qué es uno de los mejores saxofonistas de la historia con una
magnífica interpretación en los solos. Garry Talent, bajista,
cambió su instrumento por la tuba, Roy Bittan se volvió a
situar con el acordeón a la derecha de Bruce y tras el cambio de
este de su Telecaster por una Takamine acústica, atacaron Wild Billy's
Circus Story, otra canción que hace referencia directa a Federici.
Y es que sin él, Springsteen no le habría dado el matiz que
tanto deseaba a este disco. Este tema plasma como eran las atracciones
y el espectáculo circense que se ofrecía en el muelle de
Asbury Park los días de fiesta, de donde es originaria toda la banda.
Se pudo ver a un Springsteen emocionado, quizás al rememorar aquellos
recuerdos. La antepenúltima canción fue Incident on 57th
Street, que, junto a Thunder Road (del disco Born to Run), es la mejor
historia de amor que narra Springsteen en toda su carrera. Apasionada,
sincera y musicalmente perfecta, cuenta como es el amor de verano entre
el temerario Spanish Johnny y Jane la puertorriqueña. A punto de
acabar, la siguiente canción fue una de las que hacía referencia
a Springsteen y la E Street en los años 70. Como ocurriera antaño,
Rosalita fue tocada con maestría, pues es un canto al rock en su
versión más entusiasta, jovial y divertida. Y para finalizar
el disco, la canción más esperada, New York City Serenade.
Como cabía esperar, era el punto fuerte esperado y Springsteen ayudó
a que quedara en el recuerdo de todos. Hizo subir al escenario a 5 músicos
más que compondrían una nueva junta sección de cuerda.
En ese momento había en el escenario 22 músicos. Se podría
explicar de muchas maneras como sonó esa noche, pero hay que estar
allí, viendo y escuchándola, para sentir y captar su verdadera
esencia. Fue tremenda, increible e impresionante, quedando para el recuerdo.
Después de tocar el disco, Springsteen se ciñó
al guión habitual y no hubo mayores sobresaltos. Interpretó
Waiting On A Sunny Day permitiendo que personas del público que
cantaran con él; Raise Your Hand dio entrada a las ya habituales
peticiones del publico que se saldaron con Does This Bus Stop at 82nd Street,
Glory Days y Human Touch. La dupla Lonesome Day y The Rising sonaron en
recuerdo de las víctimas del 11-S y Born to Run, el único
tema fijo en los conciertos de Springsteen, cerró el concierto a
la espera de los bises. En estos tampoco hubo sorpresas. Sonaron Wrecking
Ball, Bobby Jean, American Land y Dancing in the Dark. Donde sí
hubo sorpresa fue en el último tema de la noche, Higher & Higher,
un clásico de Jackie Wilson de 1967 subiendo el músico y
compositor Elvis Costello al escenario para interpretarla a dúo.
El concierto había llegado a su fin.
Cuando sale en escena el mejor “Boss” y se produce la mágica
conexión entre público y artista, el resultado es una noche
memorable de música, pasiones y sentimientos. Va a ser cierto eso
de que los viejos rockeros nunca mueren.
La apoteosis del Rock and Roll
8 noviembre 2009 Madison Square Garden de Nueva York
Bruce Springsteen y la E Street Band demostraron porque
se les considera “el mejor directo del mundo” tras su segunda noche consecutiva
en el Madison Square Garden de Nueva York. Por primera vez en la historia,
“The River” sonó al completo.
Ricard Arias. Nueva York. Cuando recorres la 7ª avenida
de Nueva York descubres la magnificencia de la ciudad. Un escalofrío
te recorre el cuerpo. Cuando comienzas a vislumbrar el Madison Square Garden,
tiemblas al recordar que han tocado en él grandes artistas y grupos
como Frank Sinatra, Led Zeppelin, o el mismísimo rey del rock Elvis
Presley; pero cuando ves a algo más de seis mil personas en los
alrededores del pabellón desde las 9 de la mañana a mediados
de noviembre sólo para tener un buen sitio en el concierto de esa
noche, esa sensación, es indescriptible.
Bruce Springsteen y su banda de toda la vida colgaron el cártel
de “no hay billetes” por segunda noche consecutiva en lo que será
recordado como su mejor concierto de rock and roll de toda la historia.
Tras haber tocado su segundo disco de estudio en la noche del sábado,
Springsteen decidió que su quinto disco, “The River” (1980), lleno
de rock and roll al más puro estilo Chuck Berry y desgarradoras
baladas, era el más apropiado para dar un recital que permanecerá
en el recuerdo.
Con un “Good evening New York City!!!” comenzó el show 10 minutos
después de su hora prevista. Tras el habitual apagón de luces,
Springsteen y la E Street hicieron su aparición en el escenario.
El primer tema en sonar fue Wrecking Ball, que estrenó Springsteen
hace tan sólo unas semanas, dedicada a Nueva Jersey de donde es
originario. Antes de empezar a tocar el disco al completo, Bruce hace una
pequeña introducción, hablando de qué le influyó
para hacerlo y lo bueno que fueron aquellos años desde 1980 hasta
1982, cuando acabó la gira. Tras dar las gracias a los asistentes
por estar presentes, comienzó con el primer tema, Ties That Bind,
que es una explosión de rock and roll, seguida de la fiestera Sherry
Darling. Este tema es uno de los más aplaudidos por el público,
tanto por la participación del saxofonista Clarence Cleamons como
por su divertida letra que trata sobre una suegra pesada (Tu madre ladrando
en el asiento trasero…). Jackson Cage y Two Hearts continúan mostrando
el nivel de este disco en directo, con Springsteen y Stevie Van Zandt entregadísimos.
La primera pausa viene de la mano de Independence Day, balada dedicada
a su padre, que trata del tiempo y como la juventud da paso a la vida adulta.
Pero el rock and roll no cesa y comienzan a tocar Hungry Heart y Out In
The Street, las canciones más bailadas de la noche. Como siempre,
la conexión con el público es total. Crush On You y You Can
Look (But You Better Not Touch) siguen la línea de las anteriores.
Con el turno de I Wanna Marry You comienza la primera parte de baladas.
Con este tema, relativo al amor y al matrimonio de dos jóvenes,
Springsteen comienza a bailar con su mujer, Patti Scialfa, que además
toca la guitarra y hace los coros con la E Street Band. El primer punto
álgido de la noche viene de la mano de Point Blank, con un inmenso
Garry Tallent al bajo, y la siempre sobrecogedora The River. El sentimiento
del jefe a la hora de cantarla, como ya hiciera hace 8 años en este
mismo lugar, es impresionante. Bruce compuso este tema inspirándose
en la historia de su hermana, embarazada con 17 años y su novio,
que tuvo que dejar todo para ponerse a trabajar y sacar adelante a su familia.
Aquí acabo el primer disco de los dos que componen The River. Tras
una breve pausa para que el afamado trompetista Curt Rumm se añadiera
al grupo, volvieron al rock con la dupla Cadillac Ranch y la trepidante
I'm A Rocker. Fade Away, dedicada al primo de Bruce recientemente fallecido
con un sensacional Charles Giorgiano al órgano, y Stolen Car, otra
hermosa balada cargada de sentimiento gracias a la magia que aporta Roy
Bittan con su piano, volvieron a tranquilizar al público, embobado
con Springsteen. El último tema rockero del disco es, sin duda,
el mejor tema de todo el disco. Ramrod puso el toque alegre y salvaje a
la noche, con Bruce, Stevie y Clarence entregados, y con el resto de la
E Street desternillada de risa por sus gracias. El solo de Max Weinberg
a la batería al final de la canción hizo enloquecer al público.
Ahora era el turno de los tres últimos temas, las tres últimas
baladas, las canciones más esperadas. The Price You Pay caldeó
el ambiente para la siguiente canción, considerada por muchos (junto
con el tema Racing In The Street del disco Darkness on the...) el mejor
tema de la discografía de Springsteen. Drive All Night consigue
sacar a relucir los sentimientos del público. Se puede observar
a infinidad de personas llorando emocionadas mientras cantan a dúo
con un Springsteen colosal. Es un sentimiento especial el que invade a
los fans al escuchar este tema, que habla sobre ese amor perdido y recordado,
siendo capaz el protagonista de conducir toda la noche por un mísero
instante más, por un abrazo, por una mirada. Wreck In The Highway
puso el punto y final al disco.
El concierto continuó con varias sorpresas. Tras Badlands, Born
To Run y Seven Nights to Rock, las pantallas mostraron al actor James Gandolfini,
también natal de Nueva Jersey, que se encontraba entre el público,
y de nuevo a Eduard Norton, que repetía concierto. Sweet Soul Music
volvió a sonar casi 30 años después, con Curt bestial
a la trompeta, y la única petición que Bruce aceptó
esa noche fue Can't Help Falling In Love You, hermosísimo tema del
gran Elvis Presley, del cual es ferviente admirados el Boss.
En total, 32 canciones y más de 3 horas y 20 minutos de concierto.
El récord de Springsteen y la E Street Band, que demuestran ser
una máquina bien engrasada en directo.
Tras las dos noches de Nueva York, sólo quedan siete conciertos
para poder disfrutar de este viejo rockero. El día 22 de este mes
acabará la gira Working on a dream en Buffalo y nadie sabe a ciencia
cierta qué será de él y la banda. Mientras que los
fans dicen que todavía queda banda para rato, la realidad es muy
diferente. Con 60 años, Springsteen ya no es aquel joven que deslumbró
Barcelona en 1981, aunque nadie discute su fuerza y sus ganas; El saxofonista
Clarence Cleamons tiene ya 67 años y arrastra problemas de columna
y apenas puede andar, teniendo que subir al escenario en silla de ruedas
en algunas ocasiones; Nils Lofgren, guitarrista que se unió a la
banda para la gira Born in the USA en 1984, ha tenido que ser operado de
la cadera recientemente y no se mueve por el escenario como quisiera. El
“poderoso” (como le apoda Bruce en las presentaciones de la banda) Max
Weinberg no consigue alternar su trabajo en el Tonigh Show de Conan O’Brian
con las largas giras, además de aumentar lo problemas de articulaciones
que viene sufriendo en los últimos conciertos, llegando su hijo
a sustituirle en algunos de ellos. Stevie Van Zandt, guitarrista y aclamadísimo
actor en su papel de Silvio para la serie “Los Soprano” se encuentra cada
vez más inmiscuido en temas de producción musical y búsqueda
de nuevos talentos. Al bajista Garry Tallent y al pianista Roy Bittan
parece ser que le respetan los años, y se mantienen al pie del cañón
con 67 y 60 años respectivamente. A todo ello hay que sumarle la
triste desaparición del organista Danny Federici, muerto en 2008
a causa de un cáncer de piel.
Por todo ello, se considera que este es el fin del camino de una banda
que lleva más de 35 años juntos, dando casi 1500 conciertos
y viajando por los 5 continentes. Durante este último año,
han sido muchas horas alegrando la vida a millones de fans que los han
visto por América y Europa. Ojalá esa alegría vuelva,
ya que significará que Bruce Springsteen y la gloriosa E Street
Band están de nuevo en la carretera.

Bruce Springsteen comienza su gira europea 2008
Acompañado de la E Street Band y con las canciones de su último
álbum Magic, actuará en San Sebastián (15 de julio),
Madrid (17 de julio) y Barcelona (19 y 20 de julio) con las entradas agotadas
Con tres emocionantes conciertos en el RDS Arena de Dublín (Irlanda),
Bruce Springsteen ha comenzado su gira europea en la que presenta su último
álbum Magic. Dentro de esta gira y acompañado por la E Street
Band, Springteen actuará en España los días 15 de
julio en San Sebastián (Estadio de Anoeta), 17 de julio en Madrid
(Estadio Santiago Bernabéu) y 19 y 20 de julio en Barcelona (Camp
Nou), donde cerrará su periplo por Europa. Todas las entradas para
estos cuatro conciertos en España se agotaron en pocas horas hace
meses.
"Una nueva experiencia para uno de los más grandes acontecimientos
musicales que hoy se pueden ver en el mundo", dice The Evening Herald del
primer concierto de los tres que ha ofrecido en Irlanda, mientras The Irish
Times afirma: "Bruce Springsteen cantó a su tierra prometida bajo
el cielo gris de Dublín". En esta gira, Springsteen está
acompañado por los miembros de la E Street Band, emblemática
banda formada por Roy Bittan (teclados), Clarence Clemons (saxo), Nils
Lofgren (guitarra), Steven Van Zandt (guitarra), Garry Tallent (bajo),
Max Weinberg (batería), Patti Scialfa (voz, guitarra) y Charles
Giordano (teclados).
Durante la gira que ahora llega a Europa para ofrecer 23 conciertos,
Bruce Springsteen y la E Steet Band han interpretado 105 canciones diferentes,
consiguiendo las mejores críticas y calificativos como "espectacular
e íntima", "increíble", "asombrosa" o "divertida". En los
conciertos de esta gira están siempre presentes canciones de su
último álbum Magic, que ha conseguido tres Platinos en Noruega;
dos en Irlanda y Suecia y uno en España (donde entró directo
al nº1), Estados Unidos, República Checa, Dinamarca, Italia
y Canadá. Además ha sido Disco de Oro en Reino Unido, Austria,
Bélgica, Alemania, Holanda, Hong Kong, Singapur, Australia y Nueva
Zelanda. Con Magic, Bruce Springsteen consiguió este año
tres Premios Grammy (Canción Rock con Radio Nowhere, Interpretación
Rock Vocal con Radio Nowhere e Interpretación Rock Instrumental
con Once Upon A Time In The West) y suma ya 18 de estos galardones desde
que en 1984 consiguió el primero con su álbum Dancing In
The Dark.
Bruce Springsteen publica Magic, su nuevo álbum
con la E Street Band
El 2 de octubre de 2007, Bruce Springsteen publica Magic, su nuevo
álbum grabado en estudio acompañado por la mítica
E Street Band. Hacía cinco años que Springsteen no grababa
un álbum con la E Street Band y en Magic se vuelve a reunir con
sus viejos amigos. Producido y mezclado por Brendan O'Brien y grabado en
Southern Tracks Recording Studio de Atlanta (Estados Unidos), Magic presenta
11 nuevas canciones de Bruce Springsteen: Radio Nowhere, You'll Be Comin'
Down, Livin' in the Future, Your Own Worst Enemy, Gypsy Biker, Girls in
Their Summer Clothes, I'll Work for Your Love, Magic, Last to Die, Long
Walk Home y Devil's Arcade.
Magic es el primer nuevo álbum de estudio de Bruce Springsteen
y la E Street Band desde 2002 cuando se publicó The Rising, también
producido por Brendan O'Brien, que fue nº1 multiplatino y ganó
tres premios Grammy: Mejor Álbum Rock, Mejor Canción Rock
y Mejor Grabación Rock Masculina. Jon Landau, el inseparable mánager
de Springsteen, ha declarado que Magic es "un CD con rock de alta energía.
Está muy bien interpretado por Bruce y la E Street Band y, como
de costumbre, tiene mucho que decir. También es inmensamente entretenido.
Magic es la tercera colaboración entre Bruce y Brendan O'Brien y
es la culminación de una relación creadora muy productiva".
Patti Scialfa edita Play It As It Lays Rock,
folk, country, doo-wop callejero... Son algunos de los estilos que se reúnen
en Play It As It Lays, el nuevo álbum de Patti Scialfa que se publica
el 4 de septiembre de 2007. Es el regreso de la cantante y compositora
estadounidense desde que en 2004 consiguió poner de acuerdo a la
crítica, que alabó el disco 23rd Street Lullaby, su segundo
trabajo en solitario tras su debut en 1993 con Rumble Doll. El álbum
Play It As It Lays estrena diez canciones compuestas e interpretadas por
Patti Scialfa, en las que muestra su dominio de la melodía y del
lenguaje: Looking For Elvis, Like Any Woman Would, Town Called Heartbreak,
Play Around, Rainy Day Man, The Word, Bad For You, Run Run Run, Play It
As It Lays y Black Ladder. Producido por Patti Scialfa, Steve Jordan
(coproductor con Patti de 23rd Street Lullaby, director musical de Martin
Scorsese Presents the Blues y productor de Keith Richards y Jon Spencer
Blues Explosion) y Ron Aniello (Lifehouse, Barenaked Ladies, Guster), en
Play It As It Lays se han reunido músicos que son la flor y nata
de la actual escena estadounidense. Patti Scialfa (voz, guitarra acústica,
banjo, órgano Wurlitzer) con la Whack Brothers Rhythm Section formada
por Cliff Carter (teclados), Steve Jordan (batería y percusión)
y Willie Weeks (bajo). Junto a ellos, Ron Aniello (guitarra, teclados),
Crusher Bennet (percusión), Jeremy Chatzky (bajo), Mark Stewart
(cello, guitarra, banjo), Scott Tibbs (cuerdas sintetizadas), Lisa Lowell,
Michelle Moore, Cindy Mizelle y Curtis King a los coros. Además
cuenta con la colaboración de varios componentes de la E Street
Band; Nils Lofgren (guitarra, pedal steel, dobro), Bruce Springsteen (órgano
Hammond B3, guitarra acústica y eléctrica, armónica)
y Soozie Tyrell (violín, coros).
BRUCE SPRINGSTEEN SIGUE SIENDO "EL JEFE"
Por Francisco Tomás
Madrid, 19 may 2003 (EFE).- Bruce Springsteen demostró esta
noche que sigue siendo "El jefe", y lo hizo ante las 35.000 personas que
le vieron y escucharon en el estadio de 'La Peineta' y en cuya memoria
colectiva resonaron una vez más temas como "Badlands", "Jungleland"
o "Born to run", además de las canciones del disco "The Rising".
"¡Es la hora del jefe!", gritó un Sprinsgteen sonriente
antes de encarar el climax de su actuación de esta noche en Madrid,
y ciertamente era su momento, una vez más, en una gira por tres
ciudades españolas que se cerraba hoy en 'La Peineta', y en la que
más de cien mil gargantas de todas las edades han coreado los estribillos
del "Boss" (el jefe).
En el concierto de esta noche Sprinsgteen ofreció lo que el
público quería ver: sus canciones y también alardes
físicos y vocales, carreras terminadas de rodillas, proximidad con
las primeras filas de los asistentes (las integradas por fieles que han
esperado horas para verle de cerca), algunas interpretaciones acústicas
y un más que demostrado dominio del espectáculo que no le
hace perder, al menos en apariencia, ni un ápice de frescura.
Y todo ello sobre un escenario sobrio, en el cual el espectáculo
radica en la música y no en alardes luminotécnicos ideados
para cubrir ninguna carencia (por cierto, las pantallas de video sufrieron
algunos fallos).
El encuentro comenzó cuando todavía era de día
y, pasadas las 21.40 horas, sonaron "The rising" y "Lonesome day", dos
temas del último trabajo de Bruce.
Después Springsteen usó un esforzado español para
saludar, decir que "estaba con ganas de volver" y pedir a los asistentes
silencio para escuchar una melancólica versión acústica
de ese lamento por la pérdida de un ser querido que constituye "Empty
sky".
Durante la mayor parte del concierto intercaló temas del citado
"The rising" ("Wainting on a sunny day", World apart"...) con piezas escogidas,
de entre las cuales "Badlandas" fue una de las más celebradas, entusiasmo
aprovechado por Bruce para intercambiar gritos con su público antes
de dar paso a "Out on the street".
Siguieron "Countin on a miracle" o "Met me on Mary's place" -en el
que Springsteen chistó al público con toda confianza para
contener el entusiasmo y que se escucharan las frases más sentidas-.
Ambas precedieron a "Jungleland" o "Into the fire", baladas que siguen
despertando a quien las escucha del sueño americano.
Quienes no querían despertar de su delirio esta noche eran los
ocupantes de 'La Peineta', que no se movieron, a pesar de la despedida
de la banda, en espera de los bises ("Cadillac ranch", "Boby Jane", "Born
to run"...).
Fue media hora de propina, como no podía ser menos, porque tan
largos como la historia de amor de Springsteen con el rock and roll y,
por añadidura, con el público español, que sigue sin
dar signos de caducidad, son los conciertos del 'Boss'.
El de esta noche en 'La Peineta' de Madrid sobrepasó las dos
horas y media, pero ni el cincuentón ni los asistentes a su actuación
dieron ninguna muestra de cansancio a lo largo de este alarde de vitalidad
musical que sigue en pie, sin aditivos ni conservantes, desde hace treinta
años (las tres décadas transcurridas desde la aparición
de su primer disco, "Greetings from Ashbury Park, N.J.").
En aquella primera grabación ya figuraba el nombre de un negro
gigantón que toca el saxo junto al "Boss" desde entonces: Clarence
Clemons.
El hizo las delicias del público en los ya míticos solos
de "Jungleland", pero fue Steve van Zant, "Stevito", como lo llama "El
Boss" sobre las tablas, quien se lució de verdad, eso sí,
junto a la mítica "E. Street Band", en la que figuran también
Roy Bittan y Danny Federici -teclados-, Nils Lofgren -guitarras-, Gary
Tallent -bajo-, Max Weinberg -batería- y la esposa del cantante,
Patti Scialfa -coros, violín...-.
No necesitaba más Springsteen para demostrar que, como él
mismo dice, sigue siendo "El jefe" ("El Boss") y sigue en su momento.
UNAS 55.000 PERSONAS ACLAMAN A SPRINGSTEEN EN
CONCIERTO BARCELONA
Por Pablo Mediavilla
Barcelona, 17 may 2003 (EFE).- Unas 55.000 personas han asistido esta
noche al concierto de Bruce Springsteen, "El Jefe", en su vuelta a Barcelona,
en la segunda cita de su gira por España, que concluirá la
próxima semana en Madrid.
El estadio barcelonés, donde ya actuó hace diez años,
se ha entregado desde el principio a su líder, que ha retornado
al Olímpico escoltado por la ya clásica E Street Band.
Diez años después de su último concierto en el
Olímpico -1993, "Human Touch Tour"-, Springsteen ha sacado brillo
a sus galones repasando las canciones más emblemáticas de
su carrera -de las que erizan la piel en los primeros acordes-, y alguna
de las composiciones de su último trabajo, "The Rising", que presenta
en esta nueva gira "A day life".
El concierto ha empezado con uno de sus temas emblemáticos,
"The Rising", un sencillo extraído de su último disco, para
continuar con "Lonesome day", "The ties that bind", "My love will not let
you down", "Empty sky", "Everything is everything?", "Waitin'on a sunny
day", "Sherry darling", "The promise land", "World's apart", "Badlands",
"Out on the street" y "Because the night belongs to lovers", entre otras.
El público, que al salir "El Jefe" ha coreado "Bruce, Bruce,
Bruce", ya se agolpaba a las puertas del Estadio a las siete de la tarde,
dos horas antes de comenzar el concierto, y aunque todavía hoy había
alguna entrada a la venta, los despistados de última hora han podido
adquirir en la reventa al precio de 130 euros un billete que normalmente
valía 45.
El público, con edades de más de 30 años, entre
los que se podía ver a incondicionales de "El Jefe" como el presentador
Manel Fuentes, el deportista Txiqui Beguiristain o el actor Joel Joan,
se sabía todas las canciones de memoria, no en vano han ido creciendo
su admirado rockero, que como es habitual ha aparecido con su no menos
clásico chaleco negro, que con el concierto empezado ha abandonado
para quedarse en mangas de camisa.
Springsteen ha aprovechado la pausa intermedia para presentar uno a
uno los miembros de la E Street Band: Roy Bittan y Danny Federici a los
teclados, Gary Tallent al bajo, Steven Van Zandt a la guitarra junto a
Nils Lofgren, Max Weinberg en la batería y el virtuoso saxofonista
Clarence Clemons, el más aclamado.
Aunque en el Olímpico Springsteen no ha se ha dirigido al público
en castellano como hizo hace dos días en Gijón, sí
ha pronunciado jubilosamente el nombre de Barcelona, lo que ha provocado
una ovación ensordecedora.
Suele atribuirse a algunos músicos la virtud de "conectar" con
el público cuando actúan en directo, pero, en el caso de
Springsteen, la expresión adquiere una autenticidad y una profundidad
que se escapan a toda lógica; es algo cercano al placer de irte
de fiesta con un amigo al que no ves desde hace tiempo, recordando las
mismas viejas historias, coreando las mismas viejas canciones.
El cantante de New Jersey ya visitó el Palau Sant Jordi de Barcelona
el 16 de octubre pasado, en la gira de presentación de su último
trabajo "The Rising", y sin duda, el éxito que cosechó entonces
-se ha editado el DVD del concierto-, ha influido en la asistencia masiva
a esta segunda oportunidad.
Springsteen nunca ha escondido su satisfacción por actuar en
Barcelona, una ciudad que ha visitado en nueve ocasiones, y que eligió
para reaparecer con la E Street Band, en los conciertos del 9 y el 11 de
abril de 1999, o para ofrecer un concierto acústico e intimista
en el Teatro Tívoli, al que asistieron 3.200 privilegiados el 6
de mayo del 96.
Aunque hablar de "ciudad talismán" para un gigante como Springsteen
sea quizá una exageración, es indudable que Barcelona ha
sido testigo de alguno de sus mejores conciertos, y que aquí, su
leyenda y su música parecen acrecentarse con cada nueva visita.
Eran las 22.45 en el reloj de L'Estadi Olimpic,
y Roy empezo a tocar el piano, y se me estremecio el cuerpo. Al principio
dude si era o no, busque a Jose entre la gente para ver si me sacaba de
dudas, pero no lo encontre. Daba igual, viendo que el resto de los
que nos encontrabamos alli apelotonados estaban como yo, deduje que si,
que habia llegado el momento. Fueron unos minutos de la hostia.
Jungleland, en directo, en Barcelona. Creo que con eso, los que me
conoceis un poco, sabeis que no necesito decir nada mas del concierto.
Down in Jungleland!!!!!
El caso es que el dia anterior vi a Steve en el Arts, y me partia el
pecho de pensar que al dia siguiente lo veria con toda la banda.
Y con Bruce. Y al llegar el sabado a Montjuich, con Jose y con Lolo,
y ver a tanta gente tan temprano alli, pense que veriamos el concierto
bastante lejos de primera fila. Pero en esas que encontramos a Moises,
y no consiguio buen numero en las filas, y el dia paso lento y rapido,
una mezcla entre cervezas y Lolo pegando voces .
Y se abrieron las puertas antes de hora, y corrimos como cabrones,
los hay que cayeron y se pelaron un codo. Pero estabamos de los primeros.
Moises, te perdi la pista, no te volvi a ver. Pero supongo que disfrutaste
de lo lindo. Indira y Esther desaparecieron, ay ay ay!!!!! Pocholo
nos entretuvo hasta las 21h y a partir de ahi, que decir, delirio colectivo.
Que decir de Because The Night, Hungry Heart, Jungleland, Bobby Jean!!!!!!!!
incluso Clarence acabo rendido a los pies de Bruce (vaya talegazo pego
el hombre!!!) Y Steve se lo paso genial, y Nils, ambos pidiendonos mas
y mas, cabrones! Patti volvio para cantar Empty Sky, impresionante.
Y Worlds Apart, eso es estremecedor. Con My Love Will Not Let You
Down se me nublo la mente, con ella empezo en BCN en el 99, mi primer concierto,
que recuerdos!!! Esa cancion la tengo grabada.
Solo un pero, esta vez Jose se desperdigo, llego a primera fila y lo
perdi. El hecho de que no tocara Thunder Road nos sorprendio, pero
despues de Jungleland, primo, que mas da correr por la carretera del trueno
que bajar a la tierra de la jungla, casi tres horas de pasion, Montjuich
lleno, si Clemente vio el concierto y tomo nota, seguro que el Espanyol
gana la Champions!!!!
Un abrazo a todos, en especial a ti primo. Felipe Iglesias
(mayo 2003)
El Palau Sant Jordi (Barcelona) se llena de R&R
16-10-2002 - unico concierto en España
.

Fotos EFE /Ideal
Crónica desde la fila uno
Por José Felipe Iglesias Rodríguez (desde Londres)
Hola gente!!!!
Joder, en primera fila, casi en encima del mismo escenario, tocando
a Bruce, a Clarence, a Nils, Patti, Steve, ... vamos, la E Street Band.
2 horas y cerca de 45 minutos de rock'n'roll cañero, casi 3 horas
de locura colectiva. Dicen que eramos unos 18000, quien sabe, pues
no nos miraron la entrada al entrar... pa mirar estaban los seguratas,
si eramos un terremoto!!!! Todos me machacais con lo viejo que esta el
Bruce: sois unos bocas!!!!! Ese tio esta mas en forma que todos nosotros
juntos, y si no, que me expliquen como salta y corre y se sube al piano
y canta y toca la guitarra, armonica, piano, y se tira de rodillas y regala
la armonica a un bendito afortunado que estaba a 2 metros de mi!!!!!!
Menos mal que al final consegui el set list del concierto escrito de su
puño y letra!!!!!!
Y si, toco Born In The USA, y veintitantas canciones mas, como Ramrod,
que nunca me ha gustado, pero que despues de tocarla el otro dia, me enamore
de ella. O Dancing In The Dark, que nunca pense la podria escuchar
en directo en un concierto. O Night, o Spirit in the Night, Badlands,
Born To Run (si si si!!!!!), muchas del LP nuevo (ese Countin' On A Miracle
con ese estribillo pegadizo: your kiss, your kiss, your heart, your heart,
your faith your faith, your strenght your strenght, ... impresionante!!!!!,
a que si primo?!!?!!?!!?) y como no, nuestra THUNDER ROAD, a peticion de
los 18.000 al unisono, y el tio se saca la armonica, y dice que si, que
nos la toca, y nos regalo esa joya!! Y Clarence nos regalo su saxo, y Nils
sus miradas, y Steve agua, y Patti su dulzura, y Garry su sobriedad, y
Danni su carita de niño, y Roy otra leccion de piano (es el Professor!!!!!)
y Max sus palos...y nosotros, que nacimos para correr, corrimos al entrar
para llegar los primeros al reservado de 300 personas que habian preparado
para estar pegados al escenario. Y conocimos a Moises y su novia,
de Cartagena, que fueron a Paris a verlo, bajaron a Barna y ayer estuvieron
en Bolonia. Y dieron las 21h y salio la banda, uno a uno, hasta llegar
Bruce, y el Palau rugio y rugio, y Bruce arranco con The Rising, no sa
jodio, come on up for the rising, come on up for the rising tonight!!!!!
Y ahi dijimos, esta noche nos mata, no puede ser que empiece tan a saco!!!!
Y empezo a saco, joder si empezo!!!! Y siguio con Lonesome Day, Prove It
All Night, ... y hablo en catalan, claro que si!!!!!
Tambien lo habla en circulos reducidos...de 18.000 personas!!!!!!!!!
Y eligio Barcelona para su unico concierto en España, quizas porque
le pagarian mas que en Madrid, quizas porque cuando actuo por primera vez
en Barna alla por el año 1981 (no, no fui a ese concierto, mierda!!!!!!!)
el flechazo fue mutuo, Bruce-Barna, Barna-Bruce, y en Barna toco el ultimo
concierto con la E Street Band en la gira del Tunnel of Love en 1987 y
en Barna volvio a reunirse con la banda el 9 de abril de 1999 (si si si,
ahi estuvimos eh primo!!!!) (en primera fila, como no!) y a Barna ha vuelto,
para arrastrarnos corriendo a ese rising que ha de venir...tonight...or
in a lonesome day, a ritmo de ramrod o bailando en la oscuridad, ya sea
en las badlands o en la darkness on the edge of town, y todo gracias a
su spirit in the night!!!!!! Y si hubiera tocado Jungleland, este que aqui
escribe, hubiese llorado lagrimas como punyos...para tener mas manos con
las que aplaudir, mas manos con las que saludar en Born To Run, mas manos
con las que frotarme los ojos...volvi a ver a Bruce y la E Street Band,
en Barcelona, si, viajando desde Londres, tan solo (???) para ese concierto,
para correr junto a mi primo por esa carretera del trueno.
Cronica de agencias
Por Rafa Quílez (EFE - IDEAL).- Bruce Springsteen ha reunido
esta noche a unas 18.000 personas, según la organización,
en el Palau Sant Jordi de Barcelona en su único concierto en España
para presentar su último disco, "The rising".
Retransmitido en directo por la cadena musical MTV Europa, el recital
comenzó puntualmente a las 21.00 horas con la canción que
da título al último trabajo de Springsteen, "The rising",
recibida con alborozo por los 300 espectadores que han entrado primero
al Sant Jordi, algunos de los cuales llevaban cuatro días durmiendo
a las puertas del pabellón de Isozaki, y que han visto premiada
su fidelidad con la protección de una valla sueca.
Autocares procedentes de todas partes de España y múltiples
acentos de castellano y catalán daban cuenta de lo variopinto del
público, que había pagado hasta 100 euros en la reventa por
una entrada para desmelenarse a partir del segundo tema, "Lonesome day",
y que esperaban saciarse con dos horas y 35 minutos y 23 canciones.
Diez minutos antes de la hora anunciada, el Sant Jordi ya era un clamor:
"Bruuuuuce", que se convirtió en ovación atronadora con la
salida, uno a uno, de los miembros de la E Street Band, y el último,
"El Jefe".
Dos pantallas de vídeo arriba en los laterales, un escenario
desnudo, un saludo en inglés -"Buenas noches, Barcelona. Allá
vamos"-, y el viejo sonido de "Prove it all night" fue el inicio del delirio
gracias a una banda que funciona como la maquinaria de un reloj suizo.
A la perfección.
Eran Patti Scialfa, a los coros y percusión; Roy Bittan, piano;
Clarence Clemons, saxo y percusión; Danny Federici, órgano
y sintetizador; Garry Tallent, bajo; Max Weinberg, batería; Steve
van Zandt y Nils Lofgren, guitarras; y la novedad, Soozie Tyrell al violín.
La tormenta de decibelios y rock se sosegó con otro clásico,
"Darkness on the edge of town", interpretado con una garganta en su mejor
estado por un Springsteen vestido con vaqueros negros y un chaleco del
mismo color sobre un polo dorado.
"Grácies. Com esteu? Estic content d'estar aqui", dijo Springsteen
antes de solicitar "una mica de silenci per a aquesta cancó, si
us plau". En acústico, con armónica y los coros de su mujer,
Patti Scialfa, fue el momento para una balada como "Empty sky", y luego
otra, "You're missing", para invertir el rock en folk con el violin de
Tyrell en "Waitin' on a sunny day".
Sonido excepcional para una banda de folk, coros cuidados y trabajados,
más peso en los teclados y el violín que en las guitarras
-y había hasta cuatro-, una base rítmica fiable como la carrocería
de un coche sueco y los dibujos del saxo de Clarence Clemons fueron las
armas empleadas para obtener la rendición incondicional. KO al primer
minuto, el Sant Jordi se unió a la fiesta servida por un Springsteen
que no se reservó y que no aparentó nunca sus 53 años.
Unos focos blancos iluminaban el interior del pabellón y facilitaban
la retransmisión televisiva mientras sonaban "The promised land",
"Worlds apart" -puro etnofolk celta-, la recuperación de los clásicos
de los 80 -"Badlands", "She's the one"- o las rarezas soul -"Mary's place"-
y Springsteen enseñaba muchos más acentos de los previstos,
aunque también rockeaba menos fieramente de lo que cabía
esperar hasta "Dancing in the dark".
Una hora y 25 minutos y la media parte que quedó abortada ante
la reclamación popular, por lo que luego hubo tiempo de escuchar
"Countin' on a miracle", las muy inusuales "Spirits in the night" -con
dudas en la letra- e "Incident on 57th street" -ambas, al piano y voz,
las sorpresas reservadas a Barcelona- o "Into the fire".
Un breve parón y la fiera recuperó sus orígenes
rockeros con "Night", "Ramrod" -en versión rockabilly y XXL- y "Born
to run" -quiero saber si el amor es salvaje, quiero saber si el amor es
real, cantó el Sant Jordi antes de acabar tras 135 minutos-.
En los bises, "My city of ruins" -con coros gospel- y, a todo trapo,
"Born in the USA" -escrita por la Guerra del Vietnam y hoy interpretada
como una plegaria por la paz, dijo Springsteen en catalán-, para
acabar con "Land of hope and dreams", la canción que estrenó
en el Sant Jordi el 9 de abril de 1999.
Si en la portada de su primer disco, "Greetings from Asbury Park, New
Jersey", se asemejaba físicamente a Dylan, ahora la pincelada folk
incorporada a su repertorio amplía su paleta y mejora al ya consagrado
Bruce Springsteen, aunque desconcierte a sus seguidores de siempre. Después
de 30 años de carrera, pocos se hubieran arriesgado a poner en peligro
las rentas.
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