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EN UN SÓNAR ABARROTADO

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Sonar 2002
 

Goldfrapp / Lamb/  Fotos EFE - Ideal
22.000 PERSONAS EN LA ULTIMA NOCHE DEL SONAR 2002
Por Rafa Quílez - Barcelona, 16 jun (EFE).- La última noche del Sónar rompió todos lo moldes, con 22.000 personas -por 18.500 en 2001-, atraídas en su mayoría por la facción más dura del tecno, ese equipo de ensueño que conforman los pinchadiscos más famosos del mundo: Richie Hawtin, Jeff Mills -que contó con un doble de Maradona sobre el escenario-, Carl Cox y Oscar Mulero, que llenaron hasta los topes el SónarClub.
Pese a que su visita se repite en los últimos años, Sergi Caballero admitió que su presencia "ayuda a cuadrar la caja y a que se puedan hacer otras muchas cosas", mientras que Ricard Robles señaló que el festival es "la única ocasión" en que se les puede ver a todos juntos con "una superproducción" y que, además, "tienen éxito" en un certamen que "no quiere ser elitista".
Asimismo, la organización se felicitó por haber hallado el tope del festival en 88.000 visitantes, lo que les permitirá "seguir mejorando los detalles", como la mejora de los accesos este año en el Polígono Pedrosa y, de día, se plantean utilizar más el Palau de la Virreina y mantener el resto de recintos empleado, que han funcionado muy bien este año.
"Tenemos que pensar en cuidar las infraestructuras antes que en cambios de ubicación", ha dicho Enric Les Palau, que ha indicado que las incidencias médicas fueron las habituales durante un festival, básicamente bajadas de azúcar o taquicardias leves.
Asimismo, de cara al 2003 la organización se plantea negociar con algún teatro barcelonés que se incorpore a la programación y sume un nuevo espacio a la oferta existente, aunque este proyecto está "en fase embrionaria".
Artísticamente, la última noche del Sónar supuso el éxito del hip-hop, primero con los vallesanos Solo los Solo, y luego con los norteamericanos Anti-Pop Consortium.
La Generalitat ha levantado dos nuevas actas por infracción administrativa al festival Sónar por incumplimiento del horario nocturno de cierre, según han reconocido esta madrugada los directores del certamen.
En la conferencia de prensa final, que se ha celebrado de madrugada, poco antes del cierre definitivo, Enric Les Palau, Ricard Robles y Sergi Caballero admitieron que los Mossos d'Esquadra se presentaron en las instalaciones del Polígono Pedrosa en las madrugadas de hoy y ayer y se cercioraron de que el certamen no cerraba sus puertas a las 5 de la mañana, como indica la ley y como se ha propuesto el Gobierno catalán que se cumpla tras nueve años de superar el horario de cierre sin que se levantara ninguna acta sancionadora.
La Generalitat levantó el jueves la primera acta porque el festival cerró sus puertas a las 6 de la mañana, y no a las 4.30, mientras que el viernes y ayer el certamen se acabó a las 6.30 y a las 8.30 horas, respectivamente.
En este sentido, Sergi Caballero ha señalado que "es imposible" aplicar los horarios de cierre estipulados "de un día para otro" sin provocar problemas de orden público, máxime teniendo en cuenta que anoche asistieron 22.000 personas -el máximo aforo admitido por la organización para no generar incomodidades-.
La organización ha señalado que para el próximo año habrá que "replantearse la situación y hablar con las instituciones con antelación" para evitar estos problemas, que "no afectarán" a la edición de 2003, cuando el Sónar cumplirá diez años, que celebrará con un vídeo y una exposición conjunta con el FAD sobre la imagen gráfica de esas diez ediciones.
SÓNAR CRECE 10% Y CIFRA 88.000 ESPECTADORES TAMAÑO ÓPTIMO FUTURO
Barcelona, 15 jun (EFE).- La novena edición del festival Sónar, ha reunido a unas 88.000 personas, un 10% más que el año pasado, una cifra que la organización considera óptima para redefinir el certamen en el futuro.
En conferencia de prensa, Enric Les Palau, Ricard Robles y Sergi Caballero, de la promotora Advanced Music, que organiza el festival, han expresado su satisfacción porque "hace un año buscamos un nuevo formato y el reto se ha cumplido", según Enric Les Palau.
Las aglomeraciones de la oferta diurna en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB) motivaron que este año las propuestas más culturales y artísticas se hayan diseminado por todo el centro de Barcelona, utilizando el CCCB, el MACBA, el Convento de los Angeles o el Centro de Arte Santa Mónica.
En este sentido, Les Palau  aseguró que ha nacido "un nuevo Sónar" que ha evitado las aglomeraciones precedentes y cuya oferta no estrictamente musical ha tenido una gran aceptación, como lo demuestran las grandes colas para acceder a Santa Mónica.
Musicalmente, Enric Les Palau ha destacado que el cartel ha ofrecido un programa "equilibrado" entre la electrónica y la experimentación y, además, ha mostrado nuevas tendencias como las que marida pop y electrónica. "Vuelve la melodía", ha señalado este codirector del Sónar.
Asimismo, la organización ha resaltado el éxito artístico de propuestas como el concierto de móviles de Golan Levin, la sesión de Christian Marclay o el concierto de Yo la Tengo, aunque este éxito artístico no ha supuesto siempre un gran poder de convocatoria. Eso sí, según Les Palau, "ha habido público para todo y para todas las edades".
A tal efecto, la organización se ha felicitado por el buen resultado de la propuesta de Yo la Tengo, que compuso la banda sonora para ocho cortometrajes sobre biología marina de Jean Painlevé, porque "ratifica esta línea artística de enlazar la oferta cultural de día con la musical de noche porque no hay dos festivales, sino solo uno, y certifica que el escenario SonarPark debe dedicarse a la experimentación".
Incidiendo en este concepto, el director del CCCB, Josep Ramoneda, ha asegurado que "el éxito del Sónar se ve simplemente paseando", se ha congratulado porque se ha conseguido mayor comodidad y porque el certamen se ha consolidado en el centro de Barcelona y ha destacado que esta edición ha reforzado la dimensión cultural del evento.
Según Ricard Robles, Sónar 2002, que no ha sufrido ninguna cancelación en su programa excepto una demostración de software, ha reunido en su oferta diurna a unas 45.000 personas, 9.000 más que el año pasado, mientras que la nocturna ha congregado a unas 42.000 personas en las tres jornadas 2.000 menos que el 2001.
La organización no ha atribuido este descenso a ningún motivo en especial, si acaso a que la programación no estaba pensada para el público habitual, y ha reseñado "el incremento global del número de asistentes".
"Con este aumento, tenemos una dimensión manejable para el nuevo formato del futuro porque lo que habíamos previsto ha funcionado correctamente. Este número de espectadores será la pauta para una base sólida del Sónar del 2003 y el 2004", ha indicado Robles, mientras que Les Palau ha atribuido el "éxito" del certamen a que va más allá que los festivales tradicionales por su "dimensión cultural e implicación ciudadana", además de por buscar "cierta simpatía" con la industria musical independiente y con circuitos no tan obvios como Venezuela, Argentina o México.
La organización, asimismo, ha negado cualquier enfrentamiento con la Generalitat, que el jueves abrió un actas por incumplir el horario nocturno de cierre.
"Ayer hicimos un esfuerzo por ajustarnos a la ley sin alterar el programa -ha dicho Enric Les Palau- y hoy intentaremos ajustarnos también pero sin causar molestias al público". No obstante, el futuro acuerdo sobre los horarios de cierre "no condicionará" la programación del 2003, según Les, que ha destacado también el alto coste de la producción del certamen al tener que adecuar a la música espacios no diseñados para ello.

EL SÓNAR DE DÍA SE QUEDA PEQUEÑO ANTE AFLUENCIA DE PÚBLICO
Por Rafa Quílez - Barcelona, 15 jun (EFE).- La novena edición del Sónar va camino de ser la del triunfo de las actividades diurnas sobre las nocturnas, en especial en cuanto a la avalancha de público que colapsó el Centro de Cultura Contemporánea y el MACBA.
A falta de datos oficiales -la organización estuvo ayer, como es lógico, más pendiente del acta abierta por los Mossos por incumplir el horario de cierre-, lo cierto es que el Polígono Pedrosa de L'Hospitalet, por su inmensidad, proporciona tranquilidad y un buen colchón de seguridad, mientras que las actividades diurnas se desbordan en el centro de Barcelona.
Miles de personas se arracimaban a las 20.30 horas en el SonarVillage ante la propuesta de Lali Puna, la última revelación del último estilo musical etiquetado, el indie tech o pop electrónico.
Una vocalista japonesa y a la vez teclista, un guitarrista, un batería y un segundo teclista fueron suficientes para que las melodías susurrantes mecieran a un público que llevaba horas enteras bailando, cada vez con menos ropa, bajo un sol de justicia.
Desplazarse del SonarDome al SonarHall era una odisea, una empresa arriesgada en la que invertías no menos de diez minutos, había gente por doquier, viendo las propuestas más sorprendentes, y por eso no extrañó que se produjera hasta una avalancha de público en el momento de la actuación de Pan Sonic y Peaches. Es el Sónar, el festival donde triunfa lo más insospechado.
Por su parte, ante un auditorio fundido por el calor, Kid 606, el último terrorista sonoro, se marcó un set de aquellos que hacen historia: proyecciones y tralla hasta el dolor de oídos. Genio y figura.
Los políticos se dejaron caer por el centro de la ciudad, entre ellos el alcalde de Barcelona, Joan Clos, que asistió impasible a la actuación de Manitoba, seguida por una multitud que botaba más que Pau Gasol, mientras le flanqueaban el concejal de Cultura, Ferran Mascarell, y el director del ICUB, Jordi Martí.
La otra administración, la autonómica, estuvo representada por el director general de Promoción Cultura, Vicenc Llorca, y el delegado de Música, Carles Sala.
Ya de noche, los políticos municipales, excepto Clos, se desplazaron al Polígono Pedrosa, y a los autonómicos se unió el conseller del ramo, Jordi Vilajoana, en una demostración de que la Generalitat apuesta por el festival por un lado, y por el otro le sanciona.

Entrando en materia, la noche fue el momento para dejarse mecer por "The sounds of the sounds of science", el disco en el que Yo la Tengo han compuesto la banda sonora para ocho cortos del cineasta francés Jean Painlevé.
Rock puntilloso, que mantenía la tensión o llegaba hasta el ruidismo, imágenes en blanco y negro o en color, según el cortometraje, subtítulos en castellano, inglés y francés, proyección en 35 milímetros, sonido cuadrofónico 5.1, y la obra de este surrealista coetáneo de Buñuel, investigador de la biología marina, que tuvo más público que nunca.
Luego, mientras uno de los organizadores, Enric Les Palau, comentaba que el festival había hecho amigos a Arto Lindsay y Matthew Herbert, que preparan un proyecto en común, destacó el house calentito de Luomo y el triunfo sin paliativos de Lamb.
Soul Center no fueron a ninguna parte, igual que Funk D'Void, y el alba lo salvó Tiga con una sesión que fue oportunamente del house a la new wave.
Pasaban pocos minutos de las 6 de la mañana y el público emprendió las de Villadiego a bordo, en su mayoría, de los autobuses fletados por la organización, que, sin eliminar artistas del cartel pero reduciendo algo la duración de sus actuaciones, arañó una hora y avanzó algo el horario previsto de cierre. Una actuación radical a la hora de cumplir estrictamente la legalidad hubiera sido, sin duda, contraproducente.


TRAS VIAJAR AL "PLANET JEAN", REGRESA CON "BACK TO THE EARTH"
Por Carlos del Amo - Madrid, 14 jun (EFE).- Carlos Jean es uno de los productores de mayor éxito del momento, de entre sus trabajos él mismo está especialmente orgulloso de "Cuando nadie me ve", de Alejandro Sanz, pero también graba sus propios álbumes y, tras viajar hace dos años al "Planet Jean", ahora regresa con "Back to the earth".
"Quiero centrarme en mi faceta de artista y convertirme en un artista que produce, no en un productor que graba discos", dijo a Efe este músico ferrolano de madre también gallega y padre haitiano.
Como productor ha dado en la diana con trabajos como "Tú sigue así", de OBK, "Nena", de Bosé, y "Naturaleza muerta", de Fangoria, el más reciente, pero hace dos años con su primer trabajo en solitario como músico -antes había grabado "No blood" junto a Najwa Nimri- tampoco le fue mal y con uno de los temas, "Give me the 70's" puso a bailar a medio país.
Este "Back to the earth" sigue en la línea de esa canción. "Este disco -dice él mismo- es mucho más completo porque es totalmente mío, más orgánico, incluso si el otro lo firmé como Jean este va con nombre y apellidos, y dos fotos mías bien grandes. Además, creo que tengo una imagen muy exportable, pocos DJs españoles son gordos y negros", asegura riéndose.
Carlos Jean quiere dejar claro que "Back to the earth" son once canciones "fáciles de escuchar, para que la gente las coja y las disfrute, es un disco de puro entretenimiento, porque creo que en el mundo musical que vivimos lo que hay que intentar buscar es la originalidad. Son cuarenta minutos de alegría y diversión".
Pero Jean no quería estar sólo, "necesitaba voces diferentes y originales, que transmitiesen y dijesen algo. También quería melodías redondas, elegantes y de calidad, con una base de bombo, bajo, guitarra y loops".
Por eso ha contado con la colaboración de Amparanoia, Orishas, Macaco, Malabar, Sheila Cuffy, Shuarma de Elefantes, Pastora Soler y Daddy Jean, su padre, que por primera vez entraba en un estudio, y el resultado es un álbum que "bien puede pincharse para una pista de baile o un chill-out, con un poco de samba, son, funk, soul, blues, big beat, hip hop y música latina".
Carlos, que tiene también un programa de radio que se llama "Planet Jean", dos horas de "música electrónica y elegante", no piensa abandonar su faceta como productor, es más, ya trabaja sobre el nuevo disco de Pastora Soler y después llegará el de OBK.
"Lo que tiene que hacer un productor -explica- es observar al artista y escucharle, a nadie le molesta lo elegante, aunque a veces me piden que le dé un toque hortera y a eso me niego completamente. Luego está también lo de las remezclas, algo que yo me tomo como un juego".
Jean volvió a trabajar este mismo año con Nawja Nimri para la banda sonora de "Guerreros", de Daniel Calparsoro, y asegura que "con ella es como viajar a otro mundo por su enorme capacidad artística".
Y ahora, que ya ensaya un directo "potente y divertido", recomienda su nuevo álbum "Back to the earth", para darse una buena ducha antes de salir por la noche o de ir a trabajar. El mismo resume: "Comienzas con 'Face to face', un tema que da buen rollo para empezar; luego pones "Just to beat" para entrar en el agua, y ya antes de salir de casa 'Mira pa'dentro', y notas que todo te va a ir bien el resto del día".

 




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