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Anfiteatro de Maracena 01-04-00
Organiza Bongo Producciones
Desmond Dekker, Skarface, Skaparapid, Skaks, Kerida Pulga, The Incoknitos,
Moonrakers
Por David Lopez Gonzalez para Indyrock
La noche del pasado día 1 de abril, se vivió en Granada el
III Ska Festival, propuesta original y única por estas tierras,
donde si ya es difícil recibir la visita de grupos de mediano prestigio,
desarrollar una jornada de estas características se convierte en
algo cuanto menos sorprendente, pero que demuestra la existencia de una
escena musical donde, ya sean punk, ska u otros estilos musicales marginados
injustamente por los medios, aparece un público que compra los discos,
se preocupa por informarse a través de fanzines y otros canales
como Internet, y sobre todo asiste a los conciertos, apoyando de tal modo
la conservación y perpetuación, no sin dificultad, de las
bandas y aventuras arriesgadas como este festival. En cualquier caso el
público sigue siendo minoritario y la ayuda institucional destaca
por su ausencia. Pero vayamos al asunto que concierne. Así, por
tercer año consecutivo, la promotora y distribuidora Bongo organiza
una velada skatalítica, aunque no por ello dejarán de oírse
bastante reggae, jazz y algo de genuino punk del 77, en lo que parece una
afortunada y atractiva evolución. Si el primer año fue un
concierto en la desaparecida sala La Caverna, en el que los madrileños
Malarians fueron los encargados de amenizar la fiesta, el pasado año
el escenario se trasladó a uno de los pabellones medianos de la
Feria de Muestras de Armilla. No sólo supuso un cambio cualitativo
en cuanto a la infraestructura del recinto, que permitía albergar
a un par de miles de personas, sino que el cartel fue extraordinario, encabezado
por artistas internacionales de la talla del veterano Laurel Aitken o los
divertidos Loaded, que con su simple pero efectivo punk-ska cerraban una
larga jornada que se prolongó durante toda la noche/madrugada, donde
tampoco faltó la representación estatal a cargo de Potato
o los granadinos Karajo. Pues el año 2000 no podía ser una
vuelta atrás, sino un nuevo paso hacia delante, mostrando su continua
transformación. De nuevo, el lugar donde se desarrollarían
las actuaciones cambia de domicilio. En esta ocasión es el Anfiteatro
de Maracena, que nuevamente posibilita un mayor aforo, aunque el hecho
de
encontrarse al aire libre podía haber provocado algunos incidentes
derivados del mal tiempo que parecía que irremediablemente iba a
afectar a la península este fin de semana. Por suerte, el clima
jugó a favor de la organización, y tan sólo el fuerte
viento a media tarde impidió que, como se deseaba en un principio,
el escenario se convirtiera en un cubo mediante la colocación de
unas extensas telas negras, tal y como estaba previsto. Con tales contratiempos
o sin ellos, los conciertos comenzaron pasadas las 8 de la tarde. Con escaso
público, pues éste empezó a llegar muy poco a poco
hasta llenar finalmente, The Incocknitos ya sonaban en el Anfiteatro. Partes
iguales de punk y new wave, con alguna que otra versión, completaron
un buen concierto que por desgracia fue visto por pocos. Con un ambiente
algo más caldeado, los ganadores del primer Open Ska Red Stripe,
Moon Raker, empezaron a agitar al personal. Ska rápido para una
audiencia que aumentaba el calor propio de una fiesta de tal naturaleza,
que llegó a su cumbre con una versión de los ingleses Madness,
provocando el delirio de uno de los cantantes de la banda catalana que
no pudo evitar su error al decir ¡gracias Madrid!. Continuando la
velada, los ya veteranos en este festival Kerida Pulga, que ya estuvieron
en la pasada edición, volvieron, con algún cambio en la formación,
a demostrar que cuentan con el apoyo del público gracias a un sonido
fresco, divertido y perfectamente disfrutable. Para la ocasión,
estrenaron en directo un tema nuevo, ante un aforo que era en esos momentos
lo suficientemente amplio como para asegurar una buena acogida. Tras los
granadinos, los valencianos Skaks cambiaron totalmente de registro, tomando
un sonido mucho más clásico. No obstante son una de las pocas
bandas de ska-jazz que podemos encontrar en España. Fabulosa sección
de viento y estupendas versiones de Skatalities, New York Ska Jazz Ensemble
o la imprescindible Sally Brown, tema obligado donde los haya, que ya encontró
en el 99 su versión en la voz de Laurel Aitken. Ya en plena madrugada,
la estrella indiscutible del cartel hacía su aparición. El
legendario Desmond Dekker, mito indiscutible de la cultura reggae, acompañado
por una genial banda de músicos, deleitó al público
con un repertorio de auténticos clásicos a los que era imposible
resistirse a corear los estribillos, tan conocidos que los hemos podido
escuchar desde en anuncios publicitarios hasta en las versiones de la banda
de punk sueca Millencolin. Ver al jamaicano sobre el escenario no sólo
fue un placer, sino que su personalidad y carácter lo convirtieron
en algo realmente emocionante. Y el público pareció sentirlo.
A pesar de los vitores de los asistentes, el creador de Israelites parecía
ya demasiado agotado como para continuar. Todo lo contrario que Skarface,
dispuestos a convertir su concierto en una sesión de ska festivo
y divertido. Los franceses, en su primera actuación en Granada,
venían a presentar su reciente trabajo, aunque tampoco olvidaron
sus primerizos discos como Cheap Pounk Skaaaaaa!, para revisitar viejos
temas como Skarface o Jamaica Ska, y recordar que además de poseer
un inequívoco sentido del humor, son íntegros a unos principios
como la independencia o el compromiso. En resumidas cuentas, Skarface se
convirtieron en uno de los mayores aciertos del cartel. Sobre las 4 de
la madrugada, Skaparrapid tenían la misión de cerrar el festival.
Los valencianos intentaron aportar al personal algo de vitalidad, cuando
el cansancio era ya algo generalizado. Tal vez el defecto de la banda sea
unos textos excesivamente panfletarios, que a pesar de intentar la crítica
social, les costó una serie de problemas con cierto sector del público.
De todos modos cumplieron con su papel y terminaron entre aplausos su actuación
dando por finalizado el tercer festival de ska que se realiza en Granada.
Terminado pero con renovadas esperanzas de que el año próximo
continúe la mejora hasta conseguir el formato apropiado. En cualquier
caso, una jornada memorable como pocas. Mientras, y a la espera de la nueva
edición, siempre cabe la posibilidad de acercarse a Tarragona a
disfrutar del directo de Toasters y Prince Buster.
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