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Sigur Rós + For a minor reflection
Miércoles 12 de noviembre de 2008. Madrid, La Riviera.
La nueva creencia
por Rafa Carazo - IndyRock
Sigur Rós se profesa. Sus seguidores lo ejercen con inclinación
acérrima, perseveran de forma continuada y se obligan a cumplir
los votos que impone (cueste lo que cueste y sea donde sea). Sus fieles
son fanáticos, extremados, enconados hacia la ortodoxia. La Riviera
no es el lugar ideal para este culto, los seguidores aguantan erguidos
recitando su particular credo mientras se practica el rito que sirve de
catarsis aunque las condiciones no sean las propicias. Los pastores recitan
su sermón. Un sermón ininteligible pero lleno de emociones
místicas, contemplativas, espirituales, religiosas y ascéticas.
Pasen y vean los fríos cantos de ballena y el traje del nuevo
emperador. Pasen y sientan la duermevela, ese sueño ligero, y prepárense
para la más absoluta excitación. Vaivén continuo de
la calma a la distorsión.
Sin embargo, si no comulgas (aunque lo hiciera en un pasado no muy lejano,
de todo se cansa uno), si el redil te parece vacuo, y si consideras que
los chamanes pecan de manieristas, esteticistas (esa capa, esa purpurina,
esa corona) y efectistas (el abuso del arco para rasgar las cuerdas de
la guitarra, las proyecciones sobre el arco o los pedales) sólo
puedes agarrarte al discurso cuando éste despega y lo hace, por
supuesto que lo hace, en momentos puntuales como "Svefn g englar", "Hoppípolla",
"Festival" y en las dos primeras composiciones de su último trabajo
("Med Sud I Eyrum Vid Spilum Endalaust" 2008) "Inní Mér Syngur
Vitleysingur" (impresionante subida a doble voz) y "Gobbeldigook" en las
que han decidido unirse al mundo real, al terruño, a los pies en
el suelo con la cabeza alta y con tanta alegría que hasta lanzan
confeti para la celebración.
El resto del concierto te deja sentimientos encontrados; los positivos,
las proyecciones a tiempo real, la espectral voz, la contundente batería,
el bajo tocado con baqueta y la infinidad de pequeños detalles;
y los negativos, ejemplificados perfectamente por un soporífero
bis para el que dejaron el densísimo corte 8 de su álbum
"( )"(2002) que funciona, vaya si funciona, pero en el salón de
tu casa, tumbado en el sillón, fumándote un porro y con los
cascos puestos.
Abrieron For a minor reflection que acompañan a sus paisanos
Sigur Ros a lo largo de toda la gira. Post rock de principio a fin. Y apostaría
a que lo harán de principio a fin de toda su carrera. Repitieron
la fórmula de Explosion in the sky y ni se cansan, ni cansan. Sin
aspavientos, sin sorpresas, sin despeinarse. Para los amantes del post
rock este grupo es el paraíso para el resto un grupazo de directo
así que todos contentos.
Desde Reykjavik emitiendo muros de sonido, guitarras que pesan, que
se engarzan que se entrelazan. Arramblan con todo, con violencia si es
necesario (¡vaya batería!) con excesos. La montaña
rusa del post rock que se dimensiona y reinventa. No defraudaron.
Shibuya Club Quattro, Tokyo.
15 de Octubre de 2001.
por JuanRa Barres- IndyRock
Foto: Laurence Boisnard © IndyRock - South Park Oxford Festival
Hoy es lunes y estos japoneses tiene unas costumbres un poco raras a la
hora de poner los conciertos, el del domingo empezaba a !!las 6 de la tarde!!!
y el de hoy (lunes) a las 7!!! Así da tiempo de llegar a casa y
ver el Casimiro.... cosas de Oriente...
EL Club Quattro es una salita pequeña, unas 700-800 personas, que
estaba a rebosar para escuchar a estos islandeses y sus melodias espaciales.
Esta vez, sólo eran ellos 4 sin ningún tipo de acompañamiento
de cuerda como cuando estuvieron en España en Abril.
EL concierto se basó especialmente en el último disco de
estos chicos (el genial "Agaetys Biryun") y algunos temas del Von y cosas
del que supongo será el disco nuevo.
No sé si es por timidez o por no conocer el lenguaje, pero no dijeron
ni mú, ni hola, ni adios y se dedicaron a tocar.... Eso sí
lo hicieron de forma magistral y poniendolo todo en cada tema. Dejandonos
a todos encantados con sus postales sonoras, llevándonos a algun
lugar lejano, lleno de hadas, duendes y magos..... Magia, sobre todo magia...
Todo ello durante casi 2 horas, sin tomarse un respiro para nada, aunque
al final no hubo bis y la gente lo pedia con insistencia (dentro de todo
lo insistente que puede ser un japonés, todo sea dicho). Asi que
despues de dos horas de viaje sideral tocó volverse a la realidad
con sus afganistanes, binladenes y demás historias...
con lo bien que se estaba en las nubes....
El rock que surgió del frío
por Iñaki LÓPEZ DE EGUÍLAZ
10.04.01 SALA: Arena (MADRID)
PROMOTORA: Iguapop
Tal
vez sea porque cantan en islandés y en estos casos la atención
esté encomendada exclusivamente a la música, pero lo que
Sigur Rós demostraron en el directo de la sala Arena fue algo sublime
que escapa al concepto literario de la música. Bordeando un marco
sonoro que enfurecido hace volar todas las etiquetas musicales cosidas
y por coser, la banda islandesa hizo del sentimiento melancólico
un norte frío que ha marcado sus vidas desde su nacimiento. Tal
vez sea porque son islandeses, pero a mí me da que ³Agaetis
Byrjun² es un disco que sólo podía surgir en ese pedazo
de tierra supurada por estornudos periódicos de agua. No es precisamente
un disco de Tucson, no. Tal vez sea por el frío, tal vez sea por
los paisajes, pero Sigur Rós hicieron de aquella noche una velada
en torno al fuego de los focos dónde los medios tiempos musicales
adquirían matices de eternos cuentos de hadas. Tal vez sea porque
son islandeses y allí anochezca demasiado pronto y todo eso, pero
el vocalista hacía más solemne si cabe el sonido de su guitarra
con las caricias de un arco de violín desterrando el uso de la púa.
A él le seguían una batería, un bajo omnipresente
y fundamental para representar ese híbrido de post-rock, y otro
guitarra que alternaba las cuerdas con los teclados. Detrás de ellos,
como si hubieran llegado tarde a escuchar el cuento de la abuela estaban
relegadas tres chicas que daban sentido a la sección de violines
que llevaban en volandas las estrofas. Tal vez sea porque son islandeses,
pero aquella noche dónde el técnico de luces enfocaba al
grupo, alguno veía auroras boreales trazadas en las alturas mientras
a la mente venían ecos de Thom Yorke en forma de falsete en los
momentos más ralentizados del concierto. Y en medio de aquella sesión
con visos de éxtasis se vislumbraba un pasado de formación
musical clásica que acreditaba más aún si cabe la
soberbia calidad de una banda enorme. Tal vez sea porque son islandeses
pero en cualquier caso Sigur Rós es uno de esos grupos que acabas
descubriendo a última hora y te desmonta cualquier valoración
de lo mejor del año sin paliativos. Y tienes que hacerles caso,
porque en ello te va tu reputación.
En la noche perpetua
dia 8 de abril 2001Casino L´Aliança Barcelona.
Por JuanRa Barres
Primer concierto de Sigur Rós en España y la expectación
es enorme, los islandeses de letras ininteligibles y canciones de nombre
impronunciable deciden presentarse en Barcelona en un sitio excepcional,
el Casino L´Aliança, un pequeño teatro.... dónde
si no se podría apreciar la verdadera magnitud de estos muchachos.
A las 10 puntualmente salieron ellos, acompañados de un cuarteto
de cuerda, y empezaron a desgranar temas, que hacian sentirte como transportado
al polo norte y un juego de luces que te reafirmaba en la sensación
de estar en la noche perpetua buscando auroras boreales.
El concierto sirvió para introducir canciones que no estan en el
últimos disco, ya que de éste se limitaron a tocar 2 temas
y resultan igual de efectivas que estas. Sorprendente fue ver como el cantante
se dedicaba a tocar la guitarra con un arco de violin y al finalizar el
concierto en un excepcional crescendo de cuerdas romperlo y tocar con el
arco roto.
El bis se limitó a 2 canciones y a pesar de las peticiones no hubo
forma de que volvieran a tocar más.
Un magnifico concierto de esos de estar sentado y ESCUCHAR la música
y viajar a un sitio lejano.
Biografia
Jon Thor Birgisson (guitarra y voz)
Georg Holm (bajo)
Orri Pall Dyrason (batería)
Formados en enero de 1994, Sigur Rós son un cuarteto islandés
que parece destinado a triunfar, si nos atenemos a la sobresaltada reacción
a su primer 12 pulgadas con FatCat.
Descubiertos por primera vez mientras tocaban en directo en una fiesta
en Reykjavik, en la que pinchaban FatCat, el grupo ha forjado una impresionante
mezcla de música hermosamente orquestada y profundamente atmosférica.
Creando un espacio amplio, rico y emocional mediante una mezcla de guitarras,
teclados, acordeón, bajo, batería y voces, sus canciones
se convierten en extensos paisajes sonoros que varían y se deslizan,
floreciendo en imponentes crescendos que atrapan al oyente y le arrastran
con ellos. A pesar de las numerosas comparaciones, lo que marca una diferencia
importante es el poderoso y distintivo estilo vocal de su cantante, Jonsi.
Cantando en una mezcla de Islandés y "Hopelandish" (un "lenguaje"
inventado por el propio Jonsi), su voz se desliza a través de la
música, aprovechando los estados emocionales, siguiendo sus ascensos
y caídas.
Además de cantar en su lengua materna (resistiéndose a la
tentación de jugar al juego de la industria con el inglés
como idioma "más accesible"), Sigur Rós siguen profundamente
enraizados en su propio contexto cultural. Sus conciertos normalmente están
respaldados por imágenes de impresionantes paisajes Islandeses;
en "Ny Battery", "Bium Bium Bambaló" es una emocionante versión
de una vieja canción de cuna islandesa que nunca ha sido grabada
antes, sino transmitida por la tradición oral. "Dánanrfregnir
Og Jaroarfarir", que podría traducirse por "Anuncio de Muerte y
Funerales", está inspirada en música del director de cine
islandés Fridrik Thor Fridriksson.
A pesar de que hasta su debut con FatCat, "Svefn-G-Englar", Sigur Rós
no habían editado fuera de su país natal, han publicado tres
álbumes hasta la fecha en Islandia.
Sus directos son tan impresionantes como sus grabaciones. Dos temas
del CD-single "Svefn-G-Englar" son testigos de su poder en directo y la
audiencia de su reciente gira por el Reino Unido (junto a Goodspeed You
Emperor y Fly Pan Am), quedó considerablemente satisfecha. (Informacion
Iguapop)
La música de Sigur Rós es absoluta,
inquietante y claustrofóbica. Son ecos submarinos extraídos
de su hábitat y enlatados en samples, teclados, violines, suaves
percusiones y coros misales. Los islandeses llevan allí donde suena
su música la atmósfera densa, húmeda y helada que
cubre cada una de sus composiciones. Sonidos extenuantes, voces perforadas
y una puesta en escena que hace que te de vueltas la cabeza. En 2005 han
editado su cuarto trabajo de estudio: "takk" (EMI, 2005). Un álbum
enorme e íntimo, orquestal y ligero, ricamente estructurado y esencialmente
simple, mucho más alegre que el anterior "()" (EMI, 2002).
El nuevo trabajo toma su título de la palabra con la que despiden
siempre los conciertos a través de los sistemas de proyección:
takk..., es decir, gracias.
Sigur Rós dejaron atrás su gran isla para darse a conocer
al mundo en el año 2000, aunque antes ya tenían en su haber
seis años de carrera y dos discos. En 1994 tres adolescentes forman
el grupo en Reykiavik (Islandia). Practican un estilo ambiental e intenso
basado en gran medida en el dream pop. Tres años más tarde
debutan con "Von" -esperanza-, a través de un sello local con exclusiva
distribución en su país. La banda sorprende a crítica
y público con un sonido deudor de Cocteau Twins en el tratamiento
de las voces aunque personal en su mezcla de influencias. Al año
siguiente editan un nuevo álbum "Recycle Bin" (1998), una colección
de remezclas electrónicas de algunos temas de "Von", a cargo de
artistas islandeses como Gus Gus o Biogen entre otros. Poco después,
la banda se amplía a cuarteto con la incorporación de un
teclista, para seguir dando forma a su próximo álbum.
"Ágætis Byrjun" aparece en 1999, esta vez con difusión
internacional y una orquestación muy efectiva. La ingenuidad de
"Von" deja paso a un tratamiento épico y conceptual de su música,
que logra altas cotas de densidad emocional. Aunque para muchos es una
obra de belleza marciana, para otros, se convierte en una prolongación
del rock progresivo y la new age, con demasiado misticismo escandinavo
y rarezas tales como la voz de soprano y la forma de tocar la guitarra
-con un arco de violín- de Jonsi Thor Birgisson.
Sea como sea, en su país de origen, de tan sólo 280.000 habitantes,
se mantuvieron durante varios meses en el número uno y vendieron
16.000 copias. Esto es: uno de cada 17 islandeses tiene en casa su segundo
elepé, "Ágætis Byrjun".
www.sigur-ros.com
Web en español www.oknos.net
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