Fotos Elena Moreira - IndyRock
Festimad 02 mayo 2002

Sidonie goes... funny!
29 de noviembre de 2003 Sala Salvation (Sevilla)
Aforo: Lleno
por Paco Camero Mesa- IndyRock
Venían Sidonie a Sevilla a presentar su último trabajo,
"Shell kids", en el que los gamberretes amigos catalanes ofrecen un ramillete
de canciones un tanto alejadas del floriturismo psicodélico de su
anterior y primera entrega larga. O lo que es lo mismo: menos sitar, menos
electrónica, menos Stone Roses y Happy Mondays y demás resaca
pos Madchester (dicho sea, por supuesto, sin ninguna connotación
peyorativa); más Beatles, más canciones de esas que pueden
tocarse acompañadas sólo por la melodía de una guitarra,
aunque, ojo, también encontramos rabiosos momentos electrizantes
y rebosantes de impetuosos riffs.
El caso es que el concierto pareció contagiarse de la descubierta
sencillez de sus composiciones porque Sidonie fueron directos y al grano:
al núcleo mismo de la diversión de los congregados (y eso
es el rock, ¿no? It's only rock and roll but I like it. Y, en fin,
puestos a buscar alguna cojera, podríamos señalar que quizá
saturar hasta el límite el sonido del bajo no sea siempre la solución
para tapar el mal sonido (aunque lo cierto es que éste fue bastante
aceptable) o la panacea para sonar más contundentes (de esta pata
es seguramente de la que más cojea en directo Sidonie) y que se
les sigue notando en demasía los aires (o las influencias) que dan
aliento a sus canciones.
Así, a través de "Bla, bla, bla", "Let the horse B with
U", "Lev" y "On the sofa" (por citar algunas) los catalanes nos enseñaron
su cara y su lengua más rollingstoniana y rockera; con "The sheltering
sky" y "Standing together", por ejemplo, nos llevaron de la mano al mejor
pop de los sesenta; con "Sidonie goes to Varanasi" (su homenaje a George
Harrison) ofrecieron un narcotizante paseo por territorios orientalizados
bajo el influjo de la psicodelia de regusto hindú; y con varios
temas de su primer disco y algunos otros del último, "Cousteau's
Zodiac", "Groove stars in the nightime", "Sidonie goes to moog" o "Feelin'
down" recrearon la faceta que a quien escribe le sigue atrayendo más:
la que conjuga el hedonismo lisérgico con la distorsión del
rock 'n' roll y la festividad de la electrónica Madchester (no en
vano, en alguna ocasión, en sus comienzos, los chicos de Sidonie
se definieron como hijos de "Screamadelica", el enorme y pionero disco
de Primal Scream).
En definitiva, divertidísimo y completo show (no es gratuito
el empleo de este término) que se saldó con no pocos momentos
impagables de desvarío mental y físico (al recuerdo del bajista
Jesús Senra embutido en un sui generis traje de astronauta deambulando
por la sala y haciéndose fotografías con el público
mientras desde el escenario sus compañeros ponían una jugosa
banda sonora de timbales y música electrónica a sus desmanes
me remito). Sidonie goes. funny!


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