2 y 3 de noviembre del 2012, en la Sala Paul de Jerez de la
Frontera, Cádiz.
Y&T, Dan Baird & the Homemade Sin, Jim
Wilson , Kentucky Bridgeburners, White Cowbell Oklahoma, Vanderbuyst,Wishbone
Ash, Warrior Soul
El Festival Serie Z congrega en Jerez a rockeros
llegados desde todas partes de España
El pasado fin de semana las actuaciones de los míticos Y&T,
los explosivos canadienses White Cobwell Oklahoma, los corrosivos Warrior
Soul, la sorpresa de Bonafide y Pontus Snibb 3, la maestría de los
Wishbone Ash, entre muchos otros, arrasaron un escenario de 10 sobre 10
Como comenzaba la crónica nuestro buen amigo José Contreras
de El Mundo, define muy bien lo que pasó este pasado fin de semana
en el festival jerezano: “No estamos en Detroit, ellos no son una banda
rock duro norteamericana, ni el local está en la Ruta 66, es una
bodega acondicionada como sala de conciertos, nadie lo diría pero
estamos en Jerez. Llueve fuerte, un viento endemoniado, pero la carpa exterior
se llena entre grupo y grupo, cervezas y camisetas negras de rockeros talluditos,
que mueven más los pies que las caderas. Hay buen ambiente.” Así
es el Z, el festival que lleva ya cuatro ediciones sobresalientes poniendo
en el escenario a grandes bandas de rock internacional de todos los tiempos.
El jueves 1 de noviembre ya se caldeaba el ambiente con la fiesta de
bienvenida que Alone Records había preparado y aunque no habían
llegado la mayoría de las bandas ni del público, fue un buen
inicio con bandas del sello. El viernes 2 de noviembre Jerez amaneció
con alerta amarilla pero la gente que llegaba al Z poco le importaba porque
lo que querían era llegar a la Sala Paul para ver desfilar por el
escenario a sus bandas favoritas. Desde horas muy tempranas, a las 15.30h,
ya se abrían puertas para iniciar la primera actuación con
una de las pocas bandas nacionales que configuraban el cartel, Arenna.
Tras ellos llegaron la sorpresa de los suecos Pontus Snibb 3 que marcaron
sin complejos las distancias de lo que es sonar con solidez, sin apenas
desvestirse (ya que ambas bandas comparten voz y algunos miembros), Bonafide
salió con fuerza irrumpiendo con temas como “Hard Livin' Man” y
el público ya empezaba a tomar las riendas del festival con claros
signos de disfrute total.
El rock & roll seguía y entraba en escena el hombre solitario,
Scott H. Biram, que se entregó con valentía al Z y con sus
guitarras y su porte sureño conquistó en acústico
y eléctrico a los asistentes. Kentucky Bridgeburners y su cabeza
visible, el omnipresente Blaine Cartwright, incendiaron el escenario con
sus poderosos riffs. Leafhound habría el telón de las bandas
más veteranas del festival mientras la gente esperaba a los cabeza
de cartel, los esperados Wishbone Ash que con auténtica profesionalidad
recordaron temas de toda su carrera y cerraron una noche que terminaba
con la fiesta post-concierto que el festival había preparado en
la Sala La Comedia y en la que bandas y público se profesaban admiración
y muchas cervezas.
El sábado 2 de noviembre la resaca poco a poco pasaba y a las
15.00h ya se encendían las luces para los Devil Dandruff, seguidos
de los también nacionales The Soul Jacket cuyo cantante , por su
voz, su físico y sus gestos nos recordaron al mismo Joe Cocker.
El asturiano Igor Paskual, músico de Loquillo, sabe perfectamente
como dominar un escenario y así lo demostró con su banda
presentando su disco en solitario. Vanderbuyst fueron una de las bandas
más fuertes del festival, el trío holandés demostró
que con solo guitarra, bajo y batería se pueden hacer grandes cosas.
Y entonces llegaron ellos, sin duda la banda que más disfrutaron
y hicieron disfrutar al público, los canadienses White Cobwell Oklahoma
son auténticas bestias que desparraman rock sureño y hard
rock por todos los costados. Vestidos de vaqueros con dos perfectos frontman
repartiendo fuego y alcohol a las primeras filas, fueron el éxito
de la noche. Después llegó la calma bien hecha de Jim Wilson
que acompañado de su guitarra dió un respiro para aguantar
las fuerzas. Dan Baird y sus Homemade Sin pusieron la nota sobria del festival
para dar paso a la fiera que andaba suelta, Kory Clarke y su enorme melena
rubia fue la rabia en persona, Warrior Soul saben crecerse en un escenario,
con su bajista y su guitarra catalanes, Kory completa una banda que deja
boquiabiertos a sus seguidores. Para despedir el festival no hubo mejor
broche, los americanos Yesterday & Today, demostraron en sus más
de dos horas de concierto lo que es sonar puro, brillantes y sin fallos
de ningún tipo, se llevaron el festival de calle, sorprendiendo
incluso con seguidores que no pasan de los 15, seguramente por tener buenos
maestros. Ahora, solo queda un deseo, a por el próximo Z.
Información y Foto WildPunk