Santiago de Compostela 13, 14 y 15 julio
Textos en exclusiva para IndyRock por CECILIA ANN
Arturo García y Estrella Román
Fotos: Arturo Garcia (Cecilia Ann) + Olga
Barrientos (Especial IndyRock)

Estrella (Cecilia Ann) entre el publico
SANTIAGO NO CIERRA ESPAÑA.
Un Monte de Gozo abría su ladera a uno de los grandes del año,
un cartel sucedáneo del mejor rock de la última década,
y por qué no, un precio que ha hecho sonrojarse al resto de quienes
intentan este verano llevarse la masa mochilera a un lado u a otro
del país. Ante tan suculenta oferta cualquier scout de la música
en directo, como el que suscribe, debía plantarse no asistir al
Santirock como un verdadero acto de objeción de conciencia.
Tres días que, en resumen, pudieron ser las semifinales y la
final, a la vista de lo sucedido en el escenario y, por supuesto, a su
alrededor. El publico apostó por la última noche más
por pereza que por otra cosa, aun así las cuentas parecían
salirle a la organización antes de empezar. Si el nivel artístico
iba sobrado, la plataforma del festival se mantuvo sin fisuras aparentes
salvo los incidentes ocurridos en la "carpa dance" que, con un aforo irrisorio
(mil personas), se llenó y se armó el circo con "polis" y
todo.
Lo normal sería relatar que Iggy Pop reptó por el escenario
entonando eso de "Estoy hecho un chaval". Asian Dub Foundation agitaron
los cimientos del Obradoiro; Dover iluminaron mechero al viento el Monte
do Gozo y Ocean Colour Scene ofrecieron la mejor actuación de cuantas
les hemos visto en nuestro país. En el haber de las tres jornadas
hay que anotar varios momentos de emoción espontánea con
nombres propios, como fue la actitud de la guerrillera Skin (SKUNK ANANSIE)
descolgándose una y otra vez del escenario para intercambiar impresiones
con la afición, la desbordante exhibición de Charlotte que
convirtió a guitarrazos la accidental presencia de ASH en una de
las instantáneas del festival, o la salida airosa con la que Norman
Blake tornó en simpática anécdota algún que
otro gazapo en el set de los escoceses
TEENAGE
FANCLUB.
También
merecieron un accésit las atmósferas autodidácticas
de YO LA TENGO (en la foto) aunque
los decibelios se los llevara el viento, la determinación de SONIC
YOUTH que consideraron que para hits ya íbamos servidos con
las nuevas canciones de los de Glasgow y optaron por recrearse en
su propia escuela de diálogos y ruido. Por supuesto boca abierta
y delirio colectivo para OCEAN COLOUR SCENE
que interpretaron su repertorio más solvente sin descanso, con arrogancia
y delegando en una capacidad de ejecución casi magistral.
Tanta bonanza artística había que contrastarla a pie de
escenario, el estado de animo era consustancial al desarrollo organizativo
del evento que, en general obtenía el aprobado con nota, y es que
si salvamos alguna confusión a la hora de señalizar los accesos,
la fluidez fue la nota característica. Dignas de mención
y murmullo repetido entre los asistentes fueron las extraordinarias condiciones
del recinto que desde la última visita del Papa no había
acogido tanto fervor humano.
Entre
bastidores la impresión de los protagonistas del cartel era de congratulación
por el trato recibido fuera y dentro del escenario, algunos como los miembros
de ASH guardaban los recortes de prensa que dedicaban titulares a la actuación
de los irlandeses en el Santirock. (Arturo de Cecilia Ann,
junto a Teenage Fanclub, en la fotografia)
Fuegos artificiales, diez grados de temperatura menos y una idea
se repite, no esta nada mal para ser la primera edición.
Estrella, Pablo y Carlos
.www.santirock.com