set liste de Bruxelles :
- The Gloaming / - 2+2=5/ - Sit down, stand up/ Where i end and you
begin/ Exit music/ - kid A/ Just/ Sail to the moon/ Climbindg up the moon/
Myxomatosis/ Like spinning plates/ Lucky/ karma police/ Scatterbrain/ National
anthem/ Paranoid android/ Idioteque/1er rappel :/ There, there / I might
be wrong/ Punch up at a wedding
Street spirit/ 2eme rappel :/ The bends/ Everything in its right place
Para oírte mejor
Espectáculo musical y visual a cargo de Radiohead en Holanda.
19th November Arnhem Gelredome, The Netherlands
por César A. Rivera Gálvez
El otoño holandés es particularmente melancólico.
Se aprecia con mayor intensidad cuando uno va por la carretera. Las hojas
de los árboles dejan de ser verdes y cobran una tonalidad amarillenta
desparramándose por la acera y los campos de cultivo. La desnudez
arbórea dibuja un horizonte tétrico, donde el gris otoñal
del día se vuelve oscuridad total a las cinco de la tarde. La carretera
brillante nos llevaba al Arnhem Gelredome Stadium, lugar donde acostumbra
jugar de local el Vitesse, equipo de primera división de la liga
holandesa. En esta ocasión no hubo fútbol. El 19 de noviembre
el Gelredome fue el escenario para el espectáculo de una de las
bandas más importantes del rock actual: Radiohead
Muchas líneas se han escrito sobre ellos desde que aparecieran
con el megahit que los presentaría al mundo: «Creep».
Llegaron a establecer un sonido propio que a lo largo de los años,
ha sido -y es- inspiración para muchas bandas actualmente reconocidas,
tales como Coldplay, Muse, entre otras. Sin embargo, luego de convencer
a gran parte de la crítica con el soberbio «O.K Computer»,
se burlaron de la misma con sus álbumes posteriores, donde la base
electrónica construiría un cimiento gélido al entramado
angustiante de guitarras, característico del grupo. Tom Yorke, cantante
y compositor de la banda, había afirmado que para él el rock
estaba muerto. De ahí que su búsqueda por explorar sus límites
musicales sea una constante.
Al llegar al moderno estadio, se observaba el ingreso ordenado del público
y uno que otro revendedor (sí, también existen en Europa).
La mayoría vestía de negro. Algunos con estampados de los
grupos que se encuentran de moda en la escena "underground"europea, otros
mostrando los polos recién adquiridos en el stand oficial del grupo.El
resto con polos ceñidos al cuerpo, con colores en su mayoría
chillones, pero a la vez atinadamente combinados con el resto de la indumentaria,
también de caracter despreocupado. Lo curioso era que no había
una edad promedio entre los asistentes. Desfilaban, entremezclados, viejos
rockeros de cabellos largos con jovenes llenos de piercings. Ya en el tercer
piso y una vez adquirida la tarjeta para las respectivas compras (no se
usa dinero dentro de los estadios) empezó un martilleante sónido
detrás de las puertas que nos separaban del escenario. Los teloneros
eran un grupo inclasificable, un híbrido más dentro de la
escena musical moderna. El combo Asian Dub Foundation es un grupo multirracial,
que mezclan algo de dub, rock agresivo y un poco de electrónica,
con una temática netamente política, teniendo como objetivo
central de la noche al presidente norteamericano. El público se
mostraba extrañado con el « support act», pero a la
vez divertido con tanta adrenalina.
Luego de ocho canciones, el combo se despidió entre aplausos
mientras las luces se apagaban. La oscuridad se apoderó del escenario.
La tensión crecía bamboleando entre técnicos ultimando
el espectáculo venidero y los rumores sobre qué animo
tendría Yorke en escena, ya que son conocidos sus nada simpáticos
arrebatos. Observé el césped del estadio corrido hacía
atrás, como suelen hacer para los conciertos. Es curioso saber que
es césped natural, y que se mueve con pequeñas ruedas hacía
el campo auxiliar. Una tribuna montada para la ocasión escondía
el detalle.
Luego de largos minutos de espera e innumerables murmullos, la pasividad
del público parecía inalterable, sobre todo en las tribunas.
En el campo el movimiento era más constante, ya que era de rigor
acercarse al puesto donde vendían cerveza. Fuertes olores a marihuana
hacían pesado el ambiente, acrecentando la impaciencia de algunos
espectadores frente a la demora del concierto. De pronto, una fuerte
luz roja se enciende al mismo tiempo que los retazos de ecran distribuidos
delante del escenario caen. En los largos pedazos (6 en total) se proyectarían
primeros planos de Yorke y compañía. Sin duda, el tema audiovisual
está presente en la actualidad del grupo, y a lo largo del concierto
las imágenes fueron un instrumento más. El formato documental,
la distorsión de imágenes, la disolución de las mismas
o el juego de colores se confundían con los ritmos estrepitosos
o calmos de las canciones. La presencia audiovisual potenciaba la figura
del diminuto Yorke que desde la primera canción parecía mostrar
una buena actitud, que luego constataríamos las casi ocho mil personas
que participamos de una nueva victoria de los de Oxford en la patria del
tulipán.
El concierto fue una suma de virtudes. A la fidelidad con respecto a
los discos, se sumó el cuidado a la hora de presentar las imágenes.
No era sólo la tentación de acumularlas sin criterio, eran
un complemento. Al día siguiente, en el mítico Paradiso de
Amsterdam corroboré en el concierto de Black Rebel Motorcycle
Club que el uso de audiovisuales es fundamental hoy en día a
la hora de un directo, aunque en esta oportunidad de una manera más
modesta. Radiohead al parecer está transformando la idea de imagen
al servicio de la música. Ya no es sólo la imágen
para ver la música, sino que se mezcla con ésta para potenciarla.
Por ejemplo, en una melodía a medio tiempo como "Fake Plastic
Trees", la imagen de Yorke domina en imágenes(primeros planos
y contraplanos)mientras empuña la acústica y una luz azul
lo enfoca con intensidad. El público, entregado, no hace más
que mirar y oír enloquecido, mientras ve disolverse en el rojo intenso
de las luces los últimos compases. La sensación del estadio
era de ensueño, y escuchaba en español peninsular lo maravilloso
del concierto. No es de extrañar escuchar otras lenguas, ya que
las distancias dentro de Europa son cortas y es relativamente fácil
viajar sólo para ver un show.
Las texturas de las canciones variarían radicalemte una tras
otra. Algunas veces lentas, furiosas, electrónicas o todo en uno.
Los solos de guitarra de Greenwood se repetirían en varias oportunidades
construyendo el soporte al desencanto existencial de Yorke.
Algunos espectadores acompañarían en los coros al cantante
con un perfecto inglés en la mayoria de canciones.Otros, miraban
los trabajos de animación que acompañaban a algunas canciones,
como por ejemplo a Paranoid Android.
Sin darnos cuenta, llegamos a la canción número veintitres
de la noche, y un recorrido inteligentemente selecto de toda su discografía
fue precensiado en el Arnhem Gelredome. Ya en esos momentos Holanda ganaba
seis a cero a Escocia (jugaban en el mismo horario del concierto el repechaje
a la Euro 2004) y el público gozaba de una noche redonda. Al final,
el «FOREVER» que se mostraba en letras rojas en el fondo,
servía de fondo al «maravilloso» en boca de un
público acostumbrado a presenciar grandes espectáculos.
El camino a casa sería el mismo, lleno de la sensación
otoñal. El recuerdo fresco me acompañaba de vuelta, y aunque
las críticas a Radiohead como un grupo pretencioso y de reiteración
temática a veces tienen sustancia, tengo la certeza que en el panorama
actual de la música popular es de lo mejor que nos queda.
setlist: there there/ 2+2=5 / lucky/ myxomatosis
/ where i end and you begin / backdrifts / fake plastic trees / paranoid
android / i will / i might be wrong / climbing up the walls / my iron lung
/ sit down. stand up / scatterbrain / national anthem / exit music / idioteque
/ the gloaming / go to sleep / the bends / street spirit / we suck young
blood / karma police / everything in its right place