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Red Hot Chili Peppers + Foals
15 de diciembre de 2011 Palau Sant Jordi, Barcelona
Los líderes Michael «Flea» Balzary y Anthony Kiedis,
en Barcelona. Foto: EFE * IDEAL
Una inyección de funk-rock perecedero
Por Quim Cabeza - IndyRock
El concierto de Red Hot Chili Peppers en el Palau Sant Jordi de Barcelona
empezaba con unos invitados interesantes. Los jóvenes Foals apuntaron
maneras en su teloneo, con una base rítmica excelente -formada por
Jack Bevan en los cueros y Walter Gervers-, y las buenas combinaciones
que incluyó su álbum de debut, “Antidotes” (Warner, 2008),
y que evidenció su oficioso pop alternativo de corte británico.
Con un “sold out” predecible, los californianos aterrizaron en el Sant
Jordi de la ciudad condal con toda la artillería que necesita su
funk-rock vital e imperecedero. A las nueve y media en punto, y sobre riguroso
horario, Red Hot Chili Peppers salieron a la palestra con un “show-business”
bien esbozado donde las prestaciones de su último trabajo, “I’m
with You” (Warner, 2011), reclamó inicialmente prioridad. Después
de la obligatoriedad discográfica, la banda empezó a soltar
lastre con el goteo guionizado de todos sus clásicos.
Eso es… pelotazos históricos como “Under the Bridge”, “Breaking
The Girl” o “Californication” provocaron definitivamente el ansía
contenida de la parroquia. Después de una lograda revisión
del clásico de Stevie Wonder (“Higher Ground”), el personal ya no
se contuvo, desemperezándose de su aletargamiento inicial y conectando
con una banda modélica en los suyo y profesionalmente ejemplar,
cerrando con ese himno llamado “Give It Away” de su clásico “Blood
Sugar Sex Magik”. A todo esto, lo de siempre, espacio para el lucimiento
de una base rítmica de manual –Flea en las cuatro cuerdas y Chad
Smith en los timbales-, la confirmación de Josh Klinghoffer
–que sin conseguir que olvidáramos a Frusciante- sí que imprimió
carácter al grupo y el de siempre -Anthony Kiedis-… aguantando con
su personal oratoria las envestidas de funk-blanco de una banda espectacular
aunque previsible.
 
Red Hot Chili Peppers son sin lugar a dudas una de las bandas de rock
con más éxito de la historia, han llenado en cada una de
sus giras, han vendido más de 60 millones de álbumes y ostentan
el record de mayor número de singles en el Nº 1 en la radio
alternativa. Además pueden presumir de haber ganado 6 Premios Grammy.
Y es que entre su discografía encontramos bombas de relojería
que los han hecho grandes y temas que nos han acompañado en todos
estos años, “Give it Away”, “Californication”, “Aeroplane”, “Dani
California”, “Under The Bridge”, “Scar Tissue” son solo algunos de sus
imprescindibles.
El décimo álbum de estudio de Red Hot Chili Peppers “I’m
With You” saldrá a la venta el próximo 30 de agosto. El álbum
lleva el sello de Rick Rubin, quien ya trabajó con la banda en cinco
álbumes anteriores: 2006- Stadium Arcadium, 2002- By The Way, 1999-
Californication, 1995- One Hot Minute, y 1991- Blood Sugar Sex Magik.
Después de agotar en su última visita a nuestro país,
Red Hot Chili Peppers lo vuelven a conseguir en Madrid. La banda, formada
actualmente por el cantante Anthony Kiedis, el bajista Flea, el batería
Chad Smith, y el guitarra Josh Klinghoffer, nos presentará su nuevo
álbum en estas dos únicas fechas.
Red Hot Chili Peppers presentan en directo “I’m With You” en diciembre
Red Hot Chili Peppers no nos lo podían poner mejor, estrenan
disco en agosto y se vienen de gira a España en diciembre.
Se han hecho esperar desde su última visita en 2006, pero por fin
hoy revelan las fechas de su próximo tour europeo. En España
los veremos el 15 de diciembre en el Palau Sant Jordi de Barcelona y el
día 17 en el Palacio de Deportes de la Comunidad de Madrid.
Las entradas se podrán adquirir a partir de las 10h del
jueves 30 de junio en www.doctormusic.com y www.ticketmaster.es, también
en Fnac, Carrefour y demás puntos de la red Ticketmaster, y por
teléfono en el 902 15 00 25. Os recordamos que estos son los únicos
canales de venta autorizados. El precio de las entradas para Barcelona
será de 38, 45 y 55 Euros para las entradas de grada y 45 Euros
las de pista. En Madrid el precio será de 42, 48 y 55 Euros las
entradas de grada y 48 Euros las de pista (gastos de distribución
no incluidos).
Red Hot Chili Peppers son sin lugar a dudas una de las bandas de rock
con más éxito de la historia, han llenado en cada una de
sus giras, han vendido más de 60 millones de álbumes y ostentan
el record de mayor número de singles en el Nº 1 en la radio
alternativa. Además pueden presumir de haber ganado 6 Premios Grammy.
Y es que entre su discografía encontramos bombas de relojería
que los han hecho grandes y temas que nos han acompañado en todos
estos años, “Give it Away”, “Californication”, “Aeroplane”, “Dani
California”, “Under The Bridge”, “Scar Tissue” son solo algunos de sus
imprescindibles.
El décimo álbum de estudio de Red Hot Chili Peppers “I’m
With You” saldrá a la venta el próximo 30 de agosto. El álbum
lleva el sello de Rick Rubin, quien ya trabajó con la banda en cinco
álbumes anteriores: 2006- Stadium Arcadium, 2002- By The Way, 1999-
Californication, 1995- One Hot Minute, y 1991- Blood Sugar Sex Magik.
“I’m With You” es lo primero que editan desde “Stadium Arcadium”, que
debutó en la primera posición de ventas en 28 países,
incluido USA donde conseguían por primera vez alcanzar el Nº
1. Hicieron una gira mundial con este álbum a lo largo de 2006/07
en la que consiguieron agotar entradas en los principales estadios de Europa
y Norte América, incluidos dos Palau Sant Jordi y un Palacio de
Deportes. Actuaron en los festivales Fuji de Japón y Live Earth
en Londres, y fueron cabezas de cartel en el Lollapalooza de Chicago, y
en los festivales de Leeds y Reading en Reino Unido.
La banda, formada actualmente por el cantante Anthony Kiedis, el bajista
Flea, el batería Chad Smith, y el guitarra Josh Klinghoffer, antes
de llegar a España encabezarán el Summer Sonic Festival en
Osaka el 13 de agosto y en Tokio el 14.
RED HOT CHILI PEPPERS:
Jueves 15 de Diciembre de 2011 – Palau Sant Jordi – Barcelona
Sábado 17 de Diciembre de 2011 – Palacio de Deportes de la Comunidad
– Madrid
02/06/06. Palacio de los Deportes de la Comunidad
de Madrid.
Fotos y crónica Javier Alonso Juliá y Marina Sanz
Domínguez
 
En la noche del viernes 2 de Julio, Júpiter y Marte, se alinearon
en el firmamento del Palacio de los Deportes de Madrid, acompañados
de las cuatro estrellas que forman los Red Hot Chili Peppers.
Anthony Kiedis, Flea, John Frusciante y Chad Smith han regresado al
panorama musical tras cuatro años de inactividad, con su nuevo y
doble álbum "Stadium Arcadium". Con esta nueva entrega se han colocado
en los primeros puestos de las listas de ventas, aunque todo hay que decirlo,
no es uno de sus mejores trabajos.
Con todos estos alicientes llegaba a Madrid el cuarteto californiano,
tras su paso por Barcelona, donde, tras dos shows consecutivos, no lograron
convencer a sus seguidores. Aunque aquí salieron con más
energías desde el inicio, el sonido estuvo a punto de empañar
el concierto.
Destacar ante todo la magnífica puesta en escena, que contó
con una perfecta iluminación y visuales desde las pantallas traseras,
que inundaron de luz y color las casi dos horas que duró la actuación.
Pasados unos minutos sobre las 22.00, Flea, con una llamativa y ajustada
vestimenta, acompañado por Frusciante y Chad Smith, desataron la
ovación del público, con la "Intro" instrumental que daba
el pistoletazo de salida a la avalancha de sonidos entre funk y punk-rock
que caracteriza a este ya legendario grupo formado allá por 1983.
Tras el inicio, apareció Anthony Kiedis encorbatado y de negro
bajo los acordes de "Can't Stop", que junto con los solos de bajo
y guitarra, consiguieron hacer moverse a todos los que abarrotaban el recinto.
"Dani California" uno de los singles de su nuevo álbum comenzó
con un "Hola, ¿qué tal?" de Anthony. Flea, como de costumbre,
no cesó de saltar y animar al personal.
"Scar Tissue", "Charlie", "Other Side" y "Tell Me Baby", nos llevaron
de un subidón intenso de adrenalina a un relajamiento generalizado,
provocado por el excesivo sonido, que no dejó apreciar las fantásticas
melodías de los virtuosos Frusciante y Flea, al igual que ocurrió
con Anthony, que en ocasiones era imposible entenderle. En esta parte del
concierto sonaron temas como "Throw Away your Television", "Snow", algo
más animada y "Me and My Friends".
Queda para el recuerdo la versión de "How Deep Is Your Love"
de Bee Gees, interpretada en solitario por Frusciante.
En "Torture Me", Anthony se sentó a la batería, mientras
Flea y Frusciante tocaban el uno frente al otro disfrutando del momento.
"Californication" tema imprescindible de la banda fue coreado por el
público que estuvo entregadísimo durante casi toda la actuación.
Le siguió otro de sus hits, "By the Way", que da título a
su anterior álbum, en la que el público no paró de
saltar y cantar. Los aplausos del público fueron ensordecedores
y la banda emociona dio las gracias en repetidas ocasiones antes de tomarse
un pequeño descanso.
Así llegamos al bis, en el que Chad Smith nos deleitó
en su comienzo con un exquisito solo de batería, mientras Flea le
acompañaba con su bajo, sentado junto a él.
No podían faltar dos de los grandes himnos del grupo en un concierto
como éste. El primero "Under The Bridge", que llenó el Palacio
de emociones gracias a las armonías vocales que caracterizan a este
gran tema, que ha pasado a los anales de la historia musical.
Y como colofón final, "Give It Away", interpretado por
la banda con la rabia que desprendía en los comienzos de su carrera.
Anthony acabó mostrando su torso, mientras Flea y Frusciante arrodillados
frente a sus pedaleras creaban cientos de distorsiones sonoras.
Los Red Hot Chili Peppers nos regalaron un estupendo y trepidante concierto,
ciertamente deslucido por el elevado volumen y una segunda mitad algo monótona,
pero que gracias a los hits de la banda, los de California supieron llevarlo
a buen fin.
Red Hot Chili Peppers - Stadium Arcadium
Warner 2006
por Jesús S.- IndyRock
Vaya, ya tenemos otra vez a los Peppers aquí con un nuevo disco.
¿Qué nos ofrecen?, nada nuevo, my friends. Más de
lo mismo, entendiendo por lo mismo lo que llevan haciendo desde hace una
década. Si al menos se repitieran hasta la saciedad haciendo powerfunk
rockero...pero no. Imagino que muchos fans de "Californication" fliparán
con este disco, me cuesta más creer que alguien que los descubriera
en las pistas de skate californianas con calcetines colgando de los genitales
se vea sorprendido hoy en dia. Pero bueno, dejemos a un lado todo esto
y preguntémonos, ¿podemos disfrutar estrictamente hablando
de los Peppers del siglo XXI? Puede ser que sea así, si no eres
demasiado exigente. El disco, indudablemente tiene momentos que nos recuerdan
a los buenos peppers, aquellos de los ochenta tan divertidos. Pero a ratos
caen en el baladismo fácil, algo que no sería malo si estuviéramos
hablando de una banda aor...¡pero es que son los Peppers! Se supone
que deberían seguir haciendo discos si no perfectos al menos poderosos
en sus tres cuartas partes. Así que, resumamos, este disco gustará
al oyente más reposado, mientras que el que quiera emociones tendrá
que volver a desempolvar los clásicos de otros tiempos. De
todos modos, temas como "Warlocks", "Readymade", "Hump de Bump" o "Charlie"
retoman el pulso funk de su música, nivelando un tanto la balanza
y haciendo que les perdones cosas como "Slow Cheetah". Un disco correcto
sin más, que a lo mejor crece con las escuchas pero que ni de lejos
se puede considerar a la altura de los clásicos de la banda.
Red Hot Chili Peppers `LIVE IN HYDE PARK´
WARNER BROS 2004
por Fernando Navarro- IndyRock
Grabado durante tres días del mes de Junio en el mítico
Hyde Park londinense, este doble en directo era, sin duda alguna, lo que
le faltaba a Red Hot Chili Peppers para convertirse, con todo el derecho,
en un clásico moderno, en un dinosaurio del rock. Es curiosa la
manera en la que han alcanzado tal estatus. Tras "Sugar, Sex, Blood, Magic",
el chalado guitarrista John Frusciante se retira a un hospital psiquiátrico
siendo sustituido por Dave Navarro, con el que graban el insatisfactorio
"One Hot Minute". Inesperadamente, y al parecer ya curado de adicciones
y locuras, Frusciante regresa a la banda, a la que otorga un nuevo sonido,
distinto a lo que eran Red Hot Chili Peppers hasta entonces. Con "Californication"
y "By The Way", esos dos discos, la banda californiana se aleja del funk
de sus comienzos para crear con la inigualable base rítmica (hoy
por hoy Chad Smith y Flea son, probablemente, de lo mejor en sus respectivos
instrumentos), la misteriosa fragilidad de Frusciante y la evocadora voz
de Anthony Kiedis un equilibrio perfecto como grupo, una rara mezcla. Sus
canciones, poemas más o menos melancólicos sobre California,
aúnan la capacidad para el estribillo del pop, la contundencia del
rock de guitarras, los juegos de voces del folk y la energía sexual
del funk. Mucho se ha criticado ese paso adelante, algunos los acusan de
olvidarse de los principios y otros de haberse vendido a la industria.
Para el que esto firma, su vertiente mainstream es la más interesante,
la que tiene mejores canciones, la más cerebral, quizá, pero
también la más luminosa.
Así este colosal directo sirve, sobre todo, de grandes éxitos,
de repaso a las estupendas canciones de esta última etapa: basta
enumerar las maravillosas "Can´t Stop", "By The Way" y "Fortune Faded",
las más funk "Around The World" o "Get On Top", las hermosísimas
"Scar Tissue" y "Californication" -una de las canciones que más
me ha gustado en los últimos años-, la inestabilidad emocional
de "Otherside", el rock de "Easily", "Purple Stain" o "Parallel Universe",
la sensibilidad de "Universally Speaking", "Don´t Forget Me", "The
Zephyr Song" o la violenta paranoia de "Throw Away Your Televisión".
Un enorme repertorio en el que no pueden faltar (son muy listos) ni
"Under The Bridge", una de las más emotivas canciones dedicadas
nunca a una ciudad, Los Ángeles en este caso, ni "Give It Away",
el trallazo de funk rock que, en pleno bajón de los ochenta y justo
antes de Nirvana, los colocó en lo más alto de la escena
mundial y que en la versión en directo se dilata hasta los casi
catorce minutos. Ahí están, arriba. Bien arriba.
Live in Hyde Park ( julio 2004)
CD 1 1. Intro / 2. Can't Stop / 3. Around the World / 4. Scar Tissue
/ 5. By The Way / 6. Fortune Faded / 7. I Feel Love / 8. Otherside / 9.
Easily / 10. Universally Speaking / 11. Get On Top / 13. Brandy / 14. Don't
Forget Me / 15. Rolling Sly Stone
CD 2 1. Throw Away Your Television / 2. Leverage of Space / 3. Purple
Stain / 4. The Zephyr Song / 5. Mini-Epic / 6. Californication / 7. Right
on Time / 8. Parallel Universe / 9. Drum Homage Medley / 10. Under the
Bridge / 11. Black Cross / 12. Flea's Trumpet Treated by John / 13. Give
it Away
Canciones nuevas "Rolling Sly Stone", "Leverage Of Space", "Mini-Epic".
Versiones: "I Feel Love" (Donna Summer), "Brandy" (Looking Glass), "Black
Cross" (45 Grave).
RED HOT CHILI PEPPERS VUELVEN "ENTRE MOZART
Y LOS LATINOS"Madrid, 11 jun 2002 (EFE).- Red Hot Chili Peppers vuelve
con un nuevo disco, "By the way", menos rápido y más intenso
que su anterior gran éxito, "Californication" (12,5 millones de
copias vendidas), pero con lealtad al espíritu de originalidad que
hace tan difícil clasificar su música que ellos optan por
situarse "entre Mozart y Ricky Martin".
El
guitarrista John Frusciante, el cantante Anthony Kiedis, el bajo Michael
Flea y el batería Chad Smith, los actuales componentes de una banda
de larga historia (desde que nació en los años ochenta en
Los Angeles), presentaron su nuevo disco, "By the way", en una conferencia
de prensa hoy en Madrid.
Sólo unos pocos escucharon su música ayer en un concierto
para elegidos en Madrid, mientras que en Barcelona, unos miles más
podrán asistir, el 17 de junio en Badalona, al único concierto
abierto a todo el público que la banda ofrecerá en España
para presentar su último disco.
En "By the way" han puesto su "mejor música", dejando el título
"abierto", porque el grupo considera que "es mejor que la gente contribuya
con su creatividad, su espíritu e imaginación", y usando
un ritmo más tranquilo que en su anterior trabajo, el mayor éxito
en la carrera de la banda.
"Para grabar recurrimos a muchas canciones entre las cuales elegimos
las que consideramos mejores, había muchas más cañeras,
pero no las seleccionamos buscando el sonido que pudiera esperar la gente.
Así posiblemente el disco llegará más lejos", explicaba
Frusciante.
"Además, estos temas son más fuertes de otra manera,
más intensos", añadió Kiedis.
El dinero y la fama ganados no han borrado el espíritu "punk"
cuya energía llevó a Kiedis o Flea a montar la banda (o al
menos eso confiesan en público, pues hoy explicaban que "seguimos
en la música por ese espíritu").
En este sentido, en la mañana de hoy (Día Sin Música
contra la piratería), después de la escucha pública
del disco que la compañía del grupo organizó para
la prensa, Frusciante se refirió precisamente a la piratería
de discos señalando que "no creo que vaya a desaparecer la música,
pero sí un determinado equilibrio".
"Puede que llegue un momento en el que no queden super-bandas que ganan
millones de dólares junto a sus compañías, pero quizá
también sea posible que grupos menores puedan grabar sus trabajos
gracias a las nuevas tecnologías. Yo como es lógico preferiría
que se mantuviera el negocio tal y como está, porque estoy dentro,
pero si no es así el mundo seguirá", añadió
Frusciante.
Kiedis por su parte sí se toma el asunto en serio: "podrían
piratear otra cosa que no fuera música", protestaba hoy.
Red Hot Chili Peppers continúa, con "By the way", sintiéndose
al margen de cualquier tendencia musical salvo creadores concretos con
los que hayan coincidido puntualmente (incluso de aquellas bandas a las
que la crítica considera influidas por ellos).
Además, mantienen un espíritu positivo en sus letras
(hasta el punto de que el tema "Cabrón", incluido en "By the way"
y de influencia mexicana, no habla de lo que parece, sino "de intentar
hacerte amigo de tus enemigos", en palabras de Kiedis).
Todos se toman en serio el proyecto, tanto que Frusciante, quien abandonó
temporalmente la banda en los noventa ("dejé el grupo no porque
no lo amara, sino porque tenía problemas mentales graves y sentí
que lo necesitaba"), no ha escuchado el disco "One hot minute", que se
grabó en su ausencia.
"No he escuchado ese disco porque creo que Dave Navarro" (su sustituto
temporal a la guitarra) "no sentía demasiada identificación
con la banda, de hecho se reía del grupo en algunas entrevistas",
explicaba hoy.
Kiedis remitía hoy a su agente para explicar por qué no actuarán
en España ("no es algo personal"), con la excepción de Barcelona,
y a la pregunta de cómo será su directo, respondió
"será en vivo", para añadir después una invitación:
"ven a Barcelona con tus amigos y lo sabrás".
Foto:AP
Paris (Bercy) - Mardi 16 Novembre 1999
par Laurence Boisnard
* Après le passage des Foo Fighters, les roadies s'activent
pour mettre en place le matériel des Red Hot Chili Peppers.
Quelques uns cherchent encore à trouver de meilleures places mais
Bercy est déjà comble, même la foule dans le parterre
est nombreuse et compacte jusqu'à la console son au milieu de la
salle. L'installation est rapide car la scène est grande et tout
était prêt au fond, et le grand écran pour les projections
vidéo était déjà en place depuis le début.
D'ailleurs, il n'y a pas grand chose à installer, le "minimum" pour
faire de la musique : les instruments, les amplis, les retours de scènes,
les micros; pas besoin de fioritures et gadgets autour. La musique d'attente
est une mesure industrielle assez dure mais pour l'instant personne n'y
fait attention et attent tranquilement. Mais les minutes s'égrenent
et le temps commence à paraître long. Maintenant le public
se manifeste à la fin de chaque titre espérant que le groupe
va enfin apparaître sur scène. Mais il n'en est rien. Alors
tout Bercy se lance dans une hola partant du côté droit de
la scène parcoure tout le demi-cercle des gradins pour finir dans
le parterre. Mais le groupe n'arrive toujours pas, et il est déjà
presque vingt-deux heures.
Peut- être attendent-ils l'heure précise pour commencer. *
Enfin ils arrivent mais en ordre dispersé. D'abors Flea, arborrant
une belle chevelure rouge, dans un superbe costume turquoise et John Frusciante,
dans un non moins superbe costume rouge, pour un titre instrumental. Puis
arrivent Chad en vert émeraude et Anthony Kiedis en mauve. D'ailleurs,
la veste du costume ne resistera qu'une chanson à Flea. Les Red
Hot commencent très fort le concert avec Around the World, Give
It Away, et Scar Tissues. Sur scène, ils sont fidèles à
ce que l'on espérait : Flea bondit, Kiedis dance et Frusciante pose
avec sa guitare. Après ce début de concert expolsif, Le chanteur
se concerte avec le basiste avant la prochaine chanson. Frusciante intervient
brèvement mais il se passe quelque chose. Il semble bien que les
mots échangés entre Flea et le guitariste n'est pas été
très cordiaux et même ont été accompagné
de signes de la main sans équivoque sur leur sens. D'ailleurs Frusciante
sort de scène à grande enjambées en enlevant sa guitare.
Il est suivi par Kiedis. Flea reste seul sur scène avec le batteur
et il chante en solo. Suite a ce qui s'est passé, le dernier couplet
est certainement changé : "you selfish..." "fuck you". Pour la chanson
suivante Anthony Kiedis revient, il a nlevé son custaume mauve et
porte des cuissardes noires. Mis le guitariste qui revient sur scène
est entièrement habillé de noir, pantalon et chemise, et
ne porte pas le costume de scène des Red Hot, le fambant costume
rouge de Frusciante. Petit flottement sur scène et interrogation
parmi les spectateurs.
Ce n'est pas Frusciante qui est revenu sur scène ? D'ailleurs, le
nouveau guitariste hésite, il regarde les autres membres du groupe,
d'un regard que l'on sent interrogateur, il sort de scène mais finalement
revient. Le reste des Red Hot continuent même si parfois il manque
des parties de guitare. Finalement le guitariste tout en noir reste définitivement
sur scène. Car de toute façon, il connait visiblement parfaitement
le répertoire des red Hot Chili Peppers. * Le concert continue donc
avec ce quator. Avec Flea en "Monsieur Loyal" ou plutôt en véritable
pilier du groupe. Prenant visiblement sur lui pour que le concert se déroule
normalement. Anthony Kiedis, avec sa nouvelle coiffure blonde et courte
mais exhibant toujours ses pectoraux musclés et ses tatouages, chante
à merveille mais parait un peu en retrait entre les chansons. Peut-être
est-il plus perturbé que Flea par ce qu'il s'est passé. Flea
est merveilleusemnt égale à l'image que l'on se fait de lui.
Penché sur sa basse, bondissant et finalement le favori incontestable
du public. Les chansons s'enchainent. Le jeux de lumières est plutôt
classique. Sur le grand écran les images vidéos défilent
au rythme de la musique. Rapides quand il le faut mais jamais agressives.
Pour les chansons plus lentes, ce sont des images calment dans des bleus
apaisants. Mais il n'y a pas beaucoup d'artifices car l'essentiel est la
musique, et cela même si les Red Hot Chili Peppers dépensene
et dégagent une énergie incroyable sur scène. Au point
de se demander pourquoi on n'a pas encore penser à utiliser toute
cette débauche d'énergie naturelle pour produire de l'électicité
! Mais cela ne cache pas combien ce sont de bons musiciens. Merveilleux
moment quand ils se sont rassemblés autour du batteur, Flea, Anthony
Kiedis et le gutariste autour de Chad pour un titre funky et quasiment
jazzy. On accorde beaucoup plus facilement aux musiciens de Jazz, musique
plus "sérieuse" que le rock, le qualicatif d'excellents musiciens
voir de virtuoses, ce qui est bien dommage et sur ce titre particulièrement
les Red Hot Chili Peppers prouvent combien cette restriction est injuste.
* Et le public le sent bien car son enthousiasme ne diminue pas et ne tient
pas rigueur au groupe de ce changement inexpliqué de guitariste.
D'ailleurs une partie du public loin de la scène, et Bercy est grand,
ne l'a peut-être pas remarqué, la silhouette des guitaristes,
aux longs cheveux tous les deux se ressemblant. Le public de Paris montrera
aux Red Hot combien ils les aiment en chantant avec Anthony Kiedis "under
the bridge". Emouvant hommages des habitants d'une métropole à
une chanson écrite en hommage à une autre métropole,
Los Angeles. Après cette chanson, Flea demandera à ce que
les lumières soient allumer pour voir le public. Et celui-ci répondra
par une clameur d'enthousiasme.
Flea remercie le public et nous dit combien nous sommes gentils, peut-
être le dit-il chaque soir mais cela fait plaisir. Dommage car il
n'ait pas été possible de le comprendre à chaque fois
qu'il s'est adressé au public car il parlait anglais, bien sur,
rapidement et avec l'accent californien. On arrive rapidement à
la dernière chanson. Le concert a passé trop vite mais en
regardant sa montre, on s'aperçoit que ce n'est pas seulement une
sensation, le concert a duré seulement un petit peu plus d'une heure.
Le groupe quitte la scène mais revient bien vite pour le rappel.
Rappel nécessaire pour satisfaire les fans qui en redemnde mais
aussi qui permet d'éclaircir un mystère car Anthony Kiedis
en se tournant vers le guitariste tout de noir vêtu : "Thank you,
Dave". Dave ? Mais oui bien sur, Dave Navarro ! Car sinon qui aurait pu
connaître aussi bien les chansons des Red Hot Chili Peppers en remplacement
de John Frusciante. Finalement cela aura quand même été
un concert des Red Hot Chili Peppers au complet.
No oficial
http://redhotchilipeppers.iwarp.com/
Oficial
http://www.redhotchilipeppers.com
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