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Reading '09, tres días de rock entre el polvo.
por Sara Prieto - IndyRock (Crónica y fotos)
Aquí comienza el relato de un fin de semana de música
en Reading, Reino Unido. 80.000 personas y más de doscientas bandas
se dieron cita en el que es el evento más antiguo de Europa en su
estilo, y uno de los más reconocidos. Treinta y seis horas de conciertos
para todos los gustos en los que pudimos disfrutar de los directos más
potentes del panorama actual.
Empiezo por entonar un mea culpa así de grande. No vi lo que
se estaba cociendo en el NME/Radio 1 Stage en la tarde del sábado.
No me extrañé cuando doblaron la seguridad en la carpa e
impidieron la entrada de nuevo público tras la actuación
de Patrick Wolf. Ni siquiera me llamó la atención el hueco
en la programación de más de una hora de duración.
Es decir ni me olí que se estaba cociendo el concierto de la última
gran megabanda del panorama internacional. Bajo el nombre de Them Crooked
Vultures se reúnen Dave Grohl, Josh Homme y John Paul Jones.
Dos figuras muy bien posicionados en el Olimpo del rock actual y un histórico
en la profesión. Los que sí pudieron verlos en directo, comentan
que las canciones no son nada del otro mundo pero que, como no, la diferencia
la marcan los intérpretes.
El cantante de Foo Fighters debió cogerle el gusto al festival,
porque estuvo paseándose por la zona VIP del Main Stage durante
todo el fin de semana, con aparición esporádica en las pantallas
gigantes incluida. Y no es para menos, todo buen amante del rock, del pop,
del metal y del electro reservó su sitio en Reading. A parte de
asistir al nacimiento de este supergrupo, pudimos reencontrarnos con Arctic
Monkeys, que ponían sobre el escenario los temas recién
estrenados de Humbug. Para ellos se reservó la noche del sábado
y el resultado fue un tanto irregular. Empezaron con tres canciones nuevas,
destacando el single Crying lightning, pero el público no acabó
de interesarse hasta que sonaron los acordes más reconocibles de
When the sun goes down o Brianstorm. Tendremos que esperar a que la cosa
coja rodaje para saber si sus nuevas composiciones vuelven a llenar estadios.
La cuestión es que si el nuevo repertorio ya no es ni de lejos tan
bailable como lo era el anterior, Alex Turner no ayuda nada con su we are
going to take it down, Reading.
Para subir el ritmo y poner de nuevo a todos a botar, nada mejor que
el oficio de Prodigy, Bloc Party, Yeah Yeah Yeahs o Kaiser Chiefs.
Cada uno en su estilo dieron lo que prometían y convencieron de
que a veces más vale un segunda línea entregado que un cabeza
de cartel a medio gas. Con esto me refiero a la sensación agridulce
que dejaron Kings of Leon. La banda estadounidense creó más
expectación que ninguna otra a los largo del fin de semana. Sin
embargo, los Hollowill no pasaron de cubrir el expediente y se quejaron
de los habituales problemas de sonido en Reading y del público (esto
último lo manifestaron en entrevistas posteriores).
Finalmente, para los que aguantaron hasta el domingo a última
hora, había reservada una recompensa. Thom Yorke y compañía
abrieron un concierto de los que se recuerdan con la añorada Creep,
para luego repasar durante hora y media parte importante de su carrera.
También presentaron material de lo que será su nuevo álbum,
y todo esto en un ambiente de perfecta comunión con el público
y con la ayuda de unos juegos de luces y vídeo muy trabajados.
En definitiva, faltan muchos de los que son, pero estas pequeñas
pinceladas pueden servir para demostrar lo que dio de sí el Reading/Leeds
Festival '09, una cita en la que la actitud rockera se palpa tanto encima
del escenario como entre los asistentes o paseando por las zonas de acampada.
Una experiencia más que recomendable para el que guste de vivir
experiencias nuevas con una buena banda sonora de fondo.
Tras los pasos de System Of A Down y Planet Earth
Por Raúl Benet (Londres - para IndyRock)
FESTIVAL DE READING
Por fin llegó el día, el Festival de Reading ya estaba aquí,
esperándolo como agua de Mayo que estaba. Y es que no es un "pollastre"
que tu grupo favorito número 1 y tu grupo favorito número
2 toquen el mismo día en el mismo sitio y uno seguido de otro.
System
Of A Down y Hed Planet Earth asaltarían el escenario principal casi
uno detrás de otro (Fear Factory iba a tocar en medio, pero casi
mejor porque así daría tiempo a recuperarse un poco...).
Orgásmatrónico.
El orgasmo era en realidad multiorgasmo porque este era el primer año,
de los 4 que llevo yendo al festival, en que no iba sólo. Bueno,
he ido otras veces acompañado, pero era peña muescabar, que
se dedicaba a beber cerveza hasta emborracharse sin dedicar atención
a los grupazos (¡qué asco!). Esta vez Pita se venía
conmigo. Y no sólo de acompañante, se venía para disfrutar
como un enano de los grupazos. Para acabar de redondear la faena, Pedrito
se había infectado del virus SOAD y estaba tan loquito como yo por
verlos.
SOAD saca su segundo CD el 4 de Septiembre. Esta vez, y con las más
modernas tecnologías a mi alcance, decidí anticiparme al
tiempo cual Marty McFly y bajarme de internet totes les cançons
de este discazo. Así que para cuando llegó el día
de verlos ya me las sabía todas de memoria. Bueno, NOS las sabíamos,
porque a medida que me las bajaba se las enviaba a Pedrito y él,
me pedía más y más. Los emailes comentando las excelencias
de los temazos, así como los días que faltaban para el festival,
eran cotidianos y más frecuentes conforme se acercaba el día
H.
El día H por fin llegó. Amaneció gris plomizo y permaneció
así todo el día, amenazando tormenta. Llegamos al recinto
en sí, un inmenso campo de vacas reconvertido para la ocasión,
a punto para ver el primer grupazo. Boy Hits Car. Un descubrimiento. Había
oído hablar de ellos pero no había escuchado nada. A pesar
de ser apenas las doce de la mañana, estos chavales de California
se lo curraron a tope y no pararon de saltar y de hacer el cabra en toda
la actuación. Su estilo, mezcla de guitarreos con melodía,
es el que triunfa hoy en día. Si a eso le añades una buena
presencia, consigues el cóctel del éxito. Llegarán
lejos.
A continuación tocaron Staind, que parecen estar teniendo mucho
éxito en los States pero que a mi no me dicen nada. Imposible concentrarme
en ellos, sabiendo que el siguiente grupazo era ya Hed PE.
A pesar de que la causa de mi ansiedad aquel día eran los SOAD,
los HED PE siempre son los HED PE. De todas formas los había visto
en un local pequeño de Londres a ellos solos hacía poco,
así que sabía que verlos en un maxigarito donde no eran los
cabezas de cartel no podía aportarme nada nuevo. El Pita también
se los había estado inyectando en vena, pero con la emoción
SOAD no había tenido tiempo de aprendérselos de memoria.
Así que nos pusimos a una distancia prudente del escenario y nos
preparamos para pasar un buen rato de entretenimiento apto para toda la
familia.
Cuán equivocado estaba. Siempre subestimo mis reacciones musicales.
Empiezo diciendo "hoy voy de tranqui nano" y acabo con dolor de cuello.
Obviamente, esta vez también acabé botando como un becerro,
aunque sin entrar en la zona mosh. Buen calentamiento para los SOAD.
Tras la actuación de Fear Factory, durante la cual nos dedicamos
a pasear por las tiendecillas (para intentar disipar los nervios), les
tocaba el turno a los SOAD. Había empezado a llover ligera pero
persistentemente. Sssssstupendo. De repente un rugido estalló en
el aire: los SOAD salían al escenario, la gente se había
vuelto loca. Cómo describir esa sensación... no se puede,
hay que estar allí. Pura adrenalina corriendo por las venas. Con
las ganas que yo les tenía. La única vez que les había
visto fue de rebote y no los conocía bien. Luego, cuando ya estaba
infectado por el virus SOAD, han vuelto a Londres un par de veces, pero
por h o por b nunca pude ir. Pedrito compartía mis ansias al 100%.
Empezó el concierto y nos metimos el tol meollo, allí, con
todos los teenagers a darnos de empujones. Yo no hacía más
que cantar y saltar. Pedrito 3/4 de lo mismo. Se portó como un jabato
y al final del concert hizo crowd-surfing. Voló por encima de las
cabezas de la peña para acabar en la zona de seguridad, y de vuelta
para dentro. Yo hubiera querido también, pero dadas mis dimensiones
corporales sabía que nadie me iba a aguantar más de dos segundos
bajo sus brazos.
El set de los SOAD fue impecable, mezclando temazos del primer CD y del
entonces todavía innato segundo CD. Gracias a nuestra hábil
maniobra de anticipación temporal, Pita y yo éramos de los
pocos que cantábamos las canciones del segundo CD. No hubo canción
que no conociéramos, lo cual es siempre un gustazo. No hay nada
que me joda más que un grupazo mítico toque una canción
que no conozca.
Para las últimas canciones nos salimos del mosh hasta una zona donde
se respirara aire en vez de sudor. Allí siguió la fiesta,
pero con más espacio. Mejor. No es que llegue al extremo de ver
los toros desde la barrera, pero el tiempo del mosh ya ha pasado a la historia
para mí. Ahora me mola estar en la fila 10 o así, aún
en el mogollón pero con espacio para desarrollar tu performance
sin agobios de la peña. Sin embargo para Pedrito era uno de sus
primeros maxi conciertos y quería vivir esa experiencia. Pues hala.
Al final acabamos los dos chopados hasta los gallumbos y hechos polvo.
Durante al concierto había parado de llover. Ni nos enteramos. El
viento corría y yo empezaba a notar esa pulmonía abriéndose
paso. Aunque sólo eran las 5 de la tarde y quedaban otras 5 horas
de música, la idea de volvernos a casa pasó por mi mente,
dado lo mal que me encontraba. Después de todo yo estaba allí
para ver a los SOAD, los demás era chichina. Por fin nos acordamos
que habíamos visto ropa barata en las tiendas y resolvimos mudarnos
de arriba a bajo. Aquello salvó el resto del día. Yo me pillé
camiseta y pantalón y Pita una camisa, aunque lo suyo fue más
por coquetería porque no iba tan sudado como yo.
Una vez sequitos nos sentimos mejor. Los Cult estaban tocando mientras
nos hacíamos con un nuevo vestuario así que nos perdimos
la mitad del concierto. La verdad es que se lo curraron a tope. Tocaron
todas las míticas y se dieron un baño de multitudes. Ian
se bajó a dar la mano a la peña y fue el único en
todo el día que se tiró al público, al final del concierto.
Su set acabó con rotura de amplis incluido y soflamas en plan "que
se jodan los que decían que estábamos acabados", etc.
Después de los Cult era el turno de los Queens of the Stone Age,
un grupo sin chicha ni llimoná. Encubren su falta de originalidad
con el único distintivo de que el bajo sale siempre a tocar completamente
desnudo. Esta vez no fue una excepción. Una payasada como otra cualquiera
¡Qué fácil es salir desnudo cuando tienes una tranca
como la del colega! ¡Otro gallo le cantaría si tuviera un
minipene! Total, que vimos un poco y luego nos dedicamos a beber y comer
algo.
A los Papa Roach ni los vimos. Yo ya los he visto como 3 veces y cada vez
les cojo más manía. Son unos niñatos sin ninguna originalidad.
¡Qué rabia que vendan más que los HED PE o los SOAD!
¡No valen ni para tacos de escopeta!
A los Marylin Manson teníamos curiosidad por verlos, dado lo excéntrico
del show que montan normalmente. Y no defraudaron. El tipo salió
al escenario vertido con motivos sado-maso, como es habitual en él,
y se cambió varias veces de vestimenta a lo largo del concierto,
entre las que cabe destacar el disfraz de Papa. La música no me
mola, pero vale la pena verlo por el show que monta.
Después de la actuación de Marylin, decidimos volver a casa.
Teníamos curiosidad de ver a EMINEM, pero después de 10 horas
de estar de pie el cansancio pudo más. Así que pobres pero
felices nos dirigimos a la salida.
Estuve hecho fosfatina durante toda la semana siguiente. Perdí la
voz durante 4 días (a la peña del curro le dije que había
cogido frío) y tenía agujetas hasta en los maseteros. El
balance final fue muy positivo, el mejor set de estos 4 años.
Y ahora, a esperar a la gira en solitario de los SOAD... nanonanonanooooooooo,
ya estic nervióssssssss!!!!!!!
Foto: Sony Music
Web System Of a Down: http://www.systemofadown.com
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