Sobredosis musical
Primavera Sound 2013 del Del 22 al 26 de mayo en Barcelona.
Por Quim Cabeza / IndyRock
Cada edición del Primavera Sound refleja el trabajo de todo un año,
con sus consabidas bajas de última hora –llámese Rodríguez
o Band of Horses- y cabezas de cartel en mayúsculas –Blur, Nick
Cave and The Bad Seeds o The Jesus and Mary Chain-, que terminan de dar
sentido a uno de los acontecimientos musicales más importantes de
Europa. Aunque ésta sea la treceava edición del Primavera
Sound –siempre hay quien la superstición le supera- y nos encontremos
inmersos en una crisis galopante, sus responsables han vuelto a confeccionar
un cartel ambicioso repleto de nombres importantes. Con todos los abonos
vendidos antes del comienzo del festival, los organizadores han hecho balance
de esta edición con cifras que han vuelto a marcar records
históricos de asistencia de público: unas 150.000 personas
han presenciado el festival y una asistencia foránea que ha rondado
el 40%. Sea como fuere, analicemos qué ocurrió en cuatro
días de extenuante propuesta independiente en el recinto ferial
del Forum de Barcelona.
Miércoles, 22 de mayo
El festival arrancó con expectación de unos párvulos
THE
BOTS que no convencieron en escenario grande pero sí y
mucho en “petit comité” donde las dinámicas de los hermanos
californianos –Mikajah y Anaya Lei- se movieron con solidez y desparpajo,
transitando entre el rock, el punk y ese blues de nueva era con insolencia,
y recordándonos que, en algunos casos, tres son multitud.
GUARDS intentaron durante una hora defender su último
trabajo, “In Guards we trust”, sin conectar en ningún momento con
los allí presentes que esperaban más de sus recovecos sesenteros
de corte indie. También se esperaba más de THE VACCINES.
De hecho, su trabajo de 2011 nos preguntaba “Qué esperabas de Vaccines?”
(What did you expect from The Vaccines?). Y la respuesta es que mucho más
para un grupo que ha editado un disco tan bueno como el citado. Al final,
poco agarre en directo y un frontman -Justin Young (voz, guitarra)- que
debe cultivar y engordar sus cuerdas vocales para afrontar semejante reto.
Como cierre, la presencia de DELOREAN. Cada vez más producidos
y con automatismos de modernidad, los de Zarautz han vuelto ha dar un nuevo
giro de tuerca a su soflama, abandonando definitivamente el rock para adentrarse
sin apelativos en el dance, donde es prácticamente imposible discernir
qué es verdad en un proyecto cada vez más prefabricado.
Jueves, 23 de mayo
La presencia por primera vez en España de NEKO CASE –
ex miembro de The New Photographers- siempre es excusa para disfrutar de
su nuevo proyecto en solitario: tan cercano al country-folk como al rock.
Bien soportada por una excelente banda de apoyo, su voz frágil se
expandió con ductilidad sobre un relicario que transitó entre
lo mejor de su discografía -“Blacklisted”, “Fox Confessor”, “Brings
The Flood” y ese enorme “Middle Cyclone”-, trasmitiendo desde la madurez
un relicario repleto de conflictos internos. ¡Grande Mrs. Case!
TAME IMPALA certificaron que a pesar de su juventud y todo lo
que se esperaba tras su excelente debut -“Innerspeaker”-, y el reciente
“Lonerism”, su directo está muy bien empastado, y se muestra enérgico
mientras deambula con pericia entre el rock progresivo y la psicodelia.
Se respiró nostálgica con la presencia de DINOSAUR
JR. y ese grunge de manual que tanto inspiró en los noventa.
Es la misma imagen de siempre, la de gran dinosaurio regodeándose
en esa espesa sonoridad que lo catapultó al éxito hace
un par de décadas. También se ha escrito mucho en los últimos
años sobre Grizzly Bear y los paralelismos generacionales con gente
como ANIMAL COLLECTIVE y que también estuvieron presentes
con su reciente, y enérgico, “Centipede Hz”. Sea como fuere, mientras
los primeros han reconducido su proyecto a zonas cercanas a un pop-folk
de corte independiente y edulcorado con su reciente “Shields”; los segundos
siguen investigando nuevas zonas de captación. Ellos hablan de “Garage-roots”
cuando se refieren a su nueva línea creativa; sin duda, su vertiente
más descarada y que, aún así, no les hace perder ápice
de personalidad.
También PHOENIX realizó un buen concierto, plausible…
aunque muy previsible. Lo cierto es que su último “Bankrupt!” no
está al mismo nivel que aquel “Wolfgang Amadeus Phoenix” y eso quedó
del todo patente. Sea como fuere, siguen liderando esa vía de pop
francés tan delimitada.
Viernes, 24 de mayo
La jornada del viernes arrancó con la elegancia de NICK WATERHOUSE
y un combo exquisitamente engrasado para la sonoridad “fiftie”. Allí
estuvo el frontman de San Francisco para defender con holgada solvencia
su reciente “Time’s all gone”. Nadie pudo parar de mover el pie…
PEACE representa el típico producto inglés. En este caso,
el cuarteto de Birmingham, presentó su reciente “In Love”: una amalgama
estilística bien confeccionada, con pinceladas de psicodélia,
veredas al new-wave y ramalazos de funk pero sin una impronta clara
y definida. Lo intentaron, pero su corto bagaje y las evidentes insuficiencias
instrumentales dejaron este primer pulso en asignatura pendiente.
Muy valiosa fue la aportación que los argentinos NORMA
ejercieron sobre su personalísima revisión de la new-wave.
Sus textos y sus excelentes composiciones convencieron en la corta distancia
y se reafirmaron en escenario grande. Para tomar nota.
Como interesante y festiva fue la presentación en el Primavera
Sound de HONEYBIRD & THE BIRDIES. Un cóctel de ideas
multiestilístico confeccionado para pasarlo bien. Lo lograron… ¡sin
duda!
We are THE JESUS AND MARY CHAIN! Así de escueta fue la
presentación que hizo Jim Reid del grupo. Descubrir a estas alturas
quienes son The Jesus and Mary Chain parece “casi” innecesario pero, y
aunque su “punch” actual está lejos de aquel noise-pop telúrico
de antaño, muchos de los presentes sí entendieron cuán
alargada es su sombra. Aleccionadores.
BLUR llegaron para cubrir el expediente, con profesionalidad –nadie
lo pone en duda-, pero asegurando en exceso un directo compuesto por toda
la retahíla de éxitos. Quizá el motivo fuese la reciente
edición de un pack de grandes éxitos, “Blur 21: The Box”.
Sea como fuere, y sin reavivar datos históricos y esa controversia
entre quién era el mejor grupo británico de los noventa –la
prensa publicó miles de portadas con la susodicha “batalla” entre
Blur y Oasis-, Damon Albarn y sus compinches demostraron que algunas cosas
interesantes dejaran para la posteridad; pero poco más.
PAUS fueron uno de los grupos revelación del festival. Una propuesta
provinente de Portugal que no dejó a nadie indiferente con la encomiable
tunda rítmica de su primer y homónimo álbum. A tener
en cuenta…
Sábado, 25 de mayo
El día comenzó con la holganza indie-folk de ADAM
GREEN & BINKI SHAPIRO. El resultado: irregularidad en las interpretaciones
y en el repertorio. Y es que su actual “Adam Green & Binki Shapiro”
no es el mejor trabajo del cantautor norteamericano. Respetable su nueva
redirección creativa y el hecho de buscar más allá
de su aclamado anti-folk pero aún así… ¡una de cal
y otra de arena!
También debía discernir ese interrogante que había
tras la cantante francesa, Melody Prochet, y su nuevo proyecto,
MELODY’S ECHO CHAMBER. Pues bien, poco que añadir a un “hype”
instigado por Kevin Parker (Tame Impala) sobre piso de pop pánfilo.
Le otorgamos el beneficio de la duda para un segundo disco. Veremos qué
ocurre…
A nivel nacional la presencia de los grandísimos GUADALUPE
PLATA y ese lúcido barrizal hecho blues. LOS PLANETAS que
realizaron un muy buen concierto incluso partiendo del hecho que venían
al Primavera Sound con tarea impuesta, “Una semana en el motor de un autobús”.
Y CHUCHO, que tuvo que lidiar con la papeleta que supone sustituir
a Rodríguez tras su aplazamiento.
Más cosas ocurrieron. La presencia de Kevin Rowland y sus DEXYS
en el auditorio fue la nota entrañable del festival. Y es que hacía
treinta años que el grupo no entraba en estudio para grabar nuevo
material. Así, “One Day I’m Going to Soar” supone un nuevo reto
para el combo británico y la posibilidad de escuchar en directo
el soul de esta mítica formación. Lo cierto es que poco se
escuchó de aquel fantástico “Searching For The Young Soul
Rebels” y mucho de su actual trabajo. Sea como fuere y sin realizar un
concierto memorable, su mera presencia en el festival ya es noticia.
Supongo que nadie dudaba antes de comenzar la nueva edición del
Primavera Sound quién sería el auténtico cabeza de
cartel. Y es que lo de NICK CAVE y sus BAD SEEDS fue colosal.
Con un control absoluto de los tempos, las dinámicas y el entorno,
el combo australiano hizo lo que quiso, cuando le apeteció, y tal
y cómo lo había previsto. Una hora memorable donde repasaron
clásicos del grupo como “We No U R”, “Jubilee Street”, “From Her
to Eternity”, “Red Right Hand”, “The Weeping Song”, “Jack the Ripper”,
“Tupelo”, “We Real Cool”, “The Mercy Seat”, “Stagger Lee” y “Push the Sky
Away”. A lo grande…
También la leyenda de MY BLOODY VALENTINE derritió
a más de uno de placer. Y es aquel “Loveless” de 1991 definió
las coordenadas del noise-pop y el shoegaze, y marcó a muchos de
los presentes. Después de más de veinte años
de esterilidad creativa, un homónimo editado este año ha
confirmado la continuidad del proyecto del grupo británico y la
posibilidad de escuchar nuevos temas. Su paso por el Primavera Sound sirvió
para presentar el material de su nuevo disco y recordar que temas como
“I Only Said”, “When You Sleep”, “To Here Knows When”, “Soon” o
“Only Shallow” son atemporales.
Por el camino, decenas de grandes propuestas sin ver, como Swans, la
hermanísima de Beyoncé –Solange-, Cristal Castles, Deerhunter,
The Postal Service, Bob Mould, Dead Can Dance, Liars, Antonia Font, Tinariwen,
Mulatu Astatke, Shellac, The Knife… y tantos otros. Sea como fuere, esto
es lo que han dado de si mis piernas y sobretodo mis oídos, en una
sobredosis musical que, año tras año, crece y crece. ¡Hasta
el año que viene!