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Festival do Norte 2001 - Vilagarcia de Arousa
10 y 11 de Agosto
Fotos: Carmen Valiño - IndyRock
Festival do Norte en IndyRock
Otras cronicas
"La radio de la memoria"
(Carlos Sánchez para IndyRock)
Pamplona, Sala Reverendos, 23 de diciembre de 2000
Nunca
me he enamorado de Los Planetas. Nunca he tarareado sus canciones en casa,
ni me he comprado sus discos. Tampoco me había emocionado en sus
conciertos. No encuentro ninguna razón, porque los granadinos (quién
no lo sabe a estas alturas) son uno de los más grandes grupos españoles.
Me sorprendió enormemente que todas las canciones desgranadas durante
su actuación en la (anti) sala Reverendos me fueran familiares.
Que reconociera pedazos de vida ajena como propia al escuchar "el verano
fue una pesadilla... si me acuerdo, me duele todavía" y "es imposible
que hayas olvidado lo que los dos podíamos hacer... todo lo que
habíamos andado es todo lo que vamos a perder". Que esbozara más
de una sonrisa. Y todo ello, sin haberles prestado nunca demasiada atención.
Así, no me extrañó ver a las ¿300? personas
saltar, sudar, gritar... abrazar y besar (estuvieran solos o acompañados)
durante toda la noche. Yo también lo hice. Tampoco me extraña
que Jesús Llorente les dedique un libro entero, ni que vendan miles
de copias. Lo extraño sería que no fuese así. Porque
Los Planetas son de esos escasos grupos que te emocionan por igual estés
o no enamorado. Y eso es lo más difícil.
Pamplona, Sala Reverendos, 23 de diciembre de 2000
por Luis Benito
Parece que los Planetas han logrado que su directo esté a la
altura de sus discos, algo impensable hace algún tiempo. El grupo
"indie" más masivo de la escena española congregó
a cientos de fans en la sala Reverendos de Pamplona (se agotaron las entradas).
Abrieron Airbag (otro rollo) con buenas maneras punk-rock. El público
más predispuesto que nunca ansiaba ver en el escenario a J. y los
suyos. Aparecieron, dieron la sensación de cansados y apáticos,
seguro efecto de la larga gira, pero alcanzaron un altísimo nivel.
Qué podemos contar de un grupo del que ya se ha dicho casi todo?
En alrededor de hora y tres cuartos llegaron a tocar todos sus temas más
conocidos, soy incapaz de decir cuál faltó. Demostraron que
poseen una de las trayectorias musicales más interesantes y coherentes
de los últimos tiempos. "Super 8" continúa siendo uno de
sus mejores trabajos, el paso del tiempo no ha hecho que pierda su fuerza.
Con un sonido notable los granadinos realizaron un set larguísimo,
increíblemente largo, a J. se le entendía mejor que nunca,
y la compenetración entre ellos fue total, como si llevaran veinte
años juntos. La gente disfrutó de lo lindo, tararearon todas
sus canciones y saltaron hasta tocar el sol. Ese astro que alumbra a una
banda en estado de gracia, con un último álbum magnífico,
y que convierte la psicodelia y el rock espacial en la sintonía
más bella. "Santos que yo te pinté", " Segundo premio", "Mi
hermana pequeña", "Un buen día", "Qué puedo hacer"...
todas estuvieron, y todas formarán parte una generación.
¡Menudo golazo que metieron Los Planetas!
"DE VIAJE POR EL SOL"
17-11-2000. La riviera. Madrid
por Jesus M. Marcos para IndyRock
Esta vez, como hecho inusual, pusieron una proyección gigante en
la que se reflejaban el nombre de la gira y un reloj de diez minutos del
que caían los segundos como horas para indicar el comienzo del concierto.
Los Planetas metieron un poco la cabeza (sin exagerar) en la emoción
fácil de la que siempre han huido y seguirán huyendo para
abordar La riviera. Cuando al cronómetro sólo le quedaban
diez segundos para finalizar su infinito paseo, se subieron a su acogedora
Unidad de desplazamiento y se fueron de viaje por el sol. Los de Granada
supieron reunir encima de un escenario las tres claves básicas de
todo buen directo: fuerza, emoción e intrepretación; más
la pornografía añadida, tanto para los niños como
para las niñas. Las tres, más que correspondidas por las
laringes, faringes, cuerdas vocales y lenguas de las más de 2.000
personas que les devoraron canción tras canción.
QUE LA FUERZA OS ACOMPAÑE
Las guitarras sonaron más agresivas que nunca, la voz se oyó
mejor que nunca, el hammond flirteó arriba y abajo más dócil
que nunca y la gente respondió mejor que nunca. Se sacaron de la
manga un repertorio cuidado hasta el más mínimo detalle,
recorriendo su discografía de lado a lado sin evidenciar un orden
claro y exprimiendo las canciones hasta la saciedad para que el público
las digiriera mejor. El disparo de cañón de "De viaje" y
"Segundo premio" anunciaba una noche de garra y sudor, de ambiente nostálgico
y ardoroso, de recuerdos de amor enfermizo. El aterrizaje de la Unidad
de desplazamiento llegó con "Maniobra de evasión", con un
final larguísimo que sirvió de antesala a la relación
rosa de "David y Claudia". Cuatro canciones, cuatro discos y ya nos habían
enamorado a todos.
QUE SEA KANG, POR FAVOR
Su facilidad para transportarnos de embriagadora felicidad a tramos de
oscura y nerviosa intensidad no estropeaba el ritmo del show (ya podemos
llamar así a un concierto de Los Planetas). Ahí aparecieron
tres "grandes amigas" que pararon el concierto y aceleraron corazones,
tensiones y velocidad arterial: "Toxicosmos", "La guerra de las galaxias"
y lo mejor de la Unidad..., "Que no sea Kang, por favor". La eternidad
en quince minutos para nosotros (yo creía que ya me podía
ir y todavía quedaba bastante, bastante). Las canciones de su último
álbum, frescas y calentitas a la vez, se intercalaron entre el resto
de éxitos y no tan éxitos. Golpearon por todos los lados,
regalando desorbitantes interpretaciones de joyas como "Desorden" o "Aeropuerto"
junto a piezas maestras de la U. como "La cara de Niki Lauda", cálida
y cálida y cálida, o "Santos que yo te pinté" y su
final en éxtasis visceral.
ALGO MUY DIFÍCIL DE EXPLICAR CON PALABRAS
Y entre otro cúmulo de descargas con visita de "Briggitte" incluida
J. dejó caer sus únicas palabras hacia el respetable (más
respetable que nunca) para presentar una brutal "La caja del diablo" y,
de paso, infernalizar un poco más el local y aspirar el escaso aire
que quedaba en La riviera. No necesitó decir mucho más. "Así
que sois capaces de hacer todo esto". Este era el pensamiento que se le
quedó a uno mientras se esfumaban los últimos pálpitos
psicodélicos de "La Copa de Europa". Si ya de bolo en bolo en el
motor de un autobús se notaba que lo de los directos se lo iban
tomando más en serio, todavía no divisaban ni con telescopio
el concierto del pasado día 17. Y para los que todavía no
han tenido la posibilidad de acercarse a una de estas pequeñas óperas
pop, que sepan que la mejor canción del concierto fue "La Playa".
Ya os daréis cuenta del por qué. No seré yo el que
os lo estropee.
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