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Buenos Aires- Argentina 21-10-00
Especial de Tomi Astelarra para IndyRock
Buenos Aires vivió el sábado pasado una jornada de primavera
alternativa que fue coronada con la certera actuación de Sonic South.
El conjunto neyorquino no dejó nada por dar en su primera performance
en el país y a la que asistieron numerosos fanáticos que
colmaron el Club Hípico Argentino, un recinto nunca utilizado hasta
ahora para este tipo de eventos pero que demostró ser más
que adecuado por sus espacios y su ubicación, en un lugar céntrico
de la Capital Federal, muy cerca del estadio de Obras Sanitarias y el de
River Plate, dos de los acostumbrados santuarios del rock porteño.
Desde las 15:30 horas, las bandas se distribuyeron entre los escenarios
A y B, el primero delante de lo que luego sería el escenario principal
y el otro a pocos pasos, con una pista de skate. También hubo una
recinto de bailes con DJs y una feria con puestos para los principales
sellos y medios alternativos de la Argentina.
Los más variado de la escena local pasó por el festival,
comenzando por la opción pop de bandas como Loch Ness o Menos que
Cero, ambas del sello independiente Indice Vírgen. El rock más
duro estuvo representado por Cabezones, que acaba de editar un primer disco
en el sello Sony. Un poco más tarde, cerrando la ronda de conciertos
del escenario A, tocó también la ya establecida Santos Inocentes,
que mostraron su propuesta de siempre, un rock crudo con algunos arreglos
electrónicos.
El rap y el hip hop estuvieron representados por los grupos Bola Ocho y
el Sindicato Argentino de Hip Hop.
A partir de este momento de la tarde empezó a verse algunos problemas
de organización con el cambio de horarios y escenarios de muchas
bandas que se sumaron a ciertas imprecisiones en los anuncios del festival.
En algunos medios, y hasta en el folleto del festival que dos amables señoritas
suministraban a la entrada, estaban anunciadas bandas como Suarez o Pez,
que nunca actuaron. Por su parte, las pruebas de sonido de Sonic Youth
retrasaron las actuaciones del escenario A, por lo que algunos grupos tuvieron
que tocar en el escenario B y en un espacio tiempo más reducido.
Tal fue el caso de Carca y Jaime sin Tierra. Se trata en el primer caso
de uno de los pioneros del rock alternativo en la Argentina, quien con
su banda Tía Newton formó parte de la primera ola de bandas
de este estilo junto a Los Brujos, Peligrosos Gorriones, Martes Menta o
Babasónicos. Muchos de los músicos de esta última
acompañaron a Carca en la primavera alternativa, donde "el negro"
mostró toda la histrionicidad de la que es capaz. Por su parte Jaime
sin Tierra volvió a mostrar su sonoramente acertada propuesta, cercana
(y por momentos casi clonada) a la de Radiohead.
Luego fue el turno de A Tirador Laser, una banda que nunca termina de sorprender
con una propuesta siempre mutante pero siempre en torno a las raíces
del rock argentino, al cual estan sanguíneamente emparentados. Los
teclados de A Tirador Laser estan a cargo de Miguel García, hijo
del emblemático Charly, mientras que la guitarra y voz son responsabilidad
de Lucas Marti, hijo de uno de los fotográfos predilectos del rock
nacional y hermano de Emanuel Holliveur, uno de los integrantes de Illia
Kuriaki & The Valderramas.
Una de las sorpresas de la noche estuvo a cargo de Altocamet, el grupo
Mar del Plata sorprendió por su propuesta electrónica y juntó
numerosos aplausos en el escenario B. Tras ellos pudo verse el rock steady
de Mimi Maura, el grupo de la esposa de Sergio Rotman, y donde también
participa este prolífero músico, líder de Cienfuegos
y ex integrante de los Fabulosos Cadillacs y Todos tus Muertos.
El final del escenario B fue para Segio Pangaro y sus Baccarat, una de
las alternativas más sorprendentes de la escena local que combina
boleros y una gama de repertorio kirtchs con la excentricidad de su líder,
sus atuendos, su coreografía y su puesta en escena. Un verdadero
crooner de las pampas cuya propuesta, salvando las distancias, puede relacionarse
con la de Tonino Carotone.
Los shows del escenario A fueron cerrados por Los Cafres, una clásica
banda de reggae que mostró lo que siempre supo hacer a pesar de
la poca efusividad de un público más cercano a otras propuestas
y ya impaciente por ver al grupo de Thurston Moore en escena.
Los impacientes se calmaron un poco gracias a la gracia y el talento de
Leo García, un músico muy relacionado al ex Soda Stereo,
Gustavo Cerati y que combina la balada recalcitrante con la música
electrónica. Leo García es junto al ex Peligrosos Gorriones,
Francisco Bochaton, una de las principales figuras de Indice Vírgen.
Precisamente Bochaton fue uno de los invitados del show que siguió
al de Leo García, el de María Gabriela Epumer, una guitarrista
que lleva años en el rock argentino y que fue integrante de Viudas
e Hijas del Rock & Roll y la banda de Charly García. Su carrera
solista esta apoyada por músicos impresionantes como Federico Kabusacki,
alumno de Robert Fripp y líder de Los Gauchos Alemanes, y Crhistian
Basso, ex La Portuaria.
Epumer y Bochaton cantaron juntos "Quiero estar entre tus cosas", un tema
de Daniel Melero.
Pero la sorpresa cayó una vez cerrada las cortinas con la incorporación
a la banda de Epumer de Charly García, que en vísperas de
su cumpleaños número 49 tocó un viejo tema de su banda
La Maquina de Hacer Pajaros, "¿Por qué no te animas?".
Una vez cerrada la maratón de artistas nacionales, el turno fue
para Sean Lennon que conmovió con su voz y alguna baladas tangenciales
con el recuerdo de su padre, y mostró su música que rebota
entre esas baladas y un sonido más potente y distorsionado.
Pasada la una de la mañana, en medio de una potente lluvia (donde
se agradeció el espacio cubierto), y apenas iniciado sobre el telón
de fondo la proyección de la actividad de una esquina de New York,
Lee Ranaldo, Jim O'Rourke, Thurston Moore, Kim Gordon y Steve Shelley subieron
al escenario para mostrar todo lo que saben hacer con un repaso variado
de su repertorio y combatiendo a la tormenta reinante con su potencial
sonoroexperimental. Un buen final para este festival de primavera alternativa
que convocó a una cinco mil personas en una jornada sin demasiados
sobresaltos.
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