1 mayo de 2010 sala El tren Granada
Fotos: Merche S. Calle - Juan Enrique Gómez / IndyRock
LOS “PADRES” DEL INDIE por Luis Miguel Albarracín
- IndyRock
Niños Mutantes – Las Noches De Insomnio
Por Raül Ruiz – Indyrock



LOS “PADRES” DEL INDIE
por Luis Miguel Albarracín - IndyRock
La noche fue mutante. A pesar de coincidir con un partido
del Barça vital para sus aspiraciones ligueras, a las once de la
noche sólo había un equipo-grupo sobre el escenario: los
nuevos “padres” del indie granadino. Y no únicamente por su crecimiento
musical, sino porque también han sido padres de criaturas terrestres,
lo que les hace tener una perspectiva del mundo diferente.
Con sus dos últimas entregas discográficas,
la banda ha dado un salto de gigante en cuanto a variedad de estilos y
arreglos en sus temas; ya no son tan repetitivos y monótonos, y
se disfrutan mucho más. Como no iba a quedar ningún cabo
suelto, el aviso de que el show comenzaba fue una composición muy
popular de Ennio Morricone incluida en una de las míticas
películas de Sergio Leone y Clint Eastwood. No había duda
de que “Días complicados” sería el disparo de salida al ruedo.
Con una sala llena y repleta de antiguos y nuevos seguidores, todo estaba
por llegar. Hicieron hincapié en la presentación de su último
álbum, “Las noches de insomnio”, alternando con canciones de todos
sus trabajos publicados a lo largo de su ya larga trayectoria.
De esta manera, fueron cayendo sucesivamente “Mi mala memoria”,
“Nada es perfecto”, “Globo” o “Ítaca”, para llegar a uno de los
puntos álgidos de la noche, “No puedo más contigo”. Es un
tema que ha calado mucho entre su público. Siguieron cayendo más
temas, con una comunicación perfecta entre grupo y sala, como “Algún
sitio, algún lugar” o “La costilla”. A continuación llegó
otro de los momentos más emotivos, ya que para interpretar “Mar
y cielo” contaron con la colaboración de Raúl Bernal (Jean
Paul) tocando el piano, un murciano errante con tintes de reverendo.
Era la primera vez que los mutantes tocaban con un piano en directo. Juan
Alberto aprovechó para comunicar que él también ha
sido padre, al igual que ya lo fueron Migue y Nani, y agradeció
que sus familiares se esforzaran para que él pueda salir de gira
a la vez que el bebé está bien atendido.
Otro de los momentos de la noche a tener en cuenta fue
“Como yo te amo”, la versión que más éxito les ha
reportado y les ha servido para darse más a conocer. Esta canción
contó con la performance de Andrés, guitarra del grupo. Su
puesta en escena no tiene precio, porque comunica muy bien con el público,
aunque le quita trascendencia y fuerza al tema de Manuel Alejandro.
La noche seguía in crecendo, ahora con la puesta
en escena de “Quiéreme como soy”, la canción que abre su
último disco, un rock muy bailable, para la que utilizaron sintes
y una guitarra acústica. Otro de los momentos especiales iba a llegar
con “Te favorece tanto estar callada”, una de sus canciones con más
pegada, reconocible a las primeras de cambio. Fue una pena que no sonara
bien la guitarra, sin tanta limpieza y contundencia como se puede escuchar
en casita.
La máquina de hacer canciones no se paraba, y fueron
desgranando más minutos de buena música con “Quién
es mejor”, “Las noches de insomnio” y “Las chicas en bikini”. En ese momento
Juan Alberto se quedó solo sobre el escenario, lo que sirvió
para que interpretara un tema con guitarra acústica, y dar paso
a continuación a sus secuaces para tocar, ahora todos juntos, “Isabelita”,
incluida en su debut “Mano, parque, paseo”, que les quedó muy bien.
Aunque el final se veía ya cerca, todavía
quedaban cartuchos por gastar y el ambiente estaba en su mejor momento,
con un público que disfrutaba cada canción sin ninguna reserva.
Fue el momento de “Errante (canción mutante)”, una de sus canciones
más redondas dentro del último disco, y de “La voz”, primero
en plan más divertido, con Juan Alberto con guitarra acústica
y Migue al mando de una guitarra eléctrica, a la vez que cantaban
junto a Andrés, Nani y Jose Antonio Sánchez Sánchez,
su técnico de sonido. Nada más concluir, Juan Alberto
dijo que la tocarían de nuevo, esta vez “una versión más
guarra”, es decir, con todos los músicos dispuestos a sonar como
nunca. Con este tema decidieron despedirse, pero estando encima de las
tablas una hora y veinte minutos, seguro que volverían.
Y así fue. Pero no solos. Nani cumplía años
(no diremos cuántos), así que la sala al completo le cantó
un cumpleaños feliz que quedó muy bien, y la fiesta continuó
un poco más, entre risas, cantes y bailes. Para la parte final regresaron
a su primer disco, en esta ocasión con Veneno-Polen. Dos canciones
más sirvieron de enlace para el final definitivo. Pusieron la guinda
a su actuación con “Oso polar”. Una hora y cuarenta minutos que
dieron para mucho, dejando canciones fuera del repertorio que no hubiera
estado de más tocar. Pero el poemario mutante va siendo ya amplio
y no se puede hacer más, salvo que amplíen su horario de
trabajo a las dos horas largas de directo.
Después de su actuación, quedan algunas preguntas
en el aire sin resolver: ¿se convertirán en abuelos encima
de los escenarios, al estilo stoniano? ¿Migue se quita la gorra
para dormir? ¿Es Andrés familiar cercano de Rober de Sé
lo que hicisteis…? Éstas y otras preguntas obtendrán respuesta
en futuros shows; de lo contrario les devolverán su dinero.
Una vez que todo el pescado se había vendido, sonó
de nuevo una canción del spaghetti western, perfecta para sellar
la velada con un aroma fronterizo, que es el que debe de seguir la banda,
incluir cositas nuevas, ampliando su paleta de colores y sorprendiendo
a los que los escuchan, en la medida de lo posible.
Niños Mutantes
– Las Noches De Insomnio, 2010, Ernie Records
Por Raül Ruiz – Indyrock
Tras una trayectoria musical ligada a Astro Discos, los granadinos
optan por la autoproducción de la mano de Josiño Carballo,
manager de la formación, para la publicación de su último
álbum hasta la fecha: “Las Noches De Insomnio”. De esta disociación
con su anterior sello emerge un trabajo que roza la excelencia sonora.
Si bien “Todo Es El Momento” se había convertido en el disco referente
para NIÑOS MUTANTES, su nuevo lanzamiento parece catapultado hacia
la fama reservada para aquellos cuya consolidación fue un nivel
superado hace tiempo. Catorce temas repletos de matices sonoros, letras
reflexivas, instrumentación diversa y esa estela de melancolía
que rodea a la esencia del grupo. Para comenzar una canción de melodía
pegadiza ideal para sesiones de baile indies: ‘Quiéreme como soy’;
un refrescante inicio que deja paso a ‘Las chicas en bikini’, tema con
todos los ingredientes “mutantes” y uno de los mejores del disco. No le
quedan a la zaga ‘Días complicados’, ‘Mi mala memoria’, ‘La costilla’,
o el que da nombre al álbum: ‘Las noches de insomnio’. Más
falsamente edulcorada es la nana ‘Mi niño no quiere dormir’, cuyos
escasos 90 segundos de duración la convierten en una perfecta candidata
al “replay”. Para la masterización han optado por los EEUU por vez
primera, aprovechando la oportunidad que el destino les ha brindado para
trabajar con Nathan James.
Desgranamos el nuevo disco de Niños Mutantes, con un comentario
de cada una de las canciones, realizado por el frontman de la banda, Juan
Alberto Martínez, en exclusiva para IndyRock
“LAS NOCHES DE INSOMNIO” Canción a canción
por Juan Alberto Martínez (Niños Mutantes)
Quiéreme como soy
Es toda una declaración de intenciones para empezar: si nos
quieres, bien, porque somos así y no tenemos trampas. Si no nos
quieres, hay muchas otras cosas que puedes escuchar. No queremos perder
el tiempo ni que tú lo pierdas.
El disco se abre y se cierra con improvisaciones a partir de un pequeño
fragmento que no quisimos desarrollar. Este disco se ha grabado tocando
en directo, pero, además, dejamos de ensayar un mes antes para no
perder la frescura. Por ejemplo: el sinte que suena y toca Andrés
es una locura totalmente imprevista.
Ya hemos hecho más canciones de este tipo. No es que seamos
los reyes de la pista de baile precisamente, pero al menos a nosotros se
nos van los pies.
Las chicas en bikini
Ha pasado algo raro en este disco. Andrés empezó a usar
una Fender Jazzmaster que tenía olvidada. Siempre nos ha gustado
el sonido entre surfero y de spaguetti western de estas guitarras. Y de
repente todo se llenó de arreglos que suenan a Morricone y a los
desiertos que separan México de su vecino rico del Norte. Aquí
lo llevamos al extremo y al final pedimos unas trompetas estilo mariachi
de inspiración Calexico a Jimmy García de Eskorzo, que nos
hizo unos arreglos de lujo.
La canción habla de que, pese a lo duro que es el día
a día de los que ya somos “personas mayores” sigue habiendo cosas
bellas que le dan sentido a la vida. Aunque nada tenga mucho sentido, nos
quedan por ver muchas cosas bonitas.
Días complicados
No hay mucho que explicar, todos pasamos épocas duras, y son
peores cuando no se tiene muy claro hacia dónde va uno. Ya que estábamos
de spaguetti western nos dejamos llevar y por aquí suena un ukelele
–otra vez Andrés- y tiros y diálogos de una de las cimas
del género, “La muerte tenía un precio”, de Sergio Leone,
con el gran Clint Eastwood… En esta canción creo que se puede
apreciar una de nuestras claves en el disco: todos tocamos como si nuestro
instrumento estuviera también cantando la letra. Tocar e interpretar
no quieren decir lo mismo.
Mi mala memoria
No se por qué, pero esta canción me da muy buen rollo.
Me recuerda a nuestros inicios, me recuerda a los Pixies, me recuerda a
la banda de la que venimos, Mamá Baker. Habla de los fallos de memoria
que cada vez sufrimos más, del pre-alzheimer que vamos descubriendo
día a día. Y de que no sólo afecta a no recordar el
nombre de un libro o qué comí ayer. También se pierde
la memoria emocional.
Errante (canción mutante)
Si alguna vez hemos estado cerca de hacer un single ha sido con esta
canción. Creo que va a ser un pequeño himno en nuestra amada
familia de fans mutantes. Tienen un guiño que es sólo para
ellos en el tercer estribillo.
Ahora no me importa mucho, pero hace tiempo que me escocía bastante
cuando me llegaban rumores y maledicencias sobre mi persona. Pero si escocían
era porque uno sabe que suele haber algo cierto en esas puñaladas
verbales por la espalda. A partir de ahí uno tiene que reconocer
algunos defectos y saber que es difícil cambiar.
Mi niño no quiere dormir
Migue primero y Nani después metieron a este grupo en el mundo
de la paternidad. Desde que supe que yo iba a ingresar en ese club sabía
que mi hijo iba a entrar en mis canciones. Esta canción es la nana
que Marcelo oye todas las noches. La cosa es que le gusta más que
se la cante su madre, pero lo importante es que (a veces) funciona como
nana.
Me gusta grabar en directo tocando y cantando a la vez. Ya no suele
hacerse nunca, los técnicos de sonido le han robado el alma a muchas
canciones separándolo todo por pistas. Menos mal que José
y Carlos, los nuestros, aparte de técnicos son músicos….
Las noches de insomnio
Ha sido una canción compleja, se merece haber bautizado al disco
entero porque realmente llegó a quitarnos el sueño. Es muy
mutante, creo que lleva el mismo espíritu de muchas de nuestras
canciones antiguas, pero con una riqueza y unos ambientes sonoros mucho
más desarrollados. De todos modos lo importante sigue siendo que
haya una emoción que podamos expresar con palabras y con música.
Pero a veces esa emoción es compleja, es una mezcla de sentimientos.
A veces hace falta una canción entera para expresarla. A veces
uno se encuentra mal sin saber a qué se debe y recuerda heridas
no siempre cicatrizadas.
Quién es mejor
El género que más hemos cultivado es, sin duda, el de
las canciones de amor y desamor. Esta es de las primeras, sin el “des”.
Lo que pasa es que a veces convertimos en una competición las relaciones,
y es absurdo. Si tú pierdes, yo no gano. Lo mejor de esta canción
es la base rítmica de mis hermanos, que parecen uno sólo
de cómo se agarran el uno al otro.
Nada es perfecto
Esta también parece de nuestra primera época, con esas
guitarras afiladas… Fue la primera de las nuevas canciones que pasó
por el directo, y es muy divertida, porque es muy burra. Hay que estar
loco para pensar que puede haber un sitio donde todo funcione.
La costilla
Siempre pasa igual. Cuando Nani hace alguna letra, y suele haber al
menos una por disco, al principio me siento extraño con sus palabras
y sus historias. Pero al final me cautivan y me emocionan. Esta canción
es una de nuestras visitas a la psicodelia en este disco. La primera vez
que Andrés tocaba un slide. Es para no creerlo. Todos hacemos el
loco, y Migue nos va marcando el paso y poniendo los pies en el suelo,
el bajo es la columna vertebral de esta canción.
Johnny y Yoli
Esto es una gamberrada
La voz
A veces es lo único que tenemos. La voz para gritar, la voz
para cantar, la voz para decir “estoy aquí”. Creo que nunca me he
emocionado tanto en un estudio como cuando los cuatro estábamos
grabando esta canción con todos los huevos que somos capaces de
sacar. No creo que tenga que explicar que siempre intentamos dejarnos la
piel en cada concierto y en cada grabación, creo que se nota, no
tenemos nosotros muchos dobleces. Aquí volvemos otra vez a
los comienzos, es un poco punki el final.
Mar y cielo
Espero que mi hijo no se enfade conmigo. No creo que exista prueba
de amor mayor que intentar advertirle que no se va encontrar con un mundo
perfecto. La letra la terminé en el hospital, la primera noche que
pasé con él (está feo que desde el primer día
le pidiera que me dejara dormir).
Nos queda mucho por aprender, pero parece que por fin podemos ser sutiles
y acariciar los instrumentos cuando hay que hacerlos susurrar, sin olvidarnos
de golpearlos cuando tienen que berrear. Aquí hacen las dos cosas.
Raúl Bernal (Jean Paul) nos regaló el primer piano que suena
en un disco nuestro, espero que la colaboración se repita.
Los segundos
Abrimos y cerramos con improvisaciones y letras de una frase tipo mantra.
Esta es algo más difícil de entender, y algún día
se la explicaremos a Bruno y a Marco. Hemos sido muy felices grabando este
disco, hemos sido libres y después de muchos años hemos conseguido
disfrutar todo el tiempo y no sufrir nada de nada. Este parto ha debido
de ir con epidural, porque no ha dolido. Mucho tiene que ver el haberlo
grabado con nuestros “peligrosos”, Jose (el que mejor guía
nuestro estado de ánimo y comprende las canciones) y Carlos (que
nos ha soportado tantas tonterías en las mezclas que al final, de
regalo, pudo hacer lo que quería con esta canción). También
tiene que ver que Ángel se vino a cuidarnos igual que lo hace cuando
estamos en carretera (más una madre que un road manager), y que
detrás de todo está Josiño Carballo (Ernie, la nueva
casa de nuestros discos, que es casa compartida y no ajena, con todo lo
que eso conlleva), que es más mutante que todos nosotros juntos,
y eso no tiene precio.
Niños Mutantes publican su 7º disco, “las noches de insomnio”
"LAS NOCHES DE INSOMNIO" son la prueba de que ha merecido la pena que
NIÑOS MUTANTES lleven más de una década firmando discos.
Deberías de pararte a oírlos si aún no lo has hecho.
Le da la razón a los que llevan años diciendo que son buenísimos.
Demuestra que el corazón es lo más importante haciendo música.
Que nos quedan todavía canciones buenas por escuchar, que no podemos
perder la esperanza, que no todo es vacío e insustancial. Que un
mismo grupo puede usar ukeleles y sintetizadores, hacerte bailar, hacerte
reir, hacerte llorar. Que al final, en todo, lo que vale es lo auténtico,
lo sincero y lo honesto.
14 canciones con un extraño denominador común en la falta
de sueño y de luz, con guitarras que evocan los western y a Morricone,
que nos llevan de los Mutantes más tradicionales, los que nacieron
de los Pixies, los Brincos y Nirvana, a otros que exploran el ruido a lo
Wilco, que cantan nanas con aires sudamericanos o que se agitan en una
pista de baile pidiendo que los quieras tal y como son. Oscuros o luminosos,
en "LAS NOCHES DE INSOMNIO" llegan a lo más alto de su respetada
trayectoria.
«Granada debe ayudar
a Haití»
«En festival del sábado en el Palacio de los Deportes,
haremos los temas clásicos del sonido mutante»
Entrevista por Juan Enrique Gómez - IndyRock
Fotos: Merche S. Calle / IndyRock / Festival
por Haití