Conciertos Dobles
16-04-04 Planta Baja Granada
Fotos Merche S Calle © IndyRock



Sesión doble mutante: ida y vuelta en
casa.
por Raúl Masterdik - IndyRock
No son especialmente calurosos los fans granadinos con sus paisanos
los Niños Mutantes. Lo dice alguien de ascendencia granadina pero
con 120 kilómetros en el cuerpo para disfrutar de doble sesión
de los grandes olvidados del pop nacional independiente.
Juan Alberto y compañía se subieron viernes y sábado
a las tablas del Planta Baja para ofrecer una experiencia única
y que desgraciadamente para los fans mucho me temo que sea 'irrepetible'
("quizás dentro de 10 años hagamos los 'conciertos triples"
decía el frontman del quintento el sábado).
Los 'conciertos dobles', que sólo se han podido disfrutar este
fin de semana en casa de los Mutantes, Granada, y en la capital del reino
los días 22 y 23 de abril, tienen como leimotiv el repaso a una
intensa carrera artística coronada por tres elepés y un buen
puñado de singles repletos de verdaderas joyas en bruto.
El viernes, más de 300 personas esperaban impacientemente el
comienzo de una apoteósica noche de repaso íntegro a "Mano,
parque, paseo" y "Otoño en agosto". El sonido, increiblemente limpio,
y las notas y acordes, milimetricamente medidos, hicieron que la sesión
sonara contundente, efectiva, y, sobre todo, completa. No se escapó
ni un sólo tema de los dos primeros albumes del grupo y todos fueron
acogidos con el entusiasmo que supone para los fans escuchar las canciones
que "nos engancharon" al sonido mutante. Las golosinas de la noche fueron
dos de sus versiones autorizadas: "Leave me be" de The Zombies, que para
la ocasión sonó en español y el "Boys don't cry" de
los Cure, rebautizado por los granadinos como "No llorar".
A pesar de las peticiones de caras B (que finalmente sonaron al día
siguiente), la velada se cerró con un recuerdo a un grupo que, según
apuntó Juan Alberto "es en parte culpable de que nos hayamos metido
en esto de la música": cierre de noche de gala con "Where is my
mind" de los Pixies.
La del sábado se presentaba como una noche mucho más descafeinada,
y el aforo sólo llegó hasta los dos centenares de personas,
a pesar del anuncio de nuevos temas. "¿El Atlético de Madrid
y el Real Madrid hacían furor esa noche?.... Yo díría
que un poco sí". Uno a uno sonaron todos los temas del poliédrico
"El sol de invierno", que demostró una vez más ser un buen
experimento sonoro pero sin el gancho suficiente y contundente de sus dos
primeros trabajos. Las perlas de la noche fueron hasta cinco nuevos temas,
que sonaron bastante desiguales, tres de ellos ya están recogidos
en un single llamado "Las horas perdidas" y dos aún por materializar
(el último, dedicado a George Bush y José María Aznar,
decía algo así como "se llevará tu sangre, se llevará
tu alma").
Para paliar los sinsabores de una noche menos afortunada los granadinos
dejaron caer "Tu perro", una de sus preciadas caras B, y remataron con
otra "trampa", ya que también se trataba de una canción de
su primera etapa y que por tanto había sonado en la actuación
del viernes: "No quiero bailar" para acabar la velada precisamente danzando.
De lo mejorcito del sábado fueron sin duda sus dos últimas
versiones perdidas en sendos recopilatorios de homenaje: la de los paisanos
091, "En tus ojos", y una guitarrera "Electricistas" de Fangoria revisitada
muy acertadamente por la factoría mutante.
Confíemos en un futuro mutante más próximo a manos,
parques, paseos y agostos otoñales.
Segunda jornada