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13 de Noviembre 2003 Sala Razzmatazz 1 Barcelona
Produce : Iguapop/ Movistar
Fotos: MarceRock - Indyrock
 




Fotos: Ruth Segarra - IndyRock
FIB 2002
Una personal lectura de la mitología glam
Sala la Riviera - Madrid - 15 octubre 2001
Por Pablo Rodríguez (Skunk - Tomates pelados)
Muse + Zita Swoon
Quedan lejanas ya en el tiempo las primeras palabras de asombro ante la
irrupción en escena de este arrollador trío inglés.
En aquellos momentos, todo el mundo los comparaba con Radiohead. Quizá
sea por discos como The Bends, pero creo que aun así cuentan historias
distintas, y no es lo mismo cinco que cuatro. Comparación definitivamente
obsoleta, pues no creo que tengan ya mucho que ver entre ellos. Mientras
los de Oxford se difuminan en su limbo post-rock de texturas y paisajes
sombríos, Muse depuran su personal lectura de la mitología
glam, la cual va mas allá de una forma de vestir, teniendo como
pilares un sonido pletórico, lírico y poderoso, exagerado
en potencia y maneras. Dramáticos, brutales y a la vez armoniosos,
ganan la puesta con un Bellamy cada vez más ostentoso y dueño
de sus habilidades, toda una máquina de gorgoritar (pena que se
pierda el matiz; no es necesario para el caso) y estrujar esa guitarra
con octavador contoneándose con ella como yo no había visto
desde aquél Prince en "Purple Rain", aquella película hortera
que al fin y al cabo no mostraba sino a músicos representando su
propio drama, algo que también ocurre con Muse, lo cual resulta
más emocionante y sincero que espectáculos de variedades
fashion como el de La Ambición Rubia (logradísimo este a
su manera, aunque no venga a cuento decirlo) en su última gira.
Elvis, Queen, Bowie, Nirvana, los Cure más desatados (Cut o The
Kiss)... resucitaron aquella noche a ritmo de Sunburn, Plug-in Baby, New
Born (arrasadora) o Showbiz. El público estuvo entregado y por supuesto
había muchas más camisetas de Placebo que del Amnesiac. Esperamos
ver a estos tipos histriónicos con más frecuencia por aquí,
pues su show tiene virtudes revitalizantes, aunque no suelten discursos
entre tema y tema, lo cual es casi mejor.
Llamar la atención sobre la apertura de Zita Swoon, contagiosa banda
de música potente, melódica y discotequera (el bajista era
Freddie y el cantante era Beck) que nos gustará ir conociendo más
en breve dado el buen sabor de boca que dejaron.
Solvencia en directo
por Iñaki LÓPEZ DE EGUÍLAZ
GRUPO: Muse
ESTILO: Rock
ULTIMO DISCO: "Showbiz" 00
SALA: Arena (MADRID)
FECHA: 23.04.01 PROMOTORA: Iguapop
Una vez confirmado su paso por el Festimad, Muse se adelantaban tres semanas
sobre el horario previsto con su aparición en la sala Arena. Grupo
de contrastada solvencia en directo que viene a avalar la apuesta del festival
madrileño por la contundencia del rock. Treinta minutos después
de la hora prevista aparecieron, advertidos por los incipientes silbidos
que ponían en evidencia el cansancio del público, gran parte
del cual había acudido a ver a los teloneros JJ72, con lo que la
espera se prolongaba ya a los 55 minutos. Esta demora no deja de resultar
paradógica si tenemos en cuenta el retraso de casi un año
que sufrió "Showbiz" a la hora de ponerse a la venta aquí.
En cualquier caso, la banda de Matthew Bellamy se presentó en Madrid
con esa maldita sombra de Radiohead que les persigue, por mucho que apaguen
las luces, allá dónde suene su música. Pero bueno,
mejor Radiohead que cualquier banda de medio pelo. Pero cuando en los créditos
figura John Leckie, productor del "The Bends", es casi imposible no buscar
la relación por mucho que se empeñen en negarlo. Los repertorios
de falsete puestos en práctica en directo de forma solvente por
Bellamy (hoy día es difícil forzar la voz en esos registros
agudos y no caer en el ridículo) aludían irremisiblemente
a Thom Yorke, por no hablar de la guitarra, auténtico protagonista
en la sombra. El concepto que Muse tienen del rock (nada nuevo, por otra
parte) es una montaña rusa de vertiginosos riffs desplegados en
"Muscle museum" o "Unintended" para ralentizar los acordes en medios tiempos
que acostumbran a llenar sus intros. Su sonido suena francamente bien sobre
un escenario y ver a Bellamy luciéndose en un solo es todo un espectáculo,
qué quieren que les diga. Lástima que no dejara alternativa
para bises, dando por zanjado el concierto pasada la hora y cuarto. Un
sonido distorsionado que tiene su hábitat natural en un escenario,
que al fin y al cabo es dónde mejor suena. Es rock. Nada nuevo.
Pero es rock.
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