|
.
|
|
. |
Moby ha agotado las entradas para el concierto del 22 de
julio en el Palau de la Música Catalana de Barcelona, único
concierto en España.
Acompañando a Moby podremos ver a Kelli Scarr. Esta chica, afincada
en Brooklyn, amiga del artista y antigua cantante de Moonraker, muestra
su gran talento colaborando en el nuevo álbum de Moby. En compensación,
el artista está produciendo su próximo trabajo, “Piece”,
del que nos adelanta la presentación en esta gira. Kelli Scarr proyecta
una voz que sorprende a la vez por su dulzura y por su intensidad y potencia.
Moby, titán del techno neoyorquino, ha demostrado su elegante
y ecléctico talante musical a través de una carrera dispersa
en géneros y rica en creatividad. Tras clásicos discos dance
como "Ambient" o el sugerente "Everything Is Wrong", el artista flirteó
con guitarras distorsionadas y filosofía post-punk en "Animal Rights".
En 1999 renació su vena electrónica y conquistó el
planeta con "Play". ¿Quién no recuerda temas como "Porcelain"
o "Find My Baby"? "18" fue su siguiente obra maestra, a la que siguió
la edición de sus brillantes trabajos, "Hotel" y “Last Night”.
Tras el éxito rotundo de sus anteriores visitas a nuestro país,
Moby regresa con la intención de sorprender de nuevo con un su epopeya
musical, sin olvidar el techno, dance y las voces soul, Moby apuesta más
que nunca por melodías exclusivas y juegos de sonidos que él
mismo colecciona y que nos presenta en su nuevo álbum, “Wait For
Me”.
MOBY actúa el 22 de julio de 2009 en
el Palau de la Música Catalana en Barcelona
El miércoles 3 de junio se ponen a la venta las entradas
para la nueva gira de Moby. Una gira exclusiva que contará con pocas
fechas y que pasará por locales de aforos reducidos para ofrecer
un show especial. En España tendremos una única oportunidad
para verlo, será el miércoles 22 de julio en el Palau de
la Música Catalana de Barcelona.
Las entradas para este concierto se podrán adquirir a partir
de las 10h del miércoles 3 de junio, por Internet en www.ticketmaster.es
o www.ticktackticket.com, por teléfono en el 902 15 00 25 y a través
de los puntos de venta habituales de la red Tick Tack Ticket (Ticketmaster).
El precio de las entradas será de 34, 38 y 46 Euros (gastos de distribución
no incluidos).
Moby, titán del techno neoyorquino, ha demostrado su elegante
y ecléctico talante musical a través de una carrera dispersa
en géneros y rica en creatividad. Tras clásicos discos dance
como "Ambient" o el sugerente "Everything Is Wrong", el artista flirteó
con guitarras distorsionadas y filosofía post-punk en "Animal Rights".
En 1999 renació su vena electrónica y conquistó el
planeta con "Play". ¿Quién no recuerda temas como "Porcelain"
o "Find My Baby"? "18" fue su siguiente obra maestra, a la que siguió
la edición de sus brillantes trabajos, "Hotel" y “Last Night”.
Tras el éxito rotundo de sus anteriores visitas a nuestro país,
Moby regresa con la intención de sorprender de nuevo con un su epopeya
musical, sin olvidar el techno, dance y las voces soul, Moby apuesta más
que nunca por melodías exclusivas y juegos de sonidos que él
mismo colecciona y que nos presentará en su nuevo álbum,
“Wait For Me”, a la venta el 29 de junio.
Los fans de Moby podrán disfrutar de todo su bagaje musical
en este concierto imprescindible, de un músico que transforma sus
composiciones en un inenarrable espectáculo audiovisual digno de
su talento. Como él mismo nos cuenta: “Además de tocar en
grandes festivales este verano, también ofreceré una serie
de conciertos en salas pequeñas en Londres, Paris, Berlín
o Barcelona. Me encanta tocar ante mucho público, pero también
disfruto muchísimo tocando para aforos reducidos en un ambiente
más íntimo, mucho más cerca del público”.
Moby en Santiago de Chile / crónica sept. 05

Fotos: Valentin Suarez / La Riviera - Madrid junio 2005

 

Moby, en Santiago ded Chile
"Hola, soy un gringo ingnorante"
Invitados: Miranda!
Lugar Riesco. Santiago, Chile.
Lunes 12 de septiembre. 21:00
Por Antonio Díaz Oliva / Santiago de Chile
"Santiago is one of the most aesthetically dynamic places i've ever visited"
(Santiago es uno de los lugares estéticamente más dinámicos
que he visitado), con esas palabras Moby describía su paso por la
capital chilena desde su diario virtual.
( http://www.moby.com/journal/) Y claro que no es para menos después
de lo vivido la noche del 12 de septiembre en Espacio Riesco, ya
que el músico aprovechó la inspiración y arrendó
estudios en Santiago para grabar "algunas ideas que me rondaban la cabeza
hace rato"-
El show fue abierto por Miranda!, grupo argentino, bastante famoso
en Chile, que parece pasar más tiempo en la peluquería que
ensayando sus canciones de estilo tecnopop. Con vestimentas bastante kitsch,
tocaron 45 minutos de calentamiento, en los cuales se ganaron al público
por algunos momentos, ya que casi al final de su repertorio los gritos
"Moby,Moby", comenzaron a llenar el recinto.
Pero no sería hasta una hora después de que el grupo argentino
abandonara el escenario, que las luces se apagarían y una dulce
tonada electrónica con tintes de melancolía, advertía
la salida de la ballena más famosa de la electrónica mundial:
a las 22:35, Richard Melville Hall, más conocido como Moby, agarró
su guitarra y emergió para descargar tres temas seguidos, con esa
intensidad que sólo se puede vivir al comienzo de un concierto.
"Weakness", "Natural blues", "Raining again" fueron la apertura que, pese
al pésimo sonido y acústica del lugar, hacía bailar
a los 10.000 presentes.
"Hola. Soy un gringo ignorante", así se presentaba Moby frente
a la audiencia chilena que lo acompaño y coreó la hora y
media de show. Asistido por una banda de apoyo compuesta por un baterista,
guitarrista, tecladista y la corista, quien , sin exagerar, se robó
gran parte del show con su interpretación de temas como "In this
World" y "Why does my Heart feel so bad?".
Basando el repertorio en sus tres últimos discos, pero sin dejar
de lado algunos vistazos a sus primeros álbumes, Moby aprovechaba
los espacios entre canción y canción para embestirse contra
Bush: "No me siento orgulloso de tener un presidente idiota".
Hubo tiempo para todo, desde una pequeño trozo de una tonada
punk, que venía a rememorar los años anárquicos de
Moby ( cabe recordar que la primera banda del músico fue una de
Hardcore), hasta un tema que fue introducido como "Ahora voy a tocar una
linda melodía de un minuto y medio", segundos más tarde presionaba
la distorsión de su guitarra al máximo y descargaba un potente
heavy metal, digno de algún álbum de Slayer.
"Lift me up", cerraba el show con la audiencia entera saltando. El bis
fue algo fuera de lo común, ya que tan sólo un día
antes Moby había cumplido 40 años, por lo que la ocasión
ameritaba un "Happy birthday dear Moby", el cual fue agradecido por el
músico mientras volvía a escena.
Y las sorpresas siguieron: no contento con haber interpretado algo de
punk y heavy, Moby, en las seis cuerdas, versionó a The Doors
con "Break on through", mientras su guitarrista emulaba a Jim Morrison
en la voz.
Hora y media que dejó en claro el paso de la ballena electrónica
por tierras chilenas. Lástima que el sonido que no lo acompañó.
4 junio 2005 Riviera, Madrid
Elévame. ( Lift me up )
por Ruth Piquer - IndyRock
Fotos Valentin Suarez - IndyRock
El concierto de Moby del 4 de junio en la Riviera de
Madrid no fue sólo un alegato musical, sino político. Moby
sabía que contaba con un público heterogéneo, pero
que iba a responder perfectamente ante su mezcla de estilos desde el punk
rock, el wave de los ochenta, y la electrónica de los noventa,
todo ello siempre con un sonido sintético, electrónico, transformado,
excepto en alguna pincelada acústica o de la batería. Y también
sabía que sus lemas antibush, que no se limitan sólo al escenario,
ya que participa en varios proyectos contra el gobierno de los EE.UU, proyectos
audiovisuales y musicales, iban a elevar y levantar, como reza una de sus
canciones de Hotel, los ánimos del auditorio.
Éste agradeció en todo momento que el concierto, bien
llevado por Moby, (Richard Melville Hall), discurriera en una equilibrada
alternancia de temas de sus álbumes Play, de 18 y su último
álbum, Hotel, así como alguna "rareza" puramente techno.
Pero si hay alguien que es absolutamente esencial en Moby, y más
para llevar un directo, insostenible sin ella, es Laura Down, su cantante.
Una voz aterciopelada de blues y soul, o bien enrabiada de funk y rock,
cuando quiere, y una forma de bailar capaz de llevar el ritmo de toda la
sala.
Sin duda la pianista, el guitarra y batería tienen su mención
evidente, sin ellos tampoco existe el resultado sonoro. Es más,
como cantante, Moby , no aporta más que una peculiar voz, casi declamada,
a la que nos hemos acostumbrado ya como ligada a ese sonido tan espontáneo
de, eso sí, canciones compuestas por él, cercanas a un pop-rock
pegadizo y fresco, pasado por el tamiz de los parámetros de repetición,
ecos y efectos electrónicos. Por eso no importó que la mayor
parte de sus intervenciones fueran samplers, porque lo que importa es el
resultado global, si bien la voz de Laura fue en todo momento "real".
Lo que llenó al público, fue no solo la prodigalidad
del concierto, con unos buenos bises, alguna que otra sorpresa y una buena
realización y puesta en escena, sino la capacidad de este hombre
nacido en Conneticut y de su equipo de músicos de transmitir, de
conectar por todos los poros con un público que no imaginaba que
les hablara en un casi fluído castellano, acerca de la miseria ético
moral de su país y se disculpara de los efectos de la política
de Bush.
Presentando cada tema, Moby explicaba con tranquilidad lo que quería
transmitir, lo que significaba la letra y las emociones que se expresaban,
y se agradece, porque así se unían el plano visual, cinematográfico
de sus canciones, ése que se ha asociado muchas veces a simples
anuncios o campañas publicitarias, y por otro lado el plano
puramente "musical", el de la emoción, el que hace apreciar que
el ritmo de Lift me up por ejemplo, no es aleatorio, que la continuidad
de la batería unida a la repetición del estribillo, y el
grito " Aiah Nouwamba " nos llevan a un ritmo casi tribal, quizá
el de las tribus indias americanas en pie de guerra ante la globalización
y la industrialización feroz, que piden "elevarse" ( lift me up
) sobre la ciudad de NY para superar su dureza. Realmente
la mayoría de los temas de Moby, y más en Hotel, son como
himnos que toman motivos del folk, el gospel y el blues. Esta canción
se dejó para los primeros bises. Pero la formación rockera
de Moby, en los años ochenta, le llevó a versionar Walk on
the wild side, de Lou Reed, perfecta y conseguida adaptación que
se disfrutó muchísimo, también por el apoyo de la
voz de su cantante, y que potenció el viaje a los sonidos de Nueva
York. Alguna perla como una seudo bossa de Beautiful, ( también
de su último álbum ), o una extraña interpretación
de Creep, de Radiohead, eran pequeñas -o grandiosas- alusiones que
Moby hizo a la historia de la música del siglo XX. No faltó
la música clásica bajo los dedos de Lucy, un teclista y vocalista
que en menos de un minuto tradujo el Para Elisa de Beethoven en un sonido
de fox-trot y de rock cincuentero.
Destacaremos también una lentísima versión de
In this World, lenta pero maravillosa, nada pesada, al revés, permitió
explorar todos los recovecos del soul en el discurso interminable del grave
al agudo. Casi a capella Laura Down lo supo hacer.
En fin, Moby nos demostró que lo aparentemente simple puede ser
complejo y viceversa, tanto en música como en política, como
en el mundo actual, y que para entenderlo y para salir de esa simpleza
-muchas veces peligrosa- como la de Bush, según el mismo Moby ha
dicho, hay que conocer, entender y saber hablar desde todos los registros,
musicales, culturales, sociales, y por supuesto históricos.
Biografia por Angel Varela
Richard Melville Hall, más conocido como Moby, nació y se
crió en Darien (Connecticut). A los diez años tocaba la guitarra
clásica, y a los 20 ya había formado parte de varias bandas
como Ultra Vivid Scene. Durante unos años asistió a la universidad
antes de mudarse a Nueva York, donde comenzó a trabajar como Dj.
Moby empezó a ser conocido a principios de los noventa por sus contribuciones
a la música dance y techno, lanzando unos cuantos singles y ep´s
para el sello independiente Instinct.
"Go" fue su primer tema conocido, gracias a la serie de culto "Twin Peaks"
de David Lynch. El single alcanzó el Top 10 en UK, y Moby fue solicitado
por gente como Michael Jackson, Pet Shop Boys, Brian Eno, Depeche Mode,
Erasure u Orbital para remixar sus temas.
Su primer trabajo de larga duración se editó en 1992 con
el título homónimo "Moby". "I feel it" y "Thousand" fueron
los siguientes trabajos de este incansable creador. Este último
single tiene el record Guiness como el tema de ritmo más rápido
registr ado. "Ambient" reunía material no editado grabado entre
1988 y 1991. "The Story so far" se editó como una colección
de singles.
En 1994 Moby firmó con el sello Electra Records. "Everyhing is wrong",
su primer álbum con el nuevo contrato, recibió excelentes
críticas de la prensa norteamericana que lo había ignorado
anteriormente. En 1996 el polifacético artista abandonó el
techno y se dedico al rock con "Animal rights". "I like to score"(1997),
recopilaba temas inspirados en sintonías de películas y programas
de TV. El exitoso "James Bond Theme" recogido en este cd, se incluyó
también en la banda sonora del film "El mañana nunca muere"
("Tomorrow never dies")
"Play" es lo último de Moby. Este trabajo se editó en 1999
y se ha convertido en un gran éxito de ventas. A ello no es ajeno
el rescate que ha realizado el mundo de la publicidad de algunos temas
incluidos en él. "Play" es el mejor trabajo de Moby según
la crítica especializada.
Moby ha estado últimamente bastante ocupado, todavía sigue
viviendo del éxito de 'Play', sus temas han sido sintonía
de 3.479 anuncios publicitarios. Un tema del álbum se incluye en
el recopilatorio de trabajos new age llamado 'Moods III', la misma serie
que lanzó 'Tubular Bells'. Mientras tanto, Moby trabaja en el seguimiento
en su casa de Nueva York.
Acerca del libro biográfico que ha escrito Martín James y
que se ha publicado recientemente Moby comenta: "Es muy raro tener la vida
de uno resumida en unos cientos de páginas por un escritor de tercera
clase, pero aprecio el repaso casi objetivo de mi vida y me carrera. Me
he dado cuenta de que he sido un hombre verdaderamente molesto y horrible
algunas veces, especialmente en lo que se refiere a mi carrera. Así
que a cualquiera que haya estado conmigo durante un tiempo, muchas gracias,
de verdad que lo aprecio y siento haber sido tan difícil a veces."
MOBY tendra su quinto album de estudio 'HOTEL'en
el 2005. El primer single saldra el 28 de febrero y el 14 de marzo saldra
el LP.Grabado y mezclado en su apartamento, Electric Lady Studios y Loho
Studios en Manhattan, New York. Junto al baterista Scott Fassetto, Moby
toca el resto de los instrumento y ademas de su voz podemos oir la de Laura
Dawn. 'Hotel' ha sido producido por el propio Moby y mezclado y masterizado
por el mismo y Brian Sperber.
Martes 25, 2000 - Sala Macumba - 21:00 p.m.
Movilidad en Macumba
Por Rita Robles - IndyRock
Moby corre por pasillos, pasadizos, corredores, calzado con unas zapatillas
deportivas y trajeado como un mono de Wall Street. Todos reconocemos el
"theme" de nuestro 007 de cada año. Esta es la imagen y la banda
sonora que pululan por mi mente mientras espero la cola para ver el concierto
en Madrid de este músico neoyorkino, mimado por la prensa musical
internacional. Con el poco bagaje que tengo espero mucho y muy distinto,
pero la sala no me da buena impresión. Mientras esperamos la cola
para dejar nuestros trastos, la gente se agolpa rápidamente frente
a las barras y se intercambian todo tipo de alucinógenos para comenzar
la marcha. Los ignoro y me quedo pasmada observando las fotos de las típicas
macrofiestas que al parecer tienen lugar cada fin de semana en esta sala.
Chicas semi desnudas, arregladas en exceso entre un desasosiego fiestero
propio de orgías urbanas en el mítico Studio 54. Qué
estoy haciendo aquí?. Al menos Moby y su troupe se encontrarán
como en casa, no sólo por el endiablado frío que nos atenaza
esa noche en Madrid, sino por el interior también.
.
HD Substance, dj de la tierra, nos ametrallea con tecno puro hecho en este
país. No me extraño, acabo de ver a Big Toxi pasearse como
un inquilino más por toda la sala. Parece encantado. El que parece
más perdido que nunca es Julio Ruiz que nunca se pierde nada que
tenga que ver con cualquier artista español que salte al escenario.
La sala es grande pero está empañada de todo tipo de gente.
Y mucha. Eso es buena señal o mala?.
.
Por lo poco que he escuchado de Moby me alucina que lleve a tanta gente
en escena. El planteamiento es exacto a cualquier concierto de rock; aparece
un bateria, un bajo, ocasionalmente un pincha y Moby con su guitarra al
hombro. Desconozco el pasado de este hombre, pero después de escuchar
un par de canciones, me deshago de todas mis ideas preconcebidas. El concierto
casi no destaca, el sonido es uniforme, su voz no llega a despegar, sus
intentos por desnudarse tampoco. Aquello es una rave, disfrazada de performance.
El tecno de Moby siempre permanece en las esquinas y se rellena con panfletos
vocingleros, gritos catárticos, actitud punk sin pretensiones, hip
hop desvahído, rock melodramático y mucho contacto con el
público. Veo desencanto en las primeras filas. Mis pies se despegan
cada vez menos del suelo, y me entretengo en imaginar cómo de estable
es el piso que me sostiene, intento imaginar las vibraciones, intento concentrarme
en lo que estoy escuchando, pero me pierdo en las luces estroboscópicas.
Me paro. No bailo. Me aburro. No puedo evitarlo. El pánico. Se me
notará?. Me habrá visto Moby mirar el reloj?.
.
Hay un momento de paranoia personal, cuando pasamos de escuchar una versión
cuasi country "de una canción que mi abuelo solía cantar",
al que sigue directamente un corte del Ibiza mix 4 más tupido. Espero
ver boas y purpurina en cualquier momento. Me pregunto si mi compañero
de delante, cultivado en la alopecia y tocado con la gorra de Chanquete,
fumado y algo pasado ya, ha disfrutado más con el "oldie" de Moby
o con la banda sonora de las playas mediterráneas. Inmediatamente
me viene a la mente el comentario que un amigo inglés me hizo una
vez sobre el tipo de música de la que este neoyorkino abusa esta
noche: euro crap music, lo llamó. Interiormente le doy las gracias
a Moby por haberme hecho recordar que hace mucho que no hablo con mi amigo.
.
Pero no se confundan. Él es un encanto americanoide. No para de
intentar hablar en español entre acto y doble acto. La gente le
corrige a petición suya: "ThankUthankUthankU", repite sin cesar.
Al final del concierto lo único que me viene a la mente es ese tan
manido mantra: "thankuthankuthanku....".
.
La gente pide más y después de despedirse, nos regala dos
bises y parece no querer irse nunca. Como buen maestro de ceremonias, nos
hace presentar nuestros respetos a su banda y se entrega a la que sospecho
debe ser una de las pasiones de Moby: el exhibicionismo sin miramientos.
Por fin se ha desecho de la camiseta y se encarama a toda caja o amplificador
que nos deje contemplar a su santidad en movi...miento. Comienzan las luces
dislocadas y la música atronadora, subiendo, bajando escalas a ritmos
ahora vertiginosos, después a la calma más absoluta. Moby
es una estatua, elevado a un plano superior por la repetición sin
sentido de beats. Por un momento juega al viejo truco del crucificado:
todo es pura vanidad. Los crios que me rodean lo alucinan al final del
concieto. He de suponer que nunca han asistido a una representación
de teatro marginal. Me quedo con la Fura, gracias Moby. Está claro
que en Nueva York, poco de nuevo hay. Oh, my!. Get me out of here!
|
|
|