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4 junio 2005  Riviera, Madrid
Benicassim 03
Fotos directo
Moby en Santiago de Chile / crónica sept. 05 
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Moby
 


Fotos: Valentin Suarez / La Riviera - Madrid  junio 2005

Moby, en Santiago ded Chile
"Hola, soy un gringo ingnorante"
Invitados: Miranda!
Lugar  Riesco. Santiago, Chile.
Lunes 12 de septiembre. 21:00
Por Antonio Díaz Oliva / Santiago de Chile
"Santiago is one of the most aesthetically dynamic places i've ever visited" (Santiago es uno de los lugares estéticamente más dinámicos que he visitado), con esas palabras Moby describía su paso por la capital chilena desde su diario virtual.
( http://www.moby.com/journal/) Y claro que no es para menos después de lo vivido la noche del 12 de septiembre en Espacio Riesco,  ya que el músico aprovechó la inspiración y arrendó estudios en Santiago para grabar "algunas ideas que me rondaban la cabeza hace rato"-
El show fue abierto por Miranda!, grupo argentino, bastante famoso en Chile, que parece pasar más tiempo en la peluquería que ensayando sus canciones de estilo tecnopop. Con vestimentas bastante kitsch, tocaron 45 minutos de calentamiento, en los cuales se ganaron al público por algunos momentos, ya que casi al final de su repertorio los gritos "Moby,Moby", comenzaron a llenar el recinto.

Pero no sería hasta una hora después de que el grupo argentino abandonara el escenario, que las luces se apagarían y una dulce tonada electrónica con tintes de melancolía, advertía la salida de la ballena más famosa de la electrónica mundial: a las 22:35, Richard Melville Hall, más conocido como Moby, agarró su guitarra y emergió para descargar tres temas seguidos, con esa intensidad que sólo se puede vivir al comienzo de un concierto. "Weakness", "Natural blues", "Raining again" fueron la apertura que, pese al pésimo sonido y acústica del lugar, hacía bailar a los 10.000 presentes.

"Hola. Soy un gringo ignorante", así se presentaba Moby frente a la audiencia chilena que lo acompaño y coreó la hora y media de show. Asistido por una banda de apoyo compuesta por un baterista, guitarrista, tecladista y la corista, quien , sin exagerar, se robó gran parte del show con su interpretación de temas como "In this World" y "Why does my Heart feel so bad?".
Basando el repertorio en sus tres últimos discos, pero sin dejar de lado algunos vistazos a sus primeros álbumes, Moby aprovechaba los espacios entre canción y canción para embestirse contra Bush: "No me siento orgulloso de tener un presidente idiota".
Hubo tiempo para todo, desde una pequeño trozo de una tonada punk, que venía a rememorar los años anárquicos de Moby ( cabe recordar que la primera banda del músico fue una de Hardcore), hasta un tema que fue introducido como "Ahora voy a tocar una linda melodía de un minuto y medio", segundos más tarde presionaba la distorsión de su guitarra al máximo y descargaba un potente heavy metal, digno de algún álbum de Slayer.

"Lift me up", cerraba el show con la audiencia entera saltando. El bis fue algo fuera de lo común, ya que tan sólo un día antes Moby había cumplido 40 años, por lo que la ocasión ameritaba un "Happy birthday dear Moby", el cual fue agradecido por el músico mientras volvía a escena.

Y las sorpresas siguieron: no contento con haber interpretado algo de punk y heavy, Moby, en las seis cuerdas,  versionó a The Doors con "Break on through", mientras su guitarrista emulaba a Jim Morrison en la voz.
Hora y media que dejó en claro el paso de la ballena electrónica por tierras chilenas. Lástima que el sonido que no lo acompañó.


4 junio 2005  Riviera, Madrid
Elévame. ( Lift me up )
por Ruth Piquer - IndyRock
Fotos Valentin Suarez - IndyRock
El concierto de Moby del  4 de junio en la Riviera de Madrid no fue sólo un alegato musical, sino político. Moby sabía que contaba con un público heterogéneo, pero que iba a responder perfectamente ante su mezcla de estilos desde el punk rock, el  wave de los ochenta, y la electrónica de los noventa, todo ello siempre con un sonido sintético, electrónico, transformado, excepto en alguna pincelada acústica o de la batería. Y también sabía que sus lemas antibush, que no se limitan sólo al escenario, ya que participa en varios proyectos contra el gobierno de los EE.UU, proyectos audiovisuales y musicales, iban a elevar y levantar, como reza una de sus canciones de Hotel, los ánimos del auditorio. 
Éste agradeció en todo momento que el concierto, bien llevado por Moby, (Richard Melville Hall),  discurriera en una equilibrada alternancia de temas de sus álbumes Play, de 18 y su último álbum, Hotel, así como alguna "rareza" puramente techno. Pero si hay alguien que es absolutamente esencial en Moby, y más para llevar un directo, insostenible sin ella, es Laura Down, su cantante. Una voz aterciopelada de blues y soul, o bien enrabiada de funk y rock, cuando quiere, y una forma de bailar capaz de llevar el ritmo de toda la sala. 
Sin duda la pianista, el guitarra y batería tienen su mención evidente, sin ellos tampoco existe el resultado sonoro. Es más, como cantante, Moby , no aporta más que una peculiar voz, casi declamada,  a la que nos hemos acostumbrado ya como ligada a ese sonido tan espontáneo de, eso sí, canciones compuestas por él, cercanas a un pop-rock pegadizo y fresco, pasado por el tamiz de los parámetros de repetición, ecos y efectos electrónicos. Por eso no importó que la mayor parte de sus intervenciones fueran samplers, porque lo que importa es el resultado global, si bien la voz de Laura fue en todo momento "real". 
Lo que llenó al público, fue no solo la prodigalidad del concierto, con unos buenos bises, alguna que otra sorpresa y una buena realización y puesta en escena, sino la capacidad de este hombre nacido en Conneticut y de su equipo de músicos de transmitir, de conectar por todos los poros con un público que no imaginaba que les hablara en un casi fluído castellano, acerca de la miseria ético moral de su país y se disculpara de los efectos de la política de Bush. 
Presentando cada tema, Moby explicaba con tranquilidad lo que quería transmitir, lo que significaba la letra y las emociones que se expresaban, y se agradece, porque así se unían el plano visual, cinematográfico de sus canciones, ése que se ha asociado muchas veces a simples anuncios o campañas publicitarias, y  por otro lado el plano puramente "musical", el de la emoción, el que hace apreciar que el ritmo de Lift me up por ejemplo, no es aleatorio, que la continuidad  de la batería unida a la repetición del estribillo, y el grito " Aiah Nouwamba " nos llevan a un ritmo casi tribal, quizá el de las tribus indias americanas en pie de guerra ante la globalización y la industrialización feroz, que piden "elevarse" ( lift me up )   sobre la ciudad de NY para superar  su dureza. Realmente la mayoría de los temas de Moby, y más en Hotel, son como  himnos que toman motivos del folk, el gospel y el blues. Esta canción se dejó para los primeros bises. Pero la formación rockera de Moby, en los años ochenta, le llevó a versionar Walk on the wild side, de Lou Reed, perfecta y conseguida adaptación que se disfrutó muchísimo, también por el apoyo de la voz de su cantante, y que potenció el viaje a los sonidos de Nueva York. Alguna perla como una seudo bossa de Beautiful, ( también de su último álbum ), o una extraña interpretación de Creep, de Radiohead, eran pequeñas -o grandiosas- alusiones que Moby hizo a la historia de la música del siglo XX. No faltó la música clásica bajo los dedos de Lucy, un teclista y vocalista que en menos de un minuto tradujo el Para Elisa de Beethoven en un sonido de fox-trot y de rock cincuentero.
Destacaremos también una lentísima versión de In this World, lenta pero maravillosa, nada pesada, al revés, permitió explorar todos los recovecos del soul en el discurso interminable del grave al agudo. Casi a capella Laura Down lo supo hacer.
En fin, Moby nos demostró que lo aparentemente simple puede ser complejo y viceversa, tanto en música como en política, como en el mundo actual, y que para entenderlo y para salir de esa simpleza -muchas veces peligrosa- como la de Bush, según el mismo Moby ha dicho, hay que conocer, entender y saber hablar desde  todos los registros, musicales, culturales, sociales, y por supuesto históricos.
Biografia por Angel Varela
Richard Melville Hall, más conocido como Moby, nació y se crió en Darien (Connecticut). A los diez años tocaba la guitarra clásica, y a los 20 ya había formado parte de varias bandas como Ultra Vivid Scene. Durante unos años asistió a la universidad antes de mudarse a Nueva York, donde comenzó a trabajar como Dj. Moby empezó a ser conocido a principios de los noventa por sus contribuciones a la música dance y techno, lanzando unos cuantos singles y ep´s para el sello independiente Instinct.
"Go" fue su primer tema conocido, gracias a la serie de culto "Twin Peaks" de David Lynch. El single alcanzó el Top 10 en UK, y Moby fue solicitado por gente como Michael Jackson, Pet Shop Boys, Brian Eno, Depeche Mode, Erasure u Orbital para remixar sus temas.
Su primer trabajo de larga duración se editó en 1992 con el título homónimo "Moby". "I feel it" y "Thousand" fueron los siguientes trabajos de este incansable creador. Este último single tiene el record Guiness como el tema de ritmo más rápido registr ado. "Ambient" reunía material no editado grabado entre 1988 y 1991. "The Story so far" se editó como una colección de singles.
En 1994 Moby firmó con el sello Electra Records. "Everyhing is wrong", su primer álbum con el nuevo contrato, recibió excelentes críticas de la prensa norteamericana que lo había ignorado anteriormente. En 1996 el polifacético artista abandonó el techno y se dedico al rock con "Animal rights". "I like to score"(1997), recopilaba temas inspirados en sintonías de películas y programas de TV. El exitoso "James Bond Theme" recogido en este cd, se incluyó también en la banda sonora del film "El mañana nunca muere" ("Tomorrow never dies")
"Play" es lo último de Moby. Este trabajo se editó en 1999 y se ha convertido en un gran éxito de ventas. A ello no es ajeno el rescate que ha realizado el mundo de la publicidad de algunos temas incluidos en él. "Play" es el mejor trabajo de Moby según la crítica especializada. 
Moby ha estado últimamente bastante ocupado, todavía sigue viviendo del éxito de 'Play', sus temas han sido sintonía de 3.479 anuncios publicitarios. Un tema del álbum se incluye en el recopilatorio de trabajos new age llamado 'Moods III', la misma serie que lanzó 'Tubular Bells'. Mientras tanto, Moby trabaja en el seguimiento en su casa de Nueva York.
Acerca del libro biográfico que ha escrito Martín James y que se ha publicado recientemente Moby comenta: "Es muy raro tener la vida de uno resumida en unos cientos de páginas por un escritor de tercera clase, pero aprecio el repaso casi objetivo de mi vida y me carrera. Me he dado cuenta de que he sido un hombre verdaderamente molesto y horrible algunas veces, especialmente en lo que se refiere a mi carrera. Así que a cualquiera que haya estado conmigo durante un tiempo, muchas gracias, de verdad que lo aprecio y siento haber sido tan difícil a veces." 
MOBY tendra su quinto album de estudio 'HOTEL'en el 2005. El primer single saldra el 28 de febrero y el 14 de marzo saldra el LP.Grabado y mezclado en su apartamento, Electric Lady Studios y Loho Studios en Manhattan, New York. Junto al baterista Scott Fassetto, Moby toca el resto de los instrumento y ademas de su voz podemos oir la de Laura Dawn. 'Hotel' ha sido producido por el propio Moby y mezclado y masterizado por el mismo y Brian Sperber.
Martes 25, 2000 - Sala Macumba - 21:00 p.m.
Movilidad en Macumba
Por Rita Robles - IndyRock
Moby corre por pasillos, pasadizos, corredores, calzado con unas zapatillas deportivas y trajeado como un mono de Wall Street. Todos reconocemos el "theme" de nuestro 007 de cada año. Esta es la imagen y la banda sonora que pululan por mi mente mientras espero la cola para ver el concierto en Madrid de este músico neoyorkino, mimado por la prensa musical internacional. Con el poco bagaje que tengo espero mucho y muy distinto, pero la sala no me da buena impresión. Mientras esperamos la cola para dejar nuestros trastos, la gente se agolpa rápidamente frente a las barras y se intercambian todo tipo de alucinógenos para comenzar la marcha. Los ignoro y me quedo pasmada observando las fotos de las típicas macrofiestas que al parecer tienen lugar cada fin de semana en esta sala. Chicas semi desnudas, arregladas en exceso entre un desasosiego fiestero propio de orgías urbanas en el mítico Studio 54. Qué estoy haciendo aquí?. Al menos Moby y su troupe se encontrarán como en casa, no sólo por el endiablado frío que nos atenaza esa noche en Madrid, sino por el interior también.
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HD Substance, dj de la tierra, nos ametrallea con tecno puro hecho en este país. No me extraño, acabo de ver a Big Toxi pasearse como un inquilino más por toda la sala. Parece encantado. El que parece más perdido que nunca es Julio Ruiz que nunca se pierde nada que tenga que ver con cualquier artista español que salte al escenario. 
La sala es grande pero está empañada de todo tipo de gente. Y mucha. Eso es buena señal o mala?.
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Por lo poco que he escuchado de Moby me alucina que lleve a tanta gente en escena. El planteamiento es exacto a cualquier concierto de rock; aparece un bateria, un bajo, ocasionalmente un pincha y Moby con su guitarra al hombro. Desconozco el pasado de este hombre, pero después de escuchar un par de canciones, me deshago de todas mis ideas preconcebidas. El concierto casi no destaca, el sonido es uniforme, su voz no llega a despegar, sus intentos por desnudarse tampoco. Aquello es una rave, disfrazada de performance. El tecno de Moby siempre permanece en las esquinas y se rellena con panfletos vocingleros, gritos catárticos, actitud punk sin pretensiones, hip hop desvahído, rock melodramático y mucho contacto con el público. Veo desencanto en las primeras filas. Mis pies se despegan cada vez menos del suelo, y me entretengo en imaginar cómo de estable es el piso que me sostiene, intento imaginar las vibraciones, intento concentrarme en lo que estoy escuchando, pero me pierdo en las luces estroboscópicas. Me paro. No bailo. Me aburro. No puedo evitarlo. El pánico. Se me notará?. Me habrá visto Moby mirar el reloj?.
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Hay un momento de paranoia personal, cuando pasamos de escuchar una versión cuasi country "de una canción que mi abuelo solía cantar", al que sigue directamente un corte del Ibiza mix 4 más tupido. Espero ver boas y purpurina en cualquier momento. Me pregunto si mi compañero de delante, cultivado en la alopecia y tocado con la gorra de Chanquete, fumado y algo pasado ya, ha disfrutado más con el "oldie" de Moby o con la banda sonora de las playas mediterráneas. Inmediatamente me viene a la mente el comentario que un amigo inglés me hizo una vez sobre el tipo de música de la que este neoyorkino abusa esta noche: euro crap music, lo llamó. Interiormente le doy las gracias a Moby por haberme hecho recordar que hace mucho que no hablo con mi amigo.
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Pero no se confundan. Él es un encanto americanoide. No para de intentar hablar en español entre acto y doble acto. La gente le corrige a petición suya: "ThankUthankUthankU", repite sin cesar. Al final del concierto lo único que me viene a la mente es ese tan manido mantra: "thankuthankuthanku....".
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La gente pide más y después de despedirse, nos regala dos bises y parece no querer irse nunca. Como buen maestro de ceremonias, nos hace presentar nuestros respetos a su banda y se entrega a la que sospecho debe ser una de las pasiones de Moby: el exhibicionismo sin miramientos. Por fin se ha desecho de la camiseta y se encarama a toda caja o amplificador que nos deje contemplar a su santidad en movi...miento. Comienzan las luces dislocadas y la música atronadora, subiendo, bajando escalas a ritmos ahora vertiginosos, después a la calma más absoluta. Moby es una estatua, elevado a un plano superior por la repetición sin sentido de beats. Por un momento juega al viejo truco del crucificado: todo es pura vanidad. Los crios que me rodean lo alucinan al final del concieto. He de suponer que nunca han asistido a una representación de teatro marginal. Me quedo con la Fura, gracias Moby. Está claro que en Nueva York, poco de nuevo hay. Oh, my!. Get me out of here!
Moby edita Destroyed, nuevo álbum y libro de fotografias 2011
Publicado en su propio sello, Little Idiot, y distribuido en España por [PIAS] Spain,   Destroyed estará disponible en CD, vinilo y descarga digital. El CD también se incluirá en el libro de fotos de igual título, a la venta el mismo 16 de mayo, que editará Damiani: 128 páginas en edición de tapa dura que contienen 55 fotografías tomadas por Moby a lo largo y ancho de este mundo. 
Para celebrar la publicación de su noveno álbum de estudio, moby.com ofrece la posibilidad de descargarse gratis un EP digital que incluye 3 canciones de Destroyed . Además, también se colgará en la web la trilogía de cortometrajes dirigidos por Moby para cada una de las canciones.
Destroyed es una odisea internacional entre bambalinas con Moby que destapa la parte de las giras que no se suele mostrar: el tiempo recluido en espacios artificiales como habitaciones de hotel, aeropuertos, backstages... La combinación del disco y el libro de fotos proporciona una mirada íntima al mundo de Moby y su proceso creativo como artista. Tanto la música como las fotos surgieron en el mismo periodo de tiempo, inspiradas por el extraño y a la vez sublime mundo de las giras.
Moby escribió las canciones de Destroyed a altas horas de la madrugada en hoteles de medio mundo. Banda sonora para ciudades vacías a las 2 de la mañana,   Destroyed evoca sentimientos nocturnos: tanto la ansiedad del aislamiento como la cómoda tranquilidad de la soledad. El resultado son 15 canciones que combinan lo atmosférico y lo desconcertante con lo envolvente y lo bello; un disco rico en ese tipo de melodías que se alojan en el cerebro sin darnos cuenta, más furtivas que impuestas. 
Producido por Moby y mezclado por Ken Thomas (David Bowie, Queen, Sigur Rós, Yann Tiersen), Destroyed se grabó en equipos analogicos vintage, siendo mezclado en una mesa Neve de 1972 de los estudios Abbey Road.  Destroyed es un trabajo coherente que se disfruta mejor escuchándolo por la noche del tirón, cuando la ciudad está dormida.
Moby lleva haciendo fotos tanto tiempo como lleva en la música; y todavía sigue viajando con la cámara a todas partes. El título y la portada de Destroyed muestran la parte final de un cartel luminoso con un aviso de seguridad -todo equipaje sin dueño se destruirá-, que Moby se encontró en un vestíbulo desierto en el aeropuerto de La Guardia, en Nueva York. Moby declara: "el objetivo de mis fotos es tomar lo normal y presentarlo como algo extraño; y tomar lo extraño y presentarlo como algo normal".



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