

16-05-03, Plaza de la Universidad, Granada
Fotos Merche S Calle © IndyRock

25 abril 2003, sala Principe, Granada



por Luis Miguel Albarracín - IndyRock
La noche dio más de lo que esperaba. Lo primero que me sorprendió
fue la cantidad de seguidores que se dieron cita en la Sala Príncipe
para disfrutar con sus músicos favoritos, auténticos artistas
de carretera curtidos en mil batallas. Desde la última (y única)
vez que los había visto (en el Carchite Rock de Huétor Santillan
del verano pasado), la banda, porque es una banda, se ha enriquecido una
barbaridad, dándole otra vuelta a la tuerca de los sueños
y del rock en su estado puro.
Además, Mezcal está haciendo un gran favor
a toda la juventud granadina, puesto que enseñan un muestrario de
canciones clásicas que pueden llevar al mundo de las ideas a más
de uno, y dejar atrás la cueva de la mediocridad con fecha de caducidad
a la que nos obliga el pensamiento único.
Algunas de las canciones que ofrecen en sus actuaciones
son "Copa rota", "Una noche de amor desesperada", "Sitin´ on the
dock of the bay", "Umbrella", etc, que son saboreadas por todos los que
acuden a la cita como si las escuchasen por última vez. Mención
especial para los temas de La Guardia ("Cien años para olvidar"
y la fantástica "Blues de la Nacional II") y de los Cero ("La noche
que la luna salió tarde", "La canción del espantapájaros",
y la gran sorpresa personal de la noche: una preciosa versión de
"La vida que mala es", llena de nueva sabia, tocada y cantada para quitarse
el sombrero.
La magia del maestro Quini y el camarón Pitos es
enorme. La sensación que transmiten a los que se sitúan debajo
de las tablas es la de crear un proyecto para pasarlo bien, y darlo
a conocer a la gente que los ha seguido desde siempre. La soltura y manejo
del Almendros con su acústica es apabullante; sus gestos y movimientos
aportan la chispa exacta para que prenda la mecha. Del blusero Jose Antonio
García más de lo mismo; sus solos de armónica al lado
del ex-La Guardia son indescriptibles. Hay que estar ahí para vivirlo,
que no te lo cuenten. Recuerdo la versión de "Déjame" de
Los Secretos, tan curiosa y sorprendente como bella en sí misma.
También son muy divertidos los diálogos que se suceden entre
la batería y los bongos, que amenizan un poco más si cabe
la velada.
Todos los presentes podrán disfrutar (con la entrega
de la entrada en Promúsica) dentro de dos semanas del cd que los
granadinos grabaron en la sala Principe en un compact repleto de buena
música, que hará las delicias de lo que, por ahora, es sólo
un proyecto de amigos, aunque me huele que seguirán dando mucho
que hablar.
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