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Industrial Copera, Granada 17-03-2000
Fotos: J. E. Gómez © IndyRock
Por Silviamartin (Indyrock)
Una vez más quedó patente el respeto y la admiración
que en Granada se tiene a José Ignacio García Lapido. Un
foro de gente muy joven tarareando sus canciones demostraba que no sólo
los incondicionales estaban presentes. Con su disco
Ladridos del perro
mágico deleitó a los presentes y con canciones como Espejismo
nº8, Nubes con forma de pistola, El laberinto... conquistó
al público que se dejó seducir por una mezcla de homenaje
a 091, concesión a la nostalgia, y reverencia al alma poeta que
sigue creando para nosotros, que puede hacer sentir que cualquier día
es El día de los milagros y hacernos creer que Sigue estando Dios
de nuestro lado. Lapido dejó de estar a la sombra de 091 para recordarnos
que la sombra que 091 dejó es la suya propia. El concierto empezó
con puntualidad española, a las 22:30h pero para que no se diga
que no estamos a la altura del más puro estilo europeo, José
Ignacio pidió disculpas por el retraso y lo hizo, con la terquedad
de palabras a la que nos tiene acostumbrados y así, no quedó
duda de que era él. Nos dio dos horas de concierto que parecieron
insuficientes y "el profeta en su tierra" tuvo que ofrecer dos bises antes
de que su público aceptara la despedida. Es emotivo ver que en Granada
se aprecia la buena música independientemente de su origen, lo que
queda demostrado con la afluencia o ausencia de gente a los conciertos
de determinados grupos. No necesita la gente de esta ciudad de que a sus
artistas los reconozcan a gran escala, aquí al que vale se le distingue,
de la mejor manera que se puede distinguir a un músico, que es cantando
sus canciones. Sólo una cosa más que decir, ¿alguien
conoce a muchos grupos de rock que combinen mejor tres guitarras (Gibson
para más señas)? Sinceramente, se me hace difícil
pensar en uno sólo en todo el panorama musical.


No creo que en España haya un directo como este...
por Juan de la Cruz
Tras mi visita a esa tierra andaluza, me toca contaros lo que pude ver
en el concierto de la copera. Creo que no hay palabras y que ya lo dejó
bien claro D. Manrique en su crónica del concierto en caracol de
junio: las canciones pasan ante el espetectador con una contudencia asombrosa.(Mas
o menos era asi).
El concierto comenzó como es habitual con una media hora de retraso,
pasadas ya las 10:30, cosa que agradezco porque no fui muy puntual. Ahora
se empieza con Dudas Razonables, solo la batería con el ritmo repetitivo,
y luego salen los músicos para conectar las guitarras y....
Dudas razonabbles, sigo esperando, furioso con el mundo y un descansito.
En este momento creo que pidió perdón por el retraso y lo
justificó diciendo que tal vez algunos se hubieran perdido el príncipio.
A continuación llegó Hablando en sueños y Me voy,
para luego presentar de una forma especial Cuando vuelvan las palabras
del exilio. No recuerdo muy bien lo que dijo, quizá Juanma nos lo
pueda decir.
Así hasta llegar a Ladridos... donde al presentarla dijo lo que
siempre dice en todos los conciertos (palabras del propio José Ignacio).
Y entonces llegó lo máximo: Espantapájaros, Dios de
nuestro lado, el Dios de la luz eléctrica, espejismo, roto y nadie
sabe...
Y si esto fuera poco en la primera parte de los bises nos deleitó
con "Nubes con.." y "otros como yo", para mi fue el mejor momento del concierto.
AL salir en la segunda parte de los bises, ante la insistencia del público,
dijo algo así como que harían un par de temas más
para terminar y que esto era algo "inevitable". Sin pies ni cabeza y el
laberinto. Yo por lo que pude oir creo que la gente se fue satisfecha del
concierto.
Se le vió con muchas ganas, tanto a J.I como a los demás
músicos, y las miradas entre ellos no hacía sino hacernos
ver que se lo estaban pasando tan bien o mejor que nosotros.
Por cierto, he leído lo de indyrock, y dicen que se tocó
"En algún lugar...", yo creó que no.
Anecdota: en los primeros temas del concierto en la parte media de una
canción donde J.I no canta para hacer el solo de guitarra, apareció
el típico humo blanco que sale del suelo del escenario. Fue digna
de fotografiar, la forma con que miró J.I a los encargados del dichoso
humo, moviendo ligeramente la cabeza de forma negativa. No hubo más
humo en todo el concierto.
Yo también me apunto a lo del single con cara B la versión
de "Nubes con forma de pistola" en directo.
Me quede muy contento al término del concierto...Se acabó
una época (los cero), pero empieza otra que promete bastante.
No creo que en España haya un directo como este... Pero ya se sabe,
no se hizo la miel para la boca del cerdo.
LAPIDO, asentado sobre el recuerdo de 091
José Ignacio Lapido, guitarrista, compositor y líder de los
desaparecidos "091", confirmó la solidez de su apuesta musical en
solitario, justo al cumplirse cuatro años de la separación
de una las formaciones andaluzas de rock and roll más reconocida
por la crítica musical del país. Lapido, en algo menos de
dos horas de concierto, se distanció y aferró al recuerdo
de "091" a partes iguales, pero sobre todo consolidó la solvencia
en directo de su disco "Ladridos del perro mágico" en el que mantiene
su particular mundo poético, una mezcla de imágenes oníricas
y callejeras sobre un rock and roll emotivo y contundente. José
Ignacio Lapido, considerado uno de los mejores letristas de pop en español,
fue jaleado como tal por los cerca mil incondicionales que acudieron al
concierto que ofreció en la "Industrial Copera" de Granada, su ciudad
natal, en la que presentó oficialmente "Ladridos del perro mágico"
tras el avance que ofreció en septiembre pasado dentro del cartel
del festival del Zaidín. Acompañado por una formación
clásica de rock and roll -tres guitarras, bajo y batería-,
de la que forma parte su hermano Víctor, ex componente de "091",
Lapido estructuró el recital sobre los temas de su primer disco
y un puñado de canciones de los "cero" retocadas para encajarlas
a su voz, muy distinta de la del cantante que las interpretaba en "091".
Lapido, que la semana pasada reanudó en la sala "Sol" de Madrid
la gira promocional de "Ladridos del perro mágico", se detuvo un
momento para subrayar el contenido de una de sus nuevas canciones "Cuando
las palabras vuelvan del exilio", una imagen que refleja la pretensión
que ha marcado la carrera del músico granadino "Mi nombre es Sísifo",
"Hablando en sueños" o "Roto" marcaron anoche los momentos de mayor
intensidad del concierto de Lapido después esforzar su voz para
interpretar "En el lugar de la medianoche" o "A mil años luz", los
temas más pausado de su repertorio. Con todo, la inercia de los
ocho discos en catorce años de carrera con "091" lleva los conciertos
de Lapido a una dimensión superior, en la que recupera temas como
"Sigo en el laberinto", una canción que rara vez interpretaba su
antigua banda, y que anoche sirvió para cerrar su recital. (S.S.EFE)
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