.
|
.
|
|
. |

por Fernando M. Navarro (especial IndyRock)
Fotos: J. E. Gomez © IndyRock
Eres una máquina
Es tarde y ni siquiera puedes recordar el nombre de aquella chica que un
día preguntó por ti. Hace ya tanto tiempo de eso. Y tantos
cadáveres. Afuera ni siquiera puede llover. A pesar de que ahora
los niños lo único que hacen es rezar y pedir (no saben a
quién) unas gotas de agua, algo de pureza. Tecleas rápidamente
otra de las direcciones que te ha pasado tu camello. Esta promete sadomasoquismo
oriental e imágenes alfa de francotiradores. Este tipo de imágenes
consiste en pequeñas cámaras de televisión de alta
definición que instalan en la retina a los francotiradores de la
zona sur. Así cuando te conectas emite en directo su campo de visión.
Cuando estás a punto de acceder, el monitor se queda parado. Golpeas
el aparato (ya le ha pasado otras veces, es muy viejo) esperando que se
reponga. Pero no pasa absolutamente nada. Vuelves a darle un golpe y esta
vez la pantalla se convierte en un enorme océano infrarrojo. No
sabes que demonios está pasando. Notas un sudor cálido, como
una oleada de leche hirviendo resbalando por tus manos. El teclado comienza
a llenarse de sangre. Las palmas de tus manos se han hecho piel y están
empezando a descomponerse. Un picotazo te ataca justo en el cerebro. Entonces
observas vaciarse tus venas, pasando a convertirse en circuitos. Tu ordenador
(o el demonio amarillo que se encuentra dentro) empieza a hablarte. " Ahora
paso a convertirme en carne. Recipiente orgánico de inteligencia
no orgánica. Tú eres mi soporte, eres la urna de huesos donde
entra todo el conocimiento". Tu jodida máquina repite estas palabras
(procesadas por su propio tálamo electrónico) una y otra
vez mientras notas como tu corazón deja de latir. Cuando todo lo
que era tú se reduce a un mero recuerdo piensas. "Nunca debí
de comprarle este bicho a aquellos estúpidos astronautas"
Vuelve la amenaza digital
Tras la recomposición (regeneración) del grupo, la nueva
formación presenta un ep que adelanta el álbum, que saldrá
en Septiembre. Esta obra, que basa su concepto en la serie de televisión
de Gerry Anderson de homónimo título, es una pieza arriesgada,
un paso más en la difícil carrera de la banda. Integran el
ep dos piezas durísimas (Espacio 1999 con letra autorizada e inspirada
por Pedro Duque y Éter) donde las guitarras se endurecen hasta rozar
el trash metal y las palabras construyen estribillos eficaces, netos, de
una pureza matemática(Cero más cero más cero elevado
a cero) que lanzan consignas que parecen los temores de un astrofísico
que ve en las estrellas su propia muerte y una enorme oración, el
canto de una máquina que niega su naturaleza para poder así
sucumbir al dominio del hombre sobre las máquinas. Son estos dos
temas (No somos máquinas y Temblor) una súplica en dos tiempos,
el gemido universal de toda máquina que intuye (cree) en su organismo
y engañada por los programadores sueña (actúa) con
un día (más bien una oscura y larga noche) en la que sean
libres. Ante esta nueva oferta de amenaza que nos ofrecen Lagartija Nick
(un nuevo paso en su deslumbrante carrera) no podemos sino desconectar
nuestros ordenadores, mirar al cielo y esperar que la estación orbital
MIR se demore en su definitiva caída.
SPACE 1999
Zero Records 99
Espacio 1999
No somos maquinas
Eter
Temblor
|
|
|
. |